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1ª de Fallas en Valencia. Oreja guerrera para Jiménez Fortes y casi nada más que recordar

Valencia. Plaza de la calle Xátiva. Viernes 13 de marzo de 2015. Primera de feria. Tarde de menos a más sol y fresca. Un tercio de entrada muy repartida.

Seis toros de Fuente Ymbro, bien presentados y nobles en distintos grados de fuerza y bravura. Blandito pero muy noble el primero. Excelente el segundo, con mucha clase por el lado izquierdo. Manejable por el derecho e incierto por el izquierdo el tercero. De mayor a menor manejabilidad el cuarto. Manso pero encastado en la muleta el quinto. Bravucón y con problemas el sexto.   

Juan Bautista Jalabert (nazareno y oro): Estoconazo, petición de oreja y fuerte ovación. Dos pinchazos y estocada caída, silencio.

Saúl Jiménez Fortes (celeste y oro): Estoconazo y descabello, ovación y vuelta por su cuenta. Estocada trasera algo caída de efectos fulminantes, oreja.

Jesús Duque (marino y oro): Dos pinchazos hondos y tres descabellos, palmas. Estocada, palmas.

Llevo tres años sin ir a la feria de Castellón. Muchos más allí presente, confieso que tanto ayer como hoy me hubiera gustado asistir al par de corridas que me atrajeron al ver anunciados sus carteles. En la de ayer inició su temporada José María Manzanares. En la de hoy, Enrique Ponce será homenajeado por sus 25 años de alternativa que este año se cumplen cerrados porque esta temporada será la 26.  Pero manda la obligación que tengo con la Diputación de Valencia por ser miembro de su Jurado Taurino. Y ya se sabe que la obligación debe estar por delante de la devoción.

No obstante, este año de 2015 tengo algo que celebrar. Cumplo 50 asistiendo a las Fallas sin faltar en ninguna. Se dice pronto. Pero la verdad es que este medio siglo me ha pasado a toda velocidad aunque son tantas las cosas que he visto, gozado y sufrido que parece que llevo viviendo doscientos años o más. Se acumulan en mi cabe tantos recuerdos que no sé cómo resumirlos. Me es imposible. Por mi cabeza pasan las grandes faenas que vi en tantas Fallas y son muchísimas. Las mejores que se quedaron en mi cabeza para siempre las hicieron Antonio Ordóñez, Paco Camino, Diego Puerta, El Viti, las que no me gustaron de El Cordobés, y las de Paquirri, Capea, Dámaso González, José María Manzanares padre, Paco Ojeda, Espartaco…. Las últimas grandes de éste, coincidieron con las primeras de Enrique Ponce que seguramente es y seguirá siendo el que más ha toreado y ha triunfado en Valencia de todos ellos… Impresionante lo de Ponce. Me tengo que frotar los ojos solo de pensarlo…

Solamente voy a decir hoy sobre Ponce que de su alternativa escribí lo siguiente en la revista “Toros´92”: “Resumiendo lo que ocurrió ayer, me pareció que quienes tomaban la alternativa eran Joselito y El Litri. Y que el padrino de ambos fue Ponce…”  Fue una premonición en la que no solo acerté de lleno sino que me quedé corto.

Por aquí y antes de la primera celebración taurina fallera, de lo que más se habla es del portazo que Simón Casas, precisamente el empresario de la plaza de toros de Valencia,  ha pegado a la OIT, tan breve aunque intensamente famosa y, sobre todo aunque en voz baja, tan incierta por el enredo jurídico que  hubiera supuesto la relación contractual con los mexicanos sin estar aclarada la proporción de acciones que correspondería a cada una de las tres partes ni la aquiescencia de las entidades propietarias de las plazas que gestionan. Un lío tremendo, oigan, que debe ser la principal razón del precipitado divorcio. Esto aparte de que, según confesión de Casas, los mexicanos no habían sacado de su bolsillo un solo Euro a la espera de la firma definitiva, mientras algunos colegas o lo que sean porque para mí no lo son, se han afanado en defender apasionadamente el invento mexicano-español-francés al tiempo de continuar atacando a los empresarios de La Maestranza y a la feria que han tenido que organizar a toda prisa tras esperar más de un mes a que los que tanto habían pedido para arreglarse hasta que se fueron definitivamente pese a que todo se les había concedido.  Por lo visto y leído a tantos, en la feria ya anunciada falta ¡Urdiales¡… Vivir para ver…. En mi modesta opinión, mejor será que cada cual baile con su cadacuala

Pero bueno, pasemos a la modesta corrida de ayer tarde primera de Fallas de 2015, a ver si ocurre algo para recordar largamente… De buenos toros y de corridas enteras de Fuente Ymbro, recuerdo muchos y muchas. De Juan Bautista recuerdo dos faenas distantes una de otra. La que hizo en una Feria de Otoño en Madrid de la que escribí que “había convertido las Ventas en Versalles”. La otra hace dos años en su ciudad natal de Arles, un faenón dentro de la Corrida Goyesca más original y espectacular que haya visto en mi vida. De Jiménez Fortes solo recuerdo su mucho valor lindando muchas veces con inconsciente arrojo. Y de Jesús Duque, la verdad es que no me acuerdo de su triunfal tarde de Fallas en año pasado. Se llevó el premio a la mejor estocada.

El primer toro de Fuente Ymbro, con 518 kilos, algo vareado y con cara muy seria, la metió bien en los templados lances con que lo recibió Juan Bautista rematando con media vistosa. Noble el animal aunque faltito de fuerza en las patas. Perdió las manos al tomar el leve puyazo que le pegaron y otra vez en el quite por chicuelinas del francés. Al segundo encuentro, simulado, fue desde lejos galopando. Pero de seguido salió trastabillado y entre pitos. ¡Vaya por Dios¡. Correctamente cubierto el tercio de banderillas. Juan Bautista planteó la faena casi en los medios citando de lejos con la derecha que manejó bien sin más. El toro siguió embistiendo noblemente. Dos molinetes, tironazo a derechas y otra vez el toro a claudicar. Me gustó más Juan Bautista con la izquierda. También el toro en su embestir por ese pitón. Asimismo le pareció bien al público que rompió en ovaciones de menor a mayor tibieza tras cada tanda. Otra vez a derechas, algunos pases le resultaron muy estimables entre pausas con el animal escarbando. Circulares invertidos con la derecha, natural, molinete y de pecho. Trincheras preparatorias para matar y estoconazo perdiendo la muleta de rápidos efectos. Le pidieron una oreja y saludó una gran ovación.

Verónicas y media de trámite a cargo de Juan Bautista en el recibo del cuarto. Bravucón en varas aliviadas. Chicuelinas corrientes y buena media de Fortes en el quite. Otro buen toro. Brindis a la parroquia del espada galo con más que decentes resultados muleteros para empezar a derechas. Sin ser nada del otro mundo, Juan Bautista parecía el mismísimo Ordóñez al lado de sus dos colegas. Hasta que fue desarmado feamente. La segunda parte de la faena una vez retomada, no tuvo la misma buena traza que la primera. También había cambiado el toro  a peor tras el enganchón. Juan Bautista remedió el fiasco con entusiastas adornos pero ya sin el favor de los brindados. Faena de mejor a muy peor. Entró a matar sin fue dejando dos pinchazos y estocada caída, silencio.

Buenas sin más las verónicas de Jiménez Fortes en el recibo del segundo. Otro toro noble. Y cumplidor en el caballo. Más fuerte que el anterior hasta el momento de quitar el malagueño. Calamocheó en banderillas clavadas desigualmente. Brindó Fortes al público. Superior el toro por el lado izquierdo y bien el torero aunque por bajo de tanta calidad. Un pitón de cortijo. Noble aunque sin tanta clase por el derecho. Desigualmente templados los redondos de Fortes. La gente le aplaudió todo. Lo bueno, lo malo y lo regular. Más naturales con el animal un poco venido a menos. Adornos ensuciados y a matar. En este momento, el toro ya tenía que haber sido arrastrado sin orejas. Pero Fortes siguió con la zurda más derechito que antes. Él sabía que mejor que yo que debía haber estado bastante mejor. La estocada fue lo más notable aunque el toro tardó en doblar y necesitó del descabello. Aviso antes de despenar al estupendo ejemplar. Petición insuficiente, ovación y vuelta un tanto por su cuenta porque la ovación no tuvo suficiente fuerza para darla.

Hermoso el castaño quinto. Pero no tan hermosas sus altas embestidas. Con el capote, Fortes hizo lo que mejor sabe, echarle valor. Manso en varas. Impertérritas gaoneras del malagueño en el quite. En su más encomiable salsa el malagueño. Toro tuvo para explayarse en valentías. Se le vino de lejos con buenas intenciones.  Y Fortes anduvo a su aire de guerrero sin pretensiones artísticas. Ora dando sitio, ora atosigando al burel. Una batalla demasiado encimista en busca cuasi desesperada de la oreja que quiso le dieran para paliar el desperdicio de su anterior enemigo. El espadazo con que mató, trasero y algo caído, tuvo efectos fulminantes y así consiguió Fortes lo que quiso a cualquier costa. La única oreja de la tarde.

El tercero, con 531 kilos, mulato y armónico de hechuras. Palmas para Jesús Duque al abrirse de capa. Verónicas insustanciales del valenciano. Otro animal noble aunque justo de fuerza y algo huidizo. Aliviado en varas que tomó en carambola. Quite por chicuelinas sosas de Juan Bautista. Sacó guasita el burel en palos. Pese a ello, Duque lo brindó a sus paisanos. Muy aseado comienzo en la faena a derechas para empezar. Muy fijo el toro. Se comió la muleta del valenciano que se aplicó por redondos. Algo destemplados. Los paisanos con su torero. Normal estando en su tierra. Pero no había mucho  que rascar. Antes de tomar la izquierda, el toro se rajó un poquito. Pero siguió embistiendo aunque sin sin clase e incierto. Sorprendió al torero que fue avisado de cogida, saliendo de naja desarmado. Dos pinchazos y dos descabellos.  Ni pena ni gloria.

El sexto se lidió con las luces encendidas. Imponente como sus dos anteriores hermanos.  Suelto de capote de Duque en sus muchos intentos de fijarlo. Solo media verónica medio qué cuando lo consiguió. Bravo en el primer puyazo. No en el segundo. Bravucón en varas, pues. Inquieto en palos. Y con genio en la muleta. Duque lo intentó sin lograr casi nada limpio hasta ser cogido de lleno dramáticamente. Sin mirarse volvió a la cara del animal y por muy poco resultó cogido de nuevo. No hubo más historia y mató con prontitud y eficacia.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Joselito dice:

    Yo no pedí la oreja en el segundo de Jiménez Fortes. Sí la pedí en su primero. Creo que se le pidió la oreja por el conjunto de la tarde más que lo hizo en su segundo toro. No va sobrado de calidad pero hay que reconocer que este malagueño los tiene muy bien puestos y eso la gente lo valora. Yo le doy margen de mejora. Es muy joven todavía y puede mejorar técnicamente, de hecho, este año ya ha mejorado respecto a los anteriores. Veremos como evoluciona esta temporada. De momento, yo volvería a traerlo para Fallas del año que viene.

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