66891

3ª de la Semana Grande de San Sebastián. Otra conquista más de Roca Rey y gran faena de Talavante

San Sebastián. Plaza de Illumbe. Lunes 15 de agosto de 2016. Tarde bochornosa que acabó en tormenta nada más finalizar el festejo. Y casi lleno en los tendidos.

Seis toros de Zalduendo, magníficamente presentados y muy armados. Resultaron nobles en distintos grados de fuerza, escasa en general. El primero embistió con clase por el pitón derecho que no por el izquierdo. El segundo fue el que dio mejor juego del envío, excelente por los dos lados. Muy franco también el tercero. Casi inviable por su invalidez el cuarto. Ruinoso por lo mismo el quinto que solamente embistió al final de la faena gracias a la pericia del quien lo mató. Y manejable sin clase el sexto que pareció reponerse de su escasa fuerza, también gracias a quien lo mató.

Sebastián Castella (marino y oro): Pinchazo, otro hondo y descabello, gran ovación con saludos. Dos pinchazos y estocada atravesada caída, silencio.

Alejandro Talavante (corinto y oro): Buena estocada, oreja, fortísima petición de la segunda y bronca al palco tras pasear el trofeo el matador. Dos pinchazos y descabello, gran ovación.

Andrés Roca Rey (azul noche y oro): Estoconazo, oreja fuerte petición de otra con otra bronca al palco por no conceder la segunda. Estoconazo, oreja

Destacaron en banderillas Juan José Trujillo, Julio López, José Chacón y Juan José Domínguez. Los de a caballo simularon la suerte de varas por la debilidad del ganado.

Seguro que habrá quienes sumen las orejas que se cortaron, una de cada toro de su lote Andrés Roca Rey, y otra Alejandro Talavante. O sea, tres. Pero se debieron otorgar más porque, tanto al extremeño como al peruano,  la mayoría de los espectadores pidió clamorosamente los segundos apéndices de los toros segundo y tercero y no lo consiguieron. Y ¿por qué? Pues por la deleznable arbitrariedad del señor que preside actualmente las corridas en la plaza de Illumbe que, por lo que vimos antier y ayer mismo,  tiene dos varas distintas de medir. La oreja que le concedió a José Tomás del sexto toro de Garcigrande fue otorgada por una labor bastante desigual aunque terminó francamente bien a última hora. Pero no con la espada. Pinchazo y estocada caída. ¿Entonces?…

En mi modesta opinión, la gran faena de Talavante al segundo toro de Zalduendo fue por ahora la mejor que hemos visto en esta feria. Por eso quiero decir que el palco le robó al extremeño salir a hombros de la plaza. Mientras que Roca Rey tampoco pudo ser aupado al final del festejo porque el Reglamento del País Vasco exige que para salir a hombros en cualquiera de sus plazas hay que cortar al menos las dos orejas de un mismo toro. Una gilipollez que también exigen otros reglamentos autonómicos. Pero no en la tenida como primera plaza del mundo, la de Madrid, en la que basta sumar una y una para lograr el máximo honor.

Señores, las salidas a hombros deberían producirse a cuenta del desbordado entusiasmo del público y no por lo que han dictado los políticos de esta democracia que padecemos en la que últimamente están haciendo el ridículo y posiblemente – Dios nos libre de ello – dejando a España y a los españoles otra vez en la ruina…

Y en cuanto a las decisiones presidenciales ya sabemos que los hay de todas clases y colores. Si el señor que ahora preside las corridas en San Sebastián se deja llevar por sus preferencias personales o por qué sabe quién o por qué razones, pues muy mal. Rematadamente mal.

Afortunadamente, del resultado de las corridas de toros se guarda más larga memoria por los hechos que por los premios y no digamos por los dichos. Porque hay que ver qué cosas se han escrito y dicho sobre José Tomás… Hombre, si hasta su regularcilla tarde donostiarra la han sacado en los telediarios. Y las faenas bastantes mejores que la suya, casi nunca. En la portada del Diario Vasco de ayer, quien salía a toda plana en la portada fue José Tomás. Y para El Juli, la portadilla del cuadernillo interior. Pero hombre, por Dios…

Decíamos que muchas grandes faenas han pasado a la historia sin orejas cortadas o insuficientemente premiadas. Y de esta tercera de feria donostiarra que vimos ayer, pasado el tiempo nos acordaremos de la faena que hizo Alejandro Talavante al segundo toro y de la gran tarde que dio como en todas partes en esta impresionante temporada de su debut en tantísimas plazas, el todavía muy joven Andrés Roca Rey para mayor gloria del taurinismo peruano – más concretamente el limeño – y de todo el orbe taurómaco mundial porque, sencillamente dicho, este niño está llamado a ser un figurón del toreo. Como Roca Rey hace décadas que no había salido ninguno. Vamos que, desde Enrique Ponce, ninguno más por el momento. Y mira que los hay buenos y hasta buenísimos toreros en la actual cúpula de la torería.

Lo que ocurre con Roca Rey es que es uno de esos seres privilegiados que han nacido tocados por la varita mágica y, en su caso, por un ramillete de varitas perfectamente combinadas. La del valor, la de la inteligencia que sin lo primero es imposible lo segundo, por la destreza que desemboca en su capacidad de resolver cualquier contingencia, el más preclaro de los dones como indiscutiblemente lo es el temple, y un poder hacerlo todo, hasta las locuras – ya he dicho varias veces que es lo único que me preocupa de Andrés -, desde una seguridad en sí mismo y una calma tan naturales como pocas veces hemos visto en nuestra vida. ¿O no?

Porque ayer, como en tantas y tantas corridas que lleva ya coleccionadas esta temporada, lo inaudito es que le da igual ocho que ochenta. Roca Rey podrá gustar más o menos porque, para gustos, los colores. Pero lo que nadie puede dudar es que saca partido brillante y emocionantísimo de toda clase de animales. Sean como sean.  A los bravos, a los mansos, a los encastados, a los desrazados, a los fuertes, a los débiles, incluso a los peligrosos y, no digamos, a los nobles y duraderos.

Pero ya que hablo de la duración de las reses en su lidia, también he de afirmar que Roca Rey se inventa viajes que parecen imposibles. Vamos, que saca petróleo hasta de los pozos secos.

No fue el caso ayer con los dos de Zalduendo de su lote, o al menos no lo fue de manera radical aunque sí en momentos a lo largo de la lidia y en las faenas de muleta porque, siendo ambos muy nobles, por carecer de fuerza que fue, en mayor o menor grado, el único defecto de la corrida, se defendieron por arriba o se frenaron repentinamente, poniendo en serios apuros al matador, tal cual ocurrió en la cogida que sufrió mientras muleteaba apurando los límites al sexto y último del festejo. Se agarró como una fiera al pitón criminal con tanta fuerza como pericia y se hizo el quite a si mismo con la velocidad de un rayo. Esto mismo le pasó en la feria de Sevilla. Y es que Roca Rey halla continuamente recursos de todas clases y colores.  Tanto con el capote como con la muleta. Los recibos y los quites del limeño siempre son imprevisibles y casi siempre distintos. Y las fanas de muleta también. Sobre todo con esos toros que parecen difíciles de solucionarles embestidas de cualquier clase y condición.

De los de ayer, fue bastante mejor el tercero que el sexto. Por eso su primera faena tuvo muchos momentos de limpio clasicismo sobre ambas manos – toreó formalmente muy despacio y con relajo – y de otros en los que cabían esos muletazos cambiados por detrás o por delante que también son santo y seña del quehacer del limeño. A la par sorpresas y hallazgos inesperados por el público que contempla esta buena nueva con caras de asombro y de indisimulable admiración. Y por si faltaba algo, la espada. Roca Rey es ahora mismo uno de los matadores más certeros y efectivos del escalafón. De dos estoconazos murieron sus dos toros de ayer y la rapidez con que doblaron, provocó ese entusiasmo que depara este nuevo e imparable matador entre el miedo y la alegría, entre la emoción y la satisfacción, entre la envidia y la admiración…. Que Dios nos lo conserve muchos años y que uno lo vea… Porque si con 19 abriles es como es, hasta miedo da pensar en cómo será cuando cumpla los 25…

Y vamos con Alejandro Talavante. El Alejandro Magno del toreo actual. La naturalidad, la desenvoltura, la finura, la madura frescura, la inventiva que además de sorprender resulta insultante por su fácil rotundidad, el despacioso temple, la elegante firmeza y la relajada creatividad son las principales virtudes de este extremeño que, de haber vivido en los años del descubrimiento de América, seguro que hubiera sido uno de los más estimulantes soldados dispuestos a vivir la experiencia más grande que vieron los siglos y saber luego contarla con toda clase de matices…

Todo esto fue el continente básico del sensacional contenido de la ya glorificada gran faena de Talavante al precioso y muy noble segundo toro de Zalduendo. Y ¿qué más dará que le robaran la segunda oreja?  La que paseó en clamorosa vuelta al ruedo, feliz como un niño con un juguete nuevo en sus manos, la dio ajeno a la estúpida cicatería presidencial. Seguro que el usía estará orgulloso de ser tan exigente…¡Váyase a su casa  y no tema soñar con su vergonzosa vara de medir. Los hay que nunca tendrán remedio!

Casi nada pudo hacer para bien Talavante con el siguiente  toro de su lote que, desde luego, para nada cumplió el famoso refrán de no hay quinto malo. Este lo fue aunque muy al final de los hasta ese momento baldíos intentos muleteros. Alejandro logró sacarle un par de rondas con la derecha francamente meritorias.

Pero quien ayer logró torear al fin con gusto y, esta vez con alma que cuasi había perdido, fue Sebastián Castella con la muleta ante el toro que abrió plaza. Estupendo por el lado derecho y malicioso por el izquierdo. Centrado y muy templado por redondos largos y mandones además de aterciopelados lo toreó Sebastián. Intenso el francés de Beziers hasta que el toro dijo hasta aquí he llegado. Perdió una posible oreja por fallar a espadas.

Con el veleto cuarto, sin apenas fuerza y huidizo de salida, no terminó de hallarse a gusto Sebastián. Prendido el animal con alfileres y al borde mismo de las caídas, Castella lo maltrató. Y es que no fue un toro para atacar sino de cuidar. Más de acompañar que de forzarlo. Se tumbó sobre la arena. Inevitable.Y una vez levantado, el francés se puso pesadísimo en su torpe intención de seguir y seguir… Vamos lo de tantas veces cuando lo que había que hacer era matarlo de una vez. Lo consiguió a la tercera de fea agresión. Ni una palma, ni un silbido. Silencio sepulcral.

Finalmente comentar sobre el capítulo de los brindis a la Infanta Elena que asistió al festejo acompañada por sus hijos en un palquillo del callejón, los tres muy buenos aficionados,  que cuando Castella le brindó su primera faena, Talavante la del segundo toro y Roca Rey la del sexto, unos pocos desalmados pitaron hasta ser acallados por las fuertes palmas de la mayoría que, por cierto casi llenó los graderíos. Sería mejor que dejaran de venir a la plaza. Esta clase de gentuza lo que único que sabe hacer es molestar.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

12 Resultados

  1. joselito dice:

    Vaya por delante que lo de Roca Rey es espectacular ser mire por donde se mire pero en cuanto a toreo de verdad, Talavante le dio ayer un baño, primero, porque el extremeño está actualmente a un nivel estratosférico al que muy poquitos pueden llegar y segundo, porque a Roca Rey, todo lo que le sobra de valor le falta de temple. En el sexto dio ayer un recital de enganchones que ni el mismo José Tomás. Esto lo tiene que corregir porque una figura del toreo no puede dejarse enganchar la muleta de esta manera. Y sigue abusando del toreo superficial en detrimento del toreo fundamental. Tiene mucho valor, si. Y tiene mucho mérito lo que está logrando con solo 19 años. Pero afortunadamente, que yo sepa no ha recibido aún ninguna cornada grave ¿Que pasará si un día la recibe? ¿Volverá a la cara del toro con el mismo ardor? Puede que sí pero si no vuelve, tendrá que tener otros recursos que vayan más allá de un valor que roza lo temerario. Y por otra parte, es cierto que arriesga muchísimo frente a los toros pero es que mata las corridas de las figuras, o lo que es lo mismo el toro que sin picar apenas se aguanta en pie. Si matara habitualmente lo que suele matar, por ejemplo, Rafaelillo, ¿podría permitirse hacer también tantos cambios y tantos desplantes sin que lo enviaran a la enfermería? Yo creo que no. Aún así, me gusta verlo torear porque da emoción y aporta novedad y competencia a la Fiesta. Tiene mucha capacidad para llegar a ser una figura grande del toreo pero cuidado, que una cosa es cortar orejas y otra muy distinta es sentar cátedra toreando. Y ayer, el único que sentó cátedra fue Alejandro Talavante.

  2. Fmontini dice:

    Sr. joselo ti quién mucho habla o escribe mucho hierra. Debería de pedirle a alguien que entienda algo de esto para que se lo expliqué y sea prudente en lo que escribe pues se nota que no tiene las ideas claras por decir lo mínimo, que tien que ver el pobre Rafaelillo en este berenjenal que usted nos relata

  3. Angel Conejo dice:

    Señor FMontini, por última vez: deje a los demás expresar sus opiniones. Se lo digo por última vez. No trate de imponer su opinión y deje de actuar de manera autoritaria. Último aviso.

  4. Fmontini dice:

    Me ha asustado señor Conejo estoy al borde del ataque de nervios! No sé qué dirá el señor del Moral dueño del blog, digo yo, o me equivoco y es usted el que manda

  5. Arturo Sanchez dice:

    Talavante esta tremendo! Cada dia torea mejor y más rotundamente, ayer fué el que mejor estuvo.
    El valor de Roca Rey es un valor sobrecogedor al que él parece inmune, toreó tambien muy decentemente y corrio extraordinariamente la mano, además remató las series mas limpiamente que en otras ocasiones, aunque no vi en su actuación una compactación tan solida como en talavante.
    Aunque ambos estuvieron magnificos.
    Castella poco a poco irá dejando de torear en carteles junto a estos dos colosos

    Pd: Soy el verdadero Arturo Sanchez

  6. Angel Conejo dice:

    Primero. Esto no es un blog, es una web.
    Segundo. Intentamos que los aficionados tengan un lugar LIBRE donde expresar sus opiniones. Usted siempre coarta y presiona, incluso insultando. No se lo vamos a permitir, ya que el director de este medio AMA LA LIBERTAD, de ahí su nombre. ¿¿ESTAMOS??

  7. joselito dice:

    Alguno se cree por aquí que todo vale, que se puede decir cualquier cosa. Que todo el montini es oreganini, vaya.

  8. Vidal Smith G. dice:

    Sr Cornejo, me río a carcajada limpia de leerle lo de “el director de este medio AMA LA LIBERTAD”, será la suya propia y la de sus palmeros, a mí sin faltar jamás a nadie me ha vetado por decir verdades ya más de un escrito, enviado con mi nombre y apellido por delante, ni siquiera para responder como aludido por el tal Sr. Arturo Sánchez me dió paso, sí, ya dirán que entonces para que entro a la web, pues porque me divierte ver cómo se halagan mutuamente y retozan en su vanidad, también porque tengo la capacidad de separar al fanático de derechas que es Don Jose Antonio, del gran escribidor que es y por eso disfruto con sus crónicas, además es el único que sabe de toros y entro sobre todo porque me da la real gana, al menos es la única libertad que ustedes no me pueden coartar.

  9. joselito dice:

    En primer lugar decir que el segundo comentario del tal Joselito, ese que dice lo del oreganini, no soy yo, es mi impostor particular. El primero, el de la polémica, sí soy yo. En segundo lugar, agradezco al señor Conejo su defensa de mi libertad de expresión en esta web. Y en tercer lugar, decir que no me siento ofendido por el señor FMontini, ni mucho menos. Lo que pasa es que este señor, a veces no comprende mis puntos de vista como yo tampoco comprendo los suyos pero aquí podemos hablar de toros discrepando y sin perdernos el respeto, como sucede en cualquier otra actividad. ¿O acaso todos los aficionados a los toros tenemos que pensar lo mismo? Si lee bien, señor Montini, verá que con el comentario sobre Rafaelillo simplemente quiero decir que Roca Rey es muy valiente, sí, pero no mata el tipo de toro que matan Rafaelillo, Escribano, Castaño… Y con ese toro, sería mucho más difícil que hiciera el toreo que hace. Y si lo hiciera lo más probable es que acabara en la Enfermería porque las licencias que te permiten los Zalduendos, Cuvillos, ete, no te las permite un Cuadri o un Victorino, por ejemplo. Espero que haya comprendido mi comentario aunque no comparta mi punto de vista. Que haya paz señores, que el enemigo está en la acera de enfrente con pancartas y sobre todo escondido en los despachos de los Ayuntamientos…

  10. angel conejo dice:

    Señores Montini y Vidal Smiht. Una vez mas me están suplantando mi identidad. Desconozco el motivo de este burdo y manipulador acto por parte de una persona que solo pretende de manera grotesca mofarse de mi y de ustedes. Es absolutatemente INTOLERABLE E INACEPTABLE esta suplantación. Mi estilo,y,creo que ustedes lo saben es absolutamente antagonico al de este individuo impertinente y soez. Un abrazo para ambos.

  11. Fmontini dice:

    Sr. Conejo entiendo su explicacion pero me reitero en lo que le escribi pero reitero lo que escribi a Joselito y tambien le comentare que lo de Cuadri no se puede torear, solo se pueden pegar mantazos y huidas, cosa que o hace el joven peruano y el señor Joselito no lo comprende. Y hoy RocaRey llena las plazas no como los otros que torean las corridas malas, dire “duras” para no ofender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: