roca_rey_hospi

Ecos desde Lima en pos de la pronta recuperación de Roca Rey, hoy ausente en Bilbao

El espeluznante percance de Andrés Roca Rey no sobrevino por error del torero, sino por la naturaleza de su Tauromaquia. Ponerse “en el sitio de la emoción” conlleva riesgo, casi nadie lo hace. El toreo es una carrera de largo aliento. Desde que tomó la alternativa el pasado mes de septiembre, los dioses han protegido al torero. Desde Lima, gracias a la televisión en cable, somos testigos de lo que ocurre en el mundo taurino español. El torero nacido en el Perú, y afincado en Sevilla, está en descanso por recomendación del neurólogo, descartadas posibles lesiones internas, tiene una herida en el abdomen, según lo publicado por la prensa.  Hasta la corrida en Málaga, la de la épica de Roca Rey, los aficionados de cuanta plaza se ha presentado han podido ver el éxito artístico de Andrés Roca Rey, un torero con calidad y exagerado valor.

La prensa taurina peruana y extranjera y los miles de aficionados del Perú y de los países taurinos como México, Colombia, España, Francia, etc. se frotan las manos por lo que está demostrando Andrés Roca Rey con su Tauromaquia, y ya se ha constituido en tan poco tiempo en el mejor torero del Perú en su historia. En este momento su descanso médico es lo que pasan los toreros que arriesgan mucho. Las grandes figuras casi no reciben cornadas, porque han cimentado un estilo por su categoría de figuras, y torean solo las ganaderías definidas.  Ello mismo va a suceder con el torero nacido en Lima, a medida que gane en experiencia y en sabiduría.

Al respecto, ya lo sugería José Antonio del Moral en un artículo hace uno o dos meses, el  torero peruano expone tremendismo. No es el momento de dar lecciones o de recomendar a Andrés Roca Rey. Pero una opinión viniendo de quien viene, merece analizarse.  Decía el 17 de julio pasado José Antonio del Moral: “En el aspecto artístico o creativo a Roca Rey le sobran muchos aspectos que tienen que ver con la temeridad. Pero lo que más está aportando es su gran personalidad y su imprevisibilidad. Es verdad que asusta al mismo miedo. Pero lo resuelve de inmediato con sorprendentes hallazgos que nadie hasta llegar él lo había conseguido. En cualquier caso y dada su extrema juventud, tendríamos que proyectarle hasta diez años más, cuando roce la treintena. No quiero ni siquiera imaginar hasta donde podrá llegar este torero cuando haya adquirido experiencia, oficio y más sabiduría. Esa que dan los años si se alcanzan las metas de los más grandes”.

Esperemos que los esfuerzos de la nueva empresa de Acho, en la feria de conmemoración de los 250 años de la plaza, se vean reflejados en la compra de abonos por los aficionados, independiente de si es apropiada o no en estos momentos la campaña para promocionar y publicitar la próxima Feria del Señor de los Milagros. Debemos pasar la voz para que los aficionados se reflejen en taquilla. Ojalá que de aquí a finales de octubre, cuando empieza la feria de Lima, Andrés Roca Rey esté plenamente recuperado. No hay apuro, torero. Usted es quien decide junto a su apoderado al final.

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: