5ª de feria en Lima. José Tomás pierde el Escapulario por mal uso del estoque

Plaza de toros de Acho en Lima-Perú. Domingo 06 de Diciembre de 2009. Quinta de abono, cuarta corrida de toros. Tarde soleada con ligera brisa. Lleno en los tendidos sin colgarse el cartel de no hay billetes. Se lidiaron cinco toros de la ganadería del doctor Roberto Puga y uno de la ganadería de Montegrande. Bien presentados y de buen juego en general. Juan Serrano “Finito de Córdoba”(Fucsia y azabache): Estocada, oreja. Dos pinchazos, estocada trasera, pitos. José Tomás (Rosa y oro): Dos pinchazos, estocada, ovación. Dos pinchazos, estocada, y tres descabellos, vuelta al ruedo. Miguel Ángel Perera (Azul y oro): Estocada, oreja . Estocada, oreja.

 

Hay días en que salimos de la Plaza y si bien sabe que se han cortado orejas, no se siente uno del todo satisfecho. Pero existen aquellas en que sin cortarse apéndices, lo vivido y sentido en el ruedo queda en el corazón y memoria de quienes estuvimos presentes. Hoy ha sido uno de esos días que a pesar de la pena que puede causar no ver al triunfador moral de la tarde salir por la puerta grande, como aficionado queda la satisfacción de recordar a un torero en una actuación estupenda como lo que hoy nos hizo vivir José Tomás.

 

Desde que se abrió de capote en el segundo de la tarde, un toro que embestía con nobleza pero no regalaba nada por la violencia y fuerza que tenía, flexionando la pierna contraria se lo llevo hasta los medios a la verónica para rematarla con una larga a una mano. Lo dejó crudo en varas, lo que me parece fue un error, porque luego en la muleta continuó con la fuerza que llevaba desde el inicio. Había que imponerse sin dudar y así lo hizo el torero. Se lo pasó muy cerca y aguantó muchísimo para meterlo en muleta olvidándose, cuando el toro lo probaba, de mover un músculo hasta someterlo logrando poner a la gente en pie que veía al de Galapagar aguantar muchísimo, hasta culminarla con las manoletinas trayéndose al toro de largo y pasándoselo por la faja. Intensa faena que no redondeo con el estoque.

 

El quinto fue el mas cuajado de la corrida y diferente en comportamiento a su hermano. Con son, nobleza y humillado había que cuidarlo y darle su sitio. Así lo entendió Tomás desde que se abrió de capote toreándolo a la verónica trayéndoselo muy embebido en la bamba un poco codilleando para pasárselo más cerca ganándole terreno hasta rematarlo en el centro del ruedo. Quite por delantales toreros. Luego le hizo con la muleta una larga faena con pases al ralentí, ligados con empaque y profundidad, con mano baja y largura pasándoselo siempre muy cerca de los alamares que pusieron a plaza en pie. El torero siempre relajado en cercanías y ya con el toro metido en muleta, continuó ligando las series de varios muletazos por ambas manos. Recortes y trincherillas para culminar la obra que era de Escapulario claramente. Nuevamente el estoque y luego el descabello dejó todo en solo una vuelta al ruedo, pero el reconocimiento de la afición está mas allá de las orejas. La afición salió de la Plaza hablando del de Galapagar.

 

Juan Serrano abrió la tarde y no lo podía hacer mejor. El arte que atesora el de Córdoba vale mucho, lastima que esa esencia la derrame a cuenta gotas. El primer toro de la tarde fue noble y colaborador, lo que nos permitió ver un Finito en torero importante, dando muletazos templados, largos y sentidos por ambos lados. La gente se entregó al torero y paladeó cada instante de su actuación que fue sublime. Mato de estocada certera.

 

Otra fue su actitud en el cuarto. Pero Juan, ¿por qué, si este toro no se comía a nadie?, todo lo contrario, no te confiaste hasta que fue tarde cuando quisiste hacer el toreo del toro anterior. El público no le perdonó por estar por debajo de las condiciones del toro y recibió pitos.

 

El triunfador al final terminó siendo Miguel Ángel Perera, primero por su disposición y luego porque toreó muy bien al primero de su lote. A este le realizó una gran faena con pases de todas las marcas, sobre todo en cercanías, enroscándoselo una y otra vez en redondo. Al toro había que hacerle las cosas muy bien con mando porque tonto no era. Espadazo y primera oreja.

 

Otra cosa aconteció con el último de la corrida y de la Feria. Un poco distraído pero con nobleza había que jalar de él metiéndole la muleta al hocico. Eso lo sabía Perera y lo hizo cuando quiso que fueron las menos. La mayor parte del tiempo se la pasó con la muleta retrasada haciendo el péndulo y provocando la embestida de uno en uno. Mató bien y le pidieron la oreja pero este no es el Perera que queremos ver porque es un torero de un potencial mucho mayor al que hemos visto esta tarde. ¿Será tal vez que, viendo como se ha comportado el Palco con el otorgamiento de trofeos, le valiera torear como él sabe cuando al final igual le darían solo una oreja? Eso también lo hemos apuntado en las crónicas y es lamentable comprobar como los que menos protagonismo deben tener, terminan siendo los protagonistas negativos de las ferias, por ignorancia y falta de criterio taurino.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Pedro Abad- Schuster Pedro Abad- Schuster dice:

    Broche de oro, con tarde para aficionados, de una gran Feria de Acho 2009. José Tomás emociona superlativamente y pierde el Escapulario por dos pinchazos en todo lo alto. La empresa Taurolima y la afición de Lima fueron los grandes triunfadores en esta histórica Feria del Señor de los Milagros 2009. La decepción fue la inclusión en la novillada ferial del niño Michelito, privilegiado al ser exonerado del sorteo de novillos. Los toros durante toda la feria embistieron en general. En opinión del Consejo Taurino de Lima integrada por los estamentos profesionales de la Fiesta y personas intachables, han determinado ganador del Escapulario de Oro a Miguel Angel Perera , y el Escapulario de Plata al mejor toro de la Feria de Lima de la ganaderia de Cecilia Puga Buse y sus hermanas, hijas el Dr Roberto Puga, del hierro de Montegrande, el tercer toro de la segunda corrida de feria, toro de nombre Mesonero, que posibilitó el triunfo del Escapulario a Miguel Angel Perera. Sobre la tarde de ayer, Perera (de verde botella y oro) en gran dimensión. Finito (de azabache y fuxcia) desparramó su arte inconmensurable con su primero; en su segundo fue la otra cara de la moneda. Y José Tomás (de rosa y oro) justificó su fama. La mejor ganaderia del Perú del Dr Roberto Puga exhibió nobleza, a excepción del último de la tarde que se rajó yendo a tablas al final de la faena de Perera, premiada excesivamente con una oreja.
    Yendo a los detalles. El sol, el mejor aficionado taurino se hizo presente en Acho, con aficionados venidos de todas partes del mundo para asistir al gran acontecimiento. Hubo lleno total casi hasta la bandera en los tendidos de la legendaria y majestuosa Plaza de Acho de Lima, Perú. Fue una tarde para aficionados, de toreo caro. Los toros del Dr Roberto Puga, casi no fueron picados, salvo el 4to. Toros nobles, les faltó un punto de raza para arrancarse con continuidad. José Tomás, el Príncipe de Galapagar, dio una clase de verdad. Toda la plaza vibró con su colosal faena a su segundo (quinto de la tarde). El Escapulario de Oro se le fue literalmente de las manos al fallar con la espada en el quinto de la tarde. En el 2do de la tarde, Rumoroso, castaño con 516 kilos, toro pronto que se arrancaba siempre de largo, pero que hizo una pelea de poco celo, probando mucho. José Tomás instrumentó sensacionales verónicas con la rodilla flexionada; el maestro madrileño, sin embargo, apenas pudo templar a este toro, pegando todo tipo de pases aguantando la suerte y arrimándose. Mató con dos pinchazos en todo lo alto y una entera. Ovación. En su segundo (la faena de la corrida), 5to de la tarde, Preferido, negro con 592 kilos, muy bien hecho, alegre y pronto, siempre con buen galope, hizo brava pelea en los medios, pero le faltó un punto de transmisión. José Tomás citó de frente para los mejores derechazos de la feria; el toro se le queda y desarrolla una lidia magistral, en un toreo acompasado con suavidad de privilegiado, faenón de casi 55 muletazos con lentitud y torería en los terrenos del toro, el sitio de la emoción, ante el asombro general. Pecó de pinchar arriba y mató al tercer intento. Vuelta. Finito de Córdoba fue el torero de terciopelo que conocemos en su primero, de nombre Olivareño, burraco con 505 kilos, de gran calidad en las embestidas, pero le faltó un punto de transmisión. Faena difícil de olvidar. El arte de Finito fluyó como un don del alma, alcanzando calidad suprema de obra maestra; series magníficas de derechazos y naturales, hondos, largos, profundos, de embrujo, rematados atrás de la cadera. Merecidísima oreja. Con su 2do, el cuarto de la tarde, Atrevido, berrendo, con 551 kilos, muy serio por delante, clava los pitones en la arena, humilló en la muleta, pero quedó inédito. Finito estuvo desubicado y sin sensibilidad. Miguel Angel Perera, declarado triunfador de la Feria por el Consejo de Lima (y el del Rimac también), fue el torero de mayor regularidad de esta feria, demostró temple fuera de lo común, rotundidad, firmeza, suavidad y quietud en su toreo, sorteando las dificultades de sus toros. Perera en su 1ro (tercero de la tarde), el primer reserva (pues el banderillero estrelló al toro en el burladero para partirse el pitón desde la cepa), de nombre Bodeguero, con 556 kilos, aleonado, se distrae en la muleta, no remata por debajo de los muletazos. Perera instrumentó un quite en el que cambió en el último momento la salida de su toro con los vuelos de su capote. Arrancó larguísimos siete derechazos sin moverse un milímetro de su sitio. El toro fue falto de fuerza. Se pegó un arrimón sensacional. Faena cimentada sobre unos enormes y profundos muletazos en redondo, geniales naturales y alardes de dominio. Mata bien para una oreja. En su segundo (sexto de la tarde), de Montegrande, Jerezano, colorado con 493 kilos. El toro duró lo suyo, cuando embistió lo hizo con transmisión y bondad. Perera se inventó la faena, que tuvo intensidad. Al final se raja el toro en la muleta y busca las tablas. Coronó Perera con buena estocada. Una oreja que pareció excesiva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: