th (14)

Preferia en Cali (Colombia). Impactó Andres Roca Rey

Jorge Arturo Díaz Reyes
Andrés Roca Rey. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes
 

Cali, Colombia, XII 06 14.- El joven peruano en dos versiones, ambas válidas, renuncia con el estoque a un triunfo pleno. Fonseca toreando menos escucha tres avisos, y el jinete Vallejo es lanzado a la guerra por un palco descocado que le asestó una oreja inexplicable, abroncada y devuelta. Salento dio juego benévolo.

Pese a la entablerada mansedumbre de los dos últimos y la general falta de raza, los decorosos quindianos echaron bondad y repetición suficientes para lo que hubiese podido ser una tarde de orejas y puertas grandes, considerando, claro, el ningún rigor presidencial y el ambiente festivalero imperante. Pero se les mató muy mal, y, salvo segundo, tercero y quinto, recibieron lidias insuficientes o no fueron lidiados. Por otro lado, la emoción auténtica es producto de la fiereza, y de eso nada.

Andrés Roca Rey, se llevó un amable, y un manso rajado, con los dos lució torero, sereno y en sitio. Aires de sevillanía con uno y de coraje con el otro, le ganaron, los oles, la música y la plaza entera. Capote alegre, de manos bajas en las verónicas, de holgura en las talaveranas y chicuelinas, y de colorido en las revoleras de remate. Tres cambios por pecho y espalda. Cuatro tandas en redondo ligadas, la última por naturales y desafiando los manseos finales unas manoletinas mayoritarias le pusieron pelo en las manos, en ambas, de no haber sido por la estocada chalequera, con que terminó.

Al quinto le aprovechó las abantas arremetidas iniciales para siete lances jaleados, entre saludo y quite. Pero tras cinco muletazos frontales y cante de la gallina, él fue quien tuvo que embestir con un arrimón largo y vehemente que le fue reconocido. De nuevo se puso en el umbral del portón mayor, y de nuevo la espada, trasera, caída y poco eficaz ahora, que le mereció aviso, se lo cerró en las narices. De todas maneras la gente le pidió la vuelta, una de las pocas invitadas que se han dado hasta hoy.

Sebastián Fonseca, debutaba con picadores. Como a su compañero, también la suerte le salió repartida. Más a él. Sacó la mejor y la peor balota del sorteo. Tercero, un pastueño de fijeza y tranco notables que le dejó hacer cuanto pudo, y un manso de bola sexto, que ni “Lagartijo” me imagino, pura carne de matadero.

Paró al bueno con lances de brega y revolera. Quitó con tres gaoneras, otro revuelo, y tras la decente vara deOchoa y un pasajero blandeo le puso la muleta para que fuera tras ella redondo, buscando el círculo a diestra y siniestra, obsecuente. Los retorcimientos (corregibles) desdoraban pero el molinete a manera de kikirikí con que resolvió un apremio creado por él mismo adornó y trajo aroma de otros tiempos.

Cañaveralejo a tres cuartos estaba en modo orejeril y Usía ni se diga, es el suyo habitual. Pero el sartenazo completo se fue pasado y tendido. La pasividad contemplativa tuvo que ser tres veces avisada, provocando palmitas piadosas, o cómplices. Con el sexto pa´qué hablar, ya dijimos, ni Don Rafael Molina.

El rejoneador Juan Pablo Vallejo, todo generosidad y afición, pero no más. Lote noble, seguidor, que no halló mando ni embroques en las dos largas e inanes cabalgatas a lomos de una cuadra variopinta y correlona: Druida, Flamenco, Ágata, La Greta, Clarín y Quitasueño, derrocharon resistencia y velocidad más no doma. Casi todos los hierros fueron colocados al anca, y los mortales, primero pinchando, y luego clavando contario, bajo y degollante, para una vuelta espontánea.

Al cuarto, similar partitura, pero con la variante de una pasada en blanco antes del feo pincho descordante que su señoría premió con la oreja regalándole al apeado jinete una bronca que no merecía. Él, devolvió la oreja, digno, aunque no tanto como para negarse otra vuelta no pedida. Eso sí, después de la rara del novillo tampoco solicitada por nadie más que por el alto pañuelo que sabemos. ¡Ave María, Lola!

La tarde tuvo un nombre, Andrés Roca Rey, proyectado ya como candidato al cartel del 25 de diciembre que abrirá la feria, y en el cual podría verse las caras con el venezolano Colombo, ídolo acá, y el adelantado colombiano Juan Camilo Alzate, frente a los jandillitas de Ambaló. Interesantísmo sería, pero aún falta otra eliminatoria el trece. Amanecerá y veremos.

FICHA DEL FESTEJO.- Sábado 6, diciembre 2014. Plaza de Cañaveralejo. 3a de preferia. Sol y nubes. Tres cuartos deaforo. Con picadores. Seis úteros de Salento (Santa Coloma-Murube), 1º y 4º (“Mochito” # 66, negro, de 434 kilos, se le dio vuelta al ruedo), desmochados para rejones. Los otros, bien presentados. Encierro de juego diverso, 5º y 6º mansos. Juan Pablo Vallejo (rej), palmas y oreja protestada. Sebastián Fonseca, palmas tras tres avisos y palmas. Andrés Roca Rey, oreja y vuelta al ruedo tras aviso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: