Juriquilla (México). El Juli se llevó la noche en el debut de Diego Silveti

Ante un lleno en una noche fría y espléndida, se lidiaron de inicio cinco de Santa Bárbara y dos más de Fernando de la Mora. La mayoría, sosos, nobles y doliéndose en varas. Destacó el tercero que era alegre e iba de largo lidiado por Garibay. El sobrero de regalo que cerró plaza, tuvo escasa presencia.

 

Mucho ambiente de gente bonita para presenciar la continuación de la dinastía “Taurina Silveti” en manos de Diego, hijo de “El Rey David”, sobrino de Alejandro, nieto de Don Juan el “El Tigre de Guanajuato” al que se le rindió un homenaje a sus ochenta años y bisnieto de Juan Silveti Mañón, apodado “El Meco” por su recio carácter.

 

El ya para nosotros veterano “Juli”, vino a refrendar su sitio de figura y no se dejó ganar las palmas. En el segundo recibió muy suave a su enemigo de capa. Con la muleta comunicó a los tendidos pero pinchó en demasía para escuchar palmas. En el cuarto se le vio muy dominador de muleta y acabó por hacerse del toro para obligarlo a estirar sus embestidas y así torear de largo. Mató de entera fulminante para cortar dos orejas.

 

Al capitalino Ignacio Garibay le tocó el mejor toro de la noche que fue el tercero. Se mostró bien de capa para dejar quietos los pies en gaoneras. De muleta su faena se le vino abajo, sin embargo mató de entera tendida para cortar una oreja que tuvo alguna división. En el quinto se volvió a mostrar bien de capa y con la pañosa se mostró algo indeciso con un toreo brusco poco comunicativo. Mata de tres cuartos traseros para saludar entre división de opiniones.

 

El debutante novillero Diego Silveti abrió plaza para ofrecer de entrada unas gaoneras a pies juntas que pararon del asiento a más de uno. De muleta, ante un novillo suave, se mostró solvente para matar de dos pinchazos y una entera y dar vuelta al ruedo. En el sexto que cerraría plaza, volvió a atornillar los pies al piso en un escalofriante quite. Se mostró relajado y con capacidad para pensar en la cara del toro. Mató de una entera contraria antes de un pinchazo para escuchar ovación.  Regaló un novillo de escasa presencia donde se mostró muy vertical y solvente. Pegó unos estatuarios donde se pudo recordar a su padre David. Mató de dos pinchazos y salió entre aplausos.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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