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4ª de Feria en Medellín (Colombia). Las cosas breves y bien hechas llenan más que las largas y tediosas. Única oreja de la tarde para Miguel Ángel Perera

Por: Lucas Morales

Cesó la larga noche. Prefiero una canción de The Beatles de 2 minutos a un merengue de 8 sin ton ni son. “Lo bueno si breve, dos veces bueno”. Se lidiaron 8 toros de la a esta hora extinta ganadería de La Carolina, muy bien presentados pero dispares en juego. Para destacar la pelea en el caballo del segundo y el séptimo que también permitió el protagonismo del picador.

Alejandro Talavante, quien fue el único que hizo el paseíllo montera en mano venía precedido de una expectación grande por lo que todos suponíamos iba a hacer. No fue sino hasta salir “Reportero” y el español dejó en los primeros lances auténticas pinceladas alternando entre delantales, ceñidas chicuelinas y unas personalísimas tafalleras que hacían pensar que la larga tarde que quedaba por delante iba a estar cargada de detalles. De ese esperanzador inicio pasamos a una dura realidad, “Reportero” no quiso saber nada más de lo que allí pasaba y le dejaba toda la responsabilidad al que iba vestido de torero por salvar ese inicio, situación que fue bien solventada y a base de mando y conocimiento pudo arrancar meritorias tandas de un noble pero reservón toro que tenía las embestidas contadas, el mal uso del acero privó algún premio que fue cambiado por un aviso que bajó desde la presidencia. En su segundo se vio un Talavante descompuesto, un Talavante que evidentemente tenía afán, hubo quien se molestara en el tendido por saber que el primer turno en el cartel era porque había la necesidad de no perder una conexión con México, todo se hizo con prisas, estoy seguro que usted también está pensando en la famosa frase de Juncal, pero también estoy seguro que usted tampoco piensa que Talavante sea un oportunista, ni mucho menos un mal torero. Con todo esto y entre las ganas de gustar y de triunfar, también había cierta sensación de acabar con todo rápido… sonaron 3 avisos que le decían al español que “Altanero” debía ser apuntillado en los corrales y él podía ir tranquilo a buscar su vuelo.

El mérito de un torero colombiano como Sebastián Vargas “enfrentado” a tres figuras es inmenso, si a eso le sumamos que la materia prima no fue suficientemente buena estamos pensando de un torero de trámite, esos de los que irrespetuosamente algunos dicen “en ese voy al baño”. Sebastián Vargas demostró y mostró su carné de torero. Lo que hizo ayer sábado 7 de febrero 2015 en la Macarena es de un mérito infinito y que fue menospreciado por una presidencia que jamás ordenó poner música en faenas de mando, de lidiador, de arrancar muletazos con inteligencia y con ganas. Con “Carmelo” y con “Zorrillo” el cucuteño literalmente se jugó la vida, con verdad, con franqueza, con lealtad al aficionado que pagó una entrada, hubo destemplados gritos de toro que no hicieron mella en el torero colombiano que supo solventar una dura papeleta y que de manera abierta mandó un mensaje que no sólo está ahí para abrir tardes a figuras, que puede y tiene con qué estar a la altura del compromiso, que aunque no es presidente si tiene mando.

El tercer turno fue para un viejísimo y queridísimo torero de la afición paisa, Sebastián Castella quien defiende su título como triunfador de la temporada. Tuvo que enfrentarse en primer lugar con “Echador”, un particular toro venido de La Carolina que todo lo quería por la izquierda y al que pareció que la derecha le diera asco, nobles animales que todo lo entienden. De salida con el capote ya mostraba esa tendencia, y con la muleta lo pudimos confirmar todos, empezando por el francés que todo lo hizo a la “siniestra” de dios padre. 2 pinchazos, con susto incluido y palmas para un torero querido y respetado por la afición. En su segundo turno, séptimo de la noche Castella fue todo poder y raza, pareció como si “Sirviente” se hubiera vaciado en el caballo, la pelea con el picador fue de toro bravo y encastado, pero hasta ahí, todo después fue un recital de mando y poder, de cómo se lidia un toro que no quiere pasar, de qué es un arrimón con verdad y con valor seco, un pinchazo y una certera estocada hicieron salir los pañuelos pidiendo un merecido premio que nunca concedieron, siendo cambiado por una clamorosa vuelta al ruedo entre el grito de “pícaro pícaro” al usía.

Miguel Ángel Perera defiende este año la camiseta de líder, en 2014 se ganó ese puesto a pulso, vino a Medellín a agradar y así lo hizo en el primero. A “Flechero” desde que lo recibió con el capote ya le estaba cuidando, lo estaba llevando con mimo y algo en él veía que lo hizo hacer todo con precisión quirúrgica. Una vez muleta en mano, el extremeño tiró de todo lo que sabe para regalarle una faena bien hecha, con variedad, con más adornos que series, pero que al final fue merecedora de la única oreja de la tarde. Con su segundo no hubo opción de nada, sólo las ganas y la demostración de querer hacer las cosas. “Sombrito”, el último toro de La Carolina que salió por la puerta de toriles no tenía nada por dentro y entre las ganas del que iba vestido de oro y la negligencia del de las patas negras dimos por terminada a una larga noche.

FICHA DEL FESTEJO. Plaza de toros de Medellín. Feria de la Macarena. Corrida de toros. Toros de La Carolina: 1º soso; 2º con cierta mansedumbre pero enrazado; 3º a menos en faena; 4º enrazado, a más; 5º soso, desplomado; Alejandro Talavante,palmas y pitos tras tres avisos. Sebastián Vargas, ovación y silencio. Sebastián Castella, ovación y vuelta. Miguel Ángel Perera, oreja y palmas. (Fuente: “cultoro”).

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La opinión de Guillermo Rodríguez

CORRIDA MULTIFACÉTICA

Una corrida en Medellín con mucho interés por el variado juego de los toros de La Carolina. Más de media entrada. Bien presentada la corrida de La Carolina. Corrida abundante en número de toros lidiados, ( 8 ) , en sensaciones contrastantes , desde ver a un toro ir al caballo dos veces, los tres avisos a Talavante en su segundo que le debe pesar como una losa en su largo viaje a México , un puyazo de época de un humilde de la fiesta, William Torres, los tercios brillantes en sus dos toros en banderillas de Sebastián Vargas y su toreo de capa, la sólida faena de Perera al primero, 5 toros que se dejaron mucho, un toro de vuelta al ruedo , tres con nota baja por juego, la lenta e inexorable extinción de la ganadería de “La Carolina” , el espléndido momento de Castella a quien quieren y miman en Medellín y el alto nivel de los banderilleros  y de los picadores.

Alejandro Talavante con un toro pronto, fijo que humilla y va hasta donde lo lleven, con un buen pitón izquierdo tiene chispazos pero no termina de rematar . En su segundo un comienzo de faena que abriga esperanzas con naturales largos pero luego deja trompicar la muleta por la carencia de temple. Uno bueno y enganchón en el otro. Al final todo se tuerce , los tres avisos, y toro al corral. El extremeño parte cabizbajo en medio de aplausos de consolación a tomar el vuelo que lo depositará en México donde torea este domingo.

Sebastián Vargas viene de indultar dos mondoñedos en Barbosa y Gachetá, deja su sello en el tercio de banderillas en los dos y de buen toreo de capa, armónico y llevando embebido en la capichuela a los toros. Su primero, encastado. El toro va sensacionalmente al caballo y aquí se luce William en el tercio de varas. El piquero, certero, preciso abandona el ruedo en medio de las aclamaciones. Y aunque no lo parezca, el toro, manso encastado tiene emotividad  e ímpetu,  va con la cara alta y termina por reclamar que se le lidie a media altura. Por el derecho es mejor pues por el izquierdo solo acepta de uno en uno y ligar es negado .El toro no termina de rebosarse en la muleta….Este torero todo terreno , experimentado y con muchos kilometraje  a cuestas, en su segundo le toca un ejemplar que duda , tardea, escarba y  no acomete. Tanda con mucho contenido por el derecho, seria y medida dejándole la muleta en la cara para ligar. Al toro le cuesta por afuera. Mete la cara en la muleta pero se va… . Y se raja……El cucuteño ha estado más que digno pero el palco se niega a conceder la oreja pese al pedido de los tendidos y a un toro que termina en tablas, esos aficionados que dirigen el festejo le conceden el honor de la vuelta al ruedo . Todo muy extraño.

Sebastián Castella. El fallo con la espada en su primer toro y la negativa de la presidencia en su segundo de concederle una oreja pedida mayoritariamente por el público, dejaron en blanco la buena actuación de Castella  en Medellín. Castella recibió a su primer toro de La Carolina con  templadas verónicas, para mostrarse después muy por encima de su noble condición , aunque le faltó  raza y empuje para seguir la muleta. A pesar de todo, Castella tiró del animal por los dos pitones con templanza y largura, para construir una buena faena. Pinchó dos veces antes de la estocada definitiva y escuchó una fuerte ovación desde el tercio. A su segundo toro Castella volvió a torearlo muy bien de salida a la verónica. A ese astado el diestro francés lo entendió a la perfección, cuajando varias series con la mano derecha, soberbias por el temple y el trazo de los muletazos. También brilló a gran altura al torear al natural. Tras un pinchazo ejecutó una gran estocada en los mismos medios de la plaza, siendo mayoritaria la petición de oreja que la presidencia se negó a conceder, por lo que Sebastián Castella dio una vuelta al ruedo.

Miguiel Ángel Perera. Un faenón a su primero, y esfuerzo sin compensación en su segundo, mansón  y deslucido. Sin duda , Perera en estado de gracia. Muletazos largos, hondos, profundos, por bajo, enganchando “alante”, dándole tiempos y espacios a “Flechero”. Como lo lleva !!!! y los remates a la hombrera contraria, ofreciendo el pecho. Hay naturalidad , improvisación, empaque, se embragueta, se lo pasa cerca, cerquita y él no da un solo paso atrás. Ni un centímetro. El secreto del temple como medicina y la suavidad. Va por el izquierdo, por el derecho, imagina, inventa en la cara del toro. Hay una interpretación de su particular partitura y como en el jazz improvisaciones que son una dicha para el ojo del espectador. Unos solos con la solidez y la elegancia del torero extremeño. Pincha arriba, entera y una oreja.

RESULTADO. Alejandro Talavante, palmas y pitos. Tres avisos. Sebastián Vargas, ovación y silencio. Sebastián Castella, ovación y vuelta tras petición de oreja. Miguel Ángel Perera, oreja y silencio. (Fuente: “tendido 7”).

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