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1ª del Corpus en Granada. Inspiradísimo Pepe Luis Vazquez

Maria Dolores Martinez en Aplausos

Pepe Luis Vázquez instrumentó una labor medida, sentida y de series cortas con capote y muleta ante un toro muy noble de Nuñez del Cuvillo, que alcanzó su mejor expresión en el toreo al natural y el acompañamiento musical de La Boda de Luis Alonso. Dio la vuelta al ruedo tras una estocada casi entera delantera y tres descabellos.

La usía mantuvo con buen criterio al cuarto en el ruedo pese a las protestas del respetable. Le habían castigado en varas pero la gran clase del toro hizo que se viniera arriba y que Pepe Luis Vázquez llevara la emoción al tendido con una labor de sabor antiguo, arrebatada, inspirada y plena de naturalidad. El Recuerdos de la Alhambra como telón de fondo fue el mejor acompañamiento para una faena que permanecerá en la memoria y pone el mejor epílogo a la temporada del maestro sevillano. Hasta el mismo Morante hizo de improvisado banderillero para ayudar a su compañero a que el toro doblara tras una primera estocada delantera, pero los dos descallos que siguieron dejaron todo en nueva vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla acabó con el segundo junto a la puerta de toriles, en un último intento de compensar su tendencia a irse de los engaños. Le perdió pasos, se cerró con el astado en tablas, le bajó la mano, mientras dibujaba una labor de enorme gusto, que tuvo un prólogo primoroso con el capote y un quite torerisimo por veronicas y chicuelinas. La emoción y el pellizco de su toreo se fundieron, además, con los acordes de La Misión. El sevillano paseó una oreja tras estocada casi entera. Morante se ganó una sonora bronca con el quinto. No lo vio claro con el capote y menos aún con la muleta, con el sin sentido de brindar el toro a Pepe Luis y cuadrarse acto seguido con el astado para quitárselo de en medio.

El tercero desarrolló complicaciones por su genio y los pinchazos que precisó Cayetano para pasaportarlo acabaron silenciando una labor que prometía mucho más. No hubo el deseado acople y el lucimiento logrado con el capote y en los primeros doblones y compases de la labor de muleta, se vino abajo como el “Granada, tierra soñada por mí” que interpretó la soprano Angelina Mergelina. Cayetano sí hizo honor al brindis a Pepe Luis con una labor en la que se mostró rotundo de principio a fin, transmitió tanto como el toro y supo doblegar su genio. La actuación, prologada con largas cordobesas, tuvo en los muletazos de rodillas otro de sus momentos álgidos. Su inspiración y la variedad que desplegó en todo su quehacer no decayó nunca y a sus manos fue una oreja de crédito, que paseó con el fondo de la Marcha Radetzky.

La juventud taurina puse el broche emotivo paseando en volandas por el ruedo a Pepe Luis.

Granada, jueves 15 de junio de 2017. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados en conjunto y variados de juego, los mejores, de gran juego, primero y cuarto. Pepe Luis Vázquez, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo tras aviso; Morante de la Puebla, oreja y bronca; Cayetano, silencio y oreja. Entrada: Alrededor de media plaza. Actúa la Orquesta Sinfónica Ciudad de Atarfe, siendo la primera vez que una sinfónica toca en la historia de la plaza de Granada. Destacaron en banderillas Joselito Rus y Alberto Zayas.

Pepe Luis Vázquez instrumentó una labor medida, sentida y de series cortas con capote y muleta ante un toro muy noble de Nuñez del Cuvillo, que alcanzó su mejor expresión en el toreo al natural y el acompañamiento musical de La Boda de Luis Alonso. Dio la vuelta al ruedo tras una estocada casi entera delantera y tres descabellos.

La usía mantuvo con buen criterio al cuarto en el ruedo pese a las protestas del respetable. Le habían castigado en varas pero la gran clase del toro hizo que se viniera arriba y que Pepe Luis Vázquez llevara la emoción al tendido con una labor de sabor antiguo, arrebatada, inspirada y plena de naturalidad. El Recuerdos de la Alhambra como telón de fondo fue el mejor acompañamiento para una faena que permanecerá en la memoria y pone el mejor epílogo a la temporada del maestro sevillano. Hasta el mismo Morante hizo de improvisado banderillero para ayudar a su compañero a que el toro doblara tras una primera estocada delantera, pero los dos descallos que siguieron dejaron todo en nueva vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla acabó con el segundo junto a la puerta de toriles, en un último intento de compensar su tendencia a irse de los engaños. Le perdió pasos, se cerró con el astado en tablas, le bajó la mano, mientras dibujaba una labor de enorme gusto, que tuvo un prólogo primoroso con el capote y un quite torerisimo por veronicas y chicuelinas. La emoción y el pellizco de su toreo se fundieron, además, con los acordes de La Misión. El sevillano paseó una oreja tras estocada casi entera. Morante se ganó una sonora bronca con el quinto. No lo vio claro con el capote y menos aún con la muleta, con el sin sentido de brindar el toro a Pepe Luis y cuadrarse acto seguido con el astado para quitárselo de en medio.

El tercero desarrolló complicaciones por su genio y los pinchazos que precisó Cayetano para pasaportarlo acabaron silenciando una labor que prometía mucho más. No hubo el deseado acople y el lucimiento logrado con el capote y en los primeros doblones y compases de la labor de muleta, se vino abajo como el “Granada, tierra soñada por mí” que interpretó la soprano Angelina Mergelina. Cayetano sí hizo honor al brindis a Pepe Luis con una labor en la que se mostró rotundo de principio a fin, transmitió tanto como el toro y supo doblegar su genio. La actuación, prologada con largas cordobesas, tuvo en los muletazos de rodillas otro de sus momentos álgidos. Su inspiración y la variedad que desplegó en todo su quehacer no decayó nunca y a sus manos fue una oreja de crédito, que paseó con el fondo de la Marcha Radetzky.

La juventud taurina puse el broche emotivo paseando en volandas por el ruedo a Pepe Luis.

Granada, jueves 15 de junio de 2017. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados en conjunto y variados de juego, los mejores, de gran juego, primero y cuarto. Pepe Luis Vázquez, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo tras aviso; Morante de la Puebla, oreja y bronca; Cayetano, silencio y oreja. Entrada: Alrededor de media plaza. Actúa la Orquesta Sinfónica Ciudad de Atarfe, siendo la primera vez que una sinfónica toca en la historia de la plaza de Granada. Destacaron en banderillas Joselito Rus y Alberto Zayas.

Pepe Luis Vázquez instrumentó una labor medida, sentida y de series cortas con capote y muleta ante un toro muy noble de Nuñez del Cuvillo, que alcanzó su mejor expresión en el toreo al natural y el acompañamiento musical de La Boda de Luis Alonso. Dio la vuelta al ruedo tras una estocada casi entera delantera y tres descabellos.

La usía mantuvo con buen criterio al cuarto en el ruedo pese a las protestas del respetable. Le habían castigado en varas pero la gran clase del toro hizo que se viniera arriba y que Pepe Luis Vázquez llevara la emoción al tendido con una labor de sabor antiguo, arrebatada, inspirada y plena de naturalidad. El Recuerdos de la Alhambra como telón de fondo fue el mejor acompañamiento para una faena que permanecerá en la memoria y pone el mejor epílogo a la temporada del maestro sevillano. Hasta el mismo Morante hizo de improvisado banderillero para ayudar a su compañero a que el toro doblara tras una primera estocada delantera, pero los dos descallos que siguieron dejaron todo en nueva vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla acabó con el segundo junto a la puerta de toriles, en un último intento de compensar su tendencia a irse de los engaños. Le perdió pasos, se cerró con el astado en tablas, le bajó la mano, mientras dibujaba una labor de enorme gusto, que tuvo un prólogo primoroso con el capote y un quite torerisimo por veronicas y chicuelinas. La emoción y el pellizco de su toreo se fundieron, además, con los acordes de La Misión. El sevillano paseó una oreja tras estocada casi entera. Morante se ganó una sonora bronca con el quinto. No lo vio claro con el capote y menos aún con la muleta, con el sin sentido de brindar el toro a Pepe Luis y cuadrarse acto seguido con el astado para quitárselo de en medio.

El tercero desarrolló complicaciones por su genio y los pinchazos que precisó Cayetano para pasaportarlo acabaron silenciando una labor que prometía mucho más. No hubo el deseado acople y el lucimiento logrado con el capote y en los primeros doblones y compases de la labor de muleta, se vino abajo como el “Granada, tierra soñada por mí” que interpretó la soprano Angelina Mergelina. Cayetano sí hizo honor al brindis a Pepe Luis con una labor en la que se mostró rotundo de principio a fin, transmitió tanto como el toro y supo doblegar su genio. La actuación, prologada con largas cordobesas, tuvo en los muletazos de rodillas otro de sus momentos álgidos. Su inspiración y la variedad que desplegó en todo su quehacer no decayó nunca y a sus manos fue una oreja de crédito, que paseó con el fondo de la Marcha Radetzky.

La juventud taurina puse el broche emotivo paseando en volandas por el ruedo a Pepe Luis.

Granada, jueves 15 de junio de 2017. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados en conjunto y variados de juego, los mejores, de gran juego, primero y cuarto. Pepe Luis Vázquez, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo tras aviso; Morante de la Puebla, oreja y bronca; Cayetano, silencio y oreja. Entrada: Alrededor de media plaza. Actúa la Orquesta Sinfónica Ciudad de Atarfe, siendo la primera vez que una sinfónica toca en la historia de la plaza de Granada. Destacaron en banderillas Joselito Rus y Alberto Zayas.

Pepe Luis Vázquez instrumentó una labor medida, sentida y de series cortas con capote y muleta ante un toro muy noble de Nuñez del Cuvillo, que alcanzó su mejor expresión en el toreo al natural y el acompañamiento musical de La Boda de Luis Alonso. Dio la vuelta al ruedo tras una estocada casi entera delantera y tres descabellos.

La usía mantuvo con buen criterio al cuarto en el ruedo pese a las protestas del respetable. Le habían castigado en varas pero la gran clase del toro hizo que se viniera arriba y que Pepe Luis Vázquez llevara la emoción al tendido con una labor de sabor antiguo, arrebatada, inspirada y plena de naturalidad. El Recuerdos de la Alhambra como telón de fondo fue el mejor acompañamiento para una faena que permanecerá en la memoria y pone el mejor epílogo a la temporada del maestro sevillano. Hasta el mismo Morante hizo de improvisado banderillero para ayudar a su compañero a que el toro doblara tras una primera estocada delantera, pero los dos descallos que siguieron dejaron todo en nueva vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla acabó con el segundo junto a la puerta de toriles, en un último intento de compensar su tendencia a irse de los engaños. Le perdió pasos, se cerró con el astado en tablas, le bajó la mano, mientras dibujaba una labor de enorme gusto, que tuvo un prólogo primoroso con el capote y un quite torerisimo por veronicas y chicuelinas. La emoción y el pellizco de su toreo se fundieron, además, con los acordes de La Misión. El sevillano paseó una oreja tras estocada casi entera. Morante se ganó una sonora bronca con el quinto. No lo vio claro con el capote y menos aún con la muleta, con el sin sentido de brindar el toro a Pepe Luis y cuadrarse acto seguido con el astado para quitárselo de en medio.

El tercero desarrolló complicaciones por su genio y los pinchazos que precisó Cayetano para pasaportarlo acabaron silenciando una labor que prometía mucho más. No hubo el deseado acople y el lucimiento logrado con el capote y en los primeros doblones y compases de la labor de muleta, se vino abajo como el “Granada, tierra soñada por mí” que interpretó la soprano Angelina Mergelina. Cayetano sí hizo honor al brindis a Pepe Luis con una labor en la que se mostró rotundo de principio a fin, transmitió tanto como el toro y supo doblegar su genio. La actuación, prologada con largas cordobesas, tuvo en los muletazos de rodillas otro de sus momentos álgidos. Su inspiración y la variedad que desplegó en todo su quehacer no decayó nunca y a sus manos fue una oreja de crédito, que paseó con el fondo de la Marcha Radetzky.

La juventud taurina puse el broche emotivo paseando en volandas por el ruedo a Pepe Luis.

Granada, jueves 15 de junio de 2017. Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados en conjunto y variados de juego, los mejores, de gran juego, primero y cuarto. Pepe Luis Vázquez, vuelta al ruedo y vuelta al ruedo tras aviso; Morante de la Puebla, oreja y bronca; Cayetano, silencio y oreja. Entrada: Alrededor de media plaza. Actúa la Orquesta Sinfónica Ciudad de Atarfe, siendo la primera vez que una sinfónica toca en la historia de la plaza de Granada. Destacaron en banderillas Joselito Rus y Alberto Zayas.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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