De acuerdo con Carlos Crivell: “La crítica y el toreo de nuestros días?”

 Creo interpretar que esta postura de benevolencia intenta ayudar al toreo actual porque vive momentos complicados. No quiero ni pensar que esos juicios favorables sean la consecuencia del desconocimiento, que todo es posible en algunos casos. La crítica actual tiene un chivato que la de delata a las primeras de cambio: la televisión.

Todo esto viene a cuanto de las crónicas publicadas acerca de las corridas del sábado y domingo en Vista Alegre. En la primera los cánticos se los llevó Leandro; en la segunda, el joven alternativado Javier Cortés. La realidad pura y dura es que ambos estuvieron a un nivel de mediocridad alarmante, torearon de forma mecánica y no aprovecharon las reses a las que se enfrentaron. Sin embargo, la crítica, esa misma de la que formo parte, los ha cantado a ambos. Es la rutina la que parece que manda en los textos; es la obligatoriedad para ensalzar al menos malo; es una falacia que intenta tapar las carencias de dos espectáculos mediocres. Alguien escribe cosas increíbles, como que Cortés es una figura en ciernes. He repasado la corrida varias veces y no entiendo el motivo de esa afirmación. De Leandro, un torero ya pasado de rosca, eterna promesa, se escriben cosas que no presencié en la retransmisión del festejo.En definitiva, que los críticos estamos también necesitados de un cursillo acelerado de formación taurina, algo difícil de lograr a estas alturas. Los que no saben y tengan un púlpito para escribir son privilegiados, pero a los que saben la verdad del cuento no nos van a confundir con crónicas benevolentes. Creo que el problema es doble. Muchos críticos ya formamos parte del taurinismo. Las crónicas amables intentan no echar piedras contra nuestro propio tejado. La realidad, por desgracia, es que algunos no tienen ni idea, lo que aún es más grave.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Alberto dice:

    Por la boca susle morir el pez. Crivell se queja de que la crítica actual pone muy bien a toreros mediocres. Pero él nunca cesó de admirar y alabar a toreros cobardes y miedosos como si fueran valientes. Incluso ayer publicó un artículo sobre Manolo Cortés en el que le pone por las nubes y le señala como dominador. Increíble.

  2. franmmartin dice:

    A Vd,Sr. Alberto,le ha pasado como a aquel que “se lo había leío tó y no se había enterao de ná”.

  3. Aquilino Sánchez Nodal dice:

    INQUISICIÓN, DEMONIOS Y MUROS

    Después de asistir a la corrida en Valdemorillo llego a casa agotado, con frío y un enfado monumental. Corrida de toros, ¿qué toros?. Pena de tiempo perdido, de viaje infame y espectáculo indigno. Los ejemplares, de cartón, del ganadero, don Antonio San Román, han defraudado del primero al sexto. ¡Que cosa tan mala!. Toda una provocación a los sacrificados aficionados que esperamos esa primera feria de la temporada. La sensación de haber perdido el domingo causa un vacío en el ánimo más taurino. Para reponerme del mal trago, conecto el vídeo y con la mejor disposición me dispongo a volver a ver, ?Fray Torero?, con la esperanza de que la maestría de Paco Camino me reponga del disgusto serrano.
    En un pasaje de la película, un fraile pregunta a un banderillero vestido de torero, que resulta ser Antonio Garisa:
    – ¿Cree usted que a Dios le gustan los toros?. El subalterno le responde:
    – Figúrese usté, padre, si le gustarán las corridas de toros que a una santa
    la puso una ganadería, ¡Santa Coloma!.
    Que contestación más simple, ligera y con ?chispa?. El mejor antídoto contra los detractores, la sencillez y la indiferencia. Los aficionados debemos simplificar los argumentos que empleamos para rebatir a los agresivos intransigentes que cuestionan, sin conocimiento ni respeto a los que defendemos las corridas de toros como bien cultural y artístico. Son los demonios de la intolerancia los que las cuestionan.
    La preocupación que nos llega desde Barcelona me parece de poco peso, de escaso fundamento. Si molesta es por el daño que hace a los aficionados catalanes. A los interesados ?nazionalistas?, no les importa el espectáculo taurino. Con la ?tripatraña? de la generalidad se pretende desviar la atención de la ciudadanía de la miseria moral y la corrupción que se ejerce desde la propia administración de Cataluña. Normativas de progresismo de diseño para intimidar a sus maltratados contribuyentes. Los gover-nantes están consiguiendo arruinar a los empresarios y que se observen con desconfianza los productos que vienen del país catalán. ¡Todo puede estar contaminado por el odio a España del trichorizo gobernante!.
    Detestan en forma patética todo lo español: El cine en castellano, los anuncios en español, y como no, las corridas de toros. Representan el anacrónico y rancio racismo con una dictadura en 3D.
    ?Vegetables?, ?nazi-onales? y falsos ?animalistas? se juntan, aún odiándose, en el frente común del pesebre catalán. Su trasnochada intención es la de levantar un muro que aísle el cortijo del que se creen propietarios el gobierno y los separatistas, del resto de los mortales, en especial de los españoles.
    Con los plebeyos encerrados dentro de la muralla, los gobernantes tienen la ley en sus manos. Impondrán un léxico como idioma étnico. Los ciudadanos de Cataluña son suficientemente inteligentes para reconocer que solo existe un idioma universal y único para ofrecer al Mundo, el español. Esa si es una lengua étnica y Universal.
    Siempre se han levantado muros para separar a las gentes. Unos, pocos, son nobles, otros en cambio, son detestables, como el de Gaza o el de Cataluña. Pero todos, si el pueblo quiere, terminan por ser destruidos. Las murallas más sólidas que se conocen en la Historia de la Humanidad fueron las de Jericó y los gritos de las gentes y las trompetas de Dios lo derribaron.
    El muro catalán es una tapadera de los políticos para acomplejar a sus ciudadanos, vulnerar sus derechos, silenciar los abusos, impedir que se relacionen con los demás habitantes del Planeta para imponer la injusticia.
    Los moradores, nacidos o no, en esa región deben hacerse oír y todos los españoles debemos contribuir al derribo de la muralla separatista. Que comprendan los catalanes de bien que no están solos frente a los dictadores tiranos y enriquecidos con el diezmo de la corrupción.
    En todos los rincones de la vieja Cataluña se deben escuchar los gritos de libertad. Escribir los rótulos de las tiendas en el idioma que se quiera. Estudiar en la lengua común e internacional. Todos los catalanes son iguales en derechos y obligaciones. Libertad para que, los aficionados, puedan asistir a las corridas de toros sin soportar la violencia de falsos profetas en busca de mezquinos intereses.
    Dios salve a Cataluña de los ?catalanistas furibundos?.

    Aquilino Sánchez Nodal.

  4. encastado dice:

    Si el sr. Crivell es consecuente con lo que escribe debería abandonar ipso facto la revista Aplausos, donde se escribe a mayor gloria de los que pasan por la taquilla del sr. Benlloch

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