4ª de feria en Cali (Colombia). Dos orejas al arte de Manzanares

Pedro Abad-Schuster

Casi lleno, 13.000 espectadores en tarde con calor y brisa en Cali, este sábado 28 de diciembre 2013. Pincelazos de arte caro de Manzanares que salió a hombros con dos orejas del quinto, escuchó un aviso en su primero. Una oreja excesiva recibió El Fandi del cuarto, a pesar de su sensacional labor en banderillas, con su anterior el primero de la tarde dio merecida vuelta al ruedo, su estocada fue defectuosa, hubo petición de oreja que no fue atendida. Y fue silenciado el colombiano Luis Bolívar, sin opciones en su lote, sus dos toros fueron pitados en el arrastre. El encierro de Las Ventas del Espíritu Santo, de aceptable presentación, los buenos fueron primero y quinto (apenas picados), dos toros tuvieron problemas de pezuñas, el resto sin chispa, descastados, sin fuerza, buscando las tablas, derrumbándose.  Quedó a deber César Rincón, el ganadero de esta tarde.  

El primero para El Fandi (de nazareno y oro), con 486 kilos, bien criado, galopaba con embestida boyante y humillada. Buenos momentos con el capote del líder del escalafón español, largas cambiadas ajustadísimas y verónicas alternadas con chicuelinas, todo de muy buena factura. Lo dejó El Fandi perfectamente colocado ante Rafael Torres con chicuelinas al paso, para un puyazo pequeño. Serie de quites, muy variado con el percal el granadino, con parsimonia y estética,  rematando de rodillas. Recibió El Fandi un golpe con el pitón en el cuello en un par de banderillas. Después del brindis en el centro del ruedo,  inició con redondos de rodillas que fueron de ensueño, llevándolo empapado en las bambas de la muleta. Por la izquierda iba mejor el animal, El Fandi en varias series de naturales con temple, larguísimos, mandones. Había consonancia entre toro y torero. Hasta que se observó sangre en la pezuña del toro. Entra en la suerte suprema y lo atravesó. Vuelta al ruedo de El Fandi, y bronca al juez por no conceder la oreja a pesar de la espada defectuosa. Aplausos al toro.  

El segundo para Manzanares (de azul pavo y oro), el diestro añorado regresaba, faltó varias temporadas por lesión en la mano. Enfrentó a un torito justo en todo sentido, noble sin transmisión, un manso de 478 kilos, que resultaría tardo y parado. Con el capote, Manzanares instrumentó cinco verónicas de manera elegante abriendo el compás con plasticidad y relajamiento. Puyazo trasero, en banderillas el toro se dolió al castigo. Parsimonioso el alicantino, lo hizo todo con cadencia, con pausas, cosiendo buenos muletazos sin ligazón, ante un animal sin vibración en la embestida, ni malas ideas. Manzanares le dio todas las ventajas, en una labor seria, pero hubo poca bravura mostrada en la  muleta de este figurón. Fatal con el estoque. Aplausos.

El tercero resultó otro manso, soso, rajado, desrazado, sin contenido, de 458 kilos, el de menor presencia del encierro, de feas hechuras. Luis Bolívar (de grana y oro), que había perdido la Puerta Grande el día anterior, hoy ha dado una actuación con dignidad, sin posibilidades de lucimiento.  Destacó en los lances de recibo, se fue a portagayola para el saludo capotero, instrumentando larga cambiada, delantales, chicuelinas y media verónica;  luego por gaoneras y saltilleras después de ser apenas picado por Cayetano Romero. Al final, estocada bien ejecutada, requirió primer golpe de descabello. Palmas. Pitos al toro. También en el que cerró plaza, el sexto, para Bolívar, bien puesto de cabeza, alto de agujas, otro toro con poco fuelle,  paradito, con poca gasolina y poco celo. El viento molestó al torero, que vaciaba las embestidas hacia afuera restándole verdad a su toreo. Buena estocada. Silencio. Pitos al toro.  

El Fandi enfrentó al cuarto de 458 kilos, parecido en su fenotipo al anterior, sin ninguna fuerza el toro, derrumbándose o yéndose de bruces durante la faena por problemas en la pezuña. Antes, El Fandi puso al público de pie, haciéndolo vibrar ante el espectáculo sensacional en banderillas. Recibió una oreja que nadie pidió, que el granadino prefirió regalar para luego dar la vuelta al ruedo.

La mejor faena fue con el quinto, el más bonito del encierro, noble con recorrido para Manzanares, toro que mereció la vuelta al ruedo, con el que Manzanares obtuvo las dos orejas bien entregadas por el juez de plaza, el periodista taurino de España Carlos Ilián. Se llamó “Pamplonicas”, cornivuelto, alto de agujas, de 488 kilos. Lo saluda por delantales suaves, el toro se quedó poco a poco con el capote de Manzanares, repitiendo con emoción. El plan era cuidar al toro, apenas le pegaron un puyacito. Los dos banderilleros saludaron en el tercio, buena labor de Francisco Amores y Emerson Pineda. Sin brindar José María, inició más quieto que un poste metiendo los riñones en derechazos templados. La virtud del animal fue desplazarse hacia arriba de manera alegre, embistiendo de largo. Manzanares hizo descubrir el recorrido en el animal, en base a muletazos larguísimos con estilo y gracia torera,  y el  forzado de pecho ajustadísimo. Series de siete derechazos sin apurar, unos a pies juntos, el toro los tomaba sin protestar. Ya los olés eran coreados por una plaza casi llena, serie de naturales despatarrado, otros naturales casi en redondo. Muleta prodigiosa, entonada la actuación de José María Manzanares, que  estará el 9 de enero en Manizales, ante este mismo encierro. Gran estoqueador, ejecución perfecta y cayó sin puntilla. Dos orejas y a hombros. Excesiva vuelta al ruedo al toro, el primero la merecía más.  

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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