El pueblo de Holanda abrió sus fronteras, sin embargo, los musulmanes insisten en no interrelacionarse y haciendo daño al país. Por lo que fue presentado proyecto al Parlamento, autoría de Piet Hein Donner. En ese proyecto se especifica que el gobierno centrará sus prioridades más hacia los valores del pueblo holandés.

En el proyecto de ley se especifica que debido a lo que se busca es preservar la sociedad holandesa y evitar la disgregación de identidad, ya que nos holandeses ya no se sienten como en su casa, los inmigrantes deberán obedecer las leyes del país.

Los inmigrantes deberán aprender el idioma holandés y el gobierno tomará medidas coercitivas con los inmigrantes que ignoren los valores del país. Se suspenderán los subsidios especiales que se les asignaron y que estaban destinados a favorecer la integración con los holandeses. “De todas maneras, ellos (los musulmanes) no se integran y no corresponde al Gobierno utilizar fondos públicos para integrarlos” dice Donner.

El proyecto prevé también la creación de una legislación, prohibiendo los casamientos forzosos. A partir de enero del 2015 se prohibe el uso de vestimentas que cubran el rostro como el velo, la burka, y la hijab.

“Holanda se dio cuenta, quizás un poco tarde, que su liberalismo cultural podría convertir su país en un territorio de ‘tribus del desierto’, que destruirían la nación de origen su propia identidad” dijo Donner.