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15ª de la Gran Temporada en La México. Petardo de la presidencia cambia el rumbo de la tarde

El Juli provocó que el público prácticamente llenara el numerado de la México, por lo que sumando a los que poblaron el tendido, podemos hablar de unos 28 mil asistentes.  La empresa lo debe tener claro, el único que hasta ahora puede garantizar que se llene numerado es Julián López.  El próximo domingo todo indica que se llenará hasta “el reloj”, es decir toda la Plaza, con la presencia de José Tomás.  Gran expectación taurina se generó en la semana, desde luego por un gran cartel, y también por la gente que está desesperada haciendo el último intento para conseguir una entrada para el próximo día 31 de enero.  Mucha expectación, restricciones a la prensa para no video grabar más de tres minutos, accesos controlados, en fin, mucha de esa bulla que provoca José Tomás, y lo único que deseo, como aficionado, es que sea una tarde para el recuerdo y que no sea una tarde de decepción.

Julián López tiene sus partidarios y sus detractores, hoy demuestra una cosa importante, es quien tiene más imán en la taquilla de la México ya sea coleta azteca o hispano. La tarde de hoy lo reafirma como un consentido de la afición, a pesar de no haber cortado apéndices gracias a la actitud protagonista e ilegal del Juez Gilberto Ruiz Torres. Me atrevo a decir que fue una actuación ilegal de la Autoridad, ya que conforme al Reglamento la primera oreja la concede el público y a pesar de que salieron los pañuelos blancos por montones, el señor Ruiz ignoró la voluntad del respetable, pasando por ellos, incumpliendo con el mandato que le impone el Reglamento. La autoridad fue sin duda la responsable que la tarde cambiara de rumbo y que los resultados no fueran los esperados. Mucha disparidad de criterios hemos encontrando en quienes presiden la corrida, más allá de filias y fobias, se tiene que cumplir el Reglamento; sin embargo, en muchas ocasiones la norma pasa a ser letra muerta y los aficionados se tienen que tragar lo que hay, premios mal concedidos y “toros” que no debieron ser ni siquiera reseñados.

Se lidió un encierro de Montecristo, los primeros cuatro ejemplares tuvieron una presencia adecuada; sin embargo, es de llamar la atención el nulo trapío de los lidiados en quinto y sexto lugar. Aparentemente toros cinqueños, pero salieron chicos y sobre todo con la presunción de tener una cornamenta afilada, lo que acrecentó la duda de su presencia. Es solo una presunción pero habrá que mirar de nuevo las fotografías de la corrida para juzgar el tipo de animales que se lidiaron en quinto y sexto lugar. No veo la necesidad, máxime que los lidiados en segundo y tercer lugar, que les correspondieron al Juli y a Adame estuvieron bien presentados. El toro debe dar respeto no lástima. El público se la cobró al Juli quien no pudo lidiar el segundo de su lote y también protestó el lidiado en sexto lugar que correspondió a Adame, restándole importancia a su “triunfo”.  Cabe señalar el juego que dio el lidiado en cuarto lugar un toro noble, fijo y con recorrido desaprovechado el Zotoluco, el toro no fue premiado, lo que es injusto, y el público terminó reconociendo que el toro estuvo por encima del torero, prueba de ello es que a pesar de una faena, el torero ni siquiera salió al tercio y hubo gritos a favor del toro.

Dicho lo anterior,  el triunfador de la tarde fue el Juli, si bien no cortó orejas, el trasteo que realizó al primero de su lote fue memorable. Memorable, ya que terminó fijando a un astado suelto que no quería pelea, pero Julián lo fue metiendo hasta conseguir que el toro se entregara. Lo mejor de su trasteo fue un largo largo natural muy muy templado que fue eterno, mucho mérito por lo poco que valía el toro. Luce más un torero como el Juli con un toro complicado al que hay que mostrarle los caminos para que embista, que hay que irle encelando, enseñando la muleta, que verle con un toro de carretilla. La faena tuvo pasajes emocionantes, más en las tablas, donde el Juli supo torear al burel dándole la ventaja de sus querencias.  El público con el torero, coreando las series de cambiados por la espalda y las dosantinas, pero  sobre todo los cambios de mano. Se tiró a matar y dejó una estocada entera pero muy caída. El toro dobló con severa hemorragia, petición unánime que el Presidente no quiso ver, solo el no vio los pañuelos e inexplicablemente negó la oreja.  La primera oreja la concede el público y la segunda es a criterio de la autoridad, no había duda que existía mayoría, el Juez no la quiso ver y de plano negó los trofeos. Enfadado el Juli no quería salir ni al tercio pero la algarabía del público lo obligó a dar una festiva vuelta al ruedo, la afición pedía la segunda y el Juli esperanzado prefirió esperar al segundo de su lote. Sorpresa, el segundo de su lote del Juli fue severamente protestado, un animal sin presencia ni cornamenta y para colmo sin juego, el Juli tuvo que abreviar, decidió no recurrir al sobrero de regalo. Al final de la corrida recibió la ovación más fuerte de la tarde, por eso afirmó que fue el triunfador.

Joselito Adame si bien tuvo en suerte un animal que se dejaba poco tampoco mostró muchas ganas de hacer gran cosa. Pases aislados que algunos fueron coreados. No supo cómo manejar al público que estaba enfadado por la actuación del Juez. Las grandes figuras saben remontar y en el tercero Adame estuvo perdido con su trasteo, le llegó a poca gente y prueba de ello es que al final se fue en silencio. Con el sexto, también protestado, cambió de estrategia.  Optó por el toreo eléctrico, corriente, y se inventó una faena que llegó a parte del público. Mató recibiendo y se vio obligado a descabellar. Aun así el Juez –con criterio distinto- concede la oreja que fue protestada. Dio la vuelta al ruedo y se despidió con una fría ovación. Algo tendrá que hacer el próximo domingo si se quiere consolidar como figura del toreo azteca, hoy no lo vi en su sitio.

El maestro Zotoluco tuvo que lidiar a un complicado toro que salía huyendo pero luego cuando quería metía la cabeza, se inventó una faena riñonuda de valor, que no fue debidamente valorada por el público. Salió al tercio.  Tuvo en suerte al mejor toro de la tarde pero no lo supo aprovechar, un toro fijo, noble, muy claro por ambos lados, sobre todo por izquierda, un trasteo que no alcanzó a calar en todo el público. El tendido seguía dolido por la mala decisión del Juez y eso lo padeció Eulalio quien no pudo realizar un trasteo que transmitiera a la afición. Aplausos para el toro y silencio para el torero.

Si queremos salvar la fiesta, los propios taurinos debemos poner de nuestra parte, la afición respondió y protestó lo que no le gustó.  Finalmente, quien paga el boleto es el mejor Juez, por ello, la ovación más estruendosa se la llevó el Juli. La Autoridad debe asumir el papel que es presidir la lidia y conceder los premios, pero el Reglamento no le impone que sea el protagonista de la tarde.

2 Resultados

  1. Aficionao dice:

    El Juli se está convirtiendo en un personaje bastante antipático, impide que muchos aficionados podamos ver la Corrida por tv con un único y egoísta motivo: tapar la impresentable presencia de los becerrotes que mata por esos lares ¿no es tan importante la promoción y difusión de Mi Fiesta en estos momentos turbulentos? Luego nos quejamos de los políticos cuando muchos de los enemigos están en casa

  2. joselito dice:

    Totalmente de acuerdo con Aficionao ¿que quieren tapar el Juli o Jose Tomás no dejándose televisar? ¿qué es lo que no quieren que veamos?

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