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2ª del Señor de los Milagros en Lima (Perú). Oreja de mérito para Ureña en su presentación en Acho

Decíamos en la crónica anterior de lo mal presentada que estaba la Plaza y aunque han tratado de enmendar el error continua sin tener la presentación que Acho siempre ha tenido en fechas tan importantes y que debe mantener durante todo el año.

Se pidió y hasta exigió por parte de un sector  de aficionados que viniera a Lima ganado de distintos encaste y hoy que estuvieron en el ruedo no supieron ver las condiciones de cada ejemplar, ni valorar la labor de cada torero y menos respetar lo que tanto pregonan sobre el primer tercio que es que los toros deben ir por lo menos dos veces al caballo, todo lo contrario, se pitó el segundo encuentro incluso a toros que lo necesitaban. Hemos dicho y recalcado en varias oportunidades que los toros deben recibir el castigo que necesitan y no por reglamento sino por condición.

Los tres toreros estuvieron por encima de las condiciones de los toros que le tocaron en suerte a cada uno.

Lima, domingo 8 de noviembre 2015, 2° de abono de la Feria del Señor de los Milagros. Tarde entoldada, sin viento y con casi ¾ de plaza.

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Miura, desiguales en presentación, alguno chico, que desarrollaron peligro sordo en la mayoría de casos. Primero terciado, se queda corto aunque noble. Segundo distraído, sin clase, deslucido se acaba pronto por falta de fuerza. Tercero, terciado, distraído y descastado. Cuarto aprieta hacia los adentros, desarrolla sentido. Quinto, buen pitón derecho al inicio, se acaba pronto y desarrolla sentido. Sexto, tuvo transmisión y buen pitón derecho. Para tres matadores que se presentaban en esta Plaza:

Rafael Rubio “Rafaelillo” (Rosa y oro) Pinchazo arriba soltando, ¾ de estoque y descabello silencio. Estocada atravesada que hace guardia, pinchazo y estocada, silencio.

Manuel Escribano (Sangre de toro y oro) ½ estocada, silencio. Pinchazo trasero, ½ estocada trasera, silencio.

Paco Ureña (Verde manzana y oro) Estocada, silencio. Pinchazo hondo y estocadón, oreja.

Bien en banderillas y bregando Curro Vivas y Dennis Castillo que saludó fuerte ovación. A caballo destacó David de la Barra y José Nogales.

Terciado fue el primero de la tarde. Va largo en los lances de recibo a la verónica, chicuelina y media de Rafaelillo. Lo deja largo para el puyazo al cual acude y empuja fijo pero con la cara alta. En el tercio de banderillas el subalterno español José Mora Manzano pierde pie y cae en la cara del miura que le hiere en la pierna pasando a la enfermería. Brinda al público Rafaelillo e inicia la faena de rodillas con dos muletazos por alto con el toro apretando hacia los adentros, se incorpora y lo saca a los medios. La primera serie por la derecha es corta y ligada. En la segunda serie el toro se va quedando corto revolviéndose buscándolo cuando trata de ligar. Corrige y lo torea de uno en uno con buen gusto. Prueba por el izquierdo pero no hay acople. El cuarto mejor presentado, lo recibe con verónicas flexionando la pierna jaleado por el público. Bien picado en tres oportunidades por David de la Barra. Bien Curro Vivas en banderillas supliendo al compañero herido. En la muleta aprieta hacia los adentros y lo saca toreándolo por bajo hasta los medios. Descompuesto, lleva la cara muy suelta. Rafaelillo lo intenta por ambos pitones pero el toro se revuelve pronto sabiendo lo que deja atrás. Peligro sordo tuvo el toro.

Desde el capote fue distraído el segundo y mostro poca fuerza. Fue mal picado. Escribano banderilla correctamente, el último al quiebro citando sentado en el estribo. Inicia la faena con pases cambiados por la espalda en los medios. Torea en redondo por la derecha pero el toro se va viniendo abajo. Cambia de mano y lo liga rematando con el de pecho. En la segunda serie el toro pierde las manos y se echa desluciendo todo lo actuado. No hay transmisión por su falta de fuerza. Las manoletinas finales no tuvieron eco alguno. Se va porta gayola para recibir al quinto que va con las manos por delante en el recibo de capote. Lo lleva por chicuelinas al caballo dejándolo largo siendo bien picado por Nogales. El tercio de banderillas fue deslucido por parte del matador. En los pases de tanteo de inicio se nota que es mejor el pitón derecho que es por donde torea en una primera serie de mano baja. Continua por la misma mano con muletazos pero el toro va acortando el recorrido volviéndose y buscando. Por el izquierdo se queda corto y al final se para y el matador abrevia.

Ureña reaparecía después de varias operaciones luego de su gran actuación en Madrid en la Feria de Otoño y que por primera vez toreaba un toro de esta casa. No se emplea en el capote el tercero y viene cruzado. Mal picado en dos en dos encuentros con el caballo. Bien Curro vivas en Banderillas. Lo saca a los medios con pases por bajo. En cada muletazo el toro sale con la cara alta y distrayéndose desluciendo las series a pesar de dejarle la muleta en la cara y provocarlo con la voz. Le deja la muleta en la cara y liga pero sin transmitir a los tendidos a pesar de muletazos de muy buen trazo. El sexto embiste con la cara a media altura al capote de Paco Ureña que le baja las manos en las verónicas iniciales. Empuja en dos buenos puyazos con la cara alta. Galopa y noble en banderillas. Transmite el toro y el matador lo entiende ligando buenos muletazos de manos baja y desmayo por pitón derecho. Tres series que calientan a los tendidos, siempre bien rematados por bajo o con el de pecho. Por el izquierdo el toro es distinto y hay que desengañarlo cosa que logra su matador hasta que por confiarse es cogido feamente suspendiéndolo en el aire. Sale bastante golpeado pero vuelve a la cara del toro dándole una última serie por la derecha muy jaleada por el público por la entrega del torero.

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LA OPINIÓN DE PEDRO ABAD SCHUSTER

Los Miura pusieron la emoción en Acho, oreja a Paco Ureña, Rafaelillo ovacionado, Escribano sin suerte

Los aficionados por fin han visto a los legendarios Miuras en Lima, una corrida dura, no se esperaba un comportamiento diferente de los toros. Animales con genio, recargaron a los caballos, no se puede hablar de que decepcionaron. Para los tres toreros hubo pasajes en que se reunieron con el toro, en series muy breves y contadas, pero siempre quitándose la cornada durante la lidia, lidiando sobre piernas, haciendo el toreo antiguo. Fue la tónica de la tarde, en mi opinión cumplió la empresa Citotusa hasta ahora en el tema toros y toreros, en una Feria especial del Señor de los Milagros – 2015, en su 70va edición, en que la Plaza de Acho cumple precisamente dos siglos y medio desde su fundación en 1766. La mejor faena de Rafaelillo fue con su primero, un toro con genio, pero perdió los apéndices por el acero; su segundo no tenía recorrido. Escribano también destacó con su primero, noble, con fondo, fue a menos; su segundo fue deslucido. Paco Ureña emocionó con el último, el mejor del encierro, fue prendido feamente  sin mayores consecuencias, oreja tras pinchazo y estocada; con su primero, sin opciones. El público que hizo nuevamente tres cuartos de entrada, respetuoso de la fiesta, entendido. Se espera el lleno el próximo domingo 15 para ver al fenómeno López Simón, con dos figuras como Perera y Castella, y toros españoles de Daniel Ruiz.La faena de Ureña, y las mejores de Rafaelillo y Escribano, se verán en vídeo en este portal en unas horas

 https://youtu.be/xRPFfme53g8

Fernando Salgado Bambarén

Fernando Salgado Bambarén

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. joselito dice:

    ¿Miuras que no alcanzan ni siquiera los 500 kilos cuando lo natural es que en este encaste ronden e incluso pasen de los 600? Aunque esta vez no hubiera figuras por medio, me huele a “pucherazo”. Lamentable para nuestra Fiesta. Así van a lograr terminar con ella.

  2. Pedro Abad-Schuster Pedro Abad-Schuster dice:

    Y LOS TOROS ESPAÑOLES VOLVIERON A ACHO
    Escribe: Carlos Bazán Zender
    Luego a muchos años se lograron superar las barreras que impedían la importación de toros españoles al Perú y por consiguiente a que nuestra afición gozara de su presencia en el albero de Acho. Con no mucho tiempo de anticipación, a principios de setiembre, Citotusa anunció la contratación de los matadores que actuarían en las cinco corridas y una novillada en que constaría la Feria del Cristo Morado en su edición del 2015 y con beneplácito de la afición, un gran cartel de matadores y la adquisición de cuatro corridas completas de toros españoles de las ganaderías de Zalduendo, Miura, Daniel Ruiz y La Quinta, todas ellas de buen juego en España. La última corrida se programó con ganado nacional de Roberto Puga y la novillada con novillos de Santa Rosa. Estos hechos hicieron que la afición se ilusionara pensando en el ganado español sobre todo por el mal recuerdo de los toros colombianos lidiados en los últimos años y el pobre juego de la mayoría de ellos.
    Con gran despliegue publicitario fueron embarcados en Sevilla en un impecable operativo de encajonamiento, embarque y vuelo al Perú acompañados por veterinarios y mayorales encargados de su cuidado. Llegaron así al Perú el 23 de octubre encajonados por tres días, siendo destacados a los chiqueros de Acho las dos primeras corridas, la de Zalduendo y la de Miura y las dos restantes a una finca cercana a Lima. Personalmente me preocupó el corto lapso entre su desembarco y la proximidad de las corridas ya que los de Zalduendo sólo contaron con ocho días para recuperarse del viaje y los miuras quince, todos ellos en los chiqueros de la plaza con muy poco espacio para movilizarse, y acostumbrarse al cambio climático, de agua y alimentación. En esas condiciones no hay que ser un experto en cuidado del ganado de lidia para entender que perderían peso, movilidad y fuerza, lo que inevitablemente sucedió cuando saltaron al ruedo.
    Los zalduendos de procedencia Jandilla con encaste de Juan Pedro Domecq a la fecha de propiedad del mejicano Alberto Bailleres, suelen ser nobles y con clase y así prestarse a las faenas largas y tienen por eso mismo predilección por ellos las principales figuras del toreo. Empero, también salen algunos descastados y faltos de fuerza. Tuve la oportunidad de verlos en Logroño en la corrida en que Andrés Roca Rey en magistral actuación les cortó una oreja que debieron ser dos a su primero y otra ganada a ley a su segundo, triunfando, compartiendo cartel con Morante de la Puebla quien dio una vuelta al ruedo en su segundo y El Juli que salió de vacío. Al igual que lo sucedido en Lima cada matador sorteó uno terciado y uno de buen trapío y sólo dos de ellos, el primero de Andrés y el segundo de Morante se prestaron al lucimiento de sus matadores. El resto, unos manseando, otro sin fuerzas, alguno con medio pase y dos el segundo de Andrés entre ellos con peligro sordo y si nuestro compatriota le cortó una oreja fue a base de valor y vergüenza torera. Se pegó un arrimón y se jugó la vida en cada pase. Sólo así pudo conquistar a la exigente afición logroñesa. En Lima en la primera corrida de feria los enfrentaron Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Joselito Adame siendo evidente que tanto el de la Puebla del Río como el extremeño son especialistas en su lidia ya que en la presente temporada en España, Morante de la Puebla ha toreado con ellos 13 corridas y Alejandro Talavante 10. Como en Logroño, tres sin el trapío que Acho merece, alguno manseando, uno de ellos un prófugo que huyó por toda la plaza con un Joselito Adame persiguiéndolo tratando de ligar alguna serie y dos muy buenos el primero de Talavante al que le hizo una faena inmensa con la que cortó dos orejas y cuidado que puede ser la faena del “Escapulario” y el que cerró plaza al que Adame le hizo un faenón aunque desmerecido por la poca presencia del bicho. El matador no tuvo la culpa de que la Autoridad le diera el pase. El segundo de Morante le permitió la que para mí ha sido su mejor faena en Lima y perdió la oreja por no estar fino con el acero y el segundo de Talavante fue un toro con gran peligro al que Talavante le hizo lo necesario y que al parecer los tendidos no repararon en el peligro sordo de este toro que todo el tiempo buscó echarse a los lomos al maestro.
    Se esperaba con expectativa la corrida de los miuras que volvían a Acho luego de 56 años, habiéndose lidiado años después una corrida de miuras en la plaza Sol y Sombra, empero, en Acho la última vez que vimos los míticos miuras fue el 12 de octubre de 1959 en la que sólo se lidiaron cuatro y dos de Huando para Antonio Ordóñez, Diego Puerta y Juan García “Mondeño” el que le cortó una oreja al último de la tarde. Por tanto, el retorno de ellos a Acho era un gran incentivo para llenar la plaza, lo que no ocurrió, quiero pensar, por el alto costo de las entradas y no porque se haya perdido afición en Lima. Esta ganadería es legendaria, se fundó en 1842 y desde 173 años los descendientes de sus fundadores se han dado maña para mantener la pureza de su raza, que los hace toros duros, bravos, poderosos, desarrollando sentido, como si tuvieran una percepción exclusiva para descubrir al matador detrás del engaño y que es muy difícil embeberlos y torearlos. Morfológicamente no son grandes, ni gordos, no son panzones, más bien son largos, de pequeño morrillo y con mucho cuello con lo que embisten cabeceando y dando la vuelta muy rápido buscando el bulto. Es fundamental conocer estos aspectos para saber que a estos toros es difícil someterlos y con ellos no se pueden hacer “florituras” ni faenas de 60 pases. Los seis que salieron por chiqueros, tres tenían poca presencia, por su morfología y porque estoy seguro perdieron peso y fuerza tras largo enchiqueramiento, sin embargo, todos pelearon en el caballo, uno de ellos recibió tres puyazos y alguno mereció un puyazo más. Tres pese a todo tuvieron el trapío que Acho reclama y mostraron su fiereza en la forma como cogieron y arremetieron al banderillero de Rafaelillo que prácticamente tuvieron que arrancarlo del toro que hacía por él tal como sucedió con Paco Ureña.
    En Lima se presentaron tres “especialistas” en miuras, como “Rafaelillo”, Manolo Escribano y Paco Ureña que cortó una oreja. Rafaelillo realizó la lidia requerida por este ganado, doblándose, dejando la pierna y sometiéndolo. Faena a la antigua que hace 60 años se hubiera aplaudido a rabiar a Domingo Ortega o “Armillita” de haberla hecho alguno de aquellos maestros. Escribano muy voluntarioso no tuvo una tarde feliz.
    Los miuras siempre serán miuras y la leyenda trágica de ser los toros que han matado más toreros seguirá en la medida que sus propietarios persistan en mantener el perfil de su heredad en el cuidado y crianza de sus toros.

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