th (27)

Esta tarde en Pamplona celebraremos una misa en memoria de Noel Chandler

Reproducción de mi artículo publicado en inglés por la revista anual del “New York City Club Taurino” entre otros en memoria del grandísimo  aficionado galés Noel Chandler, fallecido el año pasado en Madrid

Noel

Leo en El Diario de Navarra lo siguiente:

<<El veterano excorredor del encierro y visitante de los Sanfermines, Noel Chandler, ha fallecido a los 76 años de edad. Exdirectivo de Fujitsu, el galés fue un habitual en las fiestas durante más de 50 años. 

Era, junto con Jim Hollander, Joe Distler o ‘El Bomber’ (fallecido en 2013), uno de los ‘guiris’ ilustres de los Sanfermines. A él, sin embargo, no le gustaba esa palabra. En una entrevista que le realizó este medio en vísperas del Chupinazo de 2014, argumentaba que su corazón, sus arrugas y hasta sus cojeras tenían mucho de pamplonica.

La celebración del inicio de las fiestas en su casa de la calle Estafeta se había convertido en una cita mítica para “más de 200 amigos”, de aquí y de allí. Recordados serán los brindis de todos ellos, “siempre con Möet Chandon, entre paredes empapeladas con fotos del encierro, la cabeza de “El Verrugas” vigilante desde una esquina, una figura de San Fermín tallada en madera y hasta la faja original con la que corrió delante de los toros durante más de 20 años.

“Este pueblo me ha dado un montón de amigos especiales”, confesaba en 2011 tras un homenaje que le brindaron todos ellos en plenas fiestas.>>

Pero estas escasas palabras, por muy fieles a su irrepetible figura lo merezcan, son muy pocas para los que le conocimos y le gozamos. Porque la sencilla razón de que hacer gozar a sus muchísimos amigos fue su gran e irrepetible virtud.

El año pasado me advirtió cuando nos encontramos en Madrid, meses antes de que llegaran los Sanfermines, que no fuera a su acostumbrada copa del día 6 de julio porque había decidido no celebrarla. No me dijo que no volveríamos a vivir nunca más tan entrañable encuentro en el que tuve el honor de figurar junto a los muchísimos amigos norteamericanos de Noel. Y es que españoles fuimos muy pocos los habituales. Y navarros, solamente unos cuantos aunque, en el pasar de los años, esta maravillosa reunión que duraba casi toda la mañana del día del cohete fue aumentando en creciente número. Ya se sabe: cuando algo es verdaderamente bueno, suele ponerse el cartel de “no hay billetes”…

Pero la gran fama de Noel no se limitaba a Pamplona y a los Sanfermines. Noel era, además, un aficionado impenitente. Uno de los pocos que quedaban y quedan entre los que llevamos más de 50 años viendo casi o sin casi 200 corridas por temporada. Noel fue uno de esos pocos que empezamos en Olivenza y terminamos en Jaén, pasando por las corridas más importantes que suelen celebrarse en Francia y, a veces, también en las Américas aunque yo nunca le vi en mis favoritas de Lima y de México. En esto le ganó otro de los inmortales, Tom Weitner, primer gran presidente del Club Taurino de New York. Un club partido en dos que en el más reciente y dinámico y, desde hace años, también se ha convertido en gran e inevitable figura su universal presidenta, también una de las más grandes amigas de Noel, la simpar e irrepetible Lore Monnig.

No puedo ni quiero dejar de nombrar a otro de los mejores y más fieles amigos de Noel y de tantos y tantos fieles a Pamplona entre los que me encuentro y a mucha honra, el maestro de maestros tanto en el encierro como en la vida, Joe Distler.

Vamos a llorar todos mucho cuando nos encontremos en la misa que vamos a celebrar en Pamplona en memoria de Noel. Y vamos a llorarle y a llorar unos con otros de verdad… Lagrimas llenas de amor y de amistad. Y de común cariño por Noel porque él lo desparramó con nosotros, sus amigos entre los más antiguos y los nuevos.

Noel fue una de esas personas que yo llamo “donantes universales”. Un entusiasta por naturaleza. Un aficionado también universal aunque nunca quiso esconder sus preferencias. Pues siendo uno de los que cumplimos del dicho “Los mejores aficionados son los que les caben en la cabeza muchos toreros y muchos toros”, nunca ocultó su admiración por los Ordóñez, desde el grandioso Antonio a sus nietos, especialmente Francisco, de quien fue seguidor y amigo incondicional.

Noel, no solo tuvo como feudo a Pamplona aunque Pamplona fue el más importante. Y es que Noel también fue rondeño por los cuatro costados.

Galés y español sin apenas distingos porque amó a la vez muchas regiones y confines de esta nuestra España que es un pequeño universo por su infinita variedad. Entre sus lugares preferidos, no puedo dejar de nombrar a Logroño y a sus fiestas de San Mateo.

Así pues, Pamplona, Ronda y la capital de La Rioja fueron sus tres citas más amadas y repetidas. Además de la ciudad de Madrid donde pasó tantos y tantos inviernos.

En la capital de España, Noel vivió en la misma casa que otro de sus más grandes amigos, en un gran apartamento justamente bajo la planta del que tiene y disfruta Michael Wigram. Inseparables pese a sus peleas taurinas porque Michael fue y sigue siendo el más fiel seguidor de Enrique Ponce, mientras Noel no es que fuera antiponcista, fue seguidor de muchos toreros aunque, en tiempos, tanto Noel como Michael siguieron al gran maestro rondeño, Antonio Ordóñez, por todas las plazas de España.

Noel y Michael conocieron a Enrique Ponce en mi casa de Córdoba. Fue en una cena a la que les invité preguntándoles previamente si querían conocer personalmente al entonces niño prodigio de Valencia.

Noel vino varias veces como también Michael a comer en mi casa cordobesa los domingos de Ramos mientras se celebró la tradicional primera corrida de la temporada en la Ciudad de los Califas. Reunía a muchos amigos en la terraza de mi jardín y fue allí cuando les sugerí que merecía la pena que conocieran a Ponce. De esa cena, mucho más íntima que el gran almuerzo matinal, Michael Wigram salió como el más gran seguidor del valenciano.

Nuestras vidas, pues, están llenas de recuerdos entrañables en los que aparece Noel Chandler muchísimas veces. Sí. Hay muchas noches que sueño con Noel. Sueños felices porque yo tengo la gran suerte de soñar con mis amigos estando en plenitud vital. Nunca en el dolor. Y esa suerte me acompaña y me acompañará mientras viva con Noel muy presente.

Como si estuviera vivo. No en vano, Noel es y seguirá siendo un privilegiado de mis sueños y de mi corazón.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. Arturo Sanchez dice:

    Emotivo y sincerisimo artículo, me ha encantado. Noel debió ser una extraordinaria persona, espero que la misa haya sido muy especial para tributarle un cariñoso recuerdo y pedirle a dios que lo acoja en su gloria. Aunque no me cabe duda que desde el cielo se habrá emocionado y alegrado por tantisimos amigos que le han querido recordar y homenajear en dicha misa.
    ¡Que gran detalle de todos los que hayan ido a la misa, les honra como personas!

  2. Chris Brant dice:

    Nunca tuve el gusto de conocer a mi paisano, pero me he emocionado leyendo las palabras de Jose Antonio. Gorffwys mewn hedd.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: