El penúltimo montaje de José Tomás y sus mariachis

Para qué insistir en que nada tiene que ver actuar dos tardes frente al ganado que suele lidiarse en Bilbao en su Aste Nagusia junto a otras máximas figuras, que hacerlo en la siempre amabilísima corrida ahora llamada del Aniversario de la Fundación de la Villa en la que, por supuesto, los toros volverán a ser de Núñez del Cuvillo, ganadería que extermina casi en exclusiva el fenómeno de Galapagar.

 

En definitiva, que la polémica está otra vez muy bien servida en beneficio de José Tomás y en detrimento de Enrique Ponce quien, al conocer el pretendido desafío, contestó que admitía encantado el duelo en las plazas que se lo propusieran siempre y cuando estos festejos fueran televisados en directo. Condición que ha sido esgrimida por los contrarios al valenciano como fatal excusa, esgrimiendo que tal condición era un subterfugio para no llevarlos a cabo a sabiendas de que Tomás no quiere ver la televisión ni en pintura. Negativa que, por cierto, no es de ahora como dicen agunos, sino de hace mucho tiempo. José Tomás impide ser televisado desde el año 1999, cuando todavía las retransmisiones las hacía TVE – la cadena nacional dejó de hacerlo en 2004 tras la victoria socialista en las elecciones generales – al dejarse llevar por los consejos de Martín Arranz para proteger a Joselito y no tener que acudir a los grandes compromisos, tal y como el mismo José Tomás empezó a evitarlos justamente en ese mismo momento.

 

Pero, ¿qué temen, por qué José Tomás no quiere que se televisen sus corridas y Enrique Ponce sí?. Pues porque Ponce se acuerda de las muchas tardes en que actuaron juntos – más de 50 veces y dos de ellas mano a mano de Dax (Francia) con victoria poncista – y en España  bajo la presión de los muchos partidarios de Tomás que siempre fueron a su contra por sistema intentando reventar sus faenas mientras, enfebrecidos, jaleaban todo lo que hacía Tomás fuera lo que fuese,  y por la creciente enemiga de parte de la prensa cada vez más adicta y hasta vergonzosamente dependiente de la organización tomasista que en sus crónicas han ido favoreciendo incondicionalmente al de Galapagar desde que reapareció mediante un asqueroso doble rasero en el tratamiento de sus actuaciones con respecto al empleado con las demás figuras y sobre todo con Enrique Ponce. ¿O no? Son otros tiempos y otras las circunstancias. El mismo cronista que en Valladolid alabó el inapelable triunfo de Ponce con una corrida de Torrealta en la que barrió literalmente a José Tomás y a El Juli, ahora anda metido al frente del equipo propagandista del su “Dios de piedra”. Como cambian algunos, Señor…

 

Ponce sabe perfectamente que si se televisaran en directo estos festejos, las trampas del por cierto bien alimentado marketing quedarían absolutamente diluidas por la universal apreciación de la realidad de cientos de miles de telespectadores a los que, en consecuencia, sería imposible engañar. Y, claro, eso no le conviene nada a José Tomás. Su conocida alergia a las cámaras, aparte del inevitable desgaste que le supondría ser televisado dado el escaso y perfectamente diseñado, programado, medido y requeteescogido número de actuaciones – algo que a Ponce ni a ninguna otra figura les ha importado nunca sino todo lo contario – le preocupa mucho. La frialdad de las imágenes perjudica notoriamente la manera de hacer de José Tomás. Diestro realmente atractivo visto in situ, sobre todo cuando se deja coger por los toros o cuando le alcanzan o tropiezan por contrariar la razón frente a reses que de ninguna manera admiten lo que quiere hacerles, como por ejemplo le sucedió en Madrid en su segunda corrida en 2008 con toros de El Puerto de San Lorenzo. Riesgo que, a la vista estuvo y está, no volvió a repetirse en ninguna otra parte. Últimamente viene haciendo un toreo más normal y bastante más limpio con respecto a su versión más trágica y morbosa. Tal y como en la pasada temporada frente a los toros que más le convienen de un reducidísimo grupo de ganaderías que el de Galapagar escoge personalmente y además acierta porque como veedor es un fuera de serie. Sus faenas del año pasado en Jerez, en Granada y en Huelva fueron extraordinarias desde cualquier punto de vista y así lo reconocimos todos, pero con reses asimismo extraordinarias en cuanto a nobleza e infinita fijeza. Perfección que ni de lejos logró en las ocasiones que, aún siendo nobles los toros, presentaron dificultades inherentes a la bravura y a la casta. Con los dos mejores de su tarde con seis en solitario de Barcelona, no estuvo a la altura aunque la gente celebró y premió su actuación como si fuera el no va más.

 

De tal manera, Ponce hace bien en exigir que en el supuesto de que se llevaran a efecto los mano a mano, las cámaras de televisión estuvieran presentes y más si esas corridas se celebraran en plazas como las de Madrid o Bilbao. ¿O es que alguien duda que Ponce no estaría dispuesto a hacerlo frente a una corrida de Samuel en la Vista Alegre bilbaína?

 

Tomás, ni en sueños porque en cuanto al ganado que ambos han venido obteniendo sus respectivos triunfos, no hay color. Por ejemplo, Ponce se ha enfrentado a 46 toros de Victorino Martín. En valencia mató una difícil corrida de este hierro en solitario con la que  triunfó sobradamente. En la temporada de 1999, los mató en Sevilla, en Madrid y en Bilbao. Tomás, ¿cuantos de su tío Victorino?, ninguno. Ponce celebró el 50 aniversario de la muerte de Manolete en Linares con una corrida de Miura. El triunfo más importante del valenciano que le consagró como primera figura fue frente al  tremendo y dificilísimo toro de Valdefresno, “Lironcito”, en Las Ventas. La faena más importante que se ha hecho en la nueva plaza de Illumbe en San Sebastián fue la del enorme y mansísimo toro de Charro de Llén. Las incontables de Bilbao con toda clase de ganado, ahí quedaron para la historia. Es un escándalo que algunos bilbaínos, con el presidente del Club Cocherito a la cabeza como capitán de la tomatosis vizcaína y máximo responsable del subterfugio de este año, todavía sigan adorando a quien apenas ha comparecido en su plaza y nunca ha triunfado allí rotundamente.  Para qué abundar más en la enorme diferencia que, profesionalmente, distingue a uno de otro toreros. Hasta da vergüenza escribir sobre este tema. Debemos remontarnos, por ello, al pasado más reciente y recordar algunas cosas otra vez más para que los hechos dejen las cosas en el real sitio que corresponde a cada uno. 

 

Y es que nadie debería olvidar las negativas de José Tomás a matar dos toros, una vez en Salamanca y otra en Madrid, como tampoco y sobre todo sus vergonzosas fugas de otras dos corridas que se celebraron en Bilbao y en Pamplona, ambas con Ponce como primer espada en el cartel y triunfando por lo grande en ambas. La primera fue en 1998, con un corridón de Atanasio. Tomás adujo una leve lesión en un dedo que su padre intentó agravar a lo que los médicos se negaron y, justo al día siguiente, toreó en Málaga, también con Ponce, una gatada de Osborne. Y el año siguiente, 1999, en los Sanfermines de Pamplona, lo mismo con otro corridón de Capea. El de Galapagar se fue corriendo a su Barcelona en donde compareció dos días después. Mira por donde, fue precisamente el año en el que, antes de empezar la temporada, Tomás declaró que Ponce le tenía miedo. Siempre la misma canción. Igual que hace dos años al llegar a México. Siempre la propaganda por delante a costa del valenciano, el único torero que obsesiona tanto a Tomás como a sus mariachis. Por algo será. ¡Váyanse todos a paseo¡       

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

19 Resultados

  1. angel conejo dice:

    seguro que tras la lectura de este esplendido e impepinable,por sus datos cargados de realismo, articulo, le llovera una retahila de criticas exacerbadas por los mas foribundos tomasistas. pero,las cifras, numeros, fechas y demas pormenores ahi estan para aquellos que los quieran corroborar. Las estratagemas,politica de marqueting, brindis al sol,y, demagogicas propuestas quedan destrozadas y fulminadas en mil pedazos con tan abosulota verdad. Si jose tomasquiere torear con ponce y, brindar asi una esplendida rivalidad taurina para todos los aficionados,¿por que no admite de una vez por todas la television, se enfrenta con el toro serio eintegro en las plazas de mayor fuste,y, se deja ya de tantas reservas,milongas,y, demas veleidades?. ¿cual es el temor de tomas?,¿no posee suficiente valor, capacidad, entrega y toreria para este reto?. entonces,¿por que no?.ahi queda la duda. P.D.: MI MAS SINCERA ENHORABUENA QUERIDO JOSE ANTONIO POR SU NOMBRAMIENTO COMO DIRECTOR DE CRITICA TAURINA EN EL PERIODICO LA GACETA. POR FIN SE HIZO JUSTICIA. UN ABRAZO, ANGEL CONEJO.

  2. david_izurieta dice:

    Y es que el lenguaje fluye al reves cuando JT y su sequito intervienen. Leo en muchos espacios que Enrique Ponce es ahora el ventajista y el que tiene miedo al “duelo”. El mundo al reves! Despues de decirle a JT “escoge el lugar y el ganado” ahora resulta que Ponce es quien no quiere la cosa… tremendo y al borde de lo chusco. Porque Ponce, al incluir a la TV lo unico que está impulsando es convertir al mano a mano en un acontecimiento de repercusión global, a la par que se equilibra la balanza. “Quid pro quo”, sencillamente y no las excusas tomasistas, fantasticas y chuscas como siempre. ¿O se quiere que JT decida hasta el color de vestido de Ponce?

  3. Juan Mari de Chinchon dice:

    Con permiso me gustaria añadir un pequeño dato más a la “historia” del tan consabido miedo que Ponce tiene a Jose Tomas. A las pocas horas de que Jose Tomas saliese por la puerta Grande de Madrid, se celebro en Aranjuez la tradicional corrida de San Fernando (que tiempos aquellos, Aranjuez dando toros…) y uno de los anunciados, Joselito si no recuerdo mal, no pudo torear, la empresa propuso que lo sustituyese Tomas y a Ponce no solo no le importo, si no que ademas, dio toda una leccion en el ruedo y salio a hombros en solitario del coso ribereño.

  4. uno del dos dice:

    ¿Hay alguien en su sano juicio que piense que en una serie de corridas -4 ó 5- con variedad de encastes Ponce no baña a Tomás¿. En su sano juicio nadie. Se pueden repasar las videotecas y comprobar por ejemplo como el día de la encerrona de Barcelona lo que más abundó fueron los tironazos, enganchones, desplazamientos hacia afuera, descolocación, etc, etc. Sólo en un toro estuvo a la altura de Jerez, Granada o Huelva. Y es que la imagines no resisten tanta propaganda de un gran torero, sí, pero un torero que no le llega a Ponce -el mejor torero de la historia- ni a la suela de las zapatillas. En una serie corta de corridas lo apabulla. Si la serie fuera más larga tendriamos a la ESTAUTUA ingresado en la “enfermeria” de burladeros.com y 6toritos6 rememorando hazañas que solo en sueños han existido. Vayase ustes a la mismisima.

  5. domingon dice:

    Pero que hartura de debate sin sentido. A unos les gusta más Ponce y a otros más Jose Tomás, qué más da. Es cierto que Jose Tomás tiene más Puertas Grandes de Madrid y más puertas del Principe de Sevilla pero Ponce ha cuajado grandes tardes en Valencia, Valladolid, San Sebastian, Vitoria, … Son dos grandes figuras y los dos pasaran a la historia de la tauromaquia.

  6. Pedro Abad-Schuster Pedro Abad-Schuster dice:

    Tomás tiene su estrategia de marketing, para ?maximizar su prestigio en su actividad del toreo, al costo mínimo?, tal como lo tiene un político que aspira a ser Presidente de un país, cuando contrata a expertos de publicidad para el diseño de su campaña en los medios de comunicación masivos. Ponce no, Ponce es quizás el MEJOR torero de todas las épocas, con estadísticas que no las tiene nadie, como la de torear más de 10 años con más de 100 corridas anuales consecutivas; y en todas las plazas y con todas las figuras. Tomás es un gran torero, pero hasta allí nomás, y más aún, estaría a la espera de que Ponce cometa el error de decir ?hasta aquí nomás?, frente a la alternativa de dosificarse al máximo inclusive; cuando en América, España y Francia, por ejemplo, el maestro de maestros Ponce, es idolatrado por ?la verdad de su toreo? y porque se ve a sí mismo como un TORERO, y no como el caso de Tomás que no quiere trascender hasta la estratósfera en el toreo, pero sí quiere trascender hasta la estratósfera en su concepción de Jet Set. Quizás Tomás se percibe a sí mismo como una mezcla de ?torero y producto de marketing?; es decir, y a calzón quitado, una forma de utilizar la tauromaquia para enriquecerse. Y punto. Observación adicional: el toreo de Tomás se presta a muchas cornadas (como las tuvo en 2008), quizás por ese lado esté el motivo o la razón de haberse posicionado estratégicamente a realizar el tipo de campaña que está haciendo, no más de 25 corridas en España, la mayoría en plazas de segunda, y a ?estar en el gusto de los simples espectadores? (la masa que asiste a las corridas, o sea el 80% de las personas que llenan una plaza), y no necesariamente en el gusto de los auténticos aficionados, como los de antes.

  7. Luciano Del Alamo dice:

    Señor Del Moral,tiene usted derecho a opinar lo que le parezca,pero sin ofender o molestar a los seguidores de un torero u de otro.No hace falta llamar “mariachis”a los seguidores de José Tomas ni a lo de Ponce,ni a ninguno.Y menos ahora,que es usted critico del periódico La Gaceta y no debe de molestar con adjetivos calificativos a ningun lector-aficionado.Por supuesto que no quiero censurar su libertad de opinión y menos la suya que es sabia y con conocimiento de causa,Pero no descalifique una afición sobre otra.Simplemente cuente,fundamente y describa.
    Mis respetos y admiración por usted.

  8. UNO AL QUITE dice:

    De nuevo el “calentón” de el Sr. del Moral. No aporta nada nuevo, tan sólo cifras que todos conocemos y nuevos improperios a los seguidores de José Tomás. ¿Pero no criticaba ferozmente usted a Zabala por este tipo de comentarios?
    Espero con curiosidad su crónica del mano a mano de José Tomás con Castella en Madrid y toros de Victoriano del Río, aunque creo que como no hay más ciego que el que no quiere ver, usted seguirá diciendo que no torea en plazas de primera, que los toros son chicos, de Núñez del Cuvillo, que José Tomás no se mide con nadie, y que la plaza estaba “llena” de mariachis.

    Seamos serios, no sea usted reiterativo y no ofenda a los aficionados, sobre todo ahora en su nueva y respetable andadura en el diario La Gaceta. Para hacer una crítica taurina independiente y apasionada no hace falta descalificar a nadie, no vaya a ser que el que se “vaya a paseo” sea usted.

    Saludos.

  9. Juan Matías Romero dice:

    Uno al Quite dice que Del Moral se calienta. Justo lo mismo que él cada vez que se habla de José Tomás. Además, se da por aludido con lo de los mariachis cuando Del Moral con quien se mete no es con los aficionados tomasistas sino con los periodistas que le hacen tanta publicidad. Hay que saber leer, caballero.

  10. Pedro Paramo dice:

    CIERTO “UNO AL QUITE”.Del Moral no ofende al aficionado Tomasista sino que simplemente llama “mariachis” a la troupe de asesores de imagen,managers y prensa advenediza o mejor dicho prensa que hacen acopios de anuncios de protomasistas y se sienten obligadas a hacer vista gorda o a idealizar una serie de actuaciones y restar importancia a lo que hacen toreros adversarios,Viene bien la oponion de Del Moral y creo que Jose Tomás en su intimidad lo agradece.Porque ya tiene demasiados aduladores para cegarle y que no sea autocritico consigo mismo.Tranquilo uno al quite,no se apasione aunque parte de sus consejos le viene bien a Del moral,para que tampoco se apasione demasiado.

  11. UNO AL QUITE dice:

    No, si ahora va a resultar que el Sr. del Moral adora a los seguidores de José Tomás. Aunque insisto en que no existe ninguna guerra, ni con Ponce, ni con nadie, sólo la que han montado los “antitomasistas” que se han buscado a Ponce para una inexistente competencia personal con José Tomás como podrían haberse buscado al Juli, me gustaría que con nombres y apellidos me dijeran quienes son los críticos, escritores, periodistas, etc que son Tomasistas, a ver si son Molés, Amorós, Antonio Burgos… y yo no me he dado cuenta.

    Por cierto, creo que el buen aficionado es aquel al que más toreros le entran en la cabeza, por lo tanto, al contrario que el Sr. del Moral, difícilmente me podré calentar, entre otras cosas por que soy un gran admirador de Enrique Ponce.

    Saludos.

  12. RSC dice:

    Si me parece que nuestro amigo “uno al quite” necesita leer con los ojos y la cabeza y no con las vísceras, nuevamente se calentó y no vió las dos declaraciones que suponen que la bandera que enarbola el marketing de Tomás es la del antiponcismo. No son ficticias, yo soy mexicano y ví en vivo aquella declaración que hizo en el canal de tv más importante de mi país acerca de que según él “Ponce no se arrimaba”. Ponce, Ponce y ya. Saludos.

  13. Baldomero Villa dice:

    Totalmente de acuerdo con mi cuate mexicano. Todavía está por ver un gran triunfo de José Tomás en nuestra Monumental. Oiga, ni modo comparar con lo aquí logrado por Enrique aunque tambián acá muchos tomasisitas son antiponcistas pero no tan radicales como los de la madre patria, sobre todo los de Barcelona y Madrid. Allá tuve ocasión de ver algunas corridas en Barcelona con Ponce y Tomás en el mismo cartel y, oigan, qué bárbaro, al de Galapagar le regalaron muchas orejas y a Ponce se las escatimaron injustamente. Por eso Ponce quiere y hace bien que si se organizara uno o varios mano a mano, tendrían que televisarlos en vivo. En México, Tomás no quiere la tele ni en diferido, hasta anuncian que los espectadores no lleven cámaras de mano y hay guaruras para impedirlo. En cambio, a Ponce le han televisado todas, toditas y han sido muchas, ya ni recuerdo cuantas…

  14. DE PAMPLONA dice:

    Estaba el otro día leyendo un libro de crónicas pasadas y me encontré con una del debut de Enrique Ponce, creo que en Valencia. La contaba quien firma el arículo objeto de debate y ya por entonces Ponce era el mejor de los mejores. No seré quien lo ponga en duda (Ponce está entre los mejores),pero también tiene su coorte de aplaudidores, de tapafallos, ínclitos e inefables personajes que también llevan a tomar posturas contrarias.

  15. Coleccionista dice:

    DEL MORAL NO ES UN RADICAL CONTRA JOSÉ TOMÁS COMO DEMUESTRAN LAS CRÓNICAS QUE EL AÑO PASADO ESCRIBIÓ SOBRE DOS CORRIDAS, UNA EN JEREZ Y OTRA EN HUELVA. LEANLAS PORQUE LAS TENGO GUARDADAS COMO OTRAS TANTAS:

    17.05.2009

    4ª del Caballo en Jerez. Irreprochable apoteosis de José Tomás en su máximo esplendor. Cuajó dos grandes faenas frente a dos toros de Núñez del Cuvillo de distinta condición y cortó cuatro orejas. Pero lo abultado de esta cosecha de trofeos fue lo de menos. Muchas suele conseguir el de Galapagar pero no tan indiscutiblemente merecidas como las de ayer. En mi opinión, la más completa y esplendorosa actuación de las que lleva realizadas en los dos años y pico de su reaparición. A su primer toro, el mejor de la noble aunque floja corrida al que dieron la vuelta al ruedo por su excepcional clase y gran fijeza, le cuajó una pluscuamperfecta e intensísima faena, casi toda por templados naturales. Y al manso, huidizo e incierto quinto, otra más meritoria en la que, muy inteligente en la elección de las distancias, y a base de firmeza y de exquisito temple, lo transfiguró sacándole todo lo bueno que llevaba dentro. Algo desigual aunque efectivo en la colocación de las dos estocadas ? la primera ladeada que caló un puntín y necesitó del descabello, y la segunda simplemente desprendida -, Tomás vivió la unánime rendición de la abarrotada plaza y, por fin, nos puso a todos completamente de acuerdo y emocionados como pocas veces lo habíamos estado últimamente con este torero ante tan abismal demostración. Sobradamente presentada la corrida aunque dos toros bajaron algo con respecto a los demás ? segundo y quinto – en su mayoría muy bien hechos y cuajados. El encierro más digno de esta feria con notoria diferencia. El muy flojo lote de Juan José Padilla apenas dio opción al espada Jerezano que cortó una oreja del cuarto por puro paisanaje gracias a la buena estocada con que lo despenó. Y con el lote medio, notable mejoría de El Cid que, de no haber fallado con los aceros, podría haber cortado la oreja del muy venido a menos tercero. Logró las dos del sexto, otro de los mejores de la corrida, al que toreó – como al otro – muy bien con el capote aunque algo desigual con la muleta, sin estar del todo a gusto ni redondear pero en varios momentos relajado, templadísimo y con indudables ganas de quitarse de la cabeza su mala feria de Sevilla. El Cid acompañó a José Tomás en su apoteósica salida a hombros.
    Plaza de toros de Jerez de la Frontera. 15 de mayo de 2008. Cuarta de feria. Tarde calurosa con lleno absoluto. Seis toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados y nobles aunque flojos en distintos grados por lo que algunos se vinieron abajo en el último tercio o se defendieron al embestir, caso del primero y el cuarto. El más entero y, además, con clase y fijeza excepcionales fue el segundo. Un gran toro que fue premiado con la vuelta al ruedo. También fue muy bueno aunque no tanto el sexto. Y el único manso, huidizo e incierto el quinto, finalmente trasformado en noble por obra y gracia de su matador. Juan José Padilla (corinto y azabache): Estocada muy caída trasera, saludos por su cuenta. Buena estocada, oreja del paisanaje tras algunos pitos antes de entrar a matar. José Tomás (malva y oro): Estocada ladeada que hizo leve guardia y descabello, dos orejas. Buena estocada, dos orejas. El Cid (marino y oro): Estocada traserísima y tres descabellos, ovación. Buena estocada, dos orejas. José Tomás y El Cid salieron a hombros. Muy bien en palos Alcalareño y José Chacón.

    Imagino perplejos a muchos lectores al leerme sobre la corrida de ayer en Jerez. Han sido tantas veces las que he contrariado a tanta gente y, sobre todo, a muchos colegas que hablaron o escribieron la palabra ?cumbre? para calificar actuaciones muy valientes pero por nada limpias cuando no otras netamente tremendistas o simplemente buenas aunque notoriamente desiguales ? hago la salvedad de su primera tarde del año pasado en Madrid y de la del indulto en Barcelona ? que, la verdad, hoy me resisto a repetir en titulares lo que ayer nos dijimos todos al salir de la corrida: ¡Cumbre Tomás¡. Y ayer irreprochable e indiscutiblemente bien. Desde luego la mejor actuación de cuantas yo al menos le he visto en los dos años y pico de su reaparición.

    Cuando terminó su primera gran faena ante el extraordinario ejemplar de Cuvillo y a pesar de haberme sentido íntimamente maravillado por la intensidad con que lo toreó muy templado al natural en sucesivas series larguísimas ? algunas de más de siete muletazos perfectamente ligados ? a las que sumó un precioso ramillete de redondos a pies juntos asimismo templadísimos y todo sin que nunca abandonara el lugar donde planteó la obra ? en los medios por impertérritos estatuarios ? como asimismo los remates al final por sedosos ayudados por alto y por bajo, y elegantísimos pases de la firma o del desdén.., cuando terminó aquello, digo, uno no dejó de pensar en la extraordinaria calidad del toro que se lo había permitido sin una sola mácula, tanto por lo que se refiere al sitio donde toreó como a lo ajustado con que se acopló y a la precisa técnica que empleó fiel a la más pura lógica del toreo. Ni una locura, ni un mal paso. Todo perfecto. Y aún más, me dije: Por fin, tal y como José Tomás nos deslumbró en los mejores años de su primera etapa.

    Pero cuando me convenció sin ninguna reserva fue con su segundo toro ? el quinto ? que por nada tuvo que ver con el anterior. Manso, distraído, suelto de todos los intentos capoteros, escupido de sus encuentros con el caballo, sin humillar nunca e incierto en sus acometidas. ¡Ahí te quiero ver, Tomás¡ Y lo vimos. Pero ¿de qué manera? Pues de la única posible en estos casos: eligiendo al principio la distancia larga y poco a poco la media en los cites para aprovechar la inercia de los viajes y sin permitir una sola vez que el animal le enganchara la muleta y aún menos dejarse coger, como aconteció cuando tras una magnífica tanda con la derecha se le coló el toro y Tomás se quitó en una décima de segundo, impidiendo el volteretón o una posible cornada, para continuar en el empeño de nuevo firmísimo y sin estridencia alguna. Es decir, como se debe en el toreo. Y, por consiguiente, sin permitir que el animal empeorara como consecuencia del tropiezo. Y por eso, precisamente por eso, el toro mejoró y hasta rompió a bueno. Como luego pudimos comprobar también al natural cuando, ya venido un poco abajo el animal, Tomás tuvo que insistir en los cites más cruzado que antes y más atento a templar por la mayor lentitud del toro en sus últimas embestidas, ya tan dulces como si no hubiera sido como ni remotamente empezó. Asombrosa faena por su fondo y forma. Un prodigio.

    Y un precioso final con muletazos al paso y sus inevitables manoletinas con toda la plaza puesta en pie, atónita con lo que acabábamos de ver y de gozar, a la espera de la estocada que esta vez recetó sin defectos y con inmediata muerte del toro a sus pies. La petición de las orejas fue aún más nutrida si cabía que la de su toro anterior. Y el convencimiento, total. Todos de acuerdo.

    Así es como quiero seguir viendo a José Tomás al tiempo que imploro que el año que viene se deje de tantos caprichos y tiquismiquis y convenga actuaciones en todas las plazas importantes. Porque, pena da pensar en que éste irreprochable e indiscutible Tomás de su histórica tarde de ayer en Jerez no podamos verle en Sevilla, en Madrid, en Pamplona, en Bilbao, ni en El Pilar de Zaragoza. Aún está a tiempo para el fin de la temporada. Anímese el gran torero y dé el paso adelante para actuar en estas plazas aunque sea solo una vez.

    04.08.2009. 4ª de Las Colombinas en Huelva. Competición de altísimos vuelos entre José Tomás y El Cid.

    Tarde memorable en la última de feria. La excelente y variada corrida de Núñez del Cuvillo propició la apoteosis vivida con pasión y desbordado entusiasmo por los espectadores que abarrotaron el coso de La Merced. José Tomás engarzó un sublime, imaginativo y lentísimo faenón frente al ideal segundo toro. El Cid le respondió con la faena más poderosa de la tarde frente al muy bravo y encastado tercero. Pero ahí no acabó la cosa porque Tomás se la jugó con el complicado quinto hasta lograr afirmarse al natural y El Cid volvió a responderle con otra gran faena frente al también muy bravo sexto. Ambos, con cuatro y tres orejas en sus esportones respectivamente, salieron a hombros junto al mayoral de la ganadería y a Emilio Silvera que reapareció muy preparado y dispuesto para abrir el cartel. Lo de menos fueron las nueve orejas que se cortaron. Regaladas por puro paisanaje las que le dieron a Silvera pese matar muy mal a sus dos toros y bien ganadas las de sus ilustres compañeros.

    Huelva. Plaza de la Merced. 3 de agosto de 2009. Cuarta y última de feria. Tarde calurosa con lleno absoluto. Seis toros de Núñez del Cubillo desigualmente presentados. Anovillados aunque muy bonitos los dos primeros y más cuajados los restantes. Cómodos de cabeza salvo el más agresivo de pitones sexto. Justo de fuerza y muy noble el primero. Docilísimo y de muy templado embestir el segundo que manseó idealmente porque se abrió comodísimo en todos los embroques. Muy bravo y encastado el tercero que fue premiado con la vuelta al ruedo. Noble el cuarto. Revoltoso y con genio el quinto. Y muy noble aunque sin humillar el sexto. Emilio Silvera (verde botella y oro): Pinchazo, estocada atravesada que hizo guardia y dos descabellos, oreja sin petición mayoritaria. Pinchazo, casi entera atravesada y tres descabellos, oreja sin petición mayoritaria. José Tomás (burdeos y oro): Estocada muy trasera, dos orejas. Casi entera desprendida, dos orejas. El Cid (blanco y oro): Estocada muy trasera, dos orejas. Pinchazo y media estocada, oreja. Los tres matadores y el mayoral de la ganadería salieron a hombros.

    Viendo ayer cómo estuvo José Tomás con su primer toro, continúo sin entender por qué sus habituales panegiristas igualan en adjetivos encomiables todas sus actuaciones sin excepción. Nada que ver su maravillosa faena de Huelva con ninguna de las que hizo en Barcelona, sin ir más lejos. ¿Superior a la de Jerez? En cuanto a lo imaginativa e inspirada que fue, sí. Mucho más. Claro que aconteció frente a un torillo ideal para el toreo por su extrema docilidad y también por su defecto de mansear levemente. El toro se abrió en cada emboque y, ello, unido al temple infinito con que embistió de principio a fin, permitió el extremado sosiego de José Tomás que, tanto en el recibo de capa a la verónica como en la faena de muleta, toreó más templado y más despacio que, yo al menos, le había visto nunca. Asombrosamente lento y a compás, sin apenas pausas ni paseos, ensimismado en su propio hacer, fue desgranando un perfectamente engarzado y bellísimo trasteo que comenzó con estatuarios, terminó por trincheras y medió con abundante e intensas series por redondos y naturales adobadas con soberbios pases de pecho, ayudados por bajo, pases de las flores, cambios de mano y firmas eternas. Una creación realmente extraordinaria. Un apaga y vámonos que, sin embargo, tuvo pronta y cumplida respuesta a cargo de El Cid.

    Fue con un toro más cuajado que sus anteriores hermanos, también más bravo y muy encastado y, por tanto, exigente. Aunque nos cupo la duda sobre si El Cid iba a ser capaz o no de cuajarle una de sus grandes faenas, pronto quedó despejada la incógnita con las macizas y señoriales verónicas con que lo recibió, tan asentado como seguro y dispuesto a decir un importante aquí estoy yo. Los templados delantales del quite lo ratificaron y aún más la faena que siguió. Algo rebrincado en los primeros pases con la derecha, El Cid se aplicó enseguida al natural de su exclusiva personalidad, largura y verdad. Naturales en toda la extensión de la palabra porque no solo su trazo resultó rotundamente hermoso, sino además mandón y poderoso. De no haber sido así, no habría sido posible adueñarse de unas embestidas tan repetidoras. Y como tantas veces sucede en estos casos, el toro también terminó embistiendo con celo por el lado derecho, lo que permitió redondear su faena a El Cid.

    En la segunda parte del triunfal festejo, tanto Tomás como El Cid no lograron algo parecido aunque sí dos faenas importantes. El colorao cubeto quinto, constantemente escarbador, violento en su corto embestir y, desde luego, complicadísimo, no fue nada fácil y puso muy caro triunfar. Tomás terminó lográndolo por su valentísimo empecinamiento aunque, hasta más de mediado el trasteo, se equivocó en los planteamientos técnicos por fiel a su quietud a cualquier costa. Muy cerca del toro y sin perder pasos, en cada pase con la derecha que dio pegando un muñecazo para desplazar al toro, le enganchó la muleta y hasta le desarmó. Lo angustiosa de la situación y los varios amagos de cogida que no sucedieron por milagro, compensaron la suciedad de la faena hasta que, con la mano izquierda, poco a poco fue metiendo al toro en su jurisdicción tras actuar con más lógica por hacerlo en línea y perder dos pasos entre pase y pase. Una tanda finalmente ligada y limpia, alivió la tensión. Y un ramillete de ajustadas y bien vendidas manoletinas preciosamente rematadas con un cambio por delante y un pase del desprecio, hizo estallar de nuevo jubilosa a la plaza que, hasta ese momento, había contemplado la obra en respetuoso silencio.

    Quedaba el sexto para ver quien ganaba la partida y las otra vez contundentes y templadas verónicas de El Cid despejaron el horizonte triunfal del torero de Salteras que, tras brindar la faena a sus compañeros de terna con largo discurso, no se anduvo por las ramas en pruebas ni en tanteos. El toro embistió con notoria franquía aunque sin humillar, lo que ameritó la sobria y abundante cosecha por redondos que recetó en sucesivas tandas y, finalmente, al natural y ayudados por alto para abrochar. Pinchó El Cid antes de agarrar la estocada definitiva y, aunque el fallo a espadas le privó de cortar la segunda oreja, el honor y la gloria de quien iba de perdedor, quedaron totalmente a salvo y a la par.

    Como ya hemos apuntado, por delante actuó el onubense Emilio Silvera quien, constantemente arropado por sus paisanos, demostró lo muy bien preparado que afrontó el compromiso y lo incuestionablemente dispuesto que anduvo con sus dos toros a los que toreó con galanura y hasta con empaque. Lástima que fallara tanto con la espada porque, de haber matado pronto y bien, nada podríamos objetar a las orejas que le regalaron.

  16. JUAN DE THARSIS dice:

    Es indudable que ambos son toreros importantes y que están marcando una época. Ahora bien hay algo que diferencia y encumbra a una figura frente a otra. Ponce lleva veinte años dando la cara en todas las plazas, en las ferias proncipales y con todas las figuras y ganaderías; no hace ascos por otro lado a la televisión el mejor medio de difundir y fomentar la fiesta. Tomás por el contrario es incapaz – ahora y antes – de torear más de 20 corridas todas medidas y ajustadas a condiciones y limitaciones sin fin. Es eso, aparte de sus cualidades técnicas y artísticas, las qu eencumbran a una figura y desprestigia a otra.

    Dice “Uno al Quite” y es verdad que el buen aficionado es al que le caben más toreros en la cabeza y yo añadiría que el buen torero es aquel que a más toros le puede.

  17. JC Montejano dice:

    Este montaje contra José Tomás entorno al mano a mano con Ponce que propuso el empresario de Barcelona resulta ya patético y sobre todo cansino. Como efecto para defender los toros en Barcelona, el mano a mano allí hubiera estado bien; pero ya está. Seamos serios: Ponce ya no está para una cosa así. Ni mucho menos en Las Ventas, como también se dijo. Para empezar, Ponce ya no va a volver a Madrid, ni con José Tomás ni con Ribera. Pero le da igual a usted, cualquier excusa es buena para dar dar un arreón y otro a José Tomás. Qué obsesión. Cuánto veneno. Y cuánto está perjudicando a Ponce, aunque intente justo lo contrario, porque la compración con José Tomás resulta a estas alturas imposible.

    Usted sabrá lo que le mueve contra José Tomas. Pero usted se lo pierde. Y lo sufre. En el pecado lleva la penitencia.

    Qué poco entiende de toros, Sr del Moral, aunque viva de ello. Por cierto, a mí me apasiona ver torear a José Tomás y me siento muy orgulloso de ello. Ya está bien de criticar también a los que nos gusta José Tomás. Al hacerlo, delatan sus intenciones.

    Sólo voy a darle un argumento: insisten mucho los detractores de JT en diferenciar las actuaciones en las plazas más exigencia y en que él las evita. La plaza de mayor exigencia no es otra que la de Madrid. Pues bien: comparen la estadística de las actuaciones de José Tomás en Madrid con las de cualquier otro torero en activo, incluido su Ponce, por supuesto. Orejas, puertas grandes y ratio orejas por actuaciones. Con bastante diferencia con los demás, José Tomás es el torero en activo con más puertas grandes y orejas. Sr del Moral: con todos los datos que da en su artículo, ¿no le parece éste relevante? Qué poco objetivo es usted.

  18. Manuel Fernández Ruiz dice:

    Señor Montejano. No es lo mismo torear en Madrid con el público volcado incondicionalmente a favor que hacerlo con la plaza a la contra por sistema, que es cómo le han tratado a Ponce en la mayoría de las corridas que protagonizó últimamente en Las Ventas. A Tomás le reciben como a un Dios y a Ponce como si fuera el diablo. Por eso hace bien en no pisar más esta plaza. Por lo demás, si Ponce no salió a hombros tantas o más veces como Tomás, fue por fallar a espadas, su gran cruz. Y si usted le pide objetividad a Del Moral, empiece por aplicarla en sus opinions. Algo imposible para los tomasistas irredentos como, sin duda, es usted, como lo son tantos y tantos idólatras del divino. Que le aproveche.

  19. JC Montejano dice:

    Sr. Del Moral:

    Ayer envié un comentario contestando al Sr. Fernández a una alusión explícita a mí en relación a este artículo, y recibí la confirmación de envío correcto. Le agradecería que lo publicaran, si es que ha habido un descuido, o me diera una explicación de las razones por las cuales no lo han publicado, dado que no incumplía los criterios o normas de etiqueta en los comentarios. La explicación puede enviármela a mi buzón de correo. Gracias.

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