PONCE-A-HOMBROS-EN-CALI-PORTADA-PROVISIONAL

5ª de feria en Cali (Colombia): Ponce volvió a hacer historia en Cañavaralejo

Firma: Álvaro Cruz


Un Ponce inmenso salva la tarde

Con toros de Las Ventas del Espíritu Santo, se dio en Cañaveralejo la 4ª corrida de abono. Un mano a mano entre Enrique Ponce y Roca Rey.

Dos generaciones, dos estilos y sin duda alguna, dos toreros de interés; a tal punto que produjeron el milagro de llenar la plaza de Cali, algo que hacía ya mucho tiempo no veíamos. Desafortunadamente, la expectación generada ha podido convertirse en desilusión para confirmar el aforismo, por culpa de la corrida que embarcó el ganadero y ex torero Don Cesar Rincón.Exceptuando el lidiado en primer lugar, un toro que no merecía la vuelta de sus despojos al ruedo otorgada con ligereza por el Señor Botero; pero que sí que se dejó y permitió al Maestro, así con mayúscula, de Chiva, desplegar ante los más de 15.000 aficionados de Cali no solo su sapiencia y torería, sino su profesionalismo y respeto por una afición que lo ha admirado desde siempre.

Después vendría la consagración en tierras americanas de este  dueño de La Difícil Facilidad. Y digo consagración, porque no creo que se haya producido en ninguna plaza de este lado del charco una demostración igual de maestría, de entrega en función de justificar lo que no necesita justificar Ponce para conseguir que un sobrero manso que huía de las telas, embistiera y llevara a este público salsómano de mi tierra casi al paroxismo. Ya tenía en su esportón las orejas que le aseguraban la salida por la Puerta Grande cortadas a su primero y seguía cual novillero persiguiendo al Santacoloma de los herederos de Ernesto González para robarle mil muletazos de extraordinaria factura. No lo mató bien y por eso perdió los trofeos de una faena memorable. Pero no importa. Lo que nos dejó en la retina Ponce esta tarde tapa todo.
Lo demás fue un segundo toro devuelto de la ganadería titular y sustituido por otro cárdeno de Santa Teresa con muy poca clase y que le tocó en suerte a Roca Rey.

El torero peruano, se estrelló además contra la mansedumbre y la debilidad en los remos delanteros de los pupilos de Rincón que sorteó para tan esperado mano a mano.Ojo ganadero Rincón. Ya es endémica la debilidad de sus toros, al igual que la falta de casta. Dicen por allí, que sus tentaderos son poco exigentes.Ayer Usted Señor Rincón irrespetó la plaza de Cali con una impresentable corrida y la de hoy, de justa presentación, no dio la talla. Así es imposible crear afición que es, más que nada y antes de los manejos jurídicos y políticos, lo que necesitamos en Colombia para que no nos borren del mapa los anti taurinos.

Tarde para el recuerdo. God save the Queen dicen los ingleses. Dios conserve a Ponce, decimos los taurinos.

Mañana día 30 de diciembre: Toros de Salento de los Senores González Caicedo y González Rincón, para Miguel Ángel Perera, Luís Bolívar y Lopez Simón.

Que Dios reparta suerte.

Extraordinario Enrique Ponce a hombros, Andrés Roca Rey lo intentó todo, César Rincón fracasó nuevamente como ganadero

Ponce, a hombros en Cañaveralejo

Cuarta de abono en Cali, el viernes 29/12/17; con 14,000 personas expectantes que llenaron la plaza Cañaveralejo, con clima fresco, se encontraron en un trascendente mano a mano Andrés Roca Rey que venía con el Escapulario de Oro de Lima, y el maestro de época Enrique Ponce en la cumbre de su carrera; corrida en la que el de Chiva, Valencia, salió a hombros al cortar las dos orejas de su primero; del resto, sin material apropiado para el toreo de arte.   

Los toros de César Rincón de Las Ventas del Espíritu Santo el día anterior habían decepcionado, sin haber sido rechazados por faltos de edad y trapío. La empresa y las autoridades sin poder evadir su responsabilidad, le deben una explicación a los aficionados que habían pagado por asistir a una corrida de toros, no a una novillada.   

El peruano Roca Rey, nacido en Miraflores, Lima hace 20 años, ya recuperado de sus percances durante 2016, con mejores recursos técnicos, actúa en los carteles de máxima responsabilidad del mundo taurino desde que tomó la alternativa hace poco menos de dos años. Por su parte, el valenciano Enrique Ponce, quien lleva 27 años como matador, permanece dando la cara en todas las ferias importantes del España, como primerísima figura del toreo.   

El primero para Ponce, “Panelita” de 512 kilos en la romana, toro de buenas hechuras y seriedad aplaudido de salida; el torero que vestía  de grana y oro, instrumentó verónicas con suavidad y cadencia bajando los brazos, cargando la suerte; el toro respondió con calidad en la embestida, aunque con poca transmisión. Ponce con la muleta despertó olés del respetable con las notas de “Valencia” en las alturas, un toro noble, con fijeza, dulzura y temple en la embestida, yendo humillado, haciendo el avión. El valenciano lo llevaba prendido de la muleta; naturales lentos y mandones, embraguetado, gran estética del español. Seguían los olés para luego citarlo en redondo y mediante “poncinas”. Magnífica lidia del valenciano y estocada para dos orejas y vuelta al ruedo al toro. Declaró Ponce que “estaba emocionado, sintió  los muletazos con el alma, el toro agradecido tenía temple y ritmo, mejor iba por la derecha, también le permitió naturales de clase; el toro iba despacito, hubo conexión con el público, a Cali no venía hace años, la gente aquí vibra con el toreo”.   

El segundo del mano a mano, para Andrés Roca Rey que vestía de tabaco y oro, “Negruzco” de 468 kilos; salió el toro doblando las manos, verónicas intercaladas con chicuelinas de Roca Rey, que parecían prender la emoción en la plaza. Lances suaves efectivos, para llevarlo al picador, y el toro se desmorona falto de fuerza. Con la muleta, serie inicial muy templada de Roca Rey; olés coreados en un par de series, y pierde la muleta. Inicia la música de Chabuca Granda, la sensacional e histórica compositora y cantadora peruana, el peruano toreando al son de la sensacional “Flor de la canela”, de manera inédita. El toro con buenas cualidades, pero sin bravura, con poca fuerza, respondió a Roca Rey en los medios de la plaza, pero luego buscaba tablas. Por naturales no pudo destacar por el izquierdo. Buena ejecución en la suerte suprema. Declaró el torero: “el toro era noble, pero con más movilidad y fuerza hubiera sido diferente, parecía lastimado, se caía”.

El tercero “Negroide” de 462 kilos, para Ponce; el público protesta pues el toro se ve descoordinado en sus movimientos, gran bronca al Presidente de la corrida, y el toro es cambiado cuando iba al caballo. El sobrero, tercero bis, “Ebanista” de la ganadería Herederos de Ernesto Gonzales Caicedo de 464 kilos, con encaste Santa Coloma. El maestro valenciano, primeros lances de recibo, tratando de encelar con el capote, sale suelto y es tardo el animal, acomete a regañadientes. Se pone el puyazo y queda castigado, el toro con tendencia a salir suelto. Ponce muy observador, para aplicar su técnica consumada en el trasteo con la muleta. Le faltaba entrega al animal, sin emoción ni bravura, con la cara arriba, sin dar pelea, iba protestado, huyendo y a buscar toriles. Gran técnica de Enrique Ponce para inventarse las series. Le tapaba el valenciano la huida con la muleta, saliéndole al paso ante la mansedumbre del toro. La música en las alturas animaba a la concurrencia. Entrega del valenciano, y olés del respetable ante la exhibición de un gran repertorio para lograr someter la mansedumbre.   Buena estocada, y es ovacionado y da vuelta al ruedo. Declara Enrique Ponce: “doy lo que llevo dentro para sacar el fondo del animal, pegaba cabezazos, había que evitar dejarse enganchar la tela, su embestida descompuesta era por su mansedumbre”  

El cuarto del mano a mano para Andrés Roca Rey, “Hispano” de 472 kilos, galopando; lance a pies juntos por el izquierdo de mano baja, verónicas y delantales coreadas, poca fuerza del animal al perder el equilibrio, y vuelve a derrumbarse, parece inutilizado; se reincorpora el animal. Puyazo largo y prolongado a pesar de la condición del animal. Pifias del respetable, durante la suerte de banderillas, hasta que sorprendentemente cambia el toro el Presidente de la corrida el Dr. Botero Jaramillo. Salió el segundo sobrero, cuarto bis, para Andrés Roca Rey, también de Herederos de Ernesto Gonzales Caicedo; lo recibe atravesado, se estrella el toro ante los tableros, intenta Roca Rey desengañar la embestida y meterlo en los vuelos del capote, perdiéndole pasos, andándole para atrás. Nada destacable en los lances de recibo. En varas, pelea bien el toro empleándose. Clava los pitones en la arena el toro; en banderillas se crece ante el castigo el sobrero, persiguiendo a los banderilleros, yendo de menos a más, tomando un segundo aire, recuperando su condición por la lidia adecuada. Brindis de “Va por Ustedes” despertando la emoción de los miles de aficionados que siguen al jovencísimo peruano. Cuatro estatuarios, inicia su labor,  dándole sus tiempos; derechazos para sujetarlo hasta que se raja el animal pero el peruano insiste; y suena la música. Se vuelve a ir el toro; nueva serie de Andrés le mete la muleta por la cara y huye el toro sin continuidad. Podría torearlo en las tablas. Roca Rey con la muleta en la mano izquierda, enganchón en los naturales, vuelve a irse el toro; sin embargo la plaza hierve de expectación, y espera al gran torero peruano. Roca Rey lo deja reposar, le da un muletazo y el toro se va. Para la música. Nada de nada por la condición deslucida del Santa Coloma. Estocada corta. Declara: “he hecho lo que he podido con muchas ganas; no tenía esa chispa el toro”.  

Ponce ante el toro “Clavellino” de 478 kilos, quinto de la tarde, destacados lances de recibo, pero el toro clava los pitones en la arena; buena vara pero se pega voltereta tremenda, después de humillar con recorrido y mostrar fijeza. Ponce lo cuida. El toro prende galope con prontitud, da buen juego pero quiere escapar. Brindis al respetable del maestro Enrique Ponce. Acorta la distancia antes de embarcarlo por derechazos con sublime temple y ligazón; y dobla las manos el animal. La música acompaña la actuación y grandeza del querido torero valenciano. Sin obligar al toro, Ponce le torea con suavidad por derecha; luego por la izquierda intenta serie de naturales, pero el toro se ha parado, fue de más a menos, se quedó sin gas, escarba, lo piensa antes de acometer. Cambia a la derecha el grandioso torero, muy suave le va llevando y templando con torería para lograr series de gran torería rematando con inmenso pase de pecho. En la suerte suprema, demora al pinchar. Ovacionado. Declara el maestro Ponce: “lo he intentado todo, soltaba la cara por dentro siempre, fue a peor, reservón, sin continuidad, tenía muchos defectos, con peligro sordo, no embestía con ninguna gracia, no te podías entregar; pero me voy contento por cómo he sentido a esta afición caleña”.  

El sexto para Andrés Roca Rey, “Relevista” de 505 kilos, el de Lima le suelta el capote con una mano, busca recogerlo, va el toro de un extremo a otro con poco celo, muy apagado, soso en su embestida al capote. El toro llegó muy fuerte al caballo y el picador salió rebotado. Alto el toro, le cuesta humillar, poca transmisión. Brindis en el centro del ruedo de Andrés Roca Rey a todos los aficionados. El toro repite, en el centro del ruedo, pero no va humillando, trastabillaba. La gente pedía la música. Al toro le faltaba gracia, muy insulso, deslucido. Ni por el izquierdo, ni por el derecho despertaba su embestida, nada que hacer ante un manso sin casta. Andrés Roca Rey en la suerte suprema, estocada hasta la empuñadura, por poco se lo lleva por delante y descabelló. Pifiado el toro. 

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Pedro Abad Schuster Pedro Abad Schuster dice:

    5ª de feria en Cali (Colombia). Sábado 30/12/2017
    (Cali-Colombia) Los avisos remplazaron las orejas en la quinta de Cañaveralejo. Escribe Néstor Giraldo

    Tarde fría con lluvia en el inicio del festejo y menos de medio aforo en los tendidos.

    Se lidiaron toros de Salento justos de presentación, descastados y complicados. Pesaron respectivamente, 458 – 448 – 442 – 444 – 528 y 460 kilos.

    Miguel Ángel Perera: Palmas tras dos avisos y bronca tras tres avisos.

    Luis Bolívar: Silencio tras aviso y saludo

    López Simón: Silencio y silencio tras aviso.
    La emoción e hilaridad en los espectadores la generó el salto al callejón del quinto de la tarde provocando el natural peligro de quienes se encontraban en ese sitio.

    Por lo demás, poco para contar en tarde que no se recordará con ningún interés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: