image_content_17313872_20151002222618 (1)

2ª de la Feria de Otoño en Madrid. Aleccionador y heroico, López Simón vuelve a triunfar indiscutiblemente

Resultó herido por su primer toro en plena faena de muleta que culminó contra viento y marea, entrando en la enfermería con una oreja en sus manos. Y regresó al ruedo contra el criterio de los médicos para matar los dos últimos toros de la tarde. Volvió a triunfar con el quinto del que cortó otra oreja y no pudo torear al inutilizado sexto al que mató con el descabello, antes de salir a hombros para volver de nuevo a la enfermería. A consecuencia de la cogida de López Simón, se alteró el orden de lidia por lo que Diego Urdiales mató al primer toro, al tercero y al cuarto con los que anduvo desacertado y temeroso protagonizando una derrota inapelable pese al trato de favor que le dispensó el público.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Viernes 2 de octubre de 2015. Tarde progresivamente nublada y desapacible con rachas de viento. Casi lleno.

Cinco toros de Puerto de San Lorenzo, bien aunque desigualmente presentados que resultaron mansotes, andarines, apenas manejables y sin clase en distintos grados de fuerza. Por devolución del flojísimo cuarto, se corrió un grandullón animal de Valdefresno de comportamiento similar al de los anunciados.

Diego Urdiales (marino y oro): Dos pinchazos y estocada trasera tendida y caída, silencio. Estocada, división de opiniones al saludar. Estocada, silencio.

Alberto López Simón (cobalto y oro): Pinchazo y estocada, oreja. Estocada aguantando a toro arrancado, oreja y fuerte petición de la segunda. Pinchazo y dos descabellos. Salió a hombros por la Puerta Grande y regresó a la enfermería en donde le habían atendido de una <<cornada en el tercio superior de la cara posterior del muslo izquierdo, con una trayectoria hacia arriba de 12 centímetros que alcanza al pubis. Pronóstico reservado>>.

Ambos espadas fueron obligados a saludar la ovación que les tributó el público tras el paseíllo.

No resultó fácil ni agradable la corrida compuesta por cinco toros de Puerto de San Lorenzo y un sobrero de Valdefresno. Fueron toros que pidieron el carnet y solo aptos para toreros valientes a carta cabal y altamente sabios.

Es y debería ser sabido que en el toreo una cosa es resolver y otra torear. Cuando los toros tienen problemas, procede resolverlos antes de ponerse a torear formalmente. Y eso solamente lo consiguen los grandes. Por el contrario, los que solo saben torear y lo intentan sin resolver los inconvenientes previamente, naufragan. Los problemas se resuelven con temple incondicional – no dejarse enganchar nunca los engaños – y con firmeza inteligente. Esta firmeza también es consustancial a los grandes porque, para mantenerla, hay que tener valor auténtico. Ese que permite pensar y discurrir delante de los toros por difíciles que sean. En base a estas razones, discurrió la corrida de ayer en Las Ventas que se llenó casi por completo para ver el mano a mano entre Diego Urdiales y López Simón. Un enfrentamiento ciertamente atractivo dadas las situaciones que atraviesan este año los contendientes. El riojano, favorecido por la suerte en Bilbao y en Logroño, más crecido y apoyado que nunca. Y el madrileño de Barajas, con el foco de la atención sobre su persona por ser la revelación de una temporada que llevará su nombre por los grandes triunfos que lleva sumados y obtenido en las plazas donde ha comparecido con suerte o sin ella. Y con cornadas de por medio de las que ha salido sin una sola mácula en cuanto a su entereza. Razón que le ha convertido en torero heroico además de del resto de virtudes que atesora. López Simón es por todo ello un vencedor nato. De golpe cantado pase lo que pase.

En esta seguridad en sí mismo que trasmite a los públicos en todas sus actuaciones, volvió a Madrid tras sus triunfos isidriles, también logrados con una cornada de por medio.

La actuación de ayer fue, como casi todas las suyas, aleccionadora y otra vez heroica. López Simón llevó a la práctica lo que acabo de explicar antes y después de resultar herido. Su primera faena fue a la par científica y solo apta para mayores. El toro fue como casi los demás. Suelto y distraído. Manso, andarín y huidizo. Apretó mucho para dentro en el recibo de capa y López Simón lo abrió enseguida hacia los medios. El toro se fue solo hacía el caballo de reserva y un peón le cortó el viaje. Mal hecho porque lo más conveniente con esta clase de toros es dejar que se piquen solos a la carambola para ahorrarles viajes en vez de tener que darles demasiados capotazos. Blandeó mucho en varas. Y esperó y persiguió en banderillas. A la muleta llegó acobardado, reculando e incierto. López Simón lo templó a la primera con la mano derecha y cuando se fue a los medios para torearlo al natural se lo impidió una peligrosa racha de viento. Vuelto a derechas con el mismo temple que antes, al dar un pase de pecho de remate con la izquierda, resultó prendido y ostensiblemente herido y dolorido. Zafado raudo de las asistencias, volvió a la cara del toro para seguir toreando, otra vez con la derecha y brevemente al natural, hasta terminar con un pase cambiado espeluznante y un ramillete de manoletinas con el público sobrecogido por el despliegue de valor del torero. Pese al pinchazo previo a la estocada, se pidió la oreja que, tras la insistencia de los que la pedían, fue concedida. La cogida tuvo que ver mucho en ello. López Simón no la paseó. Solamente la enseñó antes de meterse en la enfermería.

La corrida transcurrió con la gente más pendiente de las noticias que podrían llegar desde la enfermería que de lo que hizo Diego Urdiales en la lidia de los toros tercero y cuarto en los que se alteró el turno a la espera de que López Simón pudiera volver al ruedo. De lo que hizo o no hizo Urdiales con el tercer toro y con el sobrero de Valdefresno, no quiero hoy cebarme en su desgracia con detalles. Solamente apuntar que no templó ni mandó por lo que los animales empeoraron en vez mejorar. Todo al revés. Urdiales quiso torear formalmente sin haber resuelto antes los problemas que le presentaron sus oponentes y salvo con la espada, dio un indisimulable recital de incompetencia.

Y desapareció por completo de la escena como si no hubiera hecho ni el paseíllo. Sobre todo cuando López Simón pareció en el callejón, dispuesto a matar los dos últimos toros de la tarde, con la gente volcada a favor del madrileño a sabiendas de que no había abandonado la enfermería para cubrir el expediente, sino para volver a triunfar. Lo consiguió con más rotundidad aún frente al quinto toro que resultó más o menos como los demás. La faena tuvo un antes y un después de que el toro se rajara y se fuera a las tablas a cuyo lugar llegó mientras el torero recetó bellos muletazos al compás de la huida del animal para terminar, siempre con la derecha, dueño  y señor del toro y de la situación que se cerró con una certera estocada que propinó al encuentro a toro repentinamente arrancado. Se pidieron con fuerza las dos orejas. Pero el presidente solo accedió a conceder la primera. No importó. Ya tenía asegurada la salida a hombros por la Puerta Grande.

Pero desgraciadamente, la tarde terminó en decepción, tanto para el de Barajas como para el público. El sexto toro se lastimó gravemente por romperse una mano tras ser espléndidamente banderilleado por Vicente Osuna y López Simón solo pudo matarlo como buenamente pudo – fue con el descabello tras pinchar – sin que ello mermara lo más mínimo el entusiasmo del público que permaneció en los tendidos hasta ver la salida del héroe por la Puerta Grande.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

14 Resultados

  1. jetopa dice:

    Ayer no fue la tarde de Urdiales (continuador del toreo de pureza, tras Juan Mora: no lo digo yo; lo dice y suscribo, otra gran pluma como Paco Cañamero). Creo que tuvo detalles toreros en su 2º toro. Todo esto puede ser discutible, para eso está la afición. Pero en el dato objetivo que discrepo es en el presunto trato de favor de Madrid a Urdiales: ayer se le miró con lupa

  2. Bernabe Torres Torres dice:

    Estoy totalmente de acuerdo lo de Lopez Simon ayer en las ventas fue épico de vergüenza torera me emocionó y no entiendo los comentarios de aquellos que le negaban la puerta grande. Madrid demostró ayer que no es una plaza de miserables y si de primera. La corrida mala como la de San Isidro no entiendo como no se premian a los ganaderos que triunfan y ésto si que daña la fiesta.

  3. Alfonso Carrizo dice:

    El año próximo, cuando López Simón lleve cincuenta corridas toreadas, habrá lugar para hablar del tipo de torero que quiere ser. Ahora hay que decir de él que se pone en el sitio en que embisten casi todos los toros sin distinción de condiciones, y eso es muy meritorio. Tiene un valor excepcional y gran personalidad, pero más adelante habrá que exigirle templanza, ceñimiento, mando y ligazón, e incluso arte, justamente lo que se le exige a todas las figuras y entonces conoceremos su verdadera dimensión. Urdiales es un torero corto, muy corto, entendiéndose por ello lo que ha significado en el toreo toda la vida de Dios esta expresión, o sea que le valen muy poquitos toros o los que valen no los ve muy claros.

  4. Pedro Pablo dice:

    Diego Urdiales ayer pego un petardo, no estuvo a la altura de como se puso la tarde, en sus dos últimos toros estaba desbordado,
    una azaña mas de lopez simon

  5. aficionao dice:

    Todos los toreros tienen días mejores y peores y no pasa nada. En la historia del toreo ha habido muy pocas figuras de verdad, no se le pida a Urdiales lo que no se exige a otros

  6. BURRICIEGO dice:

    En tiempos de Peter Hansen, del twitter, de Dolces y Gabanas y de gladiadores en el ruedo,un torero tan necesario para la fiesta como Urdiales (por su concepto) es machacado en cuanto las cosas no salen. Crisis total en la Tauromaquia.

  7. joselito dice:

    No pretendo ser el abogado defensor de Urdiales, el cual no pudo o no supo hacer más, pero con el encierro que mandó el Puerto de San Lorenzo ¿qué toreros habrían triunfado? Indiscutiblemente López Simón por las ganas y las pelotas que le pone. ¿Pero cuantos más del escalafón actual habrían triunfado como él con estos toros tan sosos y descastados? No veo a ninguno de Puerta Grande más que al “loco” (con todo el cariño del mundo) de López Simón. Podrían haber cortado una oreja, Ponce por su sabiduría, El Juli por su poderío, Castella porque éste es su año y tal vez Garrido por la raza que tiene. Y tal vez Rafaelillo o Escribano por estar acostumbrados a lidiar con toda clase de toros. El resto habrían salido paseando junto a Urdiales. No veo a Morante, Manzanares, Talavante, el Perera de este año, Luque, Fandiño, Padilla… y el resto del escalafón haciendo mucho más con estos toros que como bien dice Bernabe Torres, es incompresible que después del petardo de San Isidro vuelva a lidiar en Otoño. Y que conste que a mi el encaste Lisardo-Atanasio me gusta pero no así.

  8. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Una cosa es no triunfar y otra pegar un petardo. Qué pasa con Urdiales…, por qué se maginifican hasta el infinito sus éxitos como acaba de suceder en Bilbao y en Logroño y se minimizan sus fracasos? Una cosa trae a la otra. A no ser que sea verdad lo que se dice sobre los millones que le protegen… El caso es que a este torero se le quiere convertir en gran figura pese a sus evidentes limitaciones.

  9. fran dice:

    “A no ser que sea verdad lo que se dice sobre los millones que le protegen…”. ¿Puede explicarse Sr. del Moral?

  10. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    No por el momento

  11. aficionao dice:

    Urdiales no es una figura, hasta gente como yo que nos gusta mucho como torero reconocemos abiertamente que no lo es. No se como no puede usted entender que haya aficionados a los que nos guste toreros que no le gusta a usted o que no son amigos suyos

  12. Alfredo dice:

    Acusaciones graves son. ¿Millones dice tener? ¿Con ellos de la prensa bocas tapar? ¿Sus compañeros comprar de dejan? Alucinante tema es.

  13. angel conejo dice:

    Mucha sorna desprende su comentario querido Juan Floro. Utilizada con ‘chispa’ y humor tiene su gracia. Sobre la información que maneja Jose Antonio Del Moral sobre Urdiales ambos la conocemos. Sera el director de la web,quien la publique cuando crea conveniente realizarlo. Como aficionado, Urdiales tiene un excelente concepto del toreo. Clasico y muy ortodoxo en su interpretación. Pero lo considero un torero corto y de escaso recorrido. No obstante, su notable faena en Bilbao y su triunfo en Logroño son las mejores credenciales de este torero en sus últimos años. El apoyo incondicional de un cierto sector de la critica,muy ‘prestigiosa’ es un condicionante que puede pesar como una losa a la propia figura del torero. Hasta que no obtenga un ROTUNDO TRIUNFO EN MADRID no alacanzara las cotas que tan ‘acrisolada critica’ nos quieren transmitir. Un saludo.

  14. aficionao dice:

    No he oído a nadie afirmar que Urdiales es una figura del toreo, ni el mismo creo que aspire a ello. Lo que tengo claro es que es un auténtica injusticia que estuviese en el ostracismo (por ejemplo 10 tardes el pasado año) y por supuesto que lo prefiero a los Padilla, Fandi, Rivera, que han copado esta temporada infinidad de puestos en ferias importantes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: