Madrid, 17 de junio de 2017. Corrida de toros en la plaza de Las Ventas. Toros de Nuñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Cayetano y Gines Marin. En la imagen, Gines Marin durante la faena con el tercero de la tarde. Foto: Antonio Heredia
Madrid, 17 de junio de 2017. Corrida de toros en la plaza de Las Ventas. Toros de Nuñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Cayetano y Gines Marin. En la imagen, Gines Marin durante la faena con el tercero de la tarde. Foto: Antonio Heredia

Corrida de la Cultura en Madrid. En una variada tarde sin orejas, Ginés Marín bordó el toreo y un entregado Cayetano se inspiró muy en Ordóñez

Ginés Marín

En la preciosa aunque desigual corrida de Núñez del Cuvillo, lo mejor cayó en manos de un pluscuamperfecto Ginés Marín salvo con los aceros, perdiendo tres orejas y otra salida a hombros por la puerta grande. Cayetano dio una tarde de total entrega frente a sus dos toros, alternando con gran valor el toreo populista con excelentes detalles y posturas que nos hicieron recordar a su abuelo, Antonio Ordóñez. El peor librado fue Morante de la Puebla con el lote menos grato. Salvo en sus estupendas verónicas de recibo al cuarto, poco más pudo hacer con brillo. Tras tardar en matar al cuarto toro fue duramente abroncado.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Sábado 17 de junio de 2017. Corrida de La Cultura. Tarde muy calurosa con viento en su segunda parte y casi lleno.

Seis toros de Núñez del Cuvillo de preciosas hechuras y variado pelaje. Dieron juego desigual. El noble primero fue muy débil y a menos en brío. Muy noble por el lado derecho aunque escarbador el segundo. Por todo extraordinario el tercero que debió ser premiado con vuelta al ruedo. Deslucido el cuarto. Noble aunque progresivamente apagado el quinto. Muy noble aunque tardo el sexto.

Morante de la puebla (turmalina y oro): Estocada casi entera, silencio. Dos pinchazos y estocada casi entera trasera, bronca.

Cayetano (carmelita y oro): Buena estocada levantando el puntillero dos veces, aviso y ovación. Estoconazo tendido y descabello, aviso y gran ovación con saludos.

Ginés Marín (corinto y oro): Tres pinchazos y estocada, vuelta al ruedo. Estocada caída y tres descabellos, gran ovación de despedida.

Iván García sobresalió en la brega y en banderillas.

La segunda y última de las corridas post-isidriles fue una de las más entretenidas de las 34 vistas. Y ello a pesar de que Morante de la Puebla no tuvo más opciones con brillo que su esplendido recibo por verónicas al cuarto toro. Sin suerte el cigarrero en su estreno del costoso allanado piso de plaza que exigió para actuar en la primera plaza del mundo. El destino quiso castigar sus acostumbrados caprichos. Así es la vida. Una pena porque sus dos compañeros de terna dieron sobradas y brillantes oportunidades tanto con el capote en variados saludos y en quites como con la muleta.

Ginés Marín, incluido a última hora muy merecidamente como triunfador de la feria, reeditó su anterior tarde triunfal con dos labores tan redondas como completas salvo con la espada. Lastimosamente, perdió con los aceros otra salida a hombros por la puerta grande. Su actuación con el extraordinario ejemplar que mató en tercer lugar fue un abundante y redondo dechado muleteril en el que la variedad corrió pareja con la más pura y templadísima interpretación de sublime encadenación de suertes fundamentales y preciosísimos adornos. Una catarata de arte mayor con la que confirmó hallarse encumbrado junto a las grandes figuras de la actualidad. Perdió dos orejas por fallar a espadas, pero la inmensa ovación que le obligó a llegar hasta los medios para corresponder al homenaje y, de seguido, dar una vuelta al ruedo clamorosa, valieron tanto o más incluso que si le hubieran premiado con dobles trofeos. El público y la presidencia no acertaron solicitando ni concediendo una más que merecida vuelta al ruedo para este fantástico ejemplar de nombre “Sinvaina”. Quede dicho.

A por todas salió Ginés con el sexto de la tarde en un vistosísimo saludo con una larga que recetó en pie, muy buenas verónicas y delantales rematadas con una fantástica revolera cambiada por detrás a las que siguió un quite por verónicas ganando terreno que remató con media y otra faena de parecido corte a la anterior y aún de mayor mérito porque este toro, aunque fue manejable, no cesó en cabecear al final de sus viajes por lo que fue difícil de templar. Pero como el temple es una de las grandes virtudes del extremeño, la faena creció en progresiva intensidad sobre ambas manos, más con la derecha que al natural hasta rematar con bernardinas cambiadas y una estocada caída que necesitó tres golpes con el descabello, perdiendo de nuevo y quién sabe si una o dos orejas. En cualquier caso, Ginés Marín volvió a entusiasmar al público como en su tarde del gran triunfo en el ciclo isidril.

Y gran tarde de Cayetano que este año está que se sale en su mejor momento. Encarando sin ahorrar nada en cualquier oportunidad, al menor de los Rivera Ordoñez se le ve cuajado por completo no solo por lo que a decisión y a entrega se refiere, también por su empeño en parecerse cada vez más a su inolvidable abuelo, Antonio Ordóñez, fielmente estudiadas su maneras de estar y de torear, especialmente en los monumentales pases de pecho con los que remató las tandas sobre las dos manos. Cayetano añade una cuasi imperceptible inseguridad en la interpretación de las suertes lo que, ciertamente, le confiere acentos de romanticismo agitanado. El segundo toro tardó mucho en doblar pese a la buena estocada con que mató Cayetano y, tras doblar en lenta y muy bella muerte, quien apuntilló levantó dos veces al ya moribundo animal y los que ya tenían preparado los pañuelos blancos, los guardaron en sus bolsillos. La inexplicable cicatería dejó en simple ovación lo que podría haber terminado con el corte de una oreja de peso.

Las verónicas rodilla en tierra con que saludó Cayetano al quinto toro y la fantástica réplica que dio al quite por chicuelinas de Ginés Marín, volvió a hacernos recordar al gran maestro rondeño. Tras brindar a su tío y apoderado Curro Vázquez, Cayetano empezó su faena de rodillas por alto con la derecha y por redondos muy templados con total entrega. Y de seguido, soberanos redondos y naturales muy de verdad, citando frontalmente y cruzado hasta matar de estocada tendida y descabello. Me supo a poco la gran ovación que le dedicó el público.               

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Ceratix dice:

    No vi el 5to no 6to toro, Gines estuvo cumbre con el 3ro(un.gran toro). Me parece que el segundo se fue con las orejas puestas, era toro de triunfo, estuvo por encima de Cayetano.

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