boix y tomas

Tomatosis en estado puro

Definición de “tomatosis”: Partidismo idolatra e incondicional hacia el diestro José Tomás que implica la negación y el odio a los demás.

El diario “El Mundo” fue la tribuna que hace días puso a disposición de Salvador Boix, el ex-apoderado de José Tomás, para que expresara sus pensamientos taurinos sobre el toreo en la actualidad. Un texto tan locoide  e irreal como venenoso que no deja títere con cabeza aunque, eso sí,  sin dar nombres.

El señor Boix no ha tenido valor para identificar a cuantos diestros señala subrepticiamente. Ni siquiera nombra a su idolatrado torero que es quien sin duda le inspira, dando a entender que es el ejemplo de los ejemplos a seguir. Cuestión tan ardua como difícil porque el de Galapagar, durante el periodo que Boix fue su apoderado, fue la antítesis de lo que supone ser y ejercer de figura del toreo profesionalmente hablando.

El señor Boix está en todo su derecho de admirar y de cantar cuanto y como quiera a José Tomás. Como le venga en gana. Pero en absoluto lo tiene para basarse en sus gustos personales que, por lo visto, nada tienen que ver con la realidad ni por supuesto con el toreo más esencial, para verter tantos desprecios netamente insultantes sobre unos hombres que son infinitamente mejores toreros por más responsables, más conscientemente valientes y no pocos de ellos mucho más artistas que el sujeto de Galapagar. Así como tiene derecho Boix a manifestar su odio y su irrespetuoso desprecio hacia los millones de aficionados de todo el mundo que vienen admirando a los toreros que intenta destrozar.

Es de suponer, para colmo, que los pensamientos que con tanto desahogo expresa el señor Boix en su agresivo y vitriólico escrito deben ser los de su propio poderdente porque de sobra son conocidos sus comentarios despreciativos hacia los compañeros cuando se manifiesta en la intimidad, así como su ineducada manera de comportarse como sucedió en la entrega de premios que tuvo lugar el pasado marzo en Valencia. Así van por la vida esta pareja de elementos corrosivos…

Ahí va la basura a raudales que el señor Boix ha vertido sobre el toreo contemporáneo y sobre la inmensa mayoría los aficionados que lo celebran y disfrutan, quizá en su intento de congraciarse con quien, no hace mucho, le expulsó de su cuadrilla y por ver si con tan babosa adulación vuelve a su vera.

<<Cuentan los taurinos que la tauromaquia está en quiebra definitiva. Hablan de altos costes, de honorarios, de reglamentos, de cánones, de convenios, de comunicación. Y de respeto y prepotencia que piden unos y ejercen otros. A todos estos factores atribuyen la crisis galopante e imparable en la que navega el toreo hace ya años.

Se apela a la unidad de todos contra el enemigo exterior e interior; se mueve el lobby taurino para poner en la ruta del SXXI a la tauromaquia; se celebran reuniones, se elaboran planes estratégicos para salir del atolladero marcando sendas a seguir que deberían llevar al toreo al mismísimo cielo eterno en la tierra. Entretanto, cada vez menos público en las plazas, menos atracción popular, menos gancho social del toreo.

El toreo está sumido en la vulgaridad de lo laico. La tauromaquia camina hacia la nada.

Extrañamente nadie apunta a lo que, a mi entender, es cuestión nuclear y causa primera de ver instalada la tauromaquia de hoy en la pendiente viscosa hacia la nada. Hoy, con el toreo sumido en la vulgaridad de lo laico, el pueblo se pregunta -y con toda la razón- dónde diablos se encuentra el llamado ‘misterio taurino’ que le contaba el abuelo, aval moral y sustento material del invento. Y al no hallarlo en los ruedos, su hábitat natural, -sagrado y misterioso, para más señas- dice la gente que con su pan se lo coman los taurinos, que qué pena y qué despilfarro y que ya no vuelve a los toros, que para farsas las del telediario.

Lleva años la estética taurina instalada en la impostura. Una generación. En los ruedos de hoy la casta taurina pregona flamencamente un discurso de oro en paño, siendo en realidad simple y vulgar latón y latazo. Casi nada queda de la verdad estética del discurso artístico que el toreo lleva grabado en su ADN: aquello mágico y misterioso que en los toros debe conmover y emocionar. La esencia estética y ritual que ha mantenido 500 años al toreo entre nosotros ha sido traicionada. El pueblo, que siempre buscó en la tauromaquia la trascendencia, la conmoción emocional, un sentido ritual y purificador, ha visto convertido el arte taurino en acontecimiento banal, vacuo e incomprensible y, además, con sangre. Y ya no respalda el invento.

Una ruina. Hemos llegado al toreo frívolo, amanerado y de puntillas.

Retorcimientos generales, flamencuras impostadas, el toreo de puntillas, el ventajismo, la vulgaridad y la banalización del rito son el pan de cada tarde. Una ruina. Del asentamiento, la seriedad y la firmeza sin afectaciones del toreo cabal, hemos llegado al toreo frívolo, amanerado y de puntillas: por cada fotografía de un torero -matador o novillero- con sus pies hundidos en el albero, se publican hoy centenares de estampas taurinas donde despacha el matador el lance o el natural -en sacrilegio sumo- con una zapatilla en el suelo -su sitio natural si de toreo se habla- y la otra tan sólo rozando el piso con la fina puntita, componiendo así el figura de turno una estampa de cursilería tal como para auyentar al primer curioso o primo que se haya cruzado con la tauromaquia pensando, iluso, que aquello iba en serio y con quietud, no en serie y constante movimiento. Así se torea hoy y eso no interesa a nadie más que a figuras, palmeros, revisteros y becarios que nutren y se nutren del engendro. Todos ellos lamentablemente engullidos por el sistema estético y metodológico que sostiene eso que llaman toreo en nuestros días. Una ruina.

La ausencia de perspectiva, de análisis crítico por vía estética, elabora un relato con un lenguaje, sea corporal, oral o escrito, incomprensible para el ciudadano y nauseabundo para el aficionado. Relato consistente en desgranar acríticamente el transcurso de la tarde, haya toros o no, se toree o no, baje cristo de la cruz o no. Y el pueblo, que no es tonto, sabedor del fraude y el sacrilegio cometidos, ni se acerca a tal despropósito que ni es cultura, ni es ritual ni es nada. Esa es la ruina.

El pueblo y la afición quieren ver a quien fielmente reproduce lo que su traje le revela.

Salvo excepción. Porque alguno hay que sigue fiel al toreo y a su estética, a su ética y a los cánones del ritual. El publico, a lo largo de la historia, ha acudido al reclamo de quien así se comporta. No porque sea el torero más guapo ni más ligón ni más elegante ni porque comunique, entre humos, virtuales azañas de magia ful. No. El pueblo y la afición, hermanados por la emoción del toreo verdadero, quieren ver a quien fielmente reproduce y consagra cada tarde lo que su traje sagrado le revela: el honor se ser y hacer el toreo, no una pantomima que, esa sí, es la culpable de la quiebra de este maravilloso arte.

Conjúrese el toreo para devolverle al pueblo el misterio que le han arrebatado. Y si les falta coraje para acometer tan noble empresa, dejen paso, que toreros todavía quedan esperando a que ustedes se vayan.>>

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

10 Resultados

  1. uno del dos dice:

    Algunos dirán que por qué José Antonio contesta al analfabeto funcional de Boix (confunde continuamenre conceptos como ética, espiritualidad…; es un abominable krausista). Pero del Moral lo que hace es tener valor de decir lo que piensa ante por ejemplo está imbecilidad: “Conjúrese el toreo para devolverle al pueblo el misterio que le han arrebatado… Y si les falta coraje para acometer tan noble empresa, dejen paso, que toreros todavía quedan esperando a que ustedes se vayan”. Verán como nadie contesta, ni los propios toreros. “Pandilla de cobardes inmorales”. Tampoco, por cierto, dirán nada esos políticos que presumen de ser buenos aficionados. Y, por supuesto, nadie de la prensa taurina acomodada… Ya va siendo hora de que unos y otros se pongan las pilas y corten de raíz con esta gentuza que les desprecia en nombre de quien dice ser el mejor torero de la historia. Este basuriento texto sí que es manifiestamente antitaurino….

  2. Josem dice:

    JT es un torero prácticamente retirado, cada vez se habla menos de el, es casi imposible que vuelva a alguna de las plazas realmente importantes, incluso ha decaído parte de sus apoyos en la prensa. Su propia imagen es lo único que le importa, en momentos como los que vivimos como la crisis del sector taurino o el asunto Bogotá no ha dicho esta boca es mía. Creo que no deberíamos prestarle tanta atención, no deja de ser un modo de hacerle publicidad.

  3. arturo sanchez dice:

    Tuve la oportunidad de leerlo anteriormente y es lamentable que un medio como El Mundo de cancha a este sujeto para agredir con ese desprecio a los toreros y la tauromaquia en general. Quiza el señor Boix no debe haberse dado cuenta que a pesar de lo “mal” que está el toreo es testigo contemporaneo de la exitosa carrera profesional de de un torero que lleva nada menos que 25 años de alternativa, que dá la cara donde la tiene que dar año a año y que es y será leyenda de la tauromaquia como Don Enique Ponce (por ponerle un solo ejemplo) tambien decirle señor Boix que ahora se torea mejor que nunca en la historia, que hay toreros buenisimos en el escalafón y que la mayor queja que solemos tener los aficonados no es de la falta de toreros competentes, la mayor queja es sobre el ganado, Un ganado soso y descastado la mayoria de veces, que proviene de un mismo encaste el 90% de las tardes y que su admirado jose tomas es lo único que torea y a ser posible en plazas de poca responsabilidad donde las puntas y el volumen no le asusten, asi de claro lo digo…le voy a dejar Don Salvador un articulo de mi difunto amigo Alfonso Navalón sobre una actuación cualquiera de su querido Jose Tomás…que luego usted, el propio torero y todo su entorno comentan que Del Moral es el único “loco” que no alaba el autentico toreo de Jt. Pues da que pensar y mucho que los dos periodistas más excelentes que ha habido en la historia hablen asi de su querido “mAESTRO” leeanlo y reflexionen…..

  4. arturo sanchez dice:

    José Tomás ¡no sabe torear! Se aclaró que era un toro noble después del aviso

    Por: Alfonso Navalón

    Ya anticipábamos después de lo de Sevilla que José Tomás tenía ya tomada la plaza de Madrid con poquísimo que hiciera. Porque a este muchacho extraño y místico le aplauden hasta las intenciones. Da lo mismo que los muletazos sean una sucesión de enganchones o que el toro ande a su aire por todos los terrenos de la plaza, sin que atine a lidiarlo ni a someterlo. Él se limita a quedarse quieto como un poste y a dar pases arrimándose todo lo que puede. Y la gente empieza a aplaudir sin que le importe que el pase sea bueno o malísimo. Hasta los desarmes despiertan clamorosas ovaciones. Un desarme rompe la faena y en todas las plazas serias había la costumbre de parar la música en cuanto el torero perdía la muleta. Perder la muleta es perder los papeles. Es como el piloto que se sale de la pista. Lo del pasado viernes, día 18, fue una vergüenza en los tendidos y en el ruedo. José Tomás anduvo como un sonámbulo por el ruedo, sin mandar en los toros, sin conocimiento de los terrenos, sufriendo volteretas de principiante y dando un sainete a la hora de matar. Se lo perdonaron todo porque este torero es un pecado de idolatría de unos espectadores que van a la plaza convencidos que están viendo el summum del arte de torear. Unos escasos pitos demostraron los pocos aficionados que van quedando en la que fue la plaza más exigente del mundo. Ya sé que esto no pasa todos los días. Que es un público especial, bien distinto al que desprecia a los toreros modestos cuando en el ruedo reina el peligro del toro con sentido. Si un torero cualquiera hubiera hecho lo que hizo el viernes José Tomás, habría redondeado un fracaso estrepitoso, porque es imposible en dos faenas juntar tantos disparates y tantas equivocaciones. Para empezar, se equivocó con los dos toros al ser incapaz de plantearles la lidia que pedían. José Tomás le hace la misma faena a todos los toros, y es norma del buen torero que cada toro requiere una técnica y un planteamiento diferentes. Este muchacho tiene un repertorio limitadísimo y lo repite invariablemente. No sabe improvisar, no resuelve las situaciones difíciles y no tiene recursos cuando el toro presenta alguna dificultad. Por eso vienen esas cogidas absurdas. Si supiera lo que está haciendo y le funcionara la cabeza para darle al toro lo que pide, no andaría por los aires ni atropellado con una frecuencia impropia de una figura del toreo. A veces tiene un valor espeluznante y otras, como en el quinto, equivoca los terrenos y al ser arrollado se tira despavorido al callejón. Luego, en el bondadoso quinto se ‘escapaba’ de matar como si estuviera ante una fiera corrupia. Dos avisos que debieron ser tres si el presidente mirara el reloj y otro aviso en el primero son la más clara demostración de lo lenta que le funciona la cabeza delante del toro en cuanto lo sacan de su rutina. Tres avisos y un petardo matando son un fracaso rotundo se mire por donde se mire. Y le dedicaron una calurosa ovación al abandonar la plaza. Y ni una protesta cuando andaba aperreado con el quinto tirando la espada y la muleta en vez de hacer la suerte con un mínimo de decoro. No entendió a un toro Mala suerte ha tenido Lorenzo Fraile al írsele al desolladero toros de orejas a los que, salvo Caballero en el cuarto, no supieron entender ni aprovechar. Lo de José Tomás en el quinto es de los mayores ridículos que he visto hacer a torero alguno. De buenas a primeras se pone a darle naturales citando en los medios. Ni siquiera lo había toreado con el capote para saber cómo era y en vez de ‘ahormarlo’, someterlo y embarcarlo con los bien llamados muletazos de tanteo, se pone a citar con la izquierda en los medios, sin que el toro tuviera todavía fijeza para saber lo que iban a hacerle. Lógicamente los pases le salieron enganchados y con la muleta hecha un rebujo. Porque antes de dar pases hay que templar al toro y entenderse con él. Para empezar a torear tiene que haber antes un diálogo y que el toro se dé cuenta que pueden con él. Un toro a su aire es como un tren descarrilado. Va por donde quiere. Por eso, la faena no tuvo ni pies ni cabeza. pero con esto de la idolatría (como pasaba con El Cordobés), nadie se atreve a pitar semejante desbarajuste. Digo que no sabe torear porque el toro anda por donde le da la gana, recorriendo mucha plaza. Sólo tres derechazos le salieron limpios. Pero lo inadmisible en una supuesta figura del toreo es que después de sonar el primer aviso ‘descubrió′ que el toro era muy noble por el izquierdo (antes lo había sido mucho más por el derecho) y cuando hacía un rato que debió terminar la faena, se lió a darle naturales. Dos tandas medianamente acoplado que despertaron clamores olvidando el anterior desastre. Así y todo no se daba cuenta de cómo era el toro, que no tuvo más remedio que arrollarlo por cambiarle los terrenos en un error de principiante. Lo grotesco y lo indignante es que a un noble toro de triunfo, ese público frivolón ‘atomasado’ le dedicara una bronca en el arrastre. Como si un animal tan noble tuviera la culpa de la cerrazón mental del matador. Hasta el lameculos del palabrero Fernández tuvo que decir: “Ni siquiera ha matado al toro”. El toro se echó aburrido de tantos pinchazos. Y conste que ese toro no se había criado en el Puerto para que lo acuchillara Curro Romero en una tarde de desgracia. Iba destinado al más valiente y al más genial artista que han conocido los siglos. Según decían al entrar todos los claveleros y claveleras que acudieron al acto social. Porque una corrida de toros es algo mucho más serio y un público medianamente entendido no pita a un toro que derrochaba nobleza. Es lo malo de ir al tendido obsesionados por un ídolo al que son incapaces de verle un defecto. Pero quede constancia que José Tomás anduvo toda la tarde como un sonámbulo, sin técnica, sin dominio, sin saber lo que debería hacerle a cada toro. De vez en cuando hacía el poste, el animal le pasaba rozando y el populacho ignorante rugía aterrorizado y asombrado de semejante hazaña. Ahora seguirá cortando orejas por esas plazas que están rendidas de antemano por la publicidad de un falso mito. A poquito que haga será la estrella de los tendidos, que ignorarán a los demás toreros. Y sobre todo, a los toros buenos que tienen la desgracia de no encontrar quien sepa torearlos como merecen. ¡Si el quinto hablara! Pero así está el toreo. Lo malo es que muchos críticos dicen que José Tomás es la pureza del clasicismo cuando sólo es un imitador de Manolete. En aquella época, buenos aficionados decían que Manolete era un torero ventajista. Hemingway escribió que “fue un gran torero de trucos baratos”. Su originalidad consistió en copiar a los toreros cómicos como ‘Llapisera’, que fue el inventor de la ¡manoletina! Ahora nadie se atrevería a decir nada parecido de José Tomás, que sólo es una mala copia de Manolete. Al menos aquél tenía una estampa patética y una efigie de gran personalidad. Manolete se ponía una venda en la mano derecha. José Tomás usa un preservativo de cuero para entrar a matar. Y encima se paraliza la lidia para acoplarse el artilugio. Podía llevarlo puesto desde el hotel, porque para los enganchones y los desarmes no creo que le quite ‘sensibilidad’ en la muñeca. El toque de muñeca ha sido siempre el privilegio de los grandes toreros artistas. Y es el secreto del temple. Cuando no hay muñeca viene el barrigazo y el traje emporcado de sangre como una menstruación. Manolete, con todos sus defectos, ni se despeinaba ni menstruaba la taleguilla, porque no toreaba tan rígido como el de Galapagar. Cuando se hace el poste y se busca la verticalidad, desaparece el fundamento del compás abierto que es requisito imprescindible para ‘cargar la suerte’. Para torear bien hay que adelantar la pierna y luego girar en curva con todo el peso del cuerpo sobre la pierna adelantada. Con los pies juntos y la muleta retrasada no se hace más que el toreo rectilíneo que hasta ahora se consideraba como mal toreo. La masa y los cronistas no se han fijado que esta nueva figura fundamenta sus faenas en tres trampas, rechazadas desde antiguo. Citar con el pico, empezar el medio pase con la muleta retrasada y agarrar el palillo por un extremo en vez de por el centro. Hasta ahora esas trampas eran motivo de protestas. Ahora es lo más excelso del toreo, como lo fue en sus tiempos el salto de la rana.

  5. Fabio dice:

    Lo dicho por Boix es autentica, putrida basura. Me recuerda al texto de Carlos Abella que, en una obra de dimensiòn biblica, intentò demostrar una supuesta superioridad de jt con artificios y mentiras. Hay que tener la paciencia de tres conventos de franciscanos para aguantar estas locuras…El dado objetivo e incontrovertible es que tenemos a diario ejemplos de etica torera, de ser y estar en torero. Ademàs tenemos un buen abanico de matadores y hoy, sin duda, se torea meyor que nunca..Boix, ¡por Dios!….parece que el texto suyo salga por la mano de un anti…hay pasos que el mismo Anselmi le hubiera puesto su firma..¿Porquè? Todo para besar el culo a alguien que no tiene, ni tuvo condiciòn para ejerceser de autentico leader…y ya no està menos que en los sueños onìricos de unos exaltados….¿Ètica? La de Ponce, autentica figura inmortal, con responsabilidad, respecto, capacidad y heroismo, paradigma del ser y estar en torero…. y suerte, la nuestra, de coincidir con su largo e irripetible reinado…Yo no me lo paso mal y me quito el sombrero por delante de los hèros que, en las plazas de todo el orbe taurino, desde Fallas hasta el Pilar, con respecto, dignidad, valor y toreria mantienen viva la llama de esta emociòn llamada toros..jt yà no està y las argumentaciones de Boix son tàn pateticas, surrealistas y sin algùn valor como el autor de las mismas que ni se atreve a dar nombres…La pregunta es…¿Tenemos que seguir dando publicidad a este manìpulo de mediocres?

  6. Josem dice:

    Amigo Fabio, peor que un anti es el fuego teóricamente amigo. Y recalco lo de “teóricamente” porque de la basura que ha perpetrado y el Mundo ha permitido editar se desprende un profundo desprecio por la Fiesta

  7. Fabio dice:

    Totalmente de acuerdo con Ud. señor Josem. Alguna vèz parece que el mundillo haga y labore para despreciar la Fiesta Nacional…no hablo, evidentemente de las distintas opiniones (para gustos los colores y cada uno tenemos la nuestra como es correcto ), cuanto de ataques a la esencia de la Fiesta misma, ataques a pilàres y basamentos de nuestra aficiòn, perpetrado casi a diario por profesionàl o componentes del sistema..No veo a profesionàles de la opera, del teatro o del cine ceñirse y despreciar su propria aficiòn con rabia y odio. Nì se atreven a negàr los valores èticos y artisticos de los mayores interpretes..Nì para glorificar a Pavarotti tenemos que destruìr o desmitificàr a la opera pisoteando valores, esencia, ètica y estetica de la misma ..¿o no?

  8. Joselito dice:

    Pues yo no soy partidario de José Tomás y menos aún del tal Boix pero sí que estoy de acuerdo en que el toreo ha perdido mucha verdad en las últimas décadas porque las figuras actuales se empeñan en torear el toro facilón y manejable (igual que José Tomás) y eso, realmente sí que es negativo para la Fiesta porque no enganchan a nadie nuevo y a muchos aficionados cabales los están mandando a sus casas. Feria tras feria, son los mismos nombres tanto en hombres como en ganaderías (solo las de su acomodo, clara) repitiendo la misma película una y otra ve: un toreo facilón y populista frente un toro descastado y sin fuerza y ante un público ignorante (taurinamente hablando) y festivo, Entre las figuras, todo es compadreo, no hay ni un ápice de competencia ¿así quien va a aficionarse a los toros? Jose Tomás no es la solución de nada pero lo que nos ofrecen las figuras actuales tampoco. O dan un paso adelante y empiezan a enfrentarse al toro-toro o aquí nos vamos a quedar cuatro y por tradición, no por diversión. Por eso y aunque no sea una gran figura, el 29 de marzo yo me cogeré el AVE Valencia-Madrid y me iré a ver a Fandiño en su encerrona. Al menos veré algo diferente y con riesgo. Y si luego es una castaña, pues una más. Pero por lo menos se que no voy a ver esa parodia que actualmente es la Fiesta con toreros muy justos de valor (verdadero) y de dominio técnico (también verdadero) que por eso, solo se miden con borregas descastadas que no les planteen ni el más mínimo problema. Y para que nadie se ofenda, explico que para mí, el valor verdadero solo lo tiene el torero que hace faena a todo tipo de toros, especialmente a los más encastados y complicados (salvo que sean ilidiables) Y el verdadero dominio técnico está en someter y hacer pasar, aunque sea sin lucimiento, a todo tipo de toros, incluidos bravucones, mansos, marrajos y alimañas. Muchas figuras de antaño que yo ni siquiera he conocido hacían esto. ¿Cuántas figuras actuales lo hacen ahora? Esta es la gran mentira de la Fiesta y lo que la está hundiendo, no los anti-taurinos ni los políticos.

  9. arturo sanchez dice:

    Señor Noni, yo en ningun momento e insultado, ni a Jose Tomás ni a Salvador Boix ni a los aficionados. En primer lugar Don Salvador si que ofende gratuitamente y gravemente a toreros y afición. En segundo lugar usted considera que no respeto la carrera de Jose Tomás ¿que carrera? ¿A cual se refiere? ¿Se le puede llamar carrera a actuar en 3, 4 o 5 corridas al año?
    Y en tercer lugar de mi boca jamás vera insultos hacia los aficionados, porque yo formo parte de ellos, otra cosa es el público o populacho como usted dice, pues si: su ignorancía es monumental, y es monumental porque no saben de toros, no es nada malo ser ignorante, lo que es malo es ser ignorante en una matería y creer saber más que nadie de ella. Si el público no fuese ignorante a Jose Tomás jamás le habria valido ni su “toreo” ni su elefantiasica campaña de misticismo y publicidad. Para mi es Salvador Boix el único que aqui ofende y mucho a toreros y aficionados, porque a los que somos aficionados y sabemos de la técnica y secretos del verdadero y buen toreo no nos la dan con queso personajes como Jose Tomas ni su ex apoderado. Y disculpe si todo lo que expresé y expreso ahora le resulta ofensivo pero le repito que no lo pretendo ser ni lo veo asi, simplemente argumento mi punto de vista con la libertad de expresión que como aficionado se me permite tener dentro de esta puntera y magnifica web taurina.

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