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6ª de Feria de San Marcos en Aguascalientes (México). Otra “Oreja de Oro” a la cuenta de Gerardo Adame

Ante una conmovedora entrada, como no, consecuencias de un cartel modesto y una pésima fecha, se dio la sexta corrida de feria en la que se puso en discordia “La Oreja de Oro”, trofeo antaño codiciado por las figuras, y hogaño tasado para “corridas de oportunidad”. El público, acostumbrado a ver encierros cómodos, de cierto tipo y juego, no sabe justipreciar la lidia interesante que ofrece un toro como los de ayer soltados por la puerta de los misterios. La ganadería de Enrique Fraga, con buena laya puramente ibérica, dedicó un encierro que a la simple apreciación visual resultó imponente. Siete toros cabales conformaron la partida. Todos acudieron a la cita con los varilargueros recargando bravamente y en honor a su trapío fueron aplaudidos al aparecer en el anillo el primero, cuarto, quinto, sexto y séptimo, y al ser arrastrados sus despojos, idéntico honor bañó al sexto.

Víctor Mora –al tercio tras aviso- dio cara a un apocalíptico burel que asustaba por sus generales físicas. Pese a la inexperiencia y carencia de sitio, dejó sobre la arena algunos detalles al capearlo; y contra los deseos de muchos malos taurinos, el toro iba noblemente cuando se le conducía bien con la sarga, no obstante el diestro hizo una lucha sin argumentos, ya que su actitud fue precautoria durante toda la tarde sumando, como lógica consecuencia, que nada de trascendencia sucediera sino aquel ánimo con que salvó su puesto de primer espada, y la estocada desprendida, empero ejecutada estupendamente aunque obligara ella a que usara la de cruceta en dos ocasiones.

Juan Luis Sílis –palmas- toreó bien con el capote, destacando la media en la que los encajes del engaño quedaron hermosamente bien abajo. Lamentablemente tuvo la mala circunstancia de que el burel se estrellara de manera salvaje en el burladero de matadores, lo que mermó evidentemente el físico del animal; esto desembocó en que medio embistiera con la cara por el cielo, concentrándose el diestro en resolver con escuela y luego matara de estocada caída y tendida.

Al zacatecano Antonio Romero le tocó uno de los mejores toros del encierro; yéndose un punto de la suerte, veroniqueó, pero gustaron sus lances. El de Fraga pasó completo admitiendo el toreo y mostrando la virtud de la fijeza, no obstante el espada, sin dejar de reconocerle buenos muletazos intermitentes, jamás advirtió la distancia de aquel y quedó por debajo de sus condiciones. Acabó al número de dos pinchazos y una estocada caída.

Un cromo soltaron en cuarto sitio y Gerardo Adame –oreja- tuvo una intervención accidentada con la capa. A un toro cabal no se le pueden hacer florituras. Sí que el burel se canteaba por el pitón siniestro, pero cuando el joven se ponía a la distancia, lo aguantaba y templaba el pase por el derecho, aquella hermosura de animal iba muy bien siguiendo la tela. Dejando fuera del presente opúsculo la carencia lógica de la técnica, el de Aguascalientes derramó ardor, vehemencia y actitud e hizo cosas de mérito indiscutible. Estuvo siempre buscando el éxito y finalmente lo alcanzó rematando su intervención con una estocada caída pero valientemente ejecutada.

Luis Conrado –al tercio- aburrió; su toro se dejaba pero el coletudo no puso sabor, ni color ni olor a su actuación. Por piedad se le pedía que acabara el acto, lo que hizo de estocada caída.

Alejandro López –silencio tras aviso- debe dar gracias a Dios de que la gente reunida no le dedicó una soberana silbatina, pues bien la merecía. Lo que ayer en modo palurdo realizó ha sido de lo más malo que se ha visto en toda la historia del coso Monumental. Le tocó otro burel hermoso, fino, rematado y de lámina perfecta como creación del Supremo, y que además iba franco tras el engaño. Pero del toreo y sus misterios, el de Teocaltiche, Jalisco no sabe ni el abecedario y su miedo le impidió que por su cabeza pasara siquiera la intención de ligar la tauromaquia. Que toreara era como exigirle agua al desierto más seco.

Brandon Campos –palmas- tuvo la buena suerte, despreciada por él mismo, de que le soltaran un toro fijo, claro y noble, pero el queretano no torea, pega pases, cuida la estética y no hace las cosas con amor. Luego de su gris paso señaló un pinchazo y dejó después una estocada plausible. Fuente: “noticiero taurino mx”.

LA OPINIÓN DE ADIEL BOLIO

Gerardo Adame gana la “Oreja de Oro” 

La ya tradicional corrida de la “Oreja de Oro” dentro de la Feria Nacional de San Marcos, ahora en 2016, en el coso Monumental de la ciudad de Aguascalientes, se llevó a cabo en su XIV edición desde 1998, siendo ahora el flamante ganador de tan ansiado galardón el espada local Gerardo Adame, quien así se la ha adjudicado por segunda vez cortando una oreja, recordando que la primera fue el 14 de mayo de 2011.

Sin embargo, la vara con que en esta oportunidad se mide la actuación de los siete diestros en capilla es diferente pues se trata de toreros que poco torean y curiosamente el que más puesto estaba fue el que se llevó el trofeo en disputa pero más allá de eso, fue el mérito de plantarle cara a un encierro como el de la dehesa debutante en esta plaza, el de Enrique Fraga, de encaste español Parladé, de impecable presencia, con edad y no exagerado de kilos, aunque sí muy bien armado, además de haberse dejado torear, destacando el corrido en tercer lugar.

Así que en ese tenor, ante una floja entrada en tarde bochornosa, con algunas nubes y algo de viento, habré de desglosar la participación de los jóvenes diestros, cada uno dentro de las posibilidades que tuvieron y de sus respectivos alcances pero, reitero, todo lo que se le hizo a este hato queretano ha tenido su mérito pues no es fácil ponerse delante de un astado de la catadura de los fragueños sin estar toreado.

VÍCTOR MORA en todo momento se mostró empeñoso aunque si evidenció falta de sitio, de ahí que buena parte del trasteo fuera sobre piernas. Terminó de estocada trasera y desprendida para saludar desde el tercio tras un aviso.

JUAN LUIS SILIS se dejó ver solvente con el capote. Brindó su faena al licenciado Francisco Funtanet Mange y con la muleta ha realizado una labor aseada, además de meterse con el toro y lidiarlo, algo que le pasó de noche al público. Acabó de estocada honda, tendida y caída para escuchar palmas.

ANTONIO ROMERO, con el mejor astado, bien lanceó a la verónica y con la muleta cuajó un trasteo a base de buenos pasajes pero de manera intermitente. Se cayó en la cara del astado y se paró sin problemas para seguir empeñoso. No acertó al matar y todo quedó en aplausos.

GERARDO ADAME, con “Rubens”, un auténtico “pavo”, se vio en peligro al manejar el capote. Con la sarga, tras brindarle al espada español Alejandro Talavante, cuajó una faena desligada pero con mucha actitud por ambos lados, sobresaliendo sus valientes naturales y manoletinas. Concluyó de certera estocada y para él fue la única oreja del festejo y al final de cuentas se llevó el trofeo de la “Oreja de Oro”.

LUIS CONRADO tiene un gran mérito pues tiene una deficiencia auditiva y así sale a torear para en esta ocasión haber estado más que dispuesto. Una vez que le brindó al ganadero Enrique Fraga, se dio a cuajar una actuación digna y entregada para terminar de estocada honda y por ello salir al tercio.

ALEJANDRO LÓPEZ por desgracia, debido a su poca experiencia, no supo lidiar a su toro, al que nunca se le pudo ver pues nunca lo toreó. Un muletazo aquí, otro allá, uno más allá y nunca sin saber ligarle a un astado así, con esa presencia. Le caminó demasiado en su derredor y sin plan. Falló al matar, le sonaron un aviso y fue silenciado.

Y BRANDON CAMPOS mostró interesantes adelantos. Fue quizá el más familiarizado con este tipo de toro pues su carrera la basó estando en España, sobre todo como novillero y tomando en Francia la alternativa. Después de brindarle al matador en retiro Ricardo Sánchez ejecutó una faena de menos a más pero sin romper ya que pecó de conectar muy poco en las alturas. Acabó de pinchazo y estocada para ser despedido entre aplausos.

Al final, los representantes de la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, Francisco Dóddoli y Óscar San Román, hicieron entrega de la “Oreja de Oro” al triunfador de la tarde, el espada anfitrión Gerardo Adame.

FICHA:

Aguascalientes. Sexta corrida de la Feria Nacional de San Marcos. Corrida de la “Oreja de Oro”. Coso Monumental. Entrada: Floja en tarde de bochorno, con algunas nubes y viento. Toros muy bien presentados de la dehesa debutante en el serial de Enrique Fraga, con sangre pura del encaste español de Parladé, dejándose torear, sobresaliendo el jugado en tercer lugar. Víctor Mora: Al tercio tras un aviso. Juan Luis Silis: Palmas. Antonio Romero: Palmas. Gerardo Adame: Una oreja y ganó el trofeo en disputa. Luis Conrado: Al tercio. Alejandro López: Silencio tras un aviso. Brandon Campos: Palmas. Buen puyazo del varilarguero José Isabel Prado al séptimo astado. Fuente: “suerte matador”.

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