perera en aguascalientes

7ª de Feria de San Marcos en Aguascalientes (México). Zotoluco en maestro, gran faena de Perera, y un Macías todo entrega

Una tarde como la de este lunes 28 de abril de 2014, con el cartel que la empresa Espectáculos Taurinos de México anunciaba para la sexta corrida de toros y séptimo festejo del abono de la CLXXXVI Feria Nacional de San Marcos, era merecedora de una mejor entrada en los tendidos del coso Monumental cuando apenas y llegó a casi media entrada en tarde de cielo despejado y agradable clima. Una tarde igualmente que merecía mejor suerte pues los diestros encartelados dieron su mejor esfuerzo al ir pos del triunfo grande pero sus fallas con la espada les impidió “tocar pelo”. Sin embargo, si pudimos ver y disfrutar del magisterio torero y experimentado de Eulalio López “Zotoluco”; del quehacer taurino artístico y poderoso del badajocense Miguel Ángel Perera y de la enjundia, carácter y actitud de Arturo Macías. Los tres, cada uno en su estilo, lograron trasteos relevantes pero no redondeados a la hora buena. En el renglón ganadero, se lidiaron seis ejemplares bien presentados de la dehesa queretana de los Herederos de Teófilo Gómez, siendo bueno el sexto. Regulares resultaron los corridos en primero, tercero y quinto lugares, pero todos al final yendo a menos. Y complicados fueron los jugados en segundo y cuarto sitios.

En el toro que abrió plaza, el defeño EULALIO LÓPEZ “ZOTOLUCO” con el capote se dejó ver muy torero. Con la muleta de inmediato comenzó con un molinete, seguido de una serie derechista a media altura para ayudar al toro que no tenía mucha fuerza. Continuó por naturales bien trazados y de mano baja, hizo una pausa para ligar dos poderosas y mandonas tandas de derechazos y naturales, rematadas con un cambio de mano por delante y el de pecho. Más toreo con su magistral mano diestra al igual que con la siniestra para engarzar pases de pecho. Detalló con evidente torería su toreo en redondo para terminar de dos pinchazos, otro soltando y estocada desprendida para ser aplaudido.

A su segundo lo bregó con oficio. Luego del tercio de banderillas, el subalterno Christian Sánchez se destocó para dar paso a la faena de muleta de “Zotoluco”, previo brindis a su señora esposa Leticia, comenzándola con toreros doblones y entonces a base de su reconocida maestría ligar tandas de estupenda calidad y valor por ambos lados, yendo siempre a más y con buena exposición a pesar de que el “socio” no era fácil. Sin embargo, el poderío y el mando del torero se impusieron en una labor más que meritoria y de mucho valor. Labor de aliño a base de toreo por la cara, de pitón a pitón y un abaniqueo para terminar, matando de pinchazo y estocada entera y algo trasera para ser ovacionado en el tercio, perdiendo así una oreja que tenía más que bien ganada.

El extremeño MIGUEL ÁNGEL PERERA en el primero que le tocó en suerte lanceó con elegancia a pies juntos. Luego del segundo tercio, el banderillero ibérico José Antonio Gutiérrez se desmonteró. Con la sarga, el de Puebla del Prior tras comenzar con pases vaciando por alto ejecutó una labor suave y talentosa por ambos lados a un ejemplar soso y deslucido. Le hizo el toreo en un palmo de terreno con evidente disposición, destacando lo realizado con la mano diestra, reiteramos, todo hecho en el mismo sitio, es decir, en los medios de la plaza, incluyendo sus pases en redondo plenos de empeño. Acabó de estocada ligeramente contraria y por ello sólo escuchó ovación en el tercio.

En su segundo lanceó con empeño y quitó tersamente por verónicas. Su quehacer muleteril lo prologó en los medios con un péndulo y tres pases vaciando por alto para ligar, de menos a más, tres tandas estupendas por derechazos, con temple del bueno y evidente calidad. Vino una cuarta llena de largueza y clase, llevando muy embebido en el engaño al teofileño. Probó por naturales ayudándose sin mucha fortuna pero a base de insistir si le logró “robar” algunos de real importancia y que el público le supo reconocer. Volvió a su trasteo derechista, por donde trazó con enorme valentía y aguante de verdad muletazos de gran mérito, además de hacer el toreo en redondo y metido entre los pitones. Finiquitó su labor de tres pinchazos y estocada honda, siendo llamado a saludar desde el tercio con mucha fuerza.

En el primero que le deparó el destino, el aguascalentense ARTURO MACÍAS se dejó ver con el capote en dos largas cambiadas de rodillas cerrado en tablas, de pie en lances a pies juntos y en los medios en ceñidas chicuelinas. Buena vara de Ignacio Meléndez, seguido de un lucido y ajustado quite por gaoneras de Arturo en el centro de la arena. Con la franela, previo inicio a base de doblones suaves, largó tela de la buena en varias series derechistas, además de naturales rematados con un afarolado. De nuevo con el engaño en la mano derecha se pasó por la faja al astado para llevar la muleta a la mano zurda y dar una serie ya no tan limpia. Serie de molinetes y el de pecho para entusiasmar y después pisar terrenos comprometidos y sacar lances de mucha voluntad. Concluyó de dos pinchazos y estocada honda para ser aplaudido.

Y en el que cerró el festejo, lo primero que hizo el burel fue saltar al callejón, por fortuna sin nada que lamentar, sólo el sustazo. Regresó al ruedo el astado queretano y Macías lo lanceó con empeño a la verónica y mejor quitó por saltilleras que le fueron jaleadas. Con la tela escarlata ha cuajado una faena plena de entusiasmo y enjundia, con el sello de la casa, a base de pases vaciando por alto y los de la firma para empezar y seguir por derechazos empeñosos, lo mismo que por naturales. El toro, que empezó bien y poco a poco fue yendo a menos, resultando aun así, el mejor del encierro, le permitió a Macías hacerle fiestas a través de molinetes de hinojos y toreo en redondo rodilla en tierra. El trasteo siguió en ese tenor hasta que en su parte álgida, cuando pisaba terrenos comprometidos y sin enmendarlo sacó muletazos de mucha voluntad y efecto en el público, precisamente cuando le sonaron las notas musicales de “Pelea de Gallos”, fue cogido sin consecuencias. Se paró sin verse la ropa y siguió valiente toreando y con la gente “en la canasta”. Se perfiló para entrar a matar y dejó una estocada atravesada que hizo que tardara en doblar el astado. Arturo Macías se aferró al efecto del espadazo, pasó el tiempo, anduvo indeciso con el descabello, le sonaron dos avisos y por fin dobló el toro pero ya la gente se le había enfriado, terminando con las opiniones divididas.

FICHA: AGUASCALIENTES, Aguascalientes. Feria Nacional de San Marcos. Sexta corrida de toros y séptimo festejo del abono. Coso Monumental. Entrada: Menos de media en tarde de cielo despejado. Se lidiaron seis toros bien presentados de los Herederos de Teófilo Gómez, siendo bueno el sexto, regulares el primero, el tercero y el quinto, todos yendo a menos, y complicados fueron el segundo y el cuarto. Eulalio López “Zotoluco”: Palmas y al tercio. El español Miguel Ángel Perera: Al tercio y al tercio. Arturo Macías: Palmas y división de opiniones tras dos avisos. Los banderilleros, el español José Antonio Gutiérrez y Christian Sánchez se hicieron ovacionar en el tercio en segundo y cuarto toros, respectivamente.

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La opinión de Sergio Martín del Campo

Corrida de diversos y contrastantes colores

La sólida mansedumbre, probada a sangre y lava de lo que crían los herederos de Teófilo Gómez, estaba empujando al desfiladero la séptima función de la Feria Nacional de San Marcos. De sus potreros, nido y madre de bóvidos descastados, se desembarcaron seis reses de bonita lámina en conjunto, sin embargo solo alguno manifestaba a la simple apreciación visual la adultez cabal, el resto, parecieron más bien jóvenes. Fue la séptima función del serial sanmarqueño que casi todo el tiempo en la que se desarrolló, se sentía aguada. Poco público la presenció; en las gradas, el coso recibió quizás tres cuartos de entrada.

De excelente estilo, modesta raza y fuerza dio nota el primero de la tarde para Zotoluco; decente de presencia y bien armado veleto; y el de Azcapotzalco (palmas y al tercio), muy vivo, dominador de las prácticas taurómacas, malas y buenas, en los mejores momentos del adversario se desentendió de él con el diáfano proyecto de no articular cabalmente las series. Sí que se le vieron muletazos valederos, empero sin encumbrar la faena engranada que admitía el bicorne, mismo que ya agotado, fue víctima del desaire y las cuchas interpretaciones de la mayoría, que lo calificó de malo. Formidable es el diestro para sobreactuar y hacer ver mal al burel que él quiere. Cerró la intrascendente intervención con una estocada aceptable luego de haber pinchado algunas veces. Su segundo era maligno; en ningún momento se tragó fácil el trayecto que el anhelante espada, en distinta actitud, le indicaba con la sarga; así se quedaba a la mitad de los pases, que se retornaba con síndrome felino. Sin cuidarse del esteticismo, mejor se orientó a luchar por sacar complejo partido hasta sudar, bajando el telón, pinchazo tras doblones toreros.

Hermosos, mecidos y suaves fueron los lances con los que Miguel Ángel Perera (al tercio tras leve petición y al tercio) recibió al primero de su lote, y digna de ellos la media verónica en el centro del escenario. Pese a la sosería y blandura y que acudía con la testa bastante arriba, el de Badajoz lo comprendió divinamente para realizarle firmemente un intermitente trasteo de buena caligrafía, concluido de una estocada algo contraria. Detalles con el percal dejó como cumpliendo al tratar un quite al quinto, astado desrazado aunque maleable, al que sobre el basamento de su buena colocación, soporte al tener que sentar las zapatillas en el albero y eficaz manejo de la muleta, hurtó plausible partido por los dos lados de los que considera la tauromaquia, y al que despachó con 4 intentos.

Pinturero y alegre estuvo con la capa Arturo Macías (palmas y división tras dos avisos) cuando saludó al tercero del festejo. Mejor se le observó al interpretar la suerte de la “vieja aragonesa”, jugando y soltando bien los brazos mientras ponía su cuerpo sólido y firme tal columna. Serio estuvo, tratando de hacer el toreo al adquirir la pañosa y el estoque simulado; aunque tardó muchas embestidas para indagar el son y la distancia al toreable animal, al que no descifró del todo, externó varias tandas que en algo aderezaron su quehacer mal concluido al usar el estoque. Intempestiva e indeseable visita hizo al callejón el que cerró la corrida. Quería rehusar la pelea en el redondel. Pero luego de ser pasado por la importante suerte de varas, mejoró su comportamiento y aunque tardíamente fue a los envites de los engaños, lo hizo con claridad y metiendo la testa con clase. “El Cejas” hizo de todo, desde su inicio con pases desajustados, pasando por molinetes y hasta aguantando tanto que los diamantes de la cuerna del adversario le acariciaban los muslos. Pases igualmente que le extrajo con temple y largueza, y sobre todo con mucho afán y energía tratando de agradar al cotarro; y lo logró, sin duda, pues este monstruo de mil cabezas le reconoció a lo que su juicio hizo de esfuerzo el joven espada que lamentablemente no mató rápido pese a su estocada entera y entregada en la ejecución, tardando demasiado en tirar un golpe de descabello, el cual, certero que hubiese sido, le habría sumado una oreja. Quehacer el de él de muchas coloraciones en una tarde que había pasado por bastantes segmentos más bien aguados (Extraído de “noticiero taurino mx”) .

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