México (Morelia). Ponce, glorioso, sale a hombros

Una bien presentada corrida michoacana de El Junco criada por don Fernando Ochoa Ponce de León e hijos. Todos nobles que dejaron estar a los de a pie a excepción del que cerró plaza. Destacaron el segundo que le escatimaron la el premio y que el Juez compensó de manera absurda al darles vuelta al  ruedo al tercero y al cuarto. Con un arrastre lento a cada uno hubiese sido más justo.

 

El valenciano Enrique Ponce, que venía desde Tijuana donde perdió un rabo por pinchar, demostró por qué es el consentido de México. Desde que pisa el ruedo demuestra voluntad y deseos de agradar. Puso muy altos los vuelos de la noche al torear con mucha cadencia y sentimiento a un noble animal del que no cortó orejas por pinchar dos veces antes de una entera. En el que cerró plaza la gente se le entregó por una faena donde se mostró resuelto y seguro de lo que hacía dentro del ruedo y hasta hizo ver mejor al toro de lo que en realidad era. Complació al público en sus peticiones para comunicar como ningún otro matador lo hace en México. Mato de una entera con  un precioso descabello rodilla en tierra para recibir dos orejas entre la satisfacción popular.

 

El local Juanito Chávez tuvo mas pena que gloria y se vio fuera de sitio e incompetente con sus dos enemigos. Una cosa es torear y otra muy diferente es pegar pases. En su magnífico segundo que merecía la vuelta al ruedo y era para irse sin rabo, Juanito no paró los pies ni  por asomo, y aún así el Juez, lejos de  ayudarlo, le  regaló una oreja que fue duramente silbada al dar la vuelta al ruedo. En el quinto también pasó fatigas pues su toro era un tanto débil y no pudo acoplarse. Mal hace su administración en anunciarlo en carteles de tanto compromiso, pues lo que hace es ponerlo en evidencia del poco sitio que tiene.

 

El queretano Octavio García El Payo se presentó dispuesto a no dejarse ganar la pelea. En su primero en turno tuvo el tino de dejar crudo al toro y pararle los pies con emoción para llegarle a los tendidos y tras una estocada efectiva le concedieron una oreja. En el  que cerró plaza salió con la misma disposición, sin embargo se topó con el lunar del encierro y el toro se rajo, pero por el no quedó.

 

En resumen, Juanito Chávez no esta puesto para estos compromisos. Payo demostró que quiere y puede ser y Ponce refrenda el romance que tiene con la afición mexicana.

 

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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