burgos-007-650x467

1ª de San Pedro en Burgos. Solitaria oreja para Ponce en una en gran parte deslucida corrida de Capea

Burgos. Coliseo cubierto de El Plantío. Domingo 26 de junio de 2016. Primera corrida de feria. Temperatura fresca con dos tercios de entrada.

Seis toros con los hierros familiares de El Capea (procedencia Murube). Regordíos y cómodos de cabeza. Nobles en distintos grados de fuerza. Dócil aunque flojísimo el primero. Prácticamente inválido el segundo. Más enterizo el muy manejable tercero. Enseguida parado el cuarto. Pronto venido a menos el quinto. Y muy manejable el también enterizo sexto

Enrique Ponce (gris perla y oro): Estocada caída muy trasera, oreja. Pinchazo y estocada, silencio.

El Juli (corinto y oro): Pinchazo en julipié y descabello, palmas. Pinchazo y estocada, silencio.

Alberto López Simón (turquesa y oro): Estocada muy traerá y cuatro descabellos, aviso y palmas. Estocada trasera y cuatro descabellos, aviso y silencio.   

Mientras Enrique Ponce paseaba el anillo tras arrojar a un espectador la oreja que le cortó al primer toro de la tarde, pensé que de seguir saliendo tan flojos los siguientes iba a ser muy difícil que remontara la corrida. Enrique se había inventado una bonita aunque no emocionante faena – el animal no transmitió nada  de nada – gracias a su muy paciente elegancia y a su innato sentido del temple. El caso fue que, a la postre, esta faena fue lo único de calidad que vimos en esta decepcionante corrida por culpa del en su mayor parte pobrísimo juego que dieron los toros murubeños – ¡quién lo diría! – de El Capea.

Sin embargo, salieron dos francamente aprovechables por más enterizos que los demás. Sobre todo el que hizo de tercero. Fue el primero del lote que le cayó en suerte al debutante López Simón. Con ambos quiso tanto como acostumbra – tanto en cantidad de pases aunque sin calidad alguna -, pero alargó demasiado sus dos labores muleteras y, a la hora de matar, no ayudaron al espada de Barjas, si bien los mayores fallos fueron con el descabello. Podría haber cortado una oreja de ambos y quién sabe si hasta dos. Pero para que esto hubiera acontecido tendría que haber matado tan pronto y tan bien como viene siendo habitual en esta temporada que, siendo triunfal, no es precisamente plausible por el ordinario, vulgar y pesadísimo por reiterativo toreo que López Simón practica con tanto entusiasmo como con tan poca clase y sin huella. De seguir así, de seguir toreando tan digamos corrientemente y aunque no le abandone el indudable y espartano valor que tiene, poco a poco su estrella ahora tan brillante irá perdiendo fulgor hasta convertirse en un torero intercambiable con muchos de los que todavía tenemos entre los de medio pelo.

El toro cuarto se paró por completo tras tantearlo Ponce con la muleta y no hubo nada. Y los dos de El Juli – el peor lote en conjunto – apenas le dieron opciones de lucimiento y mira que Julián lo intentó con tanto pundonor como con tan escasa capacidad  y nula valía artística. Y es que El Juli de hoy en día no se parece al gran Juli de sus mejores años ni por el forro. Esta temporada la está cubriendo por el momento en franca decadencia. Y mucho que lo sentimos.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: