Gran tarde de toros e histórico “no hay billetes” en Sevilla por la Macarena

Publicado en EFE

Resultado de imagen de el festival Taurino de la Macarena en Sevilla

El festival taurino organizado hoy en Sevilla por la hermandad de la Macarena a beneficio de sus obras sociales y asistenciales ha logrado reventar la taquilla y convertirse en un auténtico acontecimiento ciudadano más allá de sus resultados artísticos en el ruedo.

El éxito, favorecido por ese catalizador llamado Eduardo Dávila Miura y la entrega desacomplejada de la propia cofradía, estaba asegurado de antemano. El cartel de “no hay billetes” ya era una garantía del trabajo bien hecho que, además, se alió a una meteorología casi veraniega.

El pasacalles de la Centuria, el despeje de la banda de Tejera -deliciosa la Marcha Real en el mismísimo ruedo de la plaza el día de la Fiesta Nacional de España- o el exorno del coso maestrante terminaban de crear una atmósfera inmejorable para un festejo montado por y para las obras asistenciales de la corporación penitencial de la Madrugada sevillana.

Rompía plaza Pepe Luis Vázquez, amparando un nuevo paso profesional de su sobrino Manuel. El veteranísimo diestro de San Bernardo sorteó un ejemplar de Cuvillo con el que, ésa es la verdad, no terminó de encontrarse a gusto. El astado había pegado una paliza a sus banderilleros y Pepe Luis, que enseñó su calidad en algún fogonazo aislado, tampoco se complicó la vida.

Mucho más cantada y celebrada fue la labor de Francisco Rivera, entregado y animoso con un potable ejemplar de Jandilla al que templó con el capote, banderilleó con exposición y cuajó con la pañosa antes de emborronarlo todo con el acero.

El tercero, de Daniel Ruiz, permitió que Dávila Miura -que se hizo presente con una larga en el tercio- sacara la mejor de sí mismo en una faena variada, maciza y siempre sincera, en la que apuró la calidad de su enemigo, al que Morante ya le había enjaretado dos y una media de las suyas.

Eduardo, que posiblemente estaba matando el último toro de su vida en Sevilla, llegó a relajarse y sentirse. Era el mejor premio para su entrega desinteresada al buen fin de este empeño que le debe tanto. Las dos orejas y la vuelta al ruedo le debieron saber a gloria.

Morante no pudo enfrentarse al “miura” que había escogido en Zahariche. Sus escasas fuerzas forzaron su sustitución por un ejemplar de Torrestrella sin demasiado fondo. El de La Puebla del Río se esforzó a tope, dejando pasajes de auténtica calidad que se vivieron como regalos. Fue una faena de orfebre, saludada por el pasodoble ¡Suspiros de España’ y que duró lo poco que dejó el toro.

Era el turno de Manzanares, que sorteó un ejemplar de Garcigrande que fue -a la postre- el más completo del variado combo ganadero. Chocolate le colocó un gran puyazo y el alicantino cuajó series y muletazos de excepcional hondura en una faena que se partió por dos inoportunos desarmes. Jose Mari lo arregló recetando un estoconazo en la suerte de recibir que le sirvió para cortar una oreja.

Aún quedaba Roca Rey, que se pegó un impresionante arrimón jugándose la voltereta. El joven peruano se metió al personal en el bolsillo gracias a esa entrega que reviste de calidad. No tuvo enemigo, un toro de Algarra que se había agotado al quinto muletazo, pero ahí queda su vocación de mando.

El séptimo, de Juan Pedro Domecq, tampoco fue el material más propicio para saludar la presentación sevillana del último Manolo Vázquez, que brindó al novillo a la memoria de su abuelo, que se retiró en este mismo ruedo, en esta misma fecha y hace 35 años. Quedaron las ganas, los detalles, lo que se hereda y no se aprende…

FICHA DEL FESTEJO

Se lidiaron, por este orden, siete reses -entre toros y novillos- de: Núñez del Cuvillo, Jandilla, Daniel Ruiz, Torrestrella, Garcigrande, Luis Algarra y Juan Pedro Domecq. El anunciado novillo de Miura, que tenía que haber estoqueado Morante, fue devuelto por inválido. Los más potables fueron los de Jandilla, Daniel Ruiz y, especialmente, el excelente “garcigrande”.

Pepe Luis Vázquez, ovación,

Rivera Ordóñez “Paquirri”, ovación.

Dávila Miura, dos orejas.

Morante de la Puebla, ovación.

José María Manzanares, oreja.

Andrés Roca Rey, oreja.

El novillero Manolo Vázquez, ovación.

En la enfermería fue atendido el banderillero Alfredo Cavillas de “contusión en la fosa renal, de pronóstico menos grave”.

La plaza registró lleno de “no hay billetes”.

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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