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71 Aniversario de La México. El Juli y Morante brillaron en la confirmación de alternativa de Luis David Adame

¡Qué corrida de Aniversario de La México en sus primeros 71 años, se ha vivido este fin de semana del  5 de Febrero 2017! Morante se ha hecho ídolo de esta plaza con su actuación de “sabor añejo del Toreo” este domingo, y El Juli desplegó la rabia, casta, y arte propios de una figura mundial del toreo para no dejarse ganar la pelea y seguir ocupando y disputando el primerísimo lugar del toreo; fueron dos faenas sensacionales y distintas las de Morante y El Juli de 2 orejas cada una, con cerca de 40,000 personas en la plaza.
Faena de El Juli
Faena de Morante 
En esencia, El Juli, Morante  – y un día antes el inigualable maestro de maestros Enrique Ponce – desplegaron su Tauromaquia de figuras de época, lo cual se difundió a través de la TV de cable al planeta taurino. Hemos anexado dos  videos como complemento, porque con las imágenes visuales y el audio de la transmisión se cumple una finalidad informativa y educativa, las faenas triunfales de los consentidos de La México, Morante y El Juli.    
Los espectadores se emocionaron hasta el límite este 5 de Febrero en la Plaza México de la capital del país azteca; un día antes, el sábado se había despedido Zotoluco de su vida activa como torero y este domingo en la misma plaza confirmó alternativa un joven prometedor de 18 años, hermano de Joselito Adame, Luis David Adame. México es un país, fuente inagotable de toreros. Por supuesto que el toro mexicano tiene características distintas al español, embiste más dulcemente, pero ambos se complementan y se hacen necesarios. Con la globalización y la revolución digital, la Fiesta es una sola, utilicemos los recursos de los medios de comunicación audiovisual disponibles para promoverla en su real y auténtica dimensión.
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Lucas Pérez en El Mundo

Estalla el aniversario en México con las cumbres de Morante y El Juli

Bendita sea rivalidad entre las figuras de la Tauromaquia. A la borrachera de toreo de Ponce del día anterior respondieron Morante y El Juli en el 5-F como los números uno que son. La magia innata del genio de La Puebla y el magisterio del niño que maceró su grandeza al otro lado del charco. Ambos a hombros en otra tarde inolvidable

La faena de Juli al quinto provocó el delirio colectivo. De una rotundidad sólo al alcance de los privilegiados. Calentó motores antes de la faena con unas lopecinas casi hasta desafiantes que ya marcaron cuáles eran sus intenciones.

Se fue a los medios, brindó al público y comenzó con tres pases cambiados encadenados una faena superlativa. Se abría el de Teófilo Gómez en su embestida, amagando rajarse, pero el madrileño tapó cualquier intención de huida con un mando marca de la casa.

Conseguido eso, surgieron muletazos interminables, de mano baja, de una profundidad casi inimaginable. Aunque para inimaginable, el final de faena, apoteósico, como de ciencia ficción, con la improvisación por bandera. Un auténtico alboroto que desató de nuevo la locura en unos aficionados que han presenciado, en 24 horas, dos corridas para la historia.

Hubo amago de petición de indulto, pero El Juli, con el rabo a su alcance, no quiso alargar más. Un pinchazo le privó de los máximos trofeos, pero el espadazo posterior le aseguró las dos orejas que ya había perdido antes.

Antes, fue paciente el madrileño con su primero. Le dio sus tiempos, su distancia y poco a poco fue elaborando una obra compacta. A más.

Arrastró la muleta para obligar a un animal al que le costaba repetir. Y cuajó de izquierdas una soberbia tanda con el toro ya entregado a su muleta. El final en tablas, luquecina incluida, ofreciendo los muslos sin mover las zapatillas, levantó de sus asientos al respetable. La espada se llevó los trofeos.

Apenas dos meses después de su mágica faena en La Mexico, Morante lo volvió a hacer. Otra cumbre. En el mismo sitio, a la misma hora, la misma persona… La suavidad hecha obra de arte gracias a unas muñecas de seda únicas, irrepetibles.

Portaba calidad en su embestida ‘Muchacho’ y el guiño cómplice al callejón de Morante hacía presagiar cante grande. Así fue. Las chicuelinas de mano baja en el quite y el inicio por alto agarrado a tablas tuvieron sabor añejo.

Se relajó en redondo ya en el tercio y los derechazos se repitieron con suma belleza. Una expresión artística que hizo brotar de nuevo la conexión especial entre el genio y la afición azteca.

Morante estaba feliz, sonriente en la cara del toro, disfrutando en todo momento. Alguien le gritó ‘torero caro’ desde el general. Qué razón, caballero. Para muestra, los naturales a pies juntos como epílogo. Auténticas pinturas.

Se volcó sobre el morrillo y paseó dos orejas en el ’embudo’ por tercera vez consecutiva. El primero, inválido, no le dio opción.

Luis David Adame confirmó su alternativa con ‘Cantabro’. Preciosa la ceremonia entre dos figurones como Morante y El Juli. Y sentido el brindis a su hermano Joselito. Inició en los medios con tres cambiados por la espalda para continuar toreando en redondo con gran profundidad. Un pase de pecho de pitón rabo tuvo categoría. No le pesó la plaza a Adame, que cuajó dos tandas al natural de gran pureza. Pero el público no terminó de entregarse. Sólo el final por gaoneras despertó de veras a sus paisanos.

Feas hechuras lucía el sexto. Alto, en cuesta arriba, nunca descolgó. Imposible para el confirmante, que pidió entonces el sobrero de regalo. Tampoco pudo ser en este. El de Fernando de la Mora embistió con la cara por encima del palillo. Adame le consintió, le dio los toques precisos y consiguió por ello una tanda en redondo que tuvo eco. No había más. Todo fue buena voluntad pero la tarde, definitivamente, no era para él.

FICHA

Monumental Plaza México. Domingo 5 de febrero de 2017. Corrida del 71 aniversario. Más de 30.000 personas. Toros de Teófilo Gómez, de correcta presencia; con calidad el 1; inválido el 2; le costó repetir al noble 3; escaso de fuerzas el enclasado 4; con calidad el manso 5; deslucido el 6; un sobrero de regalo de Fernando de la Mora, descastado, que no humilló.
Morante de la Puebla, de negro y oro. Pinchazo y estocada corta atravesada (silencio). En el cuarto, estocada (dos orejas). Salió a hombros con El Juli.
El Juli, de caldero y oro. Pinchazo y estocada corta defectuosa (ovación). En el quinto, pinchazo y gran estocada (dos orejas).
Luis David Adame, que confirmó la alternativa, de blanco y oro. Media estocada y descabello (ovación). En el sexto, estocada baja (silencio). En el sobrero de regalo, pinchazo y estocada (palmas de despedida).

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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