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2ª de San Isidro en Madrid. Un gran toro de Fuente Ymbro

Madrid. Plaza de Las Ventas. Sábado 9 de mayo de 2015. Segunda de feria. Tarde enmarañada y calurosa con dos tercios de entrada.

Siete toros de Fuente Ymbro incluido el sobrero que reemplazó al tercero, devuelto por muy blando. Muy bien aunque desigualmente presentados y de juego muy desigual. Manso, blando, sin celo y rajado aunque muy manejable el primero. Un gran toro por todo el segundo. Blando aunque muy noble en la muleta el tercero. Muy deslucido de principio a fin el cuarto. Sin fuerza alguna el manejable quinto.

César Jiménez (verde botella y oro): Estocada y descabello, silencio. Estocada defectuosa, leve división.

Paco Ureña (tabaco y oro): Estocada caída y seis  descabellos, silencio. Estocada muy defectuosa, palmas.

El Payo (avellana y oro): Estocada muy baja y dos descabellos, aviso y palmas.

Paco Ureña, por manoletinas con «Agitador»

La muerte del gran segundo toro. Fotos de Fran Jiménez

El principal rescoldo que ha quedado de la primera corrida de esta feria es la presencia del Rey desde que lo es. Antes había venido aunque contadas veces. Por eso corría el rumor de que al Príncipe de Asturias no le gustaban los toros, como tampoco a su Augusta Madre, Doña Sofía. La ya  Reina Madre, sin embargo, tuvo que asistir muchas veces cuando aún era Princesa. Tantas, que nadie pudo adivinar lo que haría después: no asistir a ninguna. Ni siquiera a la que más obligada estuvo, La Gran Corrida de la Beneficencia. Y eso contribuyó a desatar más y más rumores…

Pero antier, la afición venteña se mostró felicísima cuando El Rey Felipe entró en el tendido 2 y ocupó una barrera acompañado entre otros de Sebastián Palomo Linares. Este Real gesto fue, para empezar, un respaldo a la Fiesta desde la máxima magistratura de España. Pero es que, además, fue un rotundo mentís a los malvados rumores que había y un respaldo al toreo que implica una condena a los antitaurinos y a los políticos nacionalistas catalanes y de la izquierda en su mayoría, poco o nada afectos a la Fiesta Nacional que, a pesar de ello, lo sigue y lo seguirá siendo contra Tyrios y Troyanos.

El Rey Juan Carlos fue aficionado de toda la vida y ahora, parece ser, que le vamos a ver varias tardes en Las Ventas porque, cuando asistió a la cena de entrega del Premio Taurino de ABC, encargó personalmente a Manolito Chopera que le buscaran dos abonos de barrera de sombra. Deben ser los que antier ocupó Don Felipe.

Cuando mi libro “Cómo ver una corrida de toros” fue vendido por primera vez en la Feria del Libro de Madrid, Don Juan Carlos lo compró junto a dos más de otros autores. Me lo contó quien lo vio en directo, mi gran amigo Juan Antonio Gómez Angulo, por entonces Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Madrid. Para mí fue una gran e impagable satisfacción saberlo. Pero cuando apareció dos años después la edición de lujo del mismo libro, me encargué  que le hicieran llegar un ejemplar debidamente dedicado al joven Príncipe de Asturias. La dedicatoria fue la siguiente: “Para Su Alteza Real el Príncipe don Felipe con mi incondicional admiración y afecto. Y con el ruego de que lea este libro porque pienso que, cuando sea Rey, tendrá que asistir a muchas corridas y no le va a venir mal aprender a verlas con atención y conocimiento. Si lo completa no volverá a aburrirse en ninguna corrida aunque lo sea…”  Pocos días después recibí su agradecimiento.

¿Asistió antier el Rey con mi libro ya leído? Ojala. Sería uno de los más de 500.000 que lo tienen y lo han releído. Cada año, tanto en la plaza de Madrid, como en todas las que frecuento durante la temporada española, francesa y parte de la americana, no pocos aficionados y aficionadas me saludan agradecidos por haber escrito el libro y varios para que se los dedique.

Perdonen la inmodestia. Pero me siento íntimamente orgulloso de haber contribuido a enseñar a tantos miles de personas a ver mejor las corridas de toros.

Ayer fue la segunda. Participaron con toros de la muy prestigiosa ganadería de Fuente Ymbro, el siempre elegante y buen torero, Cesar Jiménez; Paco Ureña que el año pasado indultó un toro de Victorino en Cieza; y El Payo que llega de haber cuajado un faenón en Aguascalientes. Vamos a ver qué y cómo pasó todo en el festejo.

Negro, bien armado y montado fue el primero. Distraído y suelto de salida. Blandeó de remos y salió suelto de los primeros lances de Cesar Jiménez. Le taparon la salida en el primer puyazo. Y sin quite tomó un picotazo del que salió muy suelto. Fue Ureña quien quitó por chicuelinas en su turno sin ninguna particularidad. Desigualmente cubierto el tercio de banderillas, César empezó la faena junto a las tablas con un muletazo diestro por bajo y otros más tras irse el animal de nuevo. Sin clase ni fuerza en la muleta por el momento. Ya casi en los medios, metió lla cara aunque sin celo ni repetir en los buenos redondos que pegó Cesar a cada cual mejor, lo mismo que el toro que pareció mejorar. Al natural, al dar el segundo se rajó el burel. Otra vez abierto en los medios, insistió con la izquierda el de Fuenlabrada, logrando naturales más que estimables. Pasó igual que al torear con la derecha. Ya rajado, siguió el trasteo con la derecha hasta terminar en tablas con una buena estocada.  Aseo y torería de Cesar que, por cierto, apenas se tomó en cuenta sin que faltaran los grititos de los inaguantables sujetos del 7. Tuvo que descabellar, doblando el toro a la primera.

Muy serio y enmorrillado el negro cuarto. Se emplazó distraído y salió siempre suelto en el saludo frustrado de César. Manseó defendiéndose en el caballo aunque dejándose pegar en el primero. Cantó la gallina en el segundo. Al relance y repuchándose en el tercero. Delantal de Ureña en su brevísimo quite. Y casi parado en banderillas, esperando más de la cuenta. Hay o no hay toro? Pues medio lo hubo sin romper nunca y parándose al final. De nuevo muy toreramente aseado anduvo César en el arranque de la faena. En los medios hasta adonde sacó al toro, el animal tardeó mucho y se defendió por alto en no pocos muletazos aunque alguno lo tomó por abajo.  Tanto con la derecha como con la izquierda hasta pararse casi totalmente. Cesar se quejó de las injustas quejas de los de siempre con toda la razón y, sin ella, mató de mala manera.

 (Foto: Fran Jiménez)

“AGITADOR”

Paco Ureña se enfrentó al segundo, un precioso e imponente toro ensabanado salpicado. Firme y valiente con el capote en el recibo por verónicas que aceptó el burel sin aparentes problemas. Cuando le iban a colocar ante el caballo, escarbó. Pero fue celoso de bravo al primer encuentro. Y más celoso aun al segundo. Quite de El Payo por chicuelinas y buena media. Ovación al picador Pedro Iturralde.  Aunque escarbó, arriba en banderillas el de Ricardo Gallardo. Se pareó con notoria desigualdad. Brindó Ureña su faena al público en los medios y allí empezó el trasteo con la derecha citando desde lejos al bravo animal que acudió como una exhalación. Bravo el toro, bravo el torero por redondos y de pecho o el cambio de mano que cerró la segunda ronda. Se comió la muleta en la tercera. Al natural repuso el toro un poco y no fue tan repetidor. Pero algunos naturales resultaron largos y el de pecho circular emocionó pese a no completarlo templado. Más con la derecha sin terminar de convencer y a matar. No faltaron las inevitables manoletinas con el animal algo remiso pero acudiendo a cada llamada. La espada quedó caída y el defecto impidió que la gente pidiera una oreja. El toro, desde luego, fue de dos. De lio en mejores manos. Para qué nos vamos a engañar. Con el descabello lo terminó de estropear. La ovación al toro en el arrastre fue general. Debieron darle una vuelta al ruedo. Se la hubieran dado de caer en mejores manos.

También muy serio el negro quinto que metió la cara por abajo en el capote de Ureña aunque salió suelto. Lo puso de lejos ante el caballo y el toro fue dejándose pegar antes de salir de naja. Cumplió en el segundo encuentro aunque sin ser castigado.  Muy suelto de la primera chicuelina de El Payo en su bien finalizado quite. Buen par del peón Azuquita. De haber tenido más fuerza, este toro también fue bueno en la muleta. A los bien intencionados muletazos de Ureña les faltó extremar el temple. Los hubo buenos, sí. Pero no halló manera de resolver el problema. Toro y faena muy a menos aunque con el favor del público. Se alargó demasiado y el animal se descolgó. Ganas de aburrirnos. Debió entrar a matar antes. Lo hizo tarde y muy mal.

El negro tercero, noble aunque muy blando, fue saludado con lances y excelente media del mexicano El Payo. Cumplió en varas manseado y amagando con caerse. Apenas le castigaron. Fue devuelto sin que apenas se protestara. En su lugar salió un sobrero de la misma ganadería. Castaño y suelto de salida. Las manos por delante en los muy buenos lances de El Payo que gustaron mucho. Y a mí también. Poca guerra quiso el toro antes de tomar el primer puyazo sin acabar de ser castigado saliendo suelto. Y del segundo. Preciosa media de El Payo para colocar al toro en el tercer encuentro que resultó más en forma que los anteriores. Quite de César Jiménez, dos y media. Medio bien el toro y los peones en banderillas. Metió la cara en los capotazos de la brega. Gran par de David Blázquez. Doblones de El Payo para empezar la faena y distancia para los redondos que ligó con hondura y temple. El toro metió la cara como ya lo habíamos visto en banderillas. Sembrao el rubio azteca en desdén que cerró la segunda ronda. Y en el cambio con que remató la tercera. Sensacional con la izquierda. Superior el toro por ese pitón. Se rajó al volver El Payo a derechas. Muy toreros detalles para finalizar y estoconazo ostensiblemente  caído. Qué pena. Y más con los descabellos.

Muy buenas verónicas y media por el pitón izquierdo de El Payo en el recibo del sexto y último de la tarde. Y, claro, muy noble el toro por ese pitón. Otro precioso remate del mexicano al colocar al toro para el primer puyazo en el que cumplió en forma el animal. Al relance en bravo el segundo aunque, al salir, se pegó una voltereta. Quedó lastimado. De trámite se cubrió el tercio de banderillas.  Y en la faena de El Payo solamente pudo dar aislados muletazos con el gran estilo que atesora.  Mató lo antes que pudo.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Gabriel dice:

    Yo, que discrepo bastante de algunas de sus posiciones, le debo mucho don José. Su libro es biblia y manual de cabecera de quien quiera despejar dudas o aprender al detalle sobre la corrida. Al Cesar lo que es del Cesar, así que sus 500.000 ejemplares vendidos bien excusan su “inmodestia”. Un abrazo.

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