4ª de Santiago en Santander. Robo a Cayetano: sin música ni oreja para la mejor faena de la tarde

Cayetano Rivera

Fue en el día del Santo Patrón y festividad mayor de la feria. Mucha gente contenta, canciones sin cuento. Hasta la plaza entera cantó La Marinera de Santander… Vamos, que el ambiente fue a pedir de boca. Lo malo fue que de la corrida de Miranda y Moreno quitaron cuatro toros en el reconocimiento, hubo que traer más y al final solo se aprobaron dos. Finalmente, salieron cuatro de la vacada titular y dos de los Hermanos San Pedro que se lidiaron en primer y tercer lugares. Más o menos nobles sin clase y pronto venidos abajo. Cuatro y quinto, acaballados. De estos dos, el mejor fue el quinto. llevamos una temporada en la que se cumple el refrán casi a diario.

Cayetano que se había estrellado en un largo e infructuoso empeño con el calamocheador segundo, se empleó a fondo con este quinto. Estupendo por verónicas en el saludo y una brindada faena repleta de hallazgos artísticos sobre ambas manos que compusieron la mejor labor muletera de la tarde. Sin embargo, la muy gorda dama que dirige la banda de música en esta plaza no permitió que tocaran los músicos entre dudas y silencios. Y el magnánimo presidente no accedió a conceder la mayoritaria solicitud de oreja, supongo que agarrándose al descabello que siguió a una muy buena estocada. Increíble pero cierto. El disgusto de muchos empezando por el mío fue mayúsculo. Un atraco, un robo y una injusticia manifiesta.

Perera, en el pase cambiado por la espalda

En la corrida fueron musicadas faenas bastante perores. Como también peores fueron las dos faenas largamente vulgares de Miguel Ángel Perera a dos deslucidos animales finalizadas con sus arrimones característicos, los de ayer inacabables a toros ya parados por completo. Dos espadazos muy traseros aunque efectivos, dieron paso a sendas orejas, a todas luces de regalo, como también su salida a hombros a todas luces inmerecida.

Miguel Ángel Perera sale a hombros del coso santanderino

Gustaron las clásicas y templadas maneras de Álvaro Lorenzo, apenas apuntadas con el muy decadente tercer toro y más evidentes con el mejor sexto que finalizaron con pinchazo y estocada.

Santander. Plaza de Cuatro Caminos. Miércoles, 25 de julio de 2018. Cuarta de feria con casi lleno en tarde nublada e intermitentemente ventosa. Cuatro toros de Miranda y Moreno y dos remiendos de Hermanos Sampedro (primero y tercero).  Muy desiguales de presentación, algunos en el límite y otros fuera de tipo. Resultaron más o menos  deslucidos en general.

Miguel Ángel Perera (caldero y oro): Estoconazo trasero, aviso  y oreja. Estocada corta caída, oreja. Salió a hombros.

Cayetano (davidoff y oro): Dos pinchazos y estocada tendida, aviso y silencio. Espadazo caído y descabello, saludos tras insuficiente petición de oreja.

Álvaro Lorenzo (habano y oro): Tres pinchazos y estocada, aviso y silencio. Pinchazo y estocada, aviso y palmas con saludos.

A caballo destacó Francisco Doblado en un dramático puyazo evitando ser descabalgado tras violento encontronazo. En la brega sobresalieron Iván García, José Ignacio Rodríguez, Curro Javier y Javier Ambél que también parearon con excelencia, así como Joselito Rus y Alberto Zayas. 

Lo mejor de Perera fue el muy variado quite que hizo en el primer toro, encadenando en los medios saltilleras, gaoneras y revoleras. Muy vistoso. También su rotundidad con la derecha en la primera parte de su faena al cuarto. Empeñoso en prolongarla, el animal terminó defendiéndose por arriba lo que provocó no pocos enganchones. Luego llegó su casi siempre consabido arrimón con el que justificas los fallos anteriores y termina metiendo a la mayoría del público en la canasta. Su arrimón al primero resultó más admisible que el larguísimo del cuarto que fue protestado por parte del público mientras el extremeño se descaró ostensiblemente con los protestantes como extrañado e incomprendido.

Cayetano apenas pudo lucirse con la derecha en su luego imposible faena al segundo toro. Pero se desquitó a tope con el quinto como ha quedado dicho. Su reconocida raza y sus maneras ordoñistas en este glorioso periodo de su carrera – cada día que le veo le veo mejor y menos comprendo que se decidiera a ser torero tan tarde – se salieron de la vulgaridad triunfante.

También me gustó bastante Álvaro Lorenzo con el sexto mientras se lo permitió el animal. Con el tercero no se acomodó con el capote y al final de su intermitente faena en la que lo mejor fue un circular invertido con la mano izquierda,  cabe censurarle su falta de determinación al insistir en cites inútiles por no hacer lo que de debe con los toros tardos, ganarle un paso al toro tras cada pase en vez de insistir con la voz. Menos voces y más cruzarse al pitón contrario. ¿O no?. Este es un defecto de la mayoría de los jóvenes actuales y no dejaré de señalarlo todas las veces que haga falta.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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