14584137181274 (2)

Ponce, eterno punto y aparte con casi todo a la contra

Enrique Ponce lidia su segundo toro

Valencia. Plaza de la calle Xátiva. Sábado 19 de marzo de 2016. Novena de feria. Tarde  entre sol, nubes y ratos de lluvia con más de tres cuartos de entrada. 

Ocho toros de Núñez del Cuvillo incluidos los sobreros que reemplazaron al que abrió a plaza y al tercero, devueltos por su extrema debilidad, lindando la absoluta invalidez. Bien aunque desigualmente presentados, mejor los bellísimos de pelo jabonero quinto y sexto. Blandos en distintos grados y nobles en general destacando por más enteros y duraderos, el que hizo tercero y el quinto. Y en menor medida el cuarto por pronto venido abajo.

Enrique Ponce (grana y oro): Estocada desprendida de rápidos efectos, ovación con saludos. Pinchazo sin soltar y estocada, aviso y oreja.

Sebastián Castella (verde jabón y oro): Buena estocada, palmas. Dos pinchazos y estocada corta, algo caída, ovación con saludos.

David Mora (verde manzana y oro): Buena estocada, petición no mayoritaria y vuelta al ruedo. Estocada trasera, palmas.

Lo de menos fue que Enrique Ponce cortara la única oreja de la tarde. Un despojo de más o de menos entre los miles que lleva cortados, mas los muchos perdidos por sus fallos a espadas a lo largo de su inagotable e intensa vida profesional, no le van a dar ni a quitar nada porque su incomparable e inigualada historia ya está escrita aunque, su increíble por creciente permanencia en la cumbre del toreo no tiene ni quizá tenga parangón en el devenir de los tiempos.

Lo de que separa a Ponce de la grey torera es su capacidad creativa frente a cualquier clase de toros en su variado e imprevisible comportamiento y por cuanto artísticamente suele conseguir en casi todas sus faenas: además de torear como los propios ángeles, su exclusiva manera de andar por la plaza, de entrar y salir de sus hechos puramente toreros, tanto antes de dar los primeros muletazos de cada tanda como después de dar los últimos. Tanto es así, que se puede afirmar sobre Enrique Ponce que es el que mejor con mucha diferencia sabe llenar los tiempos muertos que se suceden a lo largo de la lidia y en la mayoría de las faenas de muleta.

Hace años que, comentando esta singularidad artística de Ponce con el grandísimo escritor francés, Jean Cau – mantuve una larga y fructífera amistad con él hasta que murió a raíz de prologar las ediciones francesas de dos de mis libros, me explicó por qué Enrique conseguía llenar totalmente la escena del ruedo en sus actuaciones. “Es que además de ser un grandioso torero, afirmó, es un grandioso bailarín de ballet, y de especial clase como la que tuvo Igor Nureyev que se movía tan divinamente sobre las tablas de los escenarios porque sus músculos parecían tener inteligencia por sí mismos”. “Por eso, precisamente por eso, siguió diciéndome Jean, cuando Ponce torea y anda junto a los toros parece que los animales desaparecen y solamente está él en el ruedo”…

Si digo todo esto sobre las faenas que hizo Ponce ayer, es porque sus dos toros apenas tuvieron resuello aunque su segundo le permitió extremar más lo que digo por ser un poquito más fuerte que el sobrero que le echaron tras la devolución del titular en medio del lógico y sonoro disgusto de los espectadores.

La tarde empezó fatal por la invalidez del ganado y por el enfado de los querían ver triunfar al gran torero de la tierra y con este ganado muchos temimos que no podría ser de ninguna manera. Todos menos Enrique que vio los cielos abiertos aunque en ese momento llovía cuando pudo comprobar que el cuarto toro tenía mínimas posibilidades para volver a ser el punto y aparte del toreo que lleva siendo desde hace los 27 años que está cumpliendo en este 2016 como matador de toros. Lo consiguió una vez más con capote y muleta, y por eso volvió a marcar la diferencia que le separa de todos los toreros, los viejos y los nuevos.

Como le ocurrió al otro gran artista valenciano, el inigualable pintor Joaquín Sorolla que también fue punto y aparte con los pinceles. Dos puntos y aparte eternos por la anchura y la largura de sus respectivas artes.

Por lo demás, la tarde estuvo presidida por el pobre comportamiento del ganado aunque con los toros que más se dejaron, tanto Sebastián Castella con el quinto toro como sobre todo David Mora con el tercero, poco les faltó para tocar pelo.

A Castella le falló la espada tras su buena faena al buen quinto toro.  Y a Mora, que ayer demostró que su milagrosa recuperación es un hecho y que se puede seguir contando con él en los carteles de mayor fuste en las grandes ferias, le faltaron unos cuantos pañuelos más tras matar muy bien al tercero al que toreó como lo hizo en su reaparición del madrileño Palacio de Vistalegre aunque por la limitada condición de su enemigo la cosa no llegó a tanto.

La primera faena de Ponce tuvo que ser abreviada en intensidad porque la situación del toro no daba para más. La primera de Castella sucedió entre desigualdades en cuanto a limpieza y por excesivamente machacona hasta impacientar a los espectadores. Y la del último toro de la tarde a cargo de Mora, cabe aconsejar a David con todo respeto que, entre lo mal que fue picado este animal en un primer puyazo alevoso por muy trasero y la inconveniente manera que empleó al iniciar su faena con pases cambiados, muy perjudiciales con las reses sin fuerza, las pocas posibilidades del burel se arruinaron por completo.

Los manes del destino juegan estas malas pasadas con demasiada frecuencia. De lo que va a pasar en una corrida de toros nadie sabe nada. Hace unos días, vimos lidiar una corrida realmente extraordinaria de Núñez del Cuvillo en Olivenza, tan buena como muchas veces hemos disfrutado en no pocas plazas.  Valencia se merecía haber tenido ayer mejor suerte. Pero así es el toreo. Un arte efímero, imprevisto e irrepetible. Uno de los poquísimos toreros de la historia por no decir el único que es previsto y repetible es Enrique Ponce. Por eso ayer le gritaron !torero-torero.torero¡ al final de pasear la única oreja que se cortó en la corrida…

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

15 Resultados

  1. Albeitar dice:

    Es una pena que Ponce, el mejor torero de la historia (para mí), no se decida a cortar un rabo en Valencia anunciándose con otro tipo de ganaderías, donde el toro aporte la emoción que le falta a sus grandes faenas con lo más blandito de Domecq. Y no me refiero a anunciarse con Adolfos, Miuras y demás, que enseguida sacamos las cosas del tiesto. Pese a todo, que el maestro haga lo que quiera, yo seguiré siendo poncista. Y a mucha honra.

  2. Juan Jose dice:

    Imposible hacer una crónica de esa mierda de corrida de toros, vaya imagen que dimos a la cantidad de Gente que fue a los toros por primera vez, para que sirven 40.000 personas en la calle si no cuidamos lo fundamental que es el toro.
    dos de los días con mas expectación y lo joden los toros como siempre.

  3. BURRICIEGO dice:

    Sr,Del Moral,inaceptables declaraciones de Ponce a los micros del plus tras matar al primer “toro”. Si hay que darle un azote al ” consentido” se le da,no pasa nada.

    Corridas como la de ayer no son para que nadie saque pecho de nada,lo minino que tienen que hacer es taparse.

  4. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Desgraciadamente, corridas tan flojas como la de ayer hemos visto muchísima y vamos a seguir viéndolas. El toreo siempre fue así. Unos días salen bien las cosas y otras no. Hace pocos días hemos visto una gran corrida de Cuvillo con dos toros de revolución. ¿Por qué no salió ninguno de estos ayer? Ese misterio de lo imprevisible es uno de los grandes alicientes del toreo. Si siempre fuera igual, no sería lo mismo. El que nunca cambia es Ponce, se acopla a todas las circunstancias y por eso lleva la carrera más larga y más brillante de toda la historia del toreo. Solo por eso merece más respeto que nadie.

  5. joselito dice:

    Yo pensé lo mismo que Juan José. Salí a la calle el día 13 para pedir respeto y luego me lo faltan en la plaza los mismos estamentos taurinos. Yo no estoy de acuerdo en que los toros sean siempre una lotería Sr. del Moral. Para los que no son figura y torean lo que les echen sí que es así pero para las figuras que “mandan”, como en el caso de ayer, Ponce y Castella (David Mora no lo cuento porque “pasaba por alli”) no es tanta lotería. Primero, porque eligen qué ganaderías quieren lidiar. Y segundo, porque tienen una legión de veedores que, dentro del hierro seleccionado, eligen minuciosamente qué toros van para tal o cual corrida. Así que Ponce y Castella tienen su grado de responsabilidad en el petardo de los Cuvillos de ayer, como también lo tienen el ganadero, en este caso Don Alvaro, que sabe muy bien qué envía a cada plaza y que seguro que jamás habría enviado esa corrida tan justa de raza y de trapío, a Madrid o a Bilbao sencillamente porque sabe que no habría pasado el reconocimiento.Pero en Valencia tragamos con todo. Y responsable también el empresario, en esta caso Simón Casas, que sabe muy bien que dentro de una misma ganadería, hay toros de mayor o menor fiabilidad, siendo más baratos los de reatas de menos garantías. Muy grande Enrique Ponce, eso no lo discute nadie, pero a mi ya me cansa ver a mi paisano torear tantos toros de escaso trapío y con los que el mayor esfuerzo lidiador que tiene que hacer es evitar que se le caigan. Yo no le pedí la oreja porque aunque Ponce estuvo bien, a mi no me emocionó porque no tenía enemigo y eso no puede ser. Un toro tiene que transmitir siempre sensación de peligro, sensación de que que el tío que está en la arena, se está jugando realmente la vida. Con toros como los de ayer, esa sensación no se transmite. Ya son demasiadas “castañas” de Nuñez del Cuvillo, Juan Pedro Domecq y Zalduendo. Estas tres ganaderías tendrían que estar vetadas en todas las plazas de Primera hasta que recuperen trapío y raza. Y Garcigrande la paso por los pelos, pero también tiene mucho que mejorar. Salí muy enfadado porque esto es darle carta blanca a los antitaurinos que van poniendo por internet imágenes de toros que se arrastran por el suelo para dar pena y que vea todo el mundo lo salvaje que es el toreo, abusando de los pobres toritos. Y lo lamentable es que no se lo inventan porque los Cuvillos de ayer, precisamente daban eso, pena.

  6. BURRICIEGO dice:

    Una colección de inválidos anovillados en una plaza de primera. Una figura de ese nivel lo mínimo que debería hacer es pedir disculpas a la aficion,pero en vez de eso se dedica a presumir de lo agusto que ha estado con ese toro y a lamentar que “la masa” no entienda que ese tipo de animal te puede matar.

    Corridas como estas lamentablemente hemos visto y vamos a ver muchas. Sobre todo si críticos de su nivel no sólo no lo lamentan, sino que le dan el titular al que mejor cuido a los tullidos como si ayer hubiera inventado el toreo. ME DECEPCIONA PROFUNDAMENTE.

  7. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Tiene usted muy fácil no decepcionarse con mis crónicas. Deje de leerme y descansará. Esta es el último comentario que le publico.

  8. Antonio Fernández Box dice:

    Suscribo totalmente el comentario de Joselito, para mí un aficionado a carta cabal,
    en cuanto a Ponce creo que lo desmerece esos gestos hacia el público, que está para exigir que para eso paga y las figuras para torear y no para actuar de enfermeros bovinos.
    Saludos.

  9. José luis dice:

    Joselito. Un poquito de respeto. David Mora pasaba por allí, pero a lo mejor para quedarse con más motivos que muchos. Estamos muy faltos de toreros como el

  10. joselito dice:

    José Luis, ni mucho menos he pretendido faltarle al respeto a David Mora. Lo que he querido decir es que estoy convencido de que Ponce y Castella, dado su status de primeras figuras, tienen más responsabilidad que David Mora en la elección del ganado. Simplemente eso. “Pasaba por allí” es solo una expresión con la que he querido decir que David Mora, aunque es un buen torero, no habría toreado en Valencia el día de San José si no es por su percance. Otro día sí, de hecho ha toreado en Fallas, pero no el día más grande de la feria que suele estar reservado para Ponce y dos figuras más. Por lo demás, ya digo que me parece un buen torero y que me alegraré mucho de que vaya a más. Pero a día de hoy, no es una figura como lo es Ponce y como lo es Castella y por tanto, le eximí de responsabilidad con esa expresión. Espero haberlo aclarado.

  11. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    El juego que dan las corridas de toros es absolutamente imprevisible. Las culpas siempre se achacan a los toreros que mandan que suelen ser los mejores. Nadie sabe como va a ser un toro por muy en tipo que esté ni por muy buena reata tenga. La ganadería de Núñez del Cuvillo ha dado más toros buenos que malos y sin fuerza. Y también toros extraordinarios como los dos que echó en Olivenza por mencionar a los más recientes. ¿Qué habría pasado el domingo con Cayetano si su excelente toro de Juan Pedro le hubiera tocado a Manzanares… En esta misma feria, la corrida de La corrida de Fuente Ymbro fue decepcionante por no decir algo peor. Y la Adolfo Martín fue otro petardo y nadie se ha roto la camisa ni ninguno de ustedes ha dicho nada… Solamente hablan cuando los toreros que las matan son grandes figuras. Y, Ponce, como siempre, es el más malo de la película cada vez que el fiasco le toca a él. Si en la corrida de Cuvillo hubiera dado solamente un toro con fuerza y le hubiera tocado a Ponce, todo el mundo estaría encantado salvo sus pertinaces detractores.

  12. pedro dice:

    Soy el primero en denunciar el espejismo de las supuestas ganaderias duras. Pero sería de ciegos no ver la diferencia de trapio de las ultimas dos corridas con el resto del serial. Obviamente toros que no son para plaza de primera, es más dificil tengan fuerzas para dos varas o para soportar un ruedo de primera. Y esto es lo que al final pasa aunque el billete que pagan los aficionados siempre es de primera. Y el colmo es que la tablita de Valencia ponía 515kg por toros que eran los nietos de los de Madrid de Gavira igualmente anunciados con 515kg. Ya basta de tomaduras de pelos

  13. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Llevo más de 50 años – sumando corridas sueltas, más de 60 – viendo toros en toda España y, más concretamente, en Valencia. Las corridas más pequeñas de los últimos años son abuelas de la mayoría de las que vi en los años 60 y en algunas de finales de los 50. Y voy a contar lo que ocurrió antes y durante el célebre e histórico mano a mano entre Luis Miguel Dominguín y Antonio Ordóñez en la Feria de Julio de 1959. Los seis toros, creo que de Juan Pedro Domecq, fueron rechazados en el reconocimiento. Alertados ambos diestros de lo que había ocurrido antes del sorteo en la plaza, dijeron que, si no se lidiaba la corrida prevista, se iban a sus casas y en paz. Acto seguido, las autoridades se impusieron a los veterinarios y la corrida se celebró a plaza abarrotada. No solo triunfaron por todo lo altos los dos figurones sino que acabaron cogidos y heridos. La gente salió de la plaza emocionada y más que satisfecha. Siempre ha pasado igual y ahora que en Valencia se lidian toros más grandes que nunca, continuamos con los mismos tópicos.

  14. José luis dice:

    Joselito. Aclarado queda. Muchas gracias

  15. José luis dice:

    Joselito. Aclarado queda. Muchas gracias, pero del comportamiento de los animales, no tiene la culpa ningún torero. Sin duda todos salen a triunfar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: