Madrid, 10 de junio de 2018. Feria de San Isidro. Corrida de toros en la plaza de Las Ventas. Corrida de la Prensa. Toros de Victorino para Manuel Escribano, Paco Ureña y Emilio de Justo. En la imagen, SM el rey Felipe VI junto a la presidenta de la APM, Victoria Prego y Miguel Ángel Oliver, Secretario de Estado de Comunicación. Foto: Antonio Heredia
Madrid, 10 de junio de 2018. Feria de San Isidro. Corrida de toros en la plaza de Las Ventas. Corrida de la Prensa. Toros de Victorino para Manuel Escribano, Paco Ureña y Emilio de Justo. En la imagen, SM el rey Felipe VI junto a la presidenta de la APM, Victoria Prego y Miguel Ángel Oliver, Secretario de Estado de Comunicación. Foto: Antonio Heredia

34ª y última de San Isidro. El más aplaudido fue El Rey

A los !!viva España¡¡ tantas veces gritado en esta larguísima feria, en la última corrida del para muchos inacabable serial – no para un servidor que le he vivido como un suspiro  – se añadió repetidamente el !!Viva El Rey¡¡.

Don Felipe acudió a presidir la corrida de La Prensa y bien que se lo agradecimos. Todos. Desde los que ocupaban las últimas filas de las andanadas hasta los de las barreras y, sobre todo, los toreros, empezando por los tres matadores que le brindaron sus primeros toros. No sé cuantos capotes le colocaron sobre el apoyo de las barreras del tendido 9 que ocupaba junto a la Presidenta de la Asociación de la Prensa – Victoria Prego – y al ex matador de toros, Roberto Domínguez. Un inmenso homenaje para el joven Rey que acudió a Las Ventas sin molestias para nadie. Al contrario, todos felicísimos al verle. Los espectadores que abarrotaron la plaza no cesaron de jalear y de aplaudir al Rey, sobre todo al ocupar su localidad, al despedirse y tras los largos brindis de los tres espadas. Se lo merecía Don Felipe después de haber sido tantas veces menospreciado en sus muchas visitas a Barcelona. Para que se notara la diferencia, todos los presentes celebramos su Real presencia como solamente lo hemos hecho con su Señor padre, Don Juan Carlos, cada vez que pisa Las Ventas. Orgullo de los miles de presentes y de todos los españoles de bien que somos la inmensa mayoría “man” que les pese a los bastardos que les odian a los que deseamos lo peor que se pueda desear.

Fue su presencia, Majestad, una enorme alegría que nos compensó de las penas del festejo a cuenta de las muchas dificultades que sacaros los muy bien presentados toros de Victorino Martín. Hombre, siempre estos toros no se van de rositas. Los menos difíciles fueron aparentemente los del lote de Paco Ureña que reapareció ayer tan supervaliente y tan supertorero como siempre tras su grave percance. Lamentablemente, se le fue la mano a los bajos al entrar a matar y por ello puede que perdiera la oreja que podría haber cortado. Una pena. Unos centímetros más arriba de donde enterró el acero y hasta podría haber salido a hombros por la Puerta Grande.

Manuel Escribano, como de costumbre, recibió a sus oponentes con largas cambiadas a porta gayola – fallida la primera por desatención del toro que mal abrió plaza y consumada la segunda en la peligrosa salida del cuarto que por muy poco se lo llevó por delante – sin que le faltara banderillear en solitario con diversa fortuna y sin postrer lucimiento en el último tercio por lo muy abajo que se le vinieron sus dos toros.

Tal cual ocurrió con el tercer “victorino”, que no para mal con el muy difícil sexto frente al que se la jugó sin ninguna contemplación Emilio de Justo en una actuación que vivimos sobre el mismo borde del precipicio salvo el matador al que le importaron un comino los avisos de cogida que este sexto le pegó sin solución de continuidad.

El Rey, acompañado por Victoria Prego, saluda a su llegada a Las Ventas

Madrid. Plaza de Las Ventas. Domingo, 10 de junio de 2018. Última de Feria. Corrida de la Prensa, presidida por S. M. Don Felipe VI en tarde de cielos variables y lleno total.

Seis toros de la ganadería de Victorino Martín, serios, encastados, de juego desigual con predominio de los difíciles. El segundo y el tercero equivocadamente, fueron aplaudidos en su arrastre. Los otros cuatro decepcionaron en mayor o menor grado.

Manuel Escribano (plomo y oro): Estocada caída, palmas. Pinchazo y estocada, palmas.

Paco Ureña (esmeralda y oro): Estocada perpendicular caída y descabello, aviso  y ovación con saludos. Estocada perpendicular caída y descabello,  aviso y silencio.

Emilio de Justo (rioja y oro): Estocada trasera y cinco descabellos, aviso y palmas. Estocada, aviso  y ovación con saludos.

En la brega y en banderillas destacó Curro Vivas. Como asimismo en palos, Morenito de Arles y José Manuel Pérez Valcarce. “Azuquita” fue muy ovacionado tras llevar a cabo dos quites sensacionales a sus colegas en el tercio de banderillas del sexto toro.

Paco Ureña, al natural

Pues la verdad es que fue una pena que Paco Ureña se fuera tan a los bajos al entrar a matar a sus dos toros. Tanto al mejor de la corrida, segundo, como al quinto que apenas cumplió el refrán. El lorquino, volvió a la plazas de sus hazañas más notables por la repercusión que siempre tiene lo que ocurre en Las Ventas y como nuevo tras su percance aquí mismo en esta feria, nos levantó del asiento entusiasmados con la pureza y el temple que suelen acompañar a su estilo gracias a su incondicional entrega que lejos de decaer, aumenta sin más tacha ayer que su poco tino al entrar a matar. ¿Quizá fue por alargar demasiado sus faenas? Quien sabe. Se le escapó el triunfo aunque de ninguna manera el aprecio. Pese a no tocar pelo, abandonó la plaza con el crédito intacto. 

Para abrir boca, el siempre entregado y entusiasta Manuel Escribano se la jugó en sus dos largas cambiadas de rodillas en el recibo de sus dos toros. Fallida la primera porque el toro no le hizo ni caso, pasando de largo absolutamente desentendido de sus lidiadores. Un petardo de toro que para nada valió en el último tercio. Y diría que otro tanto el cuarto aunque en su salida, al menos acosó a los que le plantaron cara. Este toro fue noble en la muleta por el lado de los naturales pero penas duró. Se vino enseguida abajo.

Derechazo de Emilio de Justo

Me sorprendió gratamente la puesta a punto que evidenció Emilio de Justo tan poco toreado como andaba. Se conoce que su preparación había sido exhaustiva. Fue muy difícil por no decir imposible templar los hachazos del tercer toro. Y con el sexto y último de la tarde, su entrega no solo fue incondicional, también muy duradera. Vamos que se le jugó sin posible contrapartida frene a un animal que se movió para mal. Heroico anduvo Emilio, que abandonó la plaza con un orgullo tan bien ganado como intacto. Mucha suerte merece para la próxima. Si es que vuelven a darle otra oportunidad. Se la ganó a pulso.  

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Juan Jose dice:

    Que generoso se a vuelto usted con los toreros

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