9ª de temporada en La México. Los de Xalpa por encima de los toreros

México D F. Plaza Monumental. Más de dos mil espectadores.  Frío y llovizna. Siete toros de Santa María de Xalpa, todos nobles muy bien presentados que cumplieron con el caballo, algunos débiles. Arrastre lento al tercero y al séptimo que se despitorró por un golpe en el burladero. Fabián Barba: Silencio; al tercio; y dos orejas excesivas. Miguel Ortas: Silencio y Pitos Morenito de Aranda: Oreja discutida y al tercio.

 

Frío con llovizna que alejó a la gente, dando la más baja entrada de la temporada. Siete bien criados de Santa María de Xalpa que cumplieron con los caballos, todos nobles aunque algunos débiles con la línea hispana Domecq, que desde Dolores Hidalgo, Don Benigno Pérez Lizaur y Miguel Valladares enviaron desde su Rancho San Ignacio. Los tres toreros, en su particular estilo, dejaron menos sabor que los toros, a pesar de desorejar a dos.

 

El Juez Ricardo Balderas mostró que poco se entera de lo que sucede en el ruedo, pues regaló tres orejas con poco argumento y dos arrastres lentos, posiblemente el único merecido fue al toro de regalo; y muy tarde se enteró de la petición de Fabián Barba en regalar un sobrero.

 

El hidrocálido Fabián Barba mostró mucha voluntad, sin embargo en su primero muy aliviado el ajuste de sus muletazos para comunicar poco con el público. Mató de pinchazo hondo y entera. En su segundo se vio voluntarioso de capa y torear muy aseado con comunicación. Alargó de más su faena para pinchar y salir al tercio. El toro de regalo que era un bombón de nobleza se despitorró en un burladero y su matador estuvo entre altibajos destacando algunos pases muy templados. Mató de entera efectiva para cortar dos excesivas orejas que fueron muy peticionadas por sus seguidores aunque recriminadas por la mayoría.

 

El mexiquense Miguel Ortas Miguel “Miguelete” tuvo poco que platicar al regresar a casa. Se vio poco fijo de pies y sin continuidad al ligar sus muletazos. Escuchó silencio en su primero y pitos en su segundo.

 

El burgalés, “Morenito de Aranda” gozó de una aceptable tarde excedida por el juez, al darle una oreja que poco merecía. Reparó demasiado terreno entre pase y pase. Mató de estoconazo efectivo y cortó esta discutida oreja. En su segundo se mostró muy rígido de inicio para después relajarse y pegar lentos muletazos, un tanto encimistas aunque aprovechó la escasa fuerza y nobleza del toro. Mató de de dos pinchazos para salir al tercio.

 

Lo más destacado de la tarde fue confirmar la existencia en México de un brebaje que mezcla trapío, bravura y nobleza, con la resultante docilidad para los toreros. 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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