2977654384_9d01b74810

Bitácora de América. La prensa taurina más solvente reivindica a Enrique Ponce y a Roberto Puga

Ponce, magistral, cortó una oreja y le negaron otra”, ha escrito Jaime de Rivero en la revista “Caretas” del jueves 3 de diciembre:

El quinto de Roberto Puga fue bravo;  con el quinto, un bravo colorado que tumbó al caballo, Ponce dirigió la lidia cuidándolo sin dejar que le peguen  capotazos ni para colocarlo en suerte para las banderillas. Las primeras series fueron lucidas y coreadas, aprovechando el recorrido y la clase del toro por el pitón derecho. Por naturales punteaba y se quedaba corto, pero igual lo hizo pasar. Faena seria, de peso que bajó de intensidad en el tramo final porque el toro de nombre “Divertido” con 542 kilos de la ganadería de Roberto Puga acusó cansancio mientras Ponce insistía para cortarle las orejas. Faena lidiadora de un maestro consumado. Estocada entera que corta orejas, pero el toro tardó en caer y el pedido se redujo a muy pocos, negándosele una oreja de ley. El juez no puede actuar como un autómata reglamentarista, su responsabilidad es resolver y hacer justicia. Tras la estocada hubo pedido mayoritario y algo tan aleatorio como doblar  pronto no puede minimizar un triunfo claro“. (Extraído de la revista “Caretas”, del 3/12/15).

NOTA: El vídeo de esta faena grandiosa de Ponce con un bravo con clase De Roberto Puga, quizás el mejor toro de la feria a nuestro entender, será colgada en este portal en las próximas 12 horas. Antes con el tercero de la tarde, Ponce había sido despojado de una legítima segunda oreja.

El premio la “Puntilla de Plata” 2015 para Alejandro Talavante

En la noche del pasado jueves se reunieron los miembros de la Peña Taurina “El Puntillazo” para definir al ganador del trofeo que entregan todos los años desde 1989 a la mejor Lidia dependiendo de las condiciones del toro. Un premio que a cogido gran prestigio internacional convirtiéndolo en el segundo en importancia después del Escapulario de Oro.

En realidad la elección tuvo dos partes como acostumbran a hacerlo. La primera fue en una reunión el jueves anterior a la última de abono donde observaron videos de siete toros

  • 2° toro de la primera corrida lidiado por Talavante

  • 4° toro de la primera corrida lidiado por Morante

  • 6° toro de la segunda corrida lidiado por Ureña

  • 2° toro de la tercera corrida lidiado por López Simón

  • 3° toro de la tercera corrida lidiado por Castella

  • 5° toro de la tercera corrida lidiado por Castella

  • 6° toro de la tercera corrida lidiado por López Simón

Del análisis quedaron como finalistas Alejandro Talavante en la lidia del 2° toro de la primera de abono y Sebastián Castella en la lidia del 5° toro de la tercera de abono.

Ambas actuaciones compitieron con dos lidias del domingo 29 de noviembre. Andrés Roca Rey en el 4° de la tarde y Enrique Ponce en el 5° del mismo día fueron los elegidos, vistos y analizados.

Luego del debate y selección, compitieron únicamente en la votación final las lidias de Talavante y Castella haciéndose merecedor del trofeo el primero de los nombrados por un voto de diferencia.

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Pedro Abad-Schuster Pedro Abad-Schuster dice:

    TOROS LIMA. LA FERIA TERMINÓ. Escribe Magaly Zapata (“de toros y más”). NOTA. NO COMPARTIMOS LA POSICIÓN FILOSÓFICA DE MAGALY ZAPATA SOBRE LA FERIA, EN GENERAL. SIN EMBARGO, AQUÍ, SU VALIOSO Y VALIENTE ARTÍCULO.
    “ Era feria de expectación, volvían los toros españoles desde el lejano 2000 en que las vacas locas impidieron que se les viera en Acho.

    Volvieron y lamentablemente no nos dejaron la sensación que todos esperábamos. Imponerse por su presencia en el ruedo del Rímac. Faltó trapío. Unos dicen que falló el tiempo previo de estadía en Lima, o acaso conocer el peso del embarque. No lo sé. El caso es que les faltó la mínima presentación requerida en un ruedo de plaza de primera, como lo es Acho para los aficionados del Perú, aunque puede que no lo sea para el resto del mundo, soy sólo realista. Faltó toro, unos cuantos no aparentaban la cara de adultos, parecían más bien mozalbetes, jovenzuelos, o ‘quinceañeros’ con el cumple recién cantado. Y otros, el guarismo nos decía que llegaban con la edad, pero que según el caso les faltó boyantía, entrega, bravura, según su encaste, para ofrecer lucimiento.

    Los más esperados eran los temidos Miura y decepcionaron; se taparon en la comparación de su presentación ante el resto de sus paisanos los de La Quinta aunque sin fondo para el lucimiento; disparejos los de Zalduendo, en encierro inapto para que lo lidien figuras del toreo como tampoco estuvo a la altura el nacional de Roberto Puga. Y entre todos ellos, varios lucieron defensas excesivamente romas. El cartel pareció acorde con lo que pide Lima, ver a las figuras. Estuvieron los triunfadores de la temporada en España (Castella, Urdiales y Rafaelillo) y la gran revelación (López Simón). Todos ellos cumplieron según se esperaba, incluso más el último que hizo rugir los tendidos desde el primer lance hasta el último muletazo ante un gran toro de Daniel Ruiz, que fuera premiado con el Escapulario de Plata.

    Se recordará el desmayo y entrega del mexicano Adame frente a la inspirada y templada entrega de Talavante. Se recordará el cabreo de Ponce al no auparse a la foto de salida a hombros con su ahijado Roca Rey que además lo privó de ponerse en fila con la historia de máximos triunfadores en Acho. Tanto como la ebullición del emergente Roca Rey con orejas y Escapulario de Oro, campeando en el orgullo patrio de histeria colectiva por tener un torero de exportación con aroma de figura. Tanto como la desazón que nos dejó la encerrona de Galdós que no rompió triunfal en la sazón del toreo caro del año anterior como tampoco pudo Cubas alcanzar la gloria definitiva en su tierra. Y no por último menos importante el recuerdo de la gran feria que echó el subalterno Dennis Castillo, en el bregar, lidiar y banderillear, desmonterándose cada tarde. El cartel era acorde pero la respuesta en taquillas no tanto. La plaza lució un promedio de media
    entrada, ni los bajos precios de la novillada promocionada ni la presencia del peruano triunfador midiéndose con la leyenda, que puso más menos 7 mil sentados, motivaron un llenazo de bandera con el papel agotado. Mal asunto si recordamos que el único capaz fue el emérito Rey Juan Carlos en el 2001 y con toros mexicanos, aquella de la reaparición de Ojeda y del ‘gastañetazo’ en las barbas de El Juli.

    La feria terminó y por el sprint final triunfal me entusiasmaba ver la prensa escrita y televisiva al día siguiente. Poco o casi nada. No fue la caja de resonancia que nuestra fiesta necesita. El decano de la prensa apenas reflejó arriba a la derecha una fotito con el triunfo de escapulario de un peruano y de ahí, que pases a ver su página interior. Una lástima. Qué desperdicio de oportunidad para poner otra vez los toros de moda en Lima. Responsabilidad que a partir de esto lleva sobre sus hombros el gran triunfador del 2015. Esa, y llenar el coso en temporada venidera, con un compromiso propio y empresarial de promover cada paso de su temporada para crear el ambiente que en próxima feria nos haga ilusionar ver el coso del Acho con el cartel de ‘no hay billetes’. Responsabilidad que también lo llevará a encabezar el cartel con dos tardes mínimo. Ser mandón en casa. La feria terminó pero recordaremos siempre el afán empresarial de robarnos un año de vida de nuestro catedralicio coso rimense, al obligarnos con engañosa publicidad a celebrar un aniversario fuera de una fecha que tanto le costó saber y dar a conocer a don Aurelio Miró Quesada en investigaciones que lo llevaron hasta la Biblioteca Nacional chilena para contarnos en el Bicentenario que Acho se inauguró el 30 de enero de 1766. No un año antes. El 2015 se cumplieron 70 años de Feria del Señor de los Milagros, que nadie celebró, y transitamos los 249 de vida de la plaza más antigua de América, no los 250. La feria terminó y nos dejará en la memoria un recinto descuidado, desaliñado, sucio, emborrado en su historia por mezquindades que no iban a la par del esfuerzo económico que supuso el serial en cartel de toros y toreros. Incomprensible, aún hoy. En los atrios los baños sin agua y sin luz, y el interior íntimo del ruedo y tendidos, de ese ‘tiesto tendido al sol’ que alguna vez llamó Zeñó Manué, arquerías de madera lánguidas en su suciedad, graderías enterradas y sin repintar, barreras acusando el chorreo de la llovizna limeña en sus pinturas y qué decir de las tablas y burladeros, rasgados, rayados, sin los retoques que cada año lucían como marco al arte que surge en su arena, o tierra muerta, según el prisma de nuestra ilusión.

    La gente, poca o mucha, acudió según el poco esfuerzo de comunicación y promoción del espectáculo, no hay duda. Pero no hay razón, para que se les trate con el irrespeto visto. Beneficencia, Municipalidad y empresa son los responsables de que esto no suceda, menos cuando se concerta un elevado costo que el fiel aficionado para por ver su espectáculo favorito y no tener las mínimas condiciones y garantías que justifiquen calidad/precio.

    Se nos fue la feria limeña 2015 y la Beneficencia, su propietaria, calló y calla en todos los idiomas las condiciones del nuevo contrato firmado con la concesionaria ecuatoriana. Qué pasará en el 2016, nadie sabe. Sólo pido que juntemos esfuerzos para no dejar pasar en blanco tan emblemática fecha, para el taurinismo y para nuestra historia, porque en Acho se escribió gran parte de la historia de nuestro Perú”.
    Publicado por Magaly Zapata (Extraído de “de toros y más”).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: