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El repaso (y X): De los veteranos y el ancho pelotón

Muchotoro.com

Publicado el 8 de febrero de 2015 en la edición impresa de El Correo de Andalucía.http://blogs.elcorreoweb.es/latardecolgadaaunhombro

Los viejos rockeros, los reaparecidos y los toreros amortizados se mezclan en una variada amalgama en la que hay escaso sitio para la clase de tropa. El pastel es corto

La referencia a ciertos nombres es obligada. Y nos sirven para cerrar esta serie de especiales que han pasado revista a tropa y oficiales entre la temporada que se fue y la que está a punto de llegar. Los años no pasan por igual para todos los toreros pero la experiencia sí logra sacar los mejores registros de algunos veteranos. A la cabeza de este elenco encontramos a Antonio Ferrera, autor de la mejor faena de la última feria de Sevilla y protagonista de una de las campañas más frescas e interesantes del año 2014. Podemos hacerle compañía con el reivindicadísimo riojano Diego Urdiales, que no siempre ha unido la calidad de su concepto al necesario motor para rentabilizarlo aunque merece más y mejores oportunidades para dar o quitar razones. La suerte no estuvo de parte de otro joven veterano que, a pesar de todo, no ha sucumbido al desgaste: hablamos de Manuel Escribano. Su versatilidad y los innegables progresos que se pudieron ver en Sevilla le permiten seguir contando.

Mención aparte merece el catálogo de reaparecidos, con los hermanos Rivera a la cabeza. Se puede discutir la escasa trascendencia taurina del retorno de Francisco pero no se puede ocultar el interés económico y organizativo que despierta en las empresas. Su condición de veterano le convierte en llave de muchos carteles en los que caerá derecho sin inquietar la caja del empresario ni el caché de sus compañeros. Pero el último Paquirri también tiene delante un buen dinero. De él depende ganárselo. Y el pescado está tan vendido por la propia incompetencia de los actores del negocio que este tipo de reapariciones está creando mayor expectación que la que debía generar esa nueva y breve generación de matadores que -visto y comprobado lo ocurrido en Olivenza, Castellón y Valencia- lo siguen tendiendo injusta e inexplicablemente crudo. Caso aparte es el de Soro, protagonista de una encomiable historia de superación personal que no debería perserverar en su empeño de seguir vistiendose de torero si realmente respeta y ama la profesión que le dio todo y también le quitó casi todo.

Pero hay que seguir pasanso revista al pelotón comprobando un dato revelador: en 2014 se vistieron de luces un total de ¡188! matadores. La cifra desciende a 73 si computamos los que actuaron entre una y cinco ocasiones pero sólo contamos 41 que igualen o superen la cifra de diez corridas de toros. Entre nombres de todo tipo, punteamos una nómina cargada de trienios que dejó de ilusionar al aficionado aunque sigan copando puestos en las ferias. La persistencia de esos toreros certifica el cierre de un sistema que demanda savia nueva. No hace falta dar nombres para saber quien estanca el escalafón. El aire fresco no entra…

Dentro de este cupo de veteranos encontramos algunos toreros en trance de reanimación que se resisten a dejar de dar guerra. Es el caso de Abellán, que ha cubierto una dura campaña en la que nunca ha vuelto la cara. También se agarraron al tren matadores como Eugenio de Mora, Salvador Cortés -que se redescubrió a sí mismo con un gran toro de Rojas en Écija-, Pérez Mota y hasta Serafín Marín. Un caso distinto es el de Finito, que ha pintado algunos brochazos de calidad aunque ya no pueda ni quiera hacer esfuerzos puntuales que le colocarían por encima del bien y del mal. Ahí, en ese limbo, ya navega Juan Mora, convertido en un curioso y algo demagógico referente que, a pesar de todo, apenas torea.

Este repaso también topa con toreros en trances complicados como Nazaré, que sigue portando la modeda, o Salvador Vega, que pugna por recuperar el terreno que sí pisó en sus comienzos. Mención aparte merece David Mora, que permanece en el dique seco. La lista se haría interminable hasta reseñar las circunstancias dispares que atraviesan los 188 matadoress del escalafón. Abriremos el congelador para bajar a Curro Díaz a los estantes de la nevera.. En el fondo, entre paquetes pasados de fecha encontramos otros nombres que vivieron tiempos mejores. Sólo nombraremos tres: Matías Tejela, César Jiménez y Eduardo Gallo. Qué verde era mi valle…

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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