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19ª de la Temporada Grande en La México. Puerta grande para Sergio Flores y grata presentación de Roca Rey

Sergio Flores, a hombros en la Plaza México

Aproximadamente doce mil personas se dieron cita en la Plaza México para presenciar un interesante cartel conformado por Arturo Macías, Sergio Flores y la confirmación de alternativa de Roca Rey quienes despacharon un encierro de Barralva, encaste Atansasio Fernández.  Un cartel interesante en el papel por la situación que vive cada uno de los toreros y sobre todo por la expectación que generaron los toros durante la semana.  La tónica de la temporada fueron los toros pequeños, justos de presentación, bajo la crítica de que un toro no puede estar justo, o es toro o no lo es, dicen algunos aficionados en el tendido. Pues bien, esa ansia de que salgan toros de verdad provocó un especial ambiente en el tendido y expectación de ver a los tres coletas quienes son reconocidos por su valor en el ruedo y por su pericia para lidiar este tipo de animales.  El encierro en presentación causó grata impresión, bien en el peso y destacaron sus cornamentas, y eso provocó que el tendido nuevamente guardara silencio durante las faenas. Es algo curioso, pero la conclusión a la que uno llega es que a pesar de que esta plaza es bullangera, con gritos ocurrentes, y que pocas veces guarda silencio, cuando está su majestad el toro en el ruedo, éste impone su presencia y fija la atención de prácticamente todos los asistentes.  Lo que hacen los coletas adquiere mayor importancia y el público sale al final satisfecho de a ver visto una corrida de toros.  Me dirán que estos toros tienen sangre española, pues si sí la tienen, finalmente nacieron en suelo azteca y son el ejemplo de lo que el público espera en cuanto a presencia. Por lo que hace a su juego, destacaron el primero que duró poco, tuvo clase pero le faltó fuerza, el tercero y el quinto que mereció los honores del arrastre lento, el segundo y el cuarto tuvieron complicaciones y el sexto terminó rajado y no se pudo torear.

El triunfador fue Sergio Flores quien estuvo valiente y entendiendo las condiciones de los toros que le tocaron en suerte.  En su pasada actuación no se pudo mostrar pero aprovechando la penúltima corrida del serial dejó claro que tiene técnica y argumentos para seguir creciendo.  En el primero de su lote destacó con la muleta, pudo fijar al toro que salía huyendo durante los primeros muletazos, a base de dejarle ahí la muleta, logró buenas series por ambos lados, mejor por la derecha, acortando distancias y persiguiendo al toro en las tablas en la parte final del trasteo, buenas dosantinas para terminar el trasteo que fueron coreadas por el público. El mérito de esta primera faena fue meter al toro en la muleta, cosa que no fue fácil dadas las condiciones del animal.  Se tiró a matar dejando estocada algo caída, el público lo reconoció con una oreja que fue ligeramente protestada. Con el segundo de lote, Sergio pudo mostrarse más, realizó quite por chicuelinas y ya con la muleta comenzó citando de largo en los medios para ir metiendo al toro en la series. Esta faena no fue constante pues hubo muy buenas series pero otras tandas no fueron muy limpias ya que el toro terminó protestando la embestida, lo que el público le corea a Flores es que sabe citar muy bien de largo y va metiendo los toros en el engaño bajándoles la mano y cuando el toro humilla y baja la cabeza logra series que son coreadas y más si son limpias y templadas. A pesar de los altibajos, la faena subió de tono al rematarla con las bernardinas ajustadas, un pinchazo en lo alto y otra estocada algo caída provocaron algarabía del público para que el Juez concediera otra oreja.

Se presentó Andrés Roca Rey un torero que seguramente llegará muy lejos y será del gusto de la afición mexicana. Mucha expectación generó su presentación, por lo que desde que se abrió de capa con el primero escuchó los primeros olés. Roca Rey está muy variado con el capote, lástima que el primero de la tarde tenía la fuerza justa, apenas lo picaron, lo desperdició el quite y llegó a la muleta algo parado. Se pegó un arrimón que puso al público sin aliento, se pasa el toro muy ajustado, sobre todo cuando realiza sus pases cambiados, un valor seco que impacta con recursos.  La poca fuerza impidió un trasteo ligado por lo que hubo que recurrir al toreo de valor pegajoso que no siempre gusta aunque a veces se corea y fuerte. Mató de terrible bajonazo y perdió la oreja y seguramente hasta la petición de la segunda. Salió al tercio. Con el que cerró plaza un imponente animal que terminaría rajado y descompuesto, poco pudo hacer, solvente con el capote, optó por dar gaoneras de inicio y un quite variado. Con la muleta el toro parado impedía el trasteo, su apoderado hizo señales de que se deshiciera del bicho rápidamente y optaran por el sobrero de regalo que en principio parecía haber sido aceptado por la autoridad. Lío en el callejón, confusión y finalmente no se concedió el sobrero, por la megafonía se anunciaba que la empresa no lo había autorizado armándose gran bronca.  Estuvo mal con la espada y todo quedó en silencio.

Arturo Macías tuvo una desafortunada temporada, en su pasada actuación no tuvo suerte y en esta tampoco se pudo acomodar ni con el toro ni con el público.  En su semblante parece que tiene ganas de agradar pero en sus dos astados no entendió su lidia y al final se quiso arrimar demostrando al público que eso era lo único que podía hacer. Se equivocó pues en ambos casos pudo hacer más, el público espera más de él y el parece que no se lo sabe dar, por ganas, no queda, pero lejos está aquél torero que fue a probar suerte a España dejando todo para buscarse un sitio. Torea mucho en provincia pero parece que olvidó hacer lo que el público espera de él en esta Plaza, se fue con división en ambos toros.

Finalmente, no podemos pasar por alto la confusión que se generó por culpa de la Autoridad y de la Empresa durante la lidia del sexto de la tarde. Roca Rey al ver que no funcionó su segundo toro miró a su apoderado y éste le hizo la seña de que regalara un toro. Conforme al Reglamento procedía el sobrero de “regalo”, ya que el primer y segundo espada lo pueden solicitar antes de que comience el tercer tercio del último de la tarde, y el tercer espada lo puede pedir durante la lidia del último toro, tal y como sucedió el pasado 5 de febrero con Castella. Qué sucedió no lo sabemos, pues en la megafonía se anunció que fue la Empresa quien no autorizó al toro y el empresario salió hacer gestos de que él si lo había autorizado.  En fin, lo único que lograron es que la corrida tuviese un mal final y que el público pagara los platos rotos pues se quedó con las ganas de ver a Roca Rey y no pudo corear con fuerza la salida en hombros de Flores.  Cuando se actúa por capricho el público es el que sale perdiendo.

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