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7ª de San Fermín en Pamplona. A hombros un muy torero Paco Ureña con el único lote posible de la corrida de Escolar Gil

 Fotos de EFE y Javier Arroyo

Plaza de toros de Pamplona. Sábado 11 de julio de 2015. Séptima de feria. Tarde medio calurosa con el lleno habitual.

Siete toros de José Escolar Gil incluido el sobrero que reemplazó al primero, devuelto por inválido. Muy bien aunque desigualmente presentados y de vario juego. Imposible el primero. Peor aún el segundo. Manejable el tercero. De manejable con el capote a mucho peor en la muleta el cuarto. Otro tanto el quinto. Bravo y noble el sexto.

Francisco Marco (celeste y oro): Estocada trasera caída tendida y cinco descabellos, silencio tras pitos del sol. Estocada habilidosa de prontos efectos, silencio.

Paulita (blanco y oro): Pinchazo y estocada baja a paso de banderillas, pitos muy injustos. Estocada muy tendida, pinchazo y dos intervenciones del puntillero, pitos.

Paco Ureña (turquesa y oro): Estoconazo caído de rápidos efectos, oreja. Estocada casi entera trasera, oreja. Salió a hombros.

Pues ¿qué quieren que les diga?… Que a ver si toca la flauta. Casi eternos aspirantes los dos primeros toreros y ¿camino de serlo el tercero? Eso podría despejarlo esta misma tarde. Al navarro no hay forma humana de no verlo en los Sanfermines que para eso es de casa. Pero digo yo, señores de la MECA muy amigos míos por cierto y verdad, que algún año de estos habrá que decirle a Marquitos que hasta aquí hemos llegado…Marquitos ha pasado por la feria de San Fermín desde que era niño hasta casi abuelo porque poco le faltará… El aragonés “Paulita” torea por vecindad con su tierra aragonesa. Y Paco Ureña porque le llevan quienes le llevan en la esperanza de que rompa porque madera tiene… Dicho sea con los respetos que los tres merecen por el solo hecho de ejercer con ilusión inmarchitable la profesión más difícil del mudo y porque, quien sabe, si a alguno o a los tres les saltará la libre…. Que en el toreo todo puede pasar para mal o para bien y hasta para muy bien.

Debutó la ganadería de José Escolar Gil. Por la mañana, uno de los seis toros regresó por su cuenta al corral del que salieron para el encierro. Ignoro si se habrá sorteado una vez trasladado a la plaza en una cajón después de haberlo hecho bajar a los corrales del Gas. Ya nos enteraremos…

El imponente negro que abrió plaza salió mostrando una invalidez por lo menos sospechosa. Fue devuelto de inmediato. En su lugar soltaron un sobrero de la misma ganadería. Cárdeno bragado de pelo. De feas hechuras. Marcos lo saludó con una larga cambiada de rodillas en tablas y con posteriores apuros al lancear en los medios. Revoltoso y corto medio embistió.  Se defendió mientras le pegaron en el primer puyazo del que salió suelto. Imposible lucirse en el quite. Era una alimañita. Puesto de lejos, no sé por qué, no fue y hubo que recolocarlo. Hizo lo mismo al sentir el hierro. Manso, pues. Difícil de banderillear. No obstante, Pascual Mellinas colocó un buen par. De casi imposible lucimiento para el toreo formal, Marcos lo intentó primero con la derecha. Y al rematar con el de pecho, vio y vimos que por el izquierdo sería aún peor. Como así fue. En vez de matar rápidamente, insistió aunque muy brevemente. Mató de estocada trasera tendida caída. Al menos con mediana eficacia porque tuvo que descabellar. Cinco golpes con pitos. A los mozos de las peñas no les gusta la suerte del descabello cuando pasan del primero.

El cárdeno obscuro cuarto se dejó más con el capote. Lástima que Marcos se dejó enganchar el percal en el último que pegó. Rectificado el primer y muy fuerte puyazo. Se conoce que el picador no quería ver correr a su jefe otra vez. Trasero y dando leña el segundo puyazo. Lo acusó el toro doblando las manos. Misión cumplida. Desigualdad en banderillas y huidas tras clavar por perseguir el animal. Pese a lo mucho que pegaron al toro en varas, llegó a la muleta con evidente guasa aunque sin velocidad y Marcos abrevió enseguida. Un habilidoso espadazo dio fin a la penosa actuación del navarrico. Hasta se oyeron palmas. El año que viene, otra vez…

El segundo, negro entrepelao, remató en tablas de salida y medio se dejó en los lances de saludo de Paulita. Cumplió manseando en el caballo. No hubo quites aunque lo intentó Paco Ureña. Empeoró el toro en banderillas y los peones bastante hicieron clavando los palos como buena o malamente pudieron. Buscador de femorales, Paulita no le pudo pegar ni medio muletazo y se le vio muy asustado, aterrorizado incluso. Quiso matar pronto que era lo debido. Pero le costó hasta perfilarse. Primer pinchazo e injusta bronca. La clavó a la segunda por pura fortuna. Y continuó la injusta bronca.

El negro entrepelao quinto parecía un toro de la Camarga francesa. Alirado de cuerna. Se dejó sin humillar de salida con el capote de Paulita que, al llevarlo al caballo, fue desarmado muy peligrosamente. Tardeó antes de recibir un tremebundo primer puyazo. Otro que tal baila como el picador de Marcos en busca de lo mismo. De proteger a su jefe. Y otro tanto en el segundo encuentro tras marrar. Una carnicería ambulante. Dos desarmes consecutivos del paonaje antes de banderillas. Venturita las clavó a la primera.  Gran par de Manolo de los Reyes el segundo. Y solo un palo a la tercera. Paulita, con la dercha, se quitó antes de que pasara el toro y ahí se acabó lo que se daba. Y menos mal que se lo habían matado en el caballo. Cambió de espada raudo y poniento tierra de por medio atizó medio espadazo que por, quedar tendido, pareció suficiente pese a que el animal lo escupió. Otra vez en pie el toro, un pinchazo dio paso al puntillero que levantó al ya moribundo animal. Volvió a doblar el toro y esta vez acertó el de la puntilla. La bronca fue de campeonato.

Otro negro entrepelao el tercero. Bastante noble de salida en los lances con que Paco Ureña saludó. Buena la brega del matador. Cumplió en el caballo sin quite de Ureña. En el segundo encuentro el picador fue derribado en la típica caída llamada del latiguillo. Tardó el toro para un tercer encuentro en que volvió a defenderse. A peor el burel en banderillas. Se colocaron con fatal acierto por lo mucho que esperó el animal que llegó bastante entero a la muleta y engañosamente manejable. Solo medio pasó en el primer pase de cada ronda y en alguno de pecho sobre la derecha para empezar. Fue mejor por el lado izquierdo y mejoró por el peor pitón en el transcurso de la faena que fue a más y a mejor pese a un desarme. Ureña anduvo firme en sus buenos intentos y mató a su debido tiempo de estoconazo caído. Por sus rápidos efectos no impostó la colocación del estoque y se le concedió una oreja. Saltó la primera liebre de la tarde, pues.  Dios sea loado.

Playero y cornipaso el cárdeno claro sexto. Buenos lances y revolera de Ureña en el recibo. Por el momento, noble el animal. Bien en la brega el matador. Bravo el toro en el largo puyazo que le atizaron. Demasiado le dieron en el segundo. Y el toro esperó, quedó corto y persiguió en banderillas. ¿Cómo llegaría a la muleta? Ureña lo brindó al público. A la pregunta respondió el toro con franca manejabilidad aunque sin clase, bien aprovechado por el torero con la mano derecha y pausa con andares muy toreros. Muy hábil al natural rematando con un excelente pectoral. Amago de cogida en la segunda ronda y otro bueno de pecho. Más y mejores en redondo con otro de pecho que levantó un clamor. Repetición, cambio y de pecho zurdo. Muy torea la faena. Manoletinas limpias, trincherazo Y casi entera trasera que bastó. Otra oreja. Puerta Grande. Enhorabuena.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Chelu dice:

    No existen faenas de aliño? Antes se aplaudían.

  2. aficionao dice:

    El primer toro se descordinó al golpearse con el Burladero, se vió claramente en tv

  3. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Gracias por la información

  4. joselito dice:

    Pues no, Chelu, las faenas de aliño ya no existen porque los toros del encaste Domecq, que son la mayoría de los que se lidian hoy en día, cuando salen buenos son bravos y nobles y cuando salen malos, son sosos y aburridos pero no tienen maldad y no es necesario hacérselas. Por eso el público de hoy en día ni entiende ni aplaude (las pocas veces que se producen con toros de otros encastes) los “macheteos por la cara” que de niño vi con mi padre hacer en Valencia a diestros como Capea, Dámaso, Paquirri, Camino, Palomo, Teruel, Viti… y se les aplaudía. Los espectadores de ahora no los conciben y silban injustamente, en Pamplona, en Valencia y en casi todas las plazas porque creen que el torero no sabe o no quiere torear y no ven que el toro no permite hacer otra cosa por el peligro que tiene. Y como aficionados de verdad y con un mínimo de formación somos cuatro… pues eso tenemos.

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