Azulejo-toros

Toros en El Puerto de Santa María. El arrimón más templado que hayamos visto en la vida

Real Plaza de Toros de El Puerto de Santa María. Domingo, 3 de agosto de 2014. Tarde veraniega con brisa y casi lleno. Nadie hubiera creído que la bellísima e histórica plaza iba a estar como estuvo, repleta salvo en unos claros del sol alto. Independientemente del éxito taquillero – un gran éxito para el nuevo empresario, Tomás Entero – ver esta plaza como estaba ayer es un disfrute por sí mismo. Poder pasar otra vez bajo el largo arco que sucede a su Puerta Grande y volver a contemplar el azulejo que evoca la famosa  frase de Joselito, “Quien no haya visto toros en El Puerto…..”  una satisfacción tantas veces repetida. Escuchar los sones de su sinfónica  banda de música,  un nuevo temblor de emoción…  Oír los clarines por tantas otras plazas imitados, un volver a tiempos pasados… El festejo, además, fue televisado en directo por Canal Plus y pudo ser visto por aficionados de todo el mundo. Los milagros de internet. Benito internet, ¿verdad? Luego no hubo suerte con los muy serios toros que se lidiaron salvo con el segundo y, sobre todo, con quinto que fue el que salvó el honor de la ganadería de Torrealta.  En su mayoría resultaron descastados, blandos, rajados e imposibles para disfrutar con su juego aunque por hechuras y trapío fueron los abuelos de la corrida sabatina que cavábamos de ver en Huelva.

En el recuerdo, de esta corrida solo quedarán dos cosas aparte las orejas, una y una que cortó Sebastián Castella frente al único lote posible de la tarde. El casi lleno del que acabamos de escribir y, sobremanera, la importantísima faena de Enrique Ponce al marrajo corrido en cuarto lugar. Una faena que marcó la diferencia como suele ocurrir cada vez que el valenciano saca su privilegiada varita mágica capaz de inmortalizar a los toros buenos que caigan en sus mágicas manos y, con los malos y hasta con los malísimos,  de convertir las aguas salobres en grandes vinos dulces aunque, en esta ocasión, ese dulzor solo cupo achacarse a la incuestionable y cuasi milagrosa maestría del mejor lidiador y muletero que hemos tenido la suerte de ver en nuestra larga vida de impenitente e indestructible aficionado.

Muchas veces me he referido al dicho taurino de marcar la diferencia. Ayer fue en tal grado la que marcó Ponce que, cuando pasen los años y hasta las décadas, los que vivan de cuantos vieron esta corrida, solamente recordarán esta faena de Enrique pese a su muy infeliz final con la espada, en detrimento de casi todo lo demás. Porque, vamos a ver, ¿quién recordará, no digo dentro de un año sino dentro de un par de semanas, las faenas que hizo Castella pese a cortar un par de apéndices auriculares en su lote, fundamentalmente gracias a las buenas y muy eficaces estocada con que mató a sus dos enemigos? Nadie, absolutamente nadie salvo el interesado. Bueno, pues eso, exactamente eso además de otras cosas de ajenos es marcar la diferencia.

Tampoco recordaremos la imposible labor de Enrique con el más manso entre los muchos mansos que hemos visto este año y que ayer abrió plaza. Y casi otro tanto nos ocurrirá con Alejandro Talavante aunque el extremeño fue el menos favorecido por la suerte fáctica ni él tampoco anduvo acertado, sino más bien tremendamente contrariado. Su gesto de enfado fue notorio cuando una mujer desde el tendido empezó a cantar una copla mientras Alejandro trataba de meter mano al sexto con su muleta. El toro se vino completamente abajo y Alejando también.

Pero vamos con la portentosa labor de Ponce  con el quinto toro. Decir primero que este animal fue lo que en el toreo llamamos un zambombo, alto y cuajado, bien aunque no bonitamente armado y sin apenas fuelle en que apoyar, de salida, sus cortas y siempre altas y ariscas embestidas.  Durante el tercio de banderilla,  algo debió verle Enrique en la brega propia y en la de su gran peón de confianza, Mariano de la Viña.  Por ese algo lo brindó al público.  Sin embargo, no pareció posible que Ponce fuera a lograr lo que aconteció: una cátedra del toreo a media altura. Y no solo a eso, una demostración de cómo y de qué manera fue capaz de hacerlo pasar por delante de su mimbrado cuerpo – increíble el fondo y la forma física que mantiene el maestro a los venticinco años de su alternativa – una y otra vez sin dejar nunca que los pitones engancharan la muleta a base de moverla milimétricamente a las alturas que el marrajo iba marcando en cada una de sus arrancadas. Poco a poco y cada vez con más acendrada torería, soberano en los andares y atinadísimo en cada momento de ir a por el animal con esa fe que solo los elegidos tienen mientras los demás no tenemos ninguna, llego el convencimiento general de que estábamos asintiendo a una obra maestra.  El mayor asombro llegó cuando Ponce, una vez adueñado por completo de su oponente, toreó dentro de la más corta distancia posible – eso que ahora llamamos “arrimón” – consiguiendo muletazos diestros de tan nítida, de tan lenta templanza y con tanto donaire que los presentes nos levantamos de nuestros asientos repentinamente extasiados. En definitiva, que este “arrimón” de Ponce fue el más templado y el más hermoso que uno haya visto en los más de sesenta años que llevo viendo torear.

La parte negra, la parte que impidió el gran triunfo con corte de dobles trofeos llegó a la hora de matar. Muy difícil misión por lo tambaleante que llegó al burel al momento definitivo de su vida y porque no hubo manera de que humillara en los embroques ni luego en los ocho intentos con el descabello porque permaneció “tapado” hasta provocar que sonaran dos avisos. Maldita sea su estampa. Pero bueno, ahí quedó esta faena para la historia. Pese al desastre a espadas, la ovación que se tributó a Ponce fue de gala y más que suficiente para que hubiera dado una vuelta en medio del clamor general. Cuando Mariano de la Viña ofreció un capote a Ponce para que emprendiera la vuelta, el maestro hizo un gesto de que no y su fue hasta los medios para agradecer al público su sonora y entusiasta aquiescencia. Como debe ser. Como el pedazo de señor que es don Enrique.

Decía que de Castella recordaremos solamente lo bien que mató a sus dos toros. Pero como algo hay decir de lo que hizo con el capote y con la muleta, hagámoslo sin entrar en demasiados detalles para no aburrir al personal. Con el segundo de la tarde, noble y muy débil, cometió el error que tantas veces le achaco cuando se enfrenta a reses de estas características. Empezar las faenas con pases cambiados en los medios que sin duda resultan vistosos y emocionantes, son muy perjudiciales con los animales blandos porque les obliga a recorrer forzosamente un ocho y este segundo toro de ayer lo hizo tres veces tres. seguidas: 888. Y el animal salió molido aunque duró un poquito, lo suficiente para que el francés continuara dando pases sin ton ni son.

Sin ton ni son aunque muchos más dio Sebastián Castella al excelente quinto que fue toro de lío grande y, aunque le cortó una oreja, para los que allí estuvimos sabiendo de qué iba el rollo, se le escapó.

Mencionemos finalmente como merecen los extraordinarios pares de banderillas que ayer pusieron los grandes peones José Chacón, Javier Ambel y Juan José Trujillo.  A estos tres rehileteros tampoco los olvidaremos.

Contentos aunque no del todo abandonamos la ciudad portuense con melancolía como nos ocurre cada vez que la visitamos.  Benditas tierras gaditanas. El próximo viaje que haré tras pasar un par de día por mi casa de Córdoba será a San Sebastián. Desde la Concha iremos sucesivamente a Bayona y a Dax. Solamente a tres corridas. Y luego a Bilbao donde seguro que ocurrirán cosas muy importantes. Como siempre en Vista Alegre. Haya paz.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

12 Resultados

  1. Lj dice:

    Que tal aficion y amor propio el de Ponce, la faena al complicadisimo manso, la recordaremos como seguimos recordando la del manso de Sepulveda, algun Buendia en Salamanca y algunas mas en las que se comporta como si fuera un novillerocon desesperacion de ser. Sin tener necesidad ya maduro, indiscutiblemente el mejor que ha habido ( aunque les escueza a algunos!!!!) millonario siendo todavia joven aunque ya cuajado como GRAN MAESTRO DEL TOREO, con su irrepetible y dificilisima facilidad. Es muy emocionante verlo torear, logra lo que otros no han podido, no pueden, ni podran que esconmover a quienes tenemos la suerte de verlo torear, asi sea a miles de kilometros y a travez de la fria television. Despues de ver esas ganas de darlo todo, nos damos cuenta que tiene muchas paginas por escribir en esta historia. Ojala que asi sea y que lo veamos. Lo demas, solo es eso lo de mas.

  2. arturo sanchez dice:

    Vi la corrida por canal+, los toros una bazofia, incluso el quinto que usted salva no lo terminé de ver bueno, eso si, la presentación fué digna. A Castella no lo termino de ver con ganas de recuperar el cartel que tuvo hace años, veo a Sebastian muy mecanizado, sin garra. Alejandro Talavante me tiene tambien preocupado, le veo apatico, sus faenas solo ofrecen ya secuencias desencadenadas de buen toreo, le veo muy poca creatividad en su toreo y no transmite esa ilusión que antaño tenia, espero que se recupere. De Ponce que decir… Es un torerazo como la copa de un pino. Cuando vi la lidia del primer toro se me vino a la cabeza otro toro que lidió Enrique en la inauguración de la plaza de Bolaños. El de Bolaños fué el toro más manso que he visto lidiar a Enrique en directo, y cuando se perfilaba para entrar a matar el toro se arrancó de imprevisto y recuerdo a Enrique decirle al toro: “venga hombre que no has embestido en toda la tarde y vas a embestir ahora”. La anécdota fue graciosísima y todos los que estábamos cerca aplaudimos tan agudo comentario de desilusión. Pues ese toro de ayer me recordó a ese de Bolaños, quizá los más mansos que haya visto lidiar a Enrique. A mi y a los que somos Poncistas nos suelen achacar fanatismo, parcialidad, etc… Por favor, estoy harto de que nos critiquen, intenten aprender de toros y ver lo que hace Enrique con atención y descubrirán el por qué los buenos aficionados estamos tan rendidos a este pedazo de torero! Al que admiro no solo como torerazo sino como persona, y eso que no tengo la suerte de conocerle personalmente pero lo que transmite y lo que hace como persona es indicativo de la clase de ser humano que es.

  3. Miguel dice:

    La corrida muy bien presentada. Yo diría que un punto por encima de lo que ha sido El Puerto siempre. Como dijo Emilio Muñoz, algunos de los toros, podría valer incluso para Sevilla. No hace tanto, seguro que sí. Ponce muy bien, Castella como bien dice la crónica triunfó pero no dejará huella. Talavante sin suerte, aunque muy firme con el complicado tercero.

  4. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Acabo de leer a toda la prensa ayer presente en El Puerto y cuando digo toda, digo toda, y me ha indignado comprobar qué malos aficionados son, qué falta más absoluta de sensibilidad padecen, qué poco valor les atenaza y qué injustos son también. Pasan de puntillas sobre la proeza de Ponce con el cuatro toro de Torrealta. No sé si unos porque no les paga y otros por cobardes incapaces de resaltar algo que ayer estuvo por encima de los demás y, por supuesto, de las dos corrientes, vulgares y aburridas faenas de Castella, solo porque salió a hombros por sumar dos orejas tan baratas. En cuanto podamos subiremos el vídeo de Canal Plus para escarnio de tantos canta mañanas encaramados a importantes tribunas. Se les tenía que caer la cara de vergüenza ser coetáneos del torero más importante de los últimos 50 años y no saber apreciar lo que tienen delante de sus ojos. Qué pena, tíos, qué pena…

  5. gregorio dice:

    Cumbre Ponce y cumbre Del Moral por ser el unico en cantar como se merecen estas magistrales obras taurinas y de arte

  6. arturo sanchez dice:

    Me llama la atención que pueda llegar usted a sorprenderse todavia Don Jose Antonio de las barbaridades y la ignorancia que tiene por costumbre mostrar la critica taurina en general. sin ir más lejos, la corrida de huelva de Daniel Ruiz ¿quien se enteró de que la corrida parecía una becerrada? solo Jose Antonio del Moral, ¿quien no se enterò de que el triunfo de el Juli fué apoteosico y rotundo? solo Jose Antonio del Moral, y dentro de todas las crónicas falsas y serviles que leí de esa corrida hubo una que ya fué el colmo de la adulación y falseamiento de la realidad, era un medio web y la señorita que ejerció de “crítica taurina” llegó a calificar esa corrida como “El dia de la bestia” por el exitazo de Don Julián…¿asiste usted al dia de la bestia taurino Don Jose Antonio y no se enteró del acontecimiento que llegó a ver? supongo que se capta bien mi ironía

  7. Fabio dice:

    El daño mayor que estos Señores, sientados como muchos Herodés en las butacas de los todopoderosos periódicos, consiguen es el la violencia cultural al mundo de los toros y la negación de los principios eticos y deontologicos…Si José Antonio, tenemos la suerte de vivir la epoca de Ponce y se intenta negar o tapar su grandeza, su importancia historica….y alguien se vuelve loco por faenas sin arte a novillos o temporadas que duran..tres tardes…Yo leí toda la prensa también y no me meravillé, como no te meravillaste tu Jose’ Antonio..tu sabes de sobra que muchos tus colegas tienen padroni e padrini y eligen la calle de la prostitución a las grandes y poderosas empresas…otros, buscan sin parar unas formas pseudobarocas y terminan sin contarnos nada o muchas veces ni se enteran..o las dos….Pues el domingo enorme Enrique Ponce y enorme José Antonio….un fuerte abrazo al dueño de este blog, a sus preciosos colaboradores, a los usuarios habituales que elevan el nivel de la tertulia…desde mi Sicilia

  8. bormode dice:

    aqui también se falta a la verdad. Pregunté señor del moral por qué la plaza casi se llenó. Hubo mucho mucho gañote. Eso también hay que contarlo. Y por cierto, desde cuando torear a media altura es cumbre. El toreo fue siempre someter y hacer humillar no solo la compostura y el bailoteo

  9. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Yo no tengo por qué saber ni siquiera supe que había gente gratis. Además, me es igual. Me trae al fresco aunque reconozco que me sorprendió ver tanta gente. Estoy harto de ver grandes faenas con plazas medio llenas o menos. Pero, hombre, no sea usted tan torpe afirmando que torear a media altura no es admirable cuando es necesario. Mire usted, caballero, si a ese toro se le hubiera bajado la mano un par de veces, no habría sido posible torear porque se habría parado por completo. Ponce hizo lo que debió. Por cierto, lo que muchos no son capaces de hacer cuando un toro lo requiere. Por eso se les van tantos toros a muchos que seguramente serán sus preferidos. Además y por si usted no lo sabe, torear a media altura es muy arriesgado porque el toro no pierde nunca de vista al que lo está toreando.

  10. Uno del dos dice:

    Torear a media altura además de dificilísimo (tecnicamente lo más difícil) es como dice del Moral lo más peligroso.!! Cuanto analfabeto funcional!!!. Le pega a usted Sr Bormode ser crítico taurino al uso dada su falta de conocimientos.

  11. Fabio dice:

    Señores…a los toros… primero hay que fijarse en la condición de cada toro, luego comprobar el toreo del matador y al final sacar notas….Si al toro que vimos en los vídeos se le baja la mano dura un pío, nadie consigue ligar dos tandas y además pierde las manos una infinidad de veces…José Antonio,tu dices..”Ponce hizo lo que debió…”, con tu permiso yo añadiría… lo hizo divinamente… porque su arte, técnica y valor tienen algo de Dios (el domingo lo tuvieron también..)…y sigue emocionándonos a sus creyentes…mientras otros tragan verdes de rabia..
    La pregunta es…por qué hoy en día muy pocos sacan provecho de esta clase de toros que, quizá, son los que en mayor porcentaje salen desde el corral? Cuestìón de valor, valor sereno desde luego, no arrojo…y coraje….hay que tener estas calidades, esta virtudes al más alto nivel para torear a media altura y conseguir obras de arte, llegar a nuestras almas, emocionarnos y sorprendernos…Por último, aquí se puede o no estar de acuerdo,…pero todos de los miles que a diario esperamos los artículos y crónicas de Del Moral sabemos que no vamos a leer falsedades ni manipulaciones…Así, que si hablamos de falta de verdad, dirigimos nuestras miradas hacia quienes tienen dueños y explotadores y a quien a diario estupra la Fiesta Nacional y hasta su propria dignidad sin el más mínimo sentido de vergüenza…Desde aquí’ mi soliradidad al periodista Del Moral.

  12. Lj dice:

    Ubiquese Bormode, usted sabe de qué va esto de las corridas de toros? Por la rebuznada que ha pegado parece que no mucho. Así que le recomiendo que lea por ejemplo este portal después de ver la corrida y se culturice con Del Moral. Y así ira aprndiendo, y trate de ir a la plaza con alguien que sepa de qué va y se lo vaya explicando. Antes teníamos la suerte de que nos llevaran de niños y nos lo fueran contando y con esa naturalidad nos fuimos formando como aficionados, aparte naturalmente de la sensibilidad de cada uno.
    Pero no se preocupe, nadie nace sabiendo y poco a poco se va aprendiendo.
    Y para ver si se entera que Enrique Ponce es el mejor sin duda o lo ha visto torear muy poquitas veces.

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