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4ª y última de la Feria de Otoño en Madrid. En tarde de valientes, Paco Ureña se destapa con una faena de gran clase

La preciosa obra la llevó a cabo frente al sexto toro de Adolfo Martín, el único de los seis que resultó noble en la muleta. El murciano toreó con una lentitud quintaesenciada que nuca le habíamos visto y conmocionó a cuantos tuvimos la suerte de estar presentes en Las Ventas. Desgraciadamente, falló con la espada lo que le privó de salir a hombros por la Puerta Grande.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Domingo 4 de octubre de 2015. Tarde nublada, muy fresca y amenazante con más de tres cuartos de entrada.

Seis toros de Adolfo Martín muy bien presentados en el tipo y con el pelaje característicos de su encaste. Salvo el que cerró el festejo, solo dieron buen juego en los primeros tercios en distintos grados de fuerza y acometividad. Luego resultaron muy duros y difíciles.

Rafaelillo (marino y oro: Pinchazo y buena estocada, gran ovación. Pinchazo y estocada trasera tendida, ovación. Fernando Robleño (blanco y plata): Pinchazo y estocada caída trasera, silencio. Buena estocada, silencio. Paco Ureña (rosa y oro): Pinchazo en la suerte de recibir del que salió tropezado con un pitón y gran volapié, enorme ovación.  Pinchazo, bajonazo atravesado que hizo guardia y estocada, aviso y vuelta clamorosa.

Natural de Ureña a 'Murciano', el mejor toro de la corrida...

Rafaelillo anduvo toda la tarde a la altura de la fama que se ha ganado a pulso hasta situarse en la cima de los especialistas en corridas duras y difíciles. Experto en la brega durante los primeros tercios se hizo con el primer toro que pasó de adormecido a repentina y ostensiblemente peligroso en una actuación a la antigua usanza que encantó a los espectadores.  Al muy ofensivo y feamente encornado cuarto lo recibió con emocionantes verónicas semigenuflexo. El toro fue muy bien picado por Agustín Collado y bien banderilleado por José Mora. La faena resultó emocionante porque este marrajo solamente pasó en el primer o en el segundo viaje de cada tanda, por ambos lados y Rafaelillo, siempre dispuesto, se jugó la cornada en varias ocasiones hasta que murió.

Fernando Robleño, tuvo que abreviar su intento de lucirse frente al peor de la tarde que hizo de segundo. La cortedad de sus viajes ya la había demostrado en el recibo con el capote. Engañó en el quite por chicuelinas de Paco Ureña y en los buenos pares de banderillas que puso Raúl Ruíz. Pero luego no tuvo ni un solo pase. El imponente y veleto quinto se emplazó de salida y tuvo que salir Robleño a pararlo en los medios. Fue un bravo equívoco en varas por ir al caballo desde lejos en el segundo puyazo. Y también en el tercio de banderillas que cubrió magistralmente el peón Jesús Romero. En la brega también pareció mejor de lo que fue en la muleta. Tardón y buscador de femorales en los segundos y terceros medios viajes que tuvo en la muleta. Robleño insistió demasiado hasta ponerse pesado y aunque mató de buena estocada, su labor fue silenciada.

Paco Ureña sorprendió para bien en su recibo por estupendas verónicas al tercer toro, un animal de espectacular encornadura por muy cornipaso. Fue muy bravo en el primer puyazo y en apariencia noble y encastado hasta llegar el tercio de banderillas.  Por cierto muy lucido a cargo de Azuquita. En la muleta resultó más manejable en la corta distancia que en la larga.  Pero muy incierto y sin acabar de seguir el engaño. Medios y pases hasta que empezó a pararse. Ureña resultó alcanzado en la faena y al entrar a matar, con sensación de estar herido. Una vez arrastrado el animal, y saludar la gran ovación que recibió, el murciano pasó por su pie a la enfermería. De la que salió para lidiar al sexto y último de la tarde.

Contrariamente a sus hermanos anteriores, este toro no dio buen juego en el primer tercio. Pero sí en la muleta pese a la tremenda voltereta que sufrió Ureña en el arranque de su faena por el lado derecho. El matador continuó evidentemente maltrecho aunque muy decidido y muy sereno hasta el punto de cuajar estupendos y muy templados redondos. Pero fue al natural cuando la faena estalló pluscuamperfecta y templadísima hasta cerrarla con preciosos ayudados por bajo. Con el público totalmente entregado llegó el momento de matar y, desgraciadamente, falló con la espada en los dos primeros envites. Pinchazo, espadazo atravesado y estocada. No pudo pasear las dos orejas que de seguro le habrían concedido. Pero si completar una clamorosa vuelta al ruedo. Pese al fallo a espadas, muchos espectadores salieron de la plaza encantados, asombrados y emocionados. Ver torear como lo hizo Paco Ureña no es frecuente.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

7 Resultados

  1. Arturo Sanchez dice:

    No tanto como ayer, pero yo si vi a Paco Ureña torear con tanta verdad y calidad una tarde de Agosto de hace 2 o 3 años que cortó 1 oreja por fallar tambien con la espada, esa tarde que hablo fué la que permitio a Ureña coger algo de ambiente y entrar en más ferias. Ppr eso siempre diré que la temporada veraniega de Madrid debe ser para dar ¡CORRIDAS DE TOROS! Porque como a demostrado Ureña hay muchos toreros que no han tenido suerte y hay que verlos… y no tanta novillada descafeinada con muchachos que no estan preparados para venir aún a Madrid.
    La corrida de ayer de Adolfo me encantó, ¡Eso es lo que debe ser un toro! Encastados, fuertes y con transmisión. No eran para torear de salón como si fuesen un carretón, eran para poderles y para lidiarles segun las dificultades que cada uno mostró. Hoy dia parece que no se torea si no se dan 10 muletazos en redondo y el de pecho, pero lidiar es muchisimo más importante que torear. Rafaelillo dió buena muestra de ello, es un torero con un oficio tremendo y matar tantas corridas con dificultades (que no duras) le a servido para curtirse en dar lidias adecuadas a las condiciones del toro, ¿que hay que doblarse y machetear? Se dobla uno, ¿que permite estirarse y torear corriendo la mano? Pues se hace, Rafaelillo hoy dia es de los pocos toreros que cuando un toro no se presta a torear segun los canones tienes recursos para lidiar dignamente.
    Robleño tambien estuvo digno y sacó a sus toros lo que tenian, por cierto a mejorado con el capote Robleño.
    Y el que de verdad nos encantó a todos fué Ureña. Vino a triunfar y no me extrañó para nada lo que fué capaz de hacer.
    La faena al sexto fué de las mejores que e visto en Madrid, exposición, temple y toreo bellisimo por estetico y mandón. Solo los naturales que pegó valian la puerta grande. Pero…. ¡Ay la espada! ¿Porque no agarró la estocada más vital de su vida?
    Pues porque entró en suerte contraria y quiza demasiado cerrado en tablas a un toro que no merecia esa muerte, sin embargo se cuadró bien y marcó los tiempos bien, pero observe que debió esperar a que el toro descolgara. Me explico: cuando cuadró al toro y se perfiló hubo un segundo que el toro levantó la cabeza levemente, cuando un toro hace eso y luego vuelve a poner la cabeza en linea debes hacer un poco más lento el metraje de la ejecución para que descuelgue al ver la muleta que va hacia su cara. Es algo que si son ustedes observadores veran que siempre ocurre asi…

  2. Arturo Sanchez dice:

    Es decir: un toro que te espera con la cabeza en linea recta y no descuelga se le puede agarrar la estocada aunque lo aconsejable es que baje (descuelgue) un poquito la cabeza para que se le abran más las agujas. Pero si te levanta la cabeza mientras ejecutas la suerte antes de recetarle la estocada debes hacerle si o si que en la reunión baje la cabeza, no vale que la deje en linea recta sin humillar, de lo contrario metes 1 estocada de 50 veces que lo intentes. Si te levantan la gaita, haz que humillen que la bajen… Eso le pasó a Ureña ayer, entró a matar tras levantarle antes la cabeza y el toro no descolgó dejó la cabeza en linea recta y pinchó

  3. joselito dice:

    A mi también me encantó la corrida de Adolfo. No creo que nadie se aburriera ni un segundo porque allí hubo emoción, hubo riesgo, hubo transmisión, hubo lidia, hubo épica…, cosas que a menudo faltan en la mayoría de las corridas de toros. actuales Si tuviera que contarle como es un toro de lidia a alguien que nunca hubiera visto uno, le describiría un cárdeno de Albaserrada, porque es el primer tipo de TORO que me vendría a la mente.

  4. aficionao dice:

    Me vale la corrida de Adolfo siempre que se reconozca el valor y la entrega de la terna, como afortunadamente ocurrió, y que no se les exija que den un montón de pases y se pongan bonitos

  5. gregorio dice:

    No entiendo porque nadie habla como se merece de esta historica faena de Ureña. Nadie utiiza esos terminos como “verdad”, “pureza”, “emoción” de los que tanto se ha abusado para toreros mediocres como Fandiño o Urdiales (que no son malos, pero no tan bueno como quieren venderlos). Pocas veces creo se ha visto torear a un toro encastado como lo hizo Paco Ureña con muletazos largos, profundos y rematados tan atrás que parecían imposible

  6. aficionao dice:

    Claro que se está cantando, el toreo de Ureña ha sido el más auténtico y el de mayor personalidad de la temporada, máxime por tener por medio un toro toro. He visto unanimidad el prensa, incluso el propio empresario de Madrid ha afirmado que posiblemente es la mejor faena del año en Madrid

  7. joselito dice:

    No nos olvidemos de la faena de Rafaelillo al Miura en San Isidro que no le tuvo nada que envidiar.

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