1ª de feria en Cali (Colombia). Se impuso el toreo del mexicano Brandon Campos.

 Pedro Abad-Schuster

Una feria sostenida en el tiempo, pulcra en su organización, Cali inició este domingo 22 de diciembre su 57va. versión del importante  serial en la Monumental de Cañaveralejo. La novillada ferial convocó 3,000 aficionados o un quinto de aforo, la mayoría gente joven, en tarde agradable. Y Silverio Pérez, el “Faraón de Texcoco” resultó evocado por la actuación torera de un mexicano con oficio, Brandon Campos de 19 años, se conjuntaron toro y torero, emocionó la actuación del queretano, logró una oreja en cada uno de sus ejemplares. La ganadería Salento de encaste  Murube y Santa Coloma salvó el prestigio de la ganadería, fue con el lidiado por el mexicano en  cuarto lugar de excelente comportamiento. El resto del festejo dejó mucho que desear, por el desigual juego del encierro aunque bien presentado, ejemplares mansos de contenido, bajos de raza, yendo de más a menos. El segundo del cartel, el madrileño de 27 años Juan Miguel Benito, venía con dos novilladas en el año, su primero galopaba con ímpetu y descolgado pero se paró, todo lo hizo el español, dos pinchazos y estocada, silenciado; y en quinto lugar enfrentó a un novillo con trapío, de gran nobleza y excepcional pitón izquierdo, que se adueñó de la plaza, cuatro pinchazos y media, su actuación pasó desapercibida. Finalmente, el jovencísimo colombiano Andrés Bedoya no logró ligazón en su actuación, ni con el más liviano del festejo, lidiado en tercer lugar que al final se vino abajo, escuchando dos avisos; ni con el que cerró plaza, el de más trapío del encierro, un toro incierto con peligro, cinco pinchazos, nada que resaltar.  

Y a partir de este jueves 26, se iniciarán las corridas programadas, iniciando el colombiano José Fernando Alzate, y los españoles Alberto Aguilar y Castaño, con Mondoñedo;  la 2da. corrida de toros será el viernes 27 con Ferrera, Fandiño y el caleño Bolívar, toros de Juan Bernardo Caicedo;  la 3ra, el sábado 28 con Manzanares, Fandi y repite Bolívar, con Ventas del Espíritu Santo;  la 4ta, el domingo 29 con Miguel Ángel Perera, Padilla y Perlaza (que reemplaza a Ritter que se cayó del cartel por razones económicas), con Fuentelapeña;  la 5ta, el lunes 30 con Miguel Ángel Perera, Fandiño y la alternativa del antioqueño Luis Miguel Castrillón (apoderado por el maestro José Antonio Campuzano), con Ernesto González;  cerrando la feria con la 6ta el día 31, víspera de año nuevo 2014, con un cartel de colombianos Paco Perlaza, Luis Bolívar y Ricardo Rivera, toros de Guachicono.

Volviendo a la novillada, Brandon Campos de verde botella y oro, espigado novillero que venía con 20 novilladas en el año, apoderado por Luis Arellano. Con el primero de la tarde, de 418 kilos, cárdeno, cornidelantero, meano, con hechuras, bien criado. Brandon Campos inició su torera actuación con variedad en el capote, cinco gaoneras en el centro del ruedo con pinturería. El de Salento empujó con fuerza al caballo de Luisín. En banderillas destacó Emerson Pineda de Manizales. El animal al comienzo humillaba, tenía recorrido, obedecía a los toques acometiendo  con fijeza y codicia. Después del brindis, Campos busca al animal, para correr la mano con temple necesario, se dobló en muletazos llenos de arte, en series cortas y buenas. Ya encelado en la muleta, el de Salento de pronto se puso a olfatear y escarbaba la arena. Brandon le plantó cara, destacando el recurso técnico en su muñeca para obligarlo a ir. Por la izquierda, logra bonitos naturales, cadenciosos, rítmicos, rematando con el afarolado y forzado de pecho. Ya con la música en las alturas, Brandon Campos se acoplaba al ritmo de la embestida, en actuación serena, majestuosa, con despaciosidad, temple,  ligazón. El animal reculaba, se volvió reservón, oliendo la arena húmeda por la lluvia de la mañana, y desarrolló peligro. De pronto lo prendió al torero, pero por su poca fuerza no pudo arrollarlo.  Fue un novillo de calidad, al que el mexicano lo apretó mucho y terminó un poco rajado. Estocada efectiva hasta la empuñadura y recibió merecida oreja. Con el cuarto, el mejor del encierro, de 418 kilos, negro zaino cornidelantero de nombre “Conejo”,  lo recibió Brandon Campos con un lance de la autoría del tlaxcalteca El Zapata, y logra cinco verónicas de mano baja, arte y pellizco, recordando a Morante. Gran vara de Luis Carlos Pedroza, arriba, sin mucha fuerza, para ahormarlo. Inició por cambiados por la espalda, quieto sin enmendar. Ya el público caleño le coreaba con calor. El animal desplazándose humillaba con clase, con nobleza. Lances por ambas manos, dándole distancia, abriendo el compás, corriendo la mano. Hasta que suena el pasodoble Silverio y Brandon Campos, en ésta su presentación en la Cañaveralejo, se conjugaba con el toro en lo que se llama el arte del toreo, algo muy difícil que suceda, lo logró este mexicano con pinta de torero caro, con quietud, con la figura compuesta, muy centrado, en faena entonada, maciza, ligada, con clase. Más trincherazos, por naturales, derechazos largos bajando la mano, bernadinas, hasta lograr un estoconazo, después de pinchar. Petición unánime y una oreja insuficiente para salir a hombros, pero con un emocionado Brandon Campos que prestigia al toreo mexicano.  

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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