th

5ª de feria en Sevilla. Aburrido triunfalismo ecuestre

Diego Ventura consiguió la meta que se había marcado al afrontar la Feria de Abril. Ya puede computar su décima Puerta del Príncipe y, eso está claro, certificar que hoy por hoy es el número uno de la especialidadAburrido triunfalismo ecuestre

De El Correo de Andalucía

Ganado: Se lidiaron seis toros de Fermín Bohórquez, excesivamente despuntados para la costumbre en esta plaza. Colaboraron con los montados en líneas generales, especialmente los lidiados en tercer y quinto lugar. También tuvo importancia el sexto.

Rejoneadores: Rui Fernandes, ovación y oreja.

Diego Ventura, oreja y dos orejas.

Andrés Romero, palmas y dos orejas

Incidencias: La plaza registró dos tercios de entrada en tarde agradable y progresivamente fresca.

Diego Ventura consiguió la meta que se había marcado al afrontar la Feria de Abril. Ya puede computar su décima Puerta del Príncipe y, eso está claro, certificar que hoy por hoy es el número uno de la especialidad. El único que podría hacerle sombra anda de bolos por plazas sin nombre en la otra orilla. Hablamos de Hermoso de Mendoza, que voluntaria y erróneamente ha renunciado a la más hermosa competencia que podría haberse vivido en el rejoneo contemporáneo.

De esos polvos vienen estos lodos. Y admitiendo la incontestable categoría del rejoneador de la Puebla del Río también hay que decir bien claro que el paseo por el mítico arco que desemboca en el Paseo de Colón no estuvo, ni de lejos, a la altura de otras actuaciones del mismo rejoneador; en esta misma plaza. ¿Le falta a Ventura el rival natural que le espolee? ¿Ha perdido la plaza de la Maestranza el carácter que la diferenciaba? ¿Ha entrado la especialidad del rejoneo en una peligrosa previsibilidad que nos hace dar por visto todo lo que acontece en el ruedo? Seguramente hay un poco de todo pero, más allá de esas preguntas hay una única certeza: la corrida, con o sin orejas, pudo entretener al cierto público que no hace demasiadas preguntas pero aburrió a muchos que, durante un tiempo, habían dejado aparcado el recurrente escepticismo ecuestre.

Hay otras claves preocupantes en el festejo de ayer: Ventura era el único reclamo solvente de un cartel que hace muy poco lograba meter en la plaza mucha más gente, con o sin las excursiones juveniles que habían organizado algunos de los actuantes. En cualquier caso, y reiterando que el tercer trofeo sobró, tenemos que recalcar que Ventura no falló en sendos trasteos entregados, bien planteados y resueltos a lomos de su asombrosa cuadra. El lisboeta brilló en las galopes a dos pistas con los que paró al primero, un toro que le costaba llegar y al que tuvo que hacer todo hasta conseguir que rompiera hacia delante. La muerte fulminante puso en sus manos la primera oreja. Cortaría dos más.

Ese generoso doble trofeo lo obtendría de un quinto con el queesbozó nuevas suertes, como ese cite a caballo parado y pasos atrás en el embroque que resolvió al segundo intento. Tuvo buen aire el toro, y Ventura animó el cotarro en esas pasadas por dentro que ya no tienen la capacidad de sorpresa de otro tiempo. Sí falló en la administración de los tiempos de un cite que culminó -afortunamente sin consecuencias- con el caballo cogido por los pechos. Hubo cortas al violín y rejonazo solvente para obetener -algunos se frotaban los ojos- esas dos orejas que validaban protocolariamente el paseo por la Puerta del Príncipe. Lo hemos dicho: era la décima; pero no fue la mejor.

Otras dos orejas se llevó el mejor discípulo de Ventura, que el pasado año tomó la alternativa en este mismo ruedo. Abusó de desplazar al toro en las batidas a pitón contrario pero no le faltó ánimo y entrega en su labor. Los sablazos y los descabellos con los que finiquitó al primero de su lote enfriaron los entusiasmos pero el jinete choquero no había dicho su última palabra. Romero se entregó a tope desde que tomó el marsellés para recibir en el túnel de chiqueros al sexto de la tarde. No le faltó su propia clá: ¡Andrés, Andrés, Andrés! le gritaban desde la grada los chavales que había invitado al evento. No les defraudó y se entregó en una faena trepidante -sobraron algunas prisas- en la que quiso hacer de todo y a veces hasta bien. A esas alturas ya se había desbordado el palco y todo hacía aventurar que si el toro doblaba pronto iba a llevarse ese doble trofeo que, con las tres de Ventura y la que obtuvo el portugués suman seis orejas que no, cuentan, ni de lejos, lo que realmente pasó en la plaza.

Ese sexto trofeo se lo cortó Fernandes al cuarto toro de la tarde, entregado en todos los terrenos y todas las suertes para suplir el tranquito que le faltaba al animal. No estuvo fino con los aceros para pasaportar al toro que rompió plaza, que tampoco estuvo sobrado de bríos. Fernandes sobresalió en algún palo resuelto de poder a poder. El público no estaba por la labor de complicar la vida a nadie. Visto lo visto, el palco, tampoco.

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Miguel Arias dice:

    Se habla mucho del 4G,es decir, de los 4 toreros ausente. Pero en realidad son 5, si le sumamos a Pablo H. de Mendoza. Hasta no hace mucho, este festejo estaba lleno de interés, la plaza se llenaba, y se daba un festejo de mucho nivel. Ayer veíamos la plaza más vacía, con un festejo más aburrido….Fijaros, como poco a poco, la feria de Sevilla va perdiendo ese caché, esa importancia que siempre tuvo. ¿Por qué PHM no viene a Sevilla? Puede haber varias causas, pero una de ellas, es que al igual, que las otras figuras, estaba hasta la coronilla de Pagés.

  2. Sanlúcar dice:

    Totalmente de acuerdo con la crónica. El palco realmente desbordado como bien se dice; no se realmente a quién beneficia tanta dadivosidad. Yo no se si esta generosidad en la concesión de trofeos que se viene observando de unos años a esta parte afecta en algo a las entradas que hay en la plaza. Realmente me lo pregunto pero no encuentro ninguna explicación, ¿ qué ganan los presidentes dando tantas orejas como se concedieron ayer?.

  3. Joselito dice:

    Totalmente de acuerdo con Vidal. El rejoneo, pudiendo ser un gran espectáculo, se ha convertido poco menos que en una charlotada donde no hay ningún respeto al toro y se regalan orejas como churros. O cambia radicalmente o mal futuro le veo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: