45288_WhatsAppImage2018-06-02at21.55.58_thumb_730 (1)

Corrida de feria en Cáceres. Enrique Ponce y Emilio de Justo, brillantes y a hombros

Una nueva obra maestra de Enrique Ponce. La realizada al segundo toro de su lote ha sido  una de esas faenas redondas del maestro, una sinfonía de toreo con la que ha cautivado al público, demostrando una vez más que el toreo es naturalidad, armonía y compás, una creación del alma.

Ya en el primero de su lote dio una lección de cómo mantener y sacar partido de un toro soso que no estaba sobrado de fuerza y raza. A base de temple lo mantuvo de pie y consiguió darle muletazos con compostura. Sacar de donde no hay, eso fue lo que hizo el maestro en una labor que no pudo llevarle al triunfo, pero que mostró en qué son llegaba a Cáceres el torero valenciano.

La obra grande, la creación sublime, llegaría en el cuarto. Una faena para paladear, para deleitarse en su forma y en su fondo, donde no hubo nada de más ni de menos. Ponce rayó la perfección en una labor que mezcló en equilibrada proporción la cabeza y el corazón, la ciencia y el arte, la racionalidad y la emoción. Fue una faena para los anales de la plaza cacereña, para guardar en el recuerdo de los aficionados. Ponce cuajó con la mano derecha al toro, con redondos ligados y bellos, y también al natural, toreando muy despacio, a cámara lenta al toro de El Montecillo. Los muletazos alcanzaron una dimensión insospechada y el conjunto tuco sabor, torería y empaque. Le hizo de todo al toro, incluidas perfectas poncinas, y lo mató con contundencia, de modo que le concedieron las dos orejas de su oponente.

Fotos: Julio Maza

Valor y firmeza de Emilio de Justo frente al complicado quinto, un toro que desarrolló problemas y exigió mucho. No sé arrugó el extremeño en una faena de mucho corazón y exposición. Oreja de mérito. Dimensión de Emilio de Justo. Ovación para Garrido con un toro noble al que ha cuajado una faena entregada y dispuesta. Buen toreo en redondo. Pero la espada ha fallado.

Cáceres. Sábado 2 de junio de 2018. Toros de El Montecillo. Nobles, pero bajos de raza y justos de fuerza. Enrique Ponce, saludos y dos orejas; Emilio de Justo, oreja y oreja; José Garrido, silencio y silencio. Entrada: Tres cuartos de aforo.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: