t30012

Observatorio taurino: De Madrid al cielo

Publicado en El Correo de Anadalucía

La larga serpiente isidril continúa reptando más allá del día del santo labrador. Los nombres de Ureña, Talavante y -sobre todo- el de cierto paladín peruano han marcado las líneas argumentales más sólidas

Y DE LIMA A LAS VENTAS

El talibanismo de los sectores integristas de la plaza de las Ventas suele ser garantía inversa. Roca Rey sabe; pero también puede y quiere ser gran figura del toreo. Su confirmación de alternativa del pasado sábado se saldó con una clamorosa salida a hombros que negaron los apologistas del triunfo del fracaso. El acontecimiento había llegado jugándosela a carta cabal con un torazo del Conde de Mayalde. Pero ya es sabido: la conjura de los necios suele ser el mejor aval para llamar a las puertas de la primera fila cuando hablamos de Madrid. Hablamos de esa tropa vociferante y en permanente estado de indignación que reventó la segunda vuelta del jovencísimo matador el pasado domingo y, definitivamente, la misma compañía de honores que acabará rindiéndose ante la evidencia si las cosas ruedan en la tercera función.

UN POCO DE HISTORIA

Pero, ojo, en esa corrida que ha marcado -hasta ahora- la cumbre de la feria de San Isidro se produjo otro hecho memorable. Alejandro Talavante pasó una raya que aún no había cruzado; que le faltaba por saltar. El diestro extremeño confirmó su auténtica valía taurina enfrentándose a un fiero y enorme jabonero de Cuvillo -los toros más duros suelen salir en las ganaderías que algunos consideran comerciales- revelando registros desconocidos. La faena recordó a otros toros y otros toreros que se jugaron el ser o no ser en circunstancias parecidas a pesar de llevar -como Alejandro- varios años navegando por las ferias. En la historia más o menos reciente, la memoria del aficionado evocó al Buenasuerte de Torrestrella que confirmó la primacía de Paquirri en 1979; el Cumbreño de Manolo González que otorgó los definitivos galones al viejo Capea en 1985; el Lironcito de Valdefresno que rubricó el magisterio dePonce en 1996 o, hace ya casi una década, el Cantapájaros de Victoriano del Río con el que El Juli marcó tantas diferencias en la isidrada de 2007.

OTROS NOMBRES

Pero la historia está condenada a repetirse, especialmente desde que ciertas tribunas periodísticas cambiaron el comportamiento del público madrileño en nombre de una regeneración que nunca fue tal. Como entonces hay muchos que no han querido o sabido verlo. Pero no se vayan todavía que aún hay más: la sierpe isidril ha brindado otros nombres y acontecimientos. Hay que recordar que la faena más importante de Ventura se quedó sin el premio merecido. Que el toledano Álvaro Lorenzo –recentísimo matador de alternativa- puede contar para el futuro próximo o que el murciano Ureña se sigue revelando como intérprete del toreo más clásico. Bautista y Morenito, con dos toros de alta nota, seguirán sin salir del limbo en el que parece haberse estancado sus carreras. Pero les estábamos hablando de clasicismo: algún día de estos habrá que darle sitio en esta atalaya semanal al análisis de esos modos postmodernos de los que se hace tanto uso, pero también algún abuso. Ni cualquier tiempo pasado fue mejor ni todo cambia para bien.

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: