13ª de temporada en La México. A hombros El Juli y Macías

Ante una de las mejores entradas de la temporada, reapareció El Juli tras tres años de ausencia, lo que llenó los numerados y más de medio aforo del tendido general. Cortó dos peludas y dejó satisfecho a su público tras un estoconazo. Macías también cortó dos, por torear más al público que a sus toros y alborotarlo en demasía. El confirmante Mario Aguilar bien pudo haberle cortado al menos una al de su confirmación, pero se vio indeciso. Lució mas con el que cerró plaza.

 

Desde Ocampo, Guanajuato, Bernaldo de Quirós envío una corrida bien criada, muy descastada y débil dejándose algunos meter mano. Apenas picada. Destacaron por nobles el primero y sexto, así como la fijeza del segundo.

 

El maestro Julián López El Juli ha desarrollado una técnica lo suficientemente capaz para verse solvente a todo lo que se enfrenta. En el cuarto, batalló en demasía por la excesiva debilidad del toro. En su primero toreó de manera ortodoxa por ambos lados para pegar un estoconazo hasta las cintas que hizo rodar al toro patas para arriba, lo que le valió para cortar dos orejas y dar vuelta entre clamores.

 

El hidrocálido Arturo Macías cortó dos orejas en su primero tras una desaseada faena llena de entrega y voluntad. En su segundo también se le vio con poca técnica pero con mucho arrojo. Parece ser que abusa de la comunicación que tiene con el público y voltear en demasía al tendido, lo que llega a distraerle de la lidia que, en teoría, debiera ser su principal objetivo. Gracias a esto logró dos dadivosas orejas que le hicieron salir a hombros junto con El Juli.

 

El confirmante Mario Aguilar se llevó el mejor lote. Sin embargo fue el que menos partido terminó por sacar. El toro de la confirmación fue muy noble y no acabó por comunicar a las multitudes, a pesar de de pegar buenos muletazos y cambiarse valerosamente al toro por la espalda. Mato de un bajonazo para escuchar aplausos. En el que cerró plaza pegó nuevamente buenos muletazos pero también fue varias veces desarmado, lo que le restó lucimiento. Mató de entera baja para escuchar silencio.

 

El próximo viernes, 5 de febrero, en corrida nocturna, se celebra el 64 aniversario de esta plaza, con un mano a mano entre el francés Sebastian Castella y el tlaxcalteca Rafael Ortega y toros de Los Encinos.

 

 

La opinión de Francisco Baruqui

 

 

LOS TONTITOS DE BERNALDO Y POZOLADA EN LA MÉXICO…

 

Y qué pena de entradón tan contrastante con las paupérrimas entradas de casi toda la temporada.  Público animoso, tolerante, con matices de ignorante que traga de todo mirándose, sí, alegrón y condescendiente in extremis como despilfarrador al momento de dar las orejas y no exigir un mínimo de decoro por el ganado que se da.

 

Siempre he sostenido que los toreros nunca son buenos ganaderos toda vez que crían un “toro”, — mientras más joven mejor — con el menor riesgo y la más escasa emoción, o lo que es lo mismo, todas las facilidades para el de a pie. Así vienen a manejar – también como un sin fin de criadores que no han sido toreros – la mansedumbre y no, definitivamente que no, la bravura. Con repetidos fracasos en las plazas a las que ha ido, tanto en México como centro y Suramérica, el caso de Bernaldo de Quirós es este…

 

Toretes engordados que a las dos vueltas al ruedo se ahogaban por el desfasamiento de la edad con el peso y los pitones romos, muy romos… – como ya entre los aficionados se estila decir: al “estilo” de la México… -, y con la más clara exposición de lo que se cría en el campo “manso” hidalguense dentro de una carencia total de bravura y el tan patente como deplorable descastamiento, salvo honrosas excepciones es el denominador común de la cabaña ¿”brava”? mexicana que con mercanchiflería pura arruinan el otrora impactante cuanto lujoso espectáculo.

 

Con reses así, bueno sería que las administraciones de los diestros hispanos exigieran menos para los tentaderos de luces que vienen a hacer acá cobrando como corridas con la comodidad a tope, que al cabo y al fin, aquí los mexicas, insisto y repito, tragan de todo. El festejito se pudo dar sin picadores.  A refilonazo por cornudo llegando al último tercio apenas en pie, doblando los remos o desplomándose en cuanto un mínimo se les bajaba la muleta sometiéndoseles, cuando más que toreros ocupaban enfermeros.

 

Con reses así, la disposición que tuvieron los artistas fue lo que contó en la expresión de cada uno con un Julián López “Juli” en maestro poseedor de una técnica depurada, un sitio de privilegio y con los recursos que le exigen en los ruedos españoles y franceses, que no, ni con poco los americanos, que le permiten inventarse la faena sin toro, planteando una labor con toreo por abajo rematado, aquí sí, dando la seguridad de que se trata de uno de los mejores estoqueadores del hoy, con un soberbio volapíé perfilándose en corto y por derecho volcándose por sobre del morrillo haciendo la cruz para dejar una estocada entera en el hoyo mismo de las agujas partiéndole la yema al manso recibiendo dos orejas entre clara división – una sola era la justa -, exaltando la suerte suprema para ser considerada de premiación de temporada. Con el otro toro, desenvuelto ante un manso desesperante que para nada sirvió.  Otra gran estocada entera a toro parado que bastó para saludar.

 

Valiente, alegre, bullidor y espectacular es el aguascalentense Arturo Macías.  Gusta mucho a la masa por la actitud y disposición que manifiesta en una expresión de efecto con la habilidad de saber venderse al tendido conectando con el público.  Tiene fijación en José Tomás en sus formas desde colocarse el capote por detrás para gaoneras. Así lo hizo en sus dos toros necesitando de más repertorio. Fijación que seguramente se acentuará ya que Corbacho, el apoderado español que dicen que “hizo” al de Galapagar será quien lleve a Macías en la campaña peninsular; ojala, lo deseo y espero que le respeten los toros a los que se enfrentará allende al mar. Su voluntad y empeño bien le valen y fue lo que le hizo recibir dos orejas del tercero inventándose, como el Juli, la faena. El muchacho tiene simpatía y la transmite cobrando un espadazo entero que le valió dos orejas – el honor nacional estaba salvado frente al ibérico -, toda vez que una era generosamente suficiente por una labor entre altibajos manipulando la mansedumbre del de Bernaldo. Ante el “yuntero” quinto, que para la yunta era, nada consiguió Macías terminando de pinchazo yéndose y bajonazo final.

 

Después de verle mucho como novillero tanto aquí como varias tardes en Madrid – con más voluntad que éxito -, confirmó su alternativa otro de Aguascalientes, Mario Aguilar. El moreno muchacho mostró que conoce el oficio, sí, pero también que le falta dominarlo.  Anduvo con el peso del cartel y los apéndices de sus alternantes cuando llevándose el sexto, uno de los tontos de Bernaldo que al no ser picado llegó con más recorrido, Aguilar simple y llanamente no se acopló logrando algunos muletazos aislados pero sin ligazón mayor entre desarmes y arrancones de la zarga de las pezuñas que pisaban el engaño.  Despenó al de la ceremonia de entera trasera caída saludando, y al que cerró plaza con brevedad pero sin lucimiento.

 

Esta y no otra es mi crónica de un fracaso, por el ganado, previamente anunciado.  Y así… Así, tras de sendos y sonados fracasos en anteriores tardes en la plaza guadalajarense El Nuevo Progreso por las exigencias de los diestros extranjeros y la

total complacencia de las empresas que en verdad ya no mandan, anuncian para dos de las funciones tapatías ganado de Bernaldo de Quirós y otra con su segundo hierro de Peñalba, como franca provocación a la afición. Y qué mal, sí, cuando en el renglón ganadero la temporada de Guadalajara se había venido desempeñando con seriedad y varios triunfos. Vaya pues la corrida de la México que fue de toreros que no de toros y…Y para los tapatíos…  para los tapatíos…  ¡Bah..! ¡Bah..!, sí cuando conformando un cartel torerístico por demás interesante, se está dejando ver a todas luces que se castiga al ganadero que triunfa y…Y se premia al que fracasa….

 

 

F. Baruqui

F. Baruqui

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Víctor dice:

    Creo que son muchas palabras, para tan insignificante acontecimiento. Para que los aficionados españoles se den una idea de lo sucedido, quisiera comentarles que en ésta desprestigiada plazota de cuarta, no hubo toros, fueron cabestros chiquitititos y gorditos, por lo tanto no se toreó, se “cabestreó″. No hubo picadores, fueron acupunturistas con castoreño que con una varita de nardo, hicieron una insultante parodia de la suerte de varas. ¡Indignante! ¿Cómo se puede hablar de la maestría de Julián López con ésos cabestros? Y del publicitado Cejas, ya verán ustedes que clase de mamarracho es. Ayer me he cortado la coleta como aficionado. ¡Basta! ¡No aguanto más!

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