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APOTEOSIS DEL TORO en la tele de los Sanfermines

Nadie ha narrado mejor estos encierros como Javier Solano

La tele de los sanfermines es muy, pero que muy importante. Ya estamos  emocionados esperando la tele millones y millones de españoles, europeos y norteamericanos. La tele del toro mundial. Toros en todas las televisiones. En España, a primera hora, encierro desde Pamplona para el que madrugamos tanto. Telediario y encierro cuando amanece. Los toros del encierro – cita obligadísima diaria – en todos los telediarios de mediodía de todas las cadenas. Repetición en los de las 21. Los Ana Blanco, Matías Prats, Pedro Piqueras diciéndonos todavía a esa hora – trece después del acontecimiento- si fue rápido, con o sin heridos por asta de toro o contusionados por las caídas, e incluso fracturas, y el número de ingresados en los hospitales pamploneses. Y siempre con gran espectacularidad de imágenes.

Y, por supuesto, en el canal especializado, la corrida del día desde las cinco y media o seis de la tarde, según la especialidad del festejo  – novillada, rejones o corrida de toros – hasta que se acabe, cerca de las nueve, cuando todavía queda luz del sol.

Y los entusiastas viéndola de nuevo – en la repetición en la medianoche – cuando el día se va a acabar y acostándose casi en la madrugada pensando que a las siete alboreando el día hay que estar ante el televisor para no perderse detalle del encierro siguiente.

Y vayan por toda España por bares, chiringuitos, cafeterías y lugares de ocio similares y los que desayunan para entrar en seguida a trabajar… pues viendo el encierro. Muchos de los cuales hacen coincidir, incluso cambiando su horario habitual, su desayuno con el encierro.

La tele del toro lo puede todo. Tele del toro a todas horas. Todo el día. Desde las 7 de la mañana hasta que anochece. Los colores blanco y rojo del valor y la nobleza en todas las pantallas mucho tiempo. Es el triunfo del toro, de decirle a todo el mundo lo importante que es.

Incluso más importante en estos momentos aquí que fuera. En el resto de Europa lo saben, lo respetan e incluso los países que lo ignoran dejan libertad para mirar o no la tele si es que dan alguna noticia de algún encierro que haya sido especialmente importante. Pues que se enteren en España lo que significa el toro para nuestro país y los Sanfermines en particular.

Sanfermines, la Feria del Toro, la Feria de la explosión de la televisión, la más vista de cuantas se celebran precisamente en la Piel de Toro. Hasta en eso nos lo recuerdan aunque algunos quieran arrancarse la piel e intentan  arrancárnosla a los demás. Qué pueblo más suicida, Dios mío, de algunos que no piensan más que hacer daño. Pero tienen  que tragarse toros en todas las cadenas – públicas y privadas – al menos durante 8 días consecutivos. La importancia de la tele que lleva a todo el mundo estas manifestaciones absolutamente únicas en el mundo. Sanfermines, la fiesta más universal española, incluso más que las otras dos del máximo tirón como la Feria de Sevilla y las Fallas. Arrasa la tele hasta el 14 de julio.

Y no digamos en los Estados Unidos desde  que a Hemingway se le ocurrió escribir de esto. Los americanos son los más sanfermineros de la tierra. Y este año la NBC ha firmado un convenio con TVE para ofrecerla a 75 millones, 75 de posibles espectadores. Sólo con un 10% sería un tacazo, que lo ven más. Esperamos a las cifras de audiencia. Y comprobaremos. Es la empresa encargada de ponerla en los hogares de los norteamericanos, que después deslumbrados vuelan cada año a Pamplona –a puñáos-  para disfrutarlo en directo.

 

Los que somos apasionados del toro y admiramos tanto los encierros tenemos que dar muchas gracias a la tele –concretamente a TVE- por ofrecerlos porque donde se ven bien de verdad es en la pantalla que ya no es pequeña sino grande, según los gustos. Uno ha visto muchos en directo pero más en la tele, desde que los dan no me he perdido ni uno. Nada menos que 40 años viendo encierros. Todos y siempre.

Y agradecer a TVE, que está haciendo así un servicio público y que le repercute en una numerosa y fiel audiencia, porque podía hacer como con las corridas de toros y dar una al año o ninguna. Así que disfrutemos la actualidad. Claro que los encierros lo pueden todo y son un clásico de la pantalla. Creo que ya indestructible a pesar de los pesimistas, aunque nunca se sabe lo que pueden conseguir los locos suicidas.

A TVE le salieron competidores mañaneros pero duraron poco porque la experiencia, solvencia y equipos de la tele pública ahí están año tras año y desde hace mucho, desde el principio. Las televisiones comerciales se cansaron pronto al comprobar que la mayoría aplastante de la audiencia se iba para la 1. Enhorabuena.

Muchísimos viendo los encierros donde haya un tgelevisor o un ordenador o cualquiera de los medios técnicos que salen al mercado todos los días.

Tal la fuerza de la tele que los encierros cambiaron hasta de horario. Sin tele, a las 7 de la mañana. Con ella, a las 8.

Los que estén estos días en Pamplona se dedican a encierros en directo en la calle y mucha actividad en el casco viejo y muchas asomaditas a la tele. Pero tienen menos tiempo para la tele que los que están en casa. Ellos deben saborear también el programa sanferminero no taurino sabrosísimo. Y los que no, pues a disfrutar de las imágenes del blanco y rojo y del toro negro o del pelaje o capa que sea. Y a asustarnos, y a emocionarnos y a dejar aflorar nuestros sentimientos, las mejores sensaciones.

Porque esto no es sólo un espectáculo, ni un escaparate, ni algo difícil de explicar. Puede ser todo eso, pero por encima de cualquier cosa es un sentimiento.

Sentimiento de San Fermín multiplicado en esta ocasión por la bendita tele. Las tele de los sanfermines. La apoteosis.

5 Resultados

  1. De acuerdo en todo, Ricardo. Pero lo que sería aún mejor es que tras cada transmisión, se dijera con palabras e imágenes que el encierro no en un fin en sí mismo. Que se corre a los toros hasta la plaza para ser lidiados por la tarde. Y que el toro bravo es un animal que pertenece a una especie única que desaparecería si no hubiera corridas. Unas imágenes limpias y sin sangre del toreo de los que mejor lo interpretan, sería un perfecto colofón para demostrar que al final puede surgir el arte más maravilloso, emocionante e irrepetible que se pueda contemplar en todo el mundo…

  2. nombre dice:

    Javier Somalo es un personaje que ha tenido a gala ir soltando desplantes a las corridas de toros en sus retransmisiones de los encierros.
    El encierro en Pamplona, (como si no hubiese en otros lugares…), es un acto que permanentemente trata de patrimonializar el nacionalismo vasco, antiespañol, traidor y asesino, (perdón por la redundancia). Lo quiere hacer pasar por una gallarda fiesta de toros a la vasca en oposición a la degenerada fiesta de toros española que son las corridas.
    En un lugar neutro, normal, sería magnifica la retransmisión a millones de espectadores de un acto, el encierro, que es parte del mundo de los toros. Aquí, sin embargo es un escaparate para que millones de personas puedan acabar creyéndose las mentiras de los nazis vascos.
    Si Ricardo Díaz-Manresa piensa lo que escribe , es un infeliz. En el mejor de los casos sería un tío que dice que llueve cuando ve que le están meando.
    En ningún lugar del mundo los antitaurinos antiespañoles son tan afilados como allí: capaces de pagarse la entrada a los toros para estropear el espectáculo desde dentro. Como hacen dos quintas partes de la plaza.
    También es verdad que las otras tres quintas partes son lo mejor de lo mejor: viven la vida teniendo que tratar con los anteriores.
    ¿El encierro? Maravilloso. ¡Todo a favor! Que sigan siempre en todas partes. Pero lo corre un sueco que se haya bajado la tarde anterior del avión.
    Tres orejas para Borja Jiménez. Perfecto. ¿ Está este tío enterado de cómo es la tropa delante de la cual va a tener que torear cuando sea matador de toros?

  3. Lj dice:

    No se lepuede dar el menor espacio aquienes de alguna manera estan contra las corridas de toros, por mas bonito que lo digan. Coincido con el señor Del Moral el encierro es una cosa tangencial lo sustantivo es la corrida. No dejemos que nos lleven por el camino al reves que luego es complicado desandarlo. Le estan dando mas importancia lo que es un translado de toros, que al real proposito que es la corrida (no me vusta la palabra real en epoca de abdicaciones…… pero ya esta)

  4. jose maria gomez dice:

    Pues lo siento por VD Lj, pero en Pamplona el comentario general es encierro, encierro y encierro, viven por y para él. En ningún bar, cafetería o taberna, salvo caso excepcional, hablan de la corrida, fíjense en cuanto comienza la “merienda”, se ponen de espaldas al ruedo y pasan totalmente de lo que acontece en él, salvando honrosas excepciones en la sombra donde aún se acomodan aficionados o descendientes de aficionados de siempre. Pero de las “peñas” sole se oye como “monologo”, Encierro, encierro y encierro. Estoy de acuerdo que lo tangencial debería ser el encierro y lo fundamental la corrida, pero desgraciadamente no es así………….si no dese una vuelta después del encierro por las tabernas y bares del Casco Viejo.
    Un saludo.

  5. Lj dice:

    Por eso se ha convertido en poco tracendente lo que pasa en la feria, pues la corrida es solo un pretexto para el encierro, que hoy es un evento turistico, casi solo para visitantes extranjeros. Una lastima pero es la realidad………

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