4ª de la Semana Grande de San Sebastián. Con un inconmensurable faenón, Ponce secó las destructivas y triunfales intenciones de Roca Rey

De repentina baja Cayetano, agravado de una rotura de costillas,  la cuarta de feria se resolvió con un mano a mano entre Enrique Ponce y Andrés Roca Rey. Enfrentamiento de perlas entre el mejor torero de la historia y del por ahora último pretendiente al trono que este año anda en imparable celo a base de desparramar su impresionante valor. Inaccesible, el gran maestro valenciano, respondió con un inconmensurable faenón a los feroces ataques del jovencísimo diestro limeño que llevaba de calle el enfrentamiento con tres orejas tres y Ponce sin ninguna por culpa de un estúpido presidente, cerrílmente negado a concederle la oreja del primer toro de la en su mayor parte estupenda corrida de Victoriano del Río. Y ahí se acabó esta apasionante historia porque, con el sexto, Roca Rey se diluyó. Sin ser malo, no fue este último animal tan proclive al triunfo del limeño como los dos primeros del mejor lote de la tarde. El segundo de Ponce fue el peor del envío y estoy por decir que el único deslucido. Mientras que el de la grandiosa faena poncista fue el mejor. Debió se premiado con una vuelta al ruedo. Un metisaca incomprensible seguido de estocada y descabello, dejó en una sola oreja la cosecha de Ponce que, de haber matado bien, lo que acababa de lograr hubiera sido de rabo.

Ponce impone su reinado con una faena cumbre en San Sebastián

Pero ¿qué más dan despojos auriculares de más o de menos cuando se produce algo fuera de cualquier serie, la mejor faena de Enrique en San Sebastián y una de las mejores de las muchas que lleva conseguidas en esta ya larguísima aunque inacabable carrera del genio de Chiva?

Roca sale a hombros

San Sebastián. Plaza de Illumbe. Martes, 14 de agosto de 2018. Cuarta de feria en reciento cubierto con  tres cuartos de entrada.

Siete toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés, incluido el sobrero que reemplazó al segundo, devuelto tras romperse una mano. Seriamente presentados y de vario juego. El tercero fue el menos grato y el único difícil. Manejables primero, tercero y sexto. Estupendos cuarto y, sobre todo, el quinto.

Enrique Ponce (terciopelo marino y oro): Estocada desprendida, fuerte petición estúpidamente denegada y ovación con saludos. En el tercero, estocada, ovación con saludos. Metisaca, estocada y descabello, aviso y oreja que paseó entre clamores.

Roca Rey (lila y oro): Estocada, oreja. Gran estocada, dos orejas. Estocada y descabello, ovación con saludos. Salió a hombros por la puerta grande.

En la brega destacaron Mariano de la Viña, Jocho e Iván García que también sobresalieron el palos. Y sobre todos, Iván García.

Vaya por delante la presencia de S. M. El Rey Emérito Don Juan Carlo I acompañado por S. A. R. la Infanta Elena que al aparecer en uno de los burladeros-palcos de callejón fueron vitoreados mayoritariamente sin que faltaran los pitos de los abertzales. Irrespetuoso e inútil proceder que fue paliado a lo largo de la tarde con “vivas al Rey y a España”.  Enrique Ponce y Roca Rey brindaron sus primeros toros al Rey que se levantó de su asiento para recibirlos.

Y ya metidos en el tajo de la apasionada y apasionante tarde, debo comentar y lamentar el estúpido proceder del presidente de Illumbe, ayer repentinamente guardián de no se sabe qué purezas. Primero, ordenando al director de la banda de música que no tocara hasta que su reverencia sacara un pañuelo blanco.  Orden para colmo que no había osado dar en las primeras corridas de la feria. Y el joven director de la banda, obediente. Mientras Enrique Ponce estaba cuajando la primera y por cierto muy buena faena del festejo, el agrio grito de un enojado espectador contra el palco, despertó a la ridícula autoridad y la banda atacó un desde luego muy tardío pasodoble que sonó a regañadientes porque también había sido recriminado el director por su obediente proceder. No volvió a ocurrir lo mismo en el resto de la tarde.  El usía debe otro de los sempiternos  antiponcistas. Quienes, por cierto, ayer gozaron con los éxitos de Roca Rey tras matar a sus dos primeros toros en la creencia de que derrotaría al gran maestro. ¿Serán imbéciles?…

Tamaña imbecilidad quedó en el mayor de los ridículos mientras Ponce cuajaba desde el cero hasta el infinito otro de los faenones que prodiga. Fue su mejor faena en esta plaza que él mismo inauguró hace 20 años con un gran triunfo frente a dos toros de Torrestrella alternando con Manzanares padre y Francisco Rivera Ordóñez que se fueron de vacío.

Pues de aquella jornada a esta de ayer, va el gran trecho de la carrera más sideral de la historia del toreo. Y ayer, certificada con el enésimo faenón de este Ponce que sabe y puede reaccionar ante cualquiera que pretenda acosarle en tantas baldías intenciones de destronarle.  Y han sido muchos. Desde Cesar Rincón hasta este Roca Rey pasando por Joselito Arroyo, por José Tomás y por cuantos lo intentaron sin que a Ponce se moviera un solo musculo de su cara.

Tan aparentemente tranquilo por fuera  e inteligéntemente feroz por dentro, Ponce no perdona ni una. En la calle y en su vida civil, santo entre los santos. Pero en la plaza enfundado en sus bellísimos ternos, una fiera más que temible porque no perdona ni una ni a nadie. Les deja acercárselos, les sonríe cortésmente – es un gran y ejemplar compañero que ayuda a todos que le han llegado y a los que vengan -, ayer vivimos una de sus grandiosas lecciones.

Fue con un gran toro. De acuerdo. Pero desde sus suaves verónicas del recibo, sus chicuelinas de manos muy bajas y cimbreantes en el precioso quite – por cierto replicado por Roca Rey en el suyo con tafalleras y calaserinas pero no a la verónica que era lo que procedía sin que se atreviera el siempre impertinente limeño – y una faena marca de la casa de las que he dado en llamar “banquetes” con aperitivos, tres platos, sorbetes, generosos caldos de la mejores marcas, postres varios, café, copa y puro… Y todo con esa suavidad con la que templa Enrique. Puras caricias. Sutil mando. Dominio absoluto de las formas, de las pausas, de las idas y venidas en ese saber entrar y salir de cada ronda muletera  cual un Nureyev sobre las tablas del parisino escenario de la Ópera Garnier… Y que ayer sin ser certero ni pronto con la espada, acabó con el cuadro como pudimos apreciar las varias veces que Ponce puso en pie al público donostiarra. Gentes elegantes en su mayoría que ayer se rindieron a la mayor de la evidencias toreras del gran e inalcanzable maestro de maestros.

Y hasta llegar ese superlujoso momento, Roca Rey en plan guerrero queriendo acogotar a su ilustrísimo partenaire.  Era, fue y será su misión. Lo que honra a este kamikace torero que camina a velocidad sideral en pos de ser quien quiere – ya lo es muy precozmente – contra todos y hasta contra él mismo en una de las demostraciones toreras más impresionantes que hayamos visto en nuestra vida, solo que aún le falte crecer en lo fundamental y mientras lo vaya consiguiendo, todavía demasiado fiel al tremendismo. O sea, en asustar a la gente.

Ahora mismo, Roca Rey lo tiene todo a favor. Ayer, hasta le dieron dos orejas por una desde luego que valentísima faena en la que sufrió dos desarmes. Por eso sobró la segunda.

Dar miedo, admirado Andrés, no es ni será nunca lo mejor. Y ayer abundaste excesivamente en tal propósito en la baldía creencia de que también asustarías al Emperador del toreo. En tamaño propósito y aunque saliste de la plaza en hombros y Ponce a pie, todo el mundo salió de la plaza hablando de su histórico faenón.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

10 Resultados

  1. Santiago dice:

    Siendo un mano a mano, aunque improvisado, ¿cree usted que Enrique Ponce debió haber respondido a los quites de Roca Rey que hizo en todos los toros de Ponce? Para mi eso fue lo que faltó en la corrida, por lo demás gran faenón de Ponce y mereció salir a hombros con Roca Rey.

  2. Sebastian dice:

    Maestro del Moral. Es verdad que estos dos monstruos no tienen buena relación? Por que no ne hubiera imaginado al gran EP haciendole quites a los toros de SER. Saludos

  3. David R dice:

    ¿No cree Sr. del Moral que la competencia es fundamental en el toreo?…la actuación de Roca Rey llevó a Ponce a expresar lo mejor de su tauromaquia y aunque no se pueden hacer comparaciones respecto a quién manda (hay décadas de distancia entre ellos y sería una falta de respeto al maestro) es de celebrar que los nuevos apuren a los experimentados, los que ganamos somos los aficionados. Así que hay que alentar el empuje del “impertinente limeño” cuando se cruce con las figuras.

  4. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Picarse en quites siempre lo hizo Ponce. Pero ayer lo que quiso demostrar Ponce a su joven contrincante fue respeto. Otra lección del gran maestro a las impertinencias de su discípulo.

  5. Chris Brant dice:

    ¿ Esta faena de Ponce le ha impresionado mas que aquella al toro de Charro de Llen?

  6. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Aquella al toro – altísimo hasta igualar al caballo que montó Antonio Saavedra – de Charro de Llen, fue una de las más importantes de su vida aunque no por el arte que antier desparramó Enrique en distintas circunstancias, pues fue de respuesta contundente al muy joven torero que quiso destronarle con la gente de parte del limeño por jugarse el pellejo a costa de lo que fuera.

  7. Pedro Abad Schuster Pedro Abad Schuster dice:

    Lo que faltó en la corrida fue que el mejor torero de la historia saliera también a hombros. Y, qué crónica tan sublime de José Antonio del Moral. Ya estamos anticipando qué pasará en el ruedo de la

  8. Pedro Abad Schuster Pedro Abad Schuster dice:

    Lo que faltó en la corrida fue que el mejor torero de la historia saliera también a hombros. Y, qué crónica tan sublime de José Antonio del Moral. Ya estamos anticipando qué pasará en el ruedo de la Plaza de Acho de Lima el primer domingo de diciembre 2018 en el cierre de la Feria del Señor de los Milagros de Perú que inIcia el último domingo de Octubre con el c

  9. Pedro Abad Schuster Pedro Abad Schuster dice:

    PONCE Y ROCA REY, ROCA REY Y PONCE. Lo que faltó en la corrida fue que el mejor torero de la historia saliera también a hombros. Y, qué crónica tan sublime de José Antonio del Moral. Ya estamos anticipando qué pasará en el ruedo de la Plaza de Acho de Lima el primer domingo de diciembre 2018 con Ponce, Juli y Roca Rey en el cierre de la Feria del Señor de los Milagros de Perú que inIcia el último domingo de Octubre con el Festival de la ATA por sus 50 años como Toreros Aficionados. Y el ´´ultimo domingo de noviembre agarrón histórico de Manzanares, Morante y el nuevo ídolo peruano del toreo Joaquín Galdós.

  10. Chris Brant dice:

    Gracias. Espero poder saludarle esta tarde.

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