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Observatorio taurino: El paisaje después de la batalla de Sevilla

Berlin1945

Amarga resaca de la Feria triste

Ya se fallaron los principales premios de la Feria. Todos coinciden a la hora de marcar la ausencia de triunfador. Podría ser una extraña coincidencia y es que el enfrentamiento de las primeras figuras del toreo y los gestores de la empresa Pagés sólo ha servido para repartir derrotas. Pero hay una que duele más que ninguna otra: la de la propia plaza de la Maestranza, la de su pulso humano y su propia personalidad. La bellísima arquitectura del edificio permanece ahí, ajena al desaguisado, pero el aliento vital podría haber cambiado irremisiblemente, no sabemos si para siempre. La guerra ha traido consecuencias funestas para la imagen de la empresa, con o sin el balance positivo que se asegura desde ciertos ámbitos. Pero los duros de hoy no pueden tapar los nubarrones de un futuro incierto que aún puede ser revocado. Tampoco ha conseguido engrandecer a los alzados, recluidos en el balneario de Aguascalientes mientras daban la puntilla a una taquilla que ya venía haciendo aguas  un lustro largo. El tercer vértice de este triángulo trágico, la propiedad del recinto, podría ser el más afectado por el abrupto descenso de esos ingresos brutos de los que se nutre el piso de plaza que había sido la última y equivocada chispa que levantó en armas a los toreros. El silencio de los panegiristas más numantinos de la rebelión es demasiado elocuente. Podrían existir soluciones para el futuro más inmediato, pero el daño causado podría trascender de las propias carreras de los principales protagonistas de la asonada. Nadie es eterno en el toreo pero la plaza, la Feria y la ciudad seguirán algunos años más que los que aún restan de contrato a la empresa con la Maestranza. Dentro de ese marco, cabría preguntarse si el nombramiento de nuevos interlocutores sin desgaste podría ser un paso a favor para despejar el aire. En radio macuto se asegura que el cuerpo nobiliario estaría valorando habilitar una nueva figura dentro de su organigrama, una especie de asesor cualificado en cuestiones taurinas, que tendría el perfil de Fernando Domecq, ganadero de bravo, caballero maestrante y conocedor de este mundillo invertebrado. Eso sí, todo lo que no sea reconocer lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal en cualquiera de las partes en litigio es perder el tiempo.

Cosas que se hablan por ahí…

Más allá de ese amargo panorama hay otras cuestiones que envenenan los corrillos taurinos, dentro y fuera del maltrecho ambiente sevillano. ¿Será verdad que cierto torero llamó a otro -ya veterano- para que no pensara en tomar la hipotética sustitución de Ponce? ¿Qué otros actuantes -que sí estuvieron en Sevilla- recibieron la invitación para sumarse a la inoperante rebelión? ¿Cuales son los jóvenes coletudos desconocidos que ampliarían la nómina de los rebeldes? ¿Será verdad que uno de los miembros oficiales del grupo de los cinco no rubricó el protocolo notarial que les obliga a ser todos para uno y uno para todos? ¿Se puede afirmar que las primeras fricciones del grupo han llegado al trazarse el grueso de las ferias? ¿Por qué no se han denunciado -en nombre del respeto- los honorarios que reciben los toreros del pelotón en la llamada primera plaza del mundo? Los pajaritos mejor informados del toreo aseguran conocer al dedillo esas respuestas. Algunas ya están en la calle aunque, ojo, la definitiva verdad del asunto sólo la conocen sus protagonistas. Pero sí hay una certeza: las distintas velocidades y las opuestas circunstancias profesionales de los indignados está abriendo las fisuras de un grupo que no es tal -nunca lo fue en el toreo- a la hora de acaparar prebendas en el duro viaje de la temporada. Por ahí llegará la inevitable ruptura definitiva -con o sin la firma del notario- de un empeño estéril que sólo ha dejado contentos a algunos que ahora andan tan callados como  Belinda.

Otras cosas de aquí y de allí

Podríamos comenzar por las peripecias de la inminente feria de Córdoba. El último capítulo del despropósito ha sido la disparidad de los precios que se publicitaron en los dípticos promocionales y los que finalmente se querían cobrar en la taquilla. El cabreo de los aficionados llegó hasta la comisaría. Pero la debacle se ha extendido a otras parcelas que certifican el estado de improvisación que está marcando la gestación de la feria cordobesa: se están utilizando las mismas entradas que el año pasado, tachando los dígitos con el trazo burdo de un rotulador. No nos moveremos aún de la ciudad de Los Califas, que contempla con las carnes abiertas la celebración de esa feria sobre la que se siguen cirniendo demasiadas dudas. El caso es que el ayuntamiento cordobés tuvo que organizar aprisa y corriendo la entrega del trofeo Manolete para adecuarse a la agenda de Morante de la Puebla, máximo triunfador de 2013. El torero hizo esperar más de hora y media a las autoridades que se habían citado en el renovado Museo Taurino para entregarle el galardón. El alcalde de la ciudad, José Antonio Nieto, y el subdelegado del gobierno, Juan José Primo Jurado, se marcharon. Hay que tener cuidado cuando se invoca tanto respeto…

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Las consecuencias de parte lo dicho aquí ¿están afectando a uno de los amotinados contra la plaza de la Real Maestranza de Sevilla?. Miren lo que pasó el el mano a mano entre Morante de la Puebla y José María Manzanares en Jerez:

jerez

Manzanares cortó tres orejas que pudieron ser cinco si la espada, montada en la suerte de recibir, hubiera entrado a la primera al finalizar su primer trasteo. Josemari contó con el mejor lote: dos toros de excelente condición y un tercero con enormes posibilidades a los que toreó con profesionalidad primero y una excelsa compostura después pero falto de una definitiva alegría interior para haber convertido su buena actuación en un rotundo y verdadero acontecimiento.

¿Qué le pasa a José María Manzanares? ¿Se encuentra cómodo en las alianzas que le han maniatado? ¿Le pesan algunas amarras? En otro momento, el gran artista alicantino habría incendiado las viñas de Jerez y aunque cumple el guión establecido, se templa con el capote, cuaja a los toros con la muleta y corta orejas con precisión profesional está falto de esa chispa que marca diferencias y alumbra el verdadero arte y la propia altura de su condición de gran intérprete.

Con esa luz interior que ahora se antoja eclipsada habría cortado el rabo del segundo de la tarde, al que logró torear con cadencia pero sin arrebatos. Lo había templado con el capote antes de emplearse en una faena elegante pero con cierta frialdad neoclásica. El toro descubrió pronto sus enormes posibilidades rebosándose en la muleta del alicantino que, muletazo a muletazo, fue enhebrándose con esa excelente embestida con una faena basada en la mano derecha en la que sobró el azote del viento y algunas pausas eternas. En cualquier caso, tenía las dos orejas en la mano cuando montó la espada en la suerte de recibir aunque el acero, que cayó muy contrario, sólo se enterró al tercer viaje.

Curro Javier descubrió a propios y extraños la calidad del cuarto con un excelso capotazo. Y hubo acople creciente en la faena de José María Manzanares, progresivamente enfibrado y recrecido en una faena –la mejor de la tarde- en la que sí se creyó a sí mismo. Dueño de la escena, supo armonizarse con el solo de un extraño pasodobe –parecía la sintonía de un entierro siciliano- para aguardar la explosión de los metales. Cuando la banda sonó a todo trapo brotó una desgarrada serie al natural que domó al viento y despertó los entusiasmos. Después llegaron nuevas pausas, muletazos en noria y algunos naturales que no tuvieron el mismo son. Pero el torero amarró el trasteo cerrando al toro en tablas con un combo de pases plenos de sabor y un rotundo volapié que puso en sus manos las dos orejas.

Aún cortaría un tercer trofeo del sexto. A esas alturas el viento azotaba sin piedad y el fresco se había apoderado de los tendidos. Pero Josemari supo esforzarse al comprobar que el toro también se desplazaba en los engaños. La faena, trufada de nuevos tiempos muertos, no tuvo el mismo hilo que las anteriores pero como el personal estaba por agradar cayó esa última oreja y el protocolario paseo a hombros, que no tuvo el sabor y el calor de otras ocasiones, en esta misma plaza.

Morante cubría un nuevo ‘evento’ de su particular tour y volvió a resistirse el ‘no hay billetes’ aunque los tres cuartos de entrada logrados en una plaza de tarifas siderales tampoco puede despreciarse. Eso sí: la ausencia voluntaria de Sevilla –que no ha encontrado ninguna solidaridad en la calle y en el aficionado- habría merecido en otro tiempo y en otras circunstancias un peregrinaje más jubiloso. Tampoco tuvo toros para explayarse a placer aunque enseñó la grandeza de su capote, que rescata el sabor y el aroma de los artistas de la Edad de Plata en un lance aquí o allá, en un galleo por chicuelinas, en aquella media y en ese objetivo que persigue dormir y congelar el lance hasta la utopía. Morante tiene ganas de torear pero poco pudo hacer con la escasa gasolina del primero de la tarde a pesar del suave y terso planteamiento de faena. Con el viento levantando todas las pelambreras, la invalidez absoluta del tercero también esfumó cualquier posibilidad de lucimiento.

Pero Morante se entregó por completo con el quinto a pesar del farragoso inicio de faena. Poco a poco, sobándolo mucho y sin aburrirse de estar en la cara, el diestro de La Puebla consiguió meterlo en la canasta después de una serie diestra muy ligada y reunida con el toro a la que siguió un breve concertino cerrado con un molinete de fantasía que habría puesto en sus manos algún trofeo si la espada y el descabello no se hubieran empeñado en aguar la fiesta.

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

5 Resultados

  1. Juan Mari de Chinchon dice:

    ¿Sera verdad que el 12 d Octubre en Sevilla habra un festejo mixto con un rejoneador, un novillero y uno de los G-5????

  2. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Vaya usted a saber. Lo que se intentará es que Manzanares vuelva a “su” perdida Sevilla y, si para el caso Morante recobrara la cordura que no siempre le acompaña, dicho sea de paso, también. Pero lo que veo en globo es que El Juli vuelva a pisar el albero de La Maestranza, dado su dictatorial liderazgo que tantísimo daño ha hecho y sigue haciendo. Infinitamente más del que el de Velilla dice que ha sufrido a manos de los herederos de Pagés. Lo que significará que la mayor victima sea don Julián López. Luego están los dos acompañantes, Perera y Talavante. Estos volverían a ser contratados en Sevilla si aceptasen los emolumentos que venían devengando y punto. Los realmente necesarios en Sevilla para que vuelva la gente a las taquillas son Manzanares y Morante quienes, junto a Enrique Ponce, que ha sido y sigue siendo el más inteligente y el más señor, podrán volver a tirar del abono perdido.

  3. Tomeno dice:

    El abono va a ser complicado recuperarlo en Sevilla, pues ha ido bajando en los últimos años, e incluso cuando el G5 estaba. Está claro que este año ha ido bajando. ¿Y por qué ha ido bajando? En un principio, por la crisis. Está claro. Hay mucha gente que ya no puede pagarlo, y además, hay empresas que en tiempo de bonanzas los sacaban para invitar a clientes y hacer negocios. Pero además, de la crisis, hay otro efecto, sociológico. Y es que cada vez más, el abono en Sevilla ya no es un signo de distinción, y además, es cada vez menos necesario. ¿Por qué?, porque antes había mucha gente que renovaba el abono, para no perder el asiento (muchas veces heredados de padres y abuelos) y asegurarse su sitio en los grandes festejos (que eran muchos en el abono), pero ahora, como cada vez hay menos abonos, cualquier puede hacerse con las entradas para cualquier festejo que quiera. La gente, cada vez más, se va a dedicar en Sevilla, a comprar las entradas para las 4-5 corridas estrellas, y de esta forma se evita, tener que financiarle a la empresa muchas corridas baratas, pagadas a precio de oro, y pagando en el mes de febrero, festejos que se dan en……Septiembre, y todo ello sin descuento (este año ha sido el primero) y sin ningún tipo de ventajas.

  4. Gustavo Santillana dice:

    ¿A qué se refiere con “el balneario de Aguascalientes”?

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