3ª del Señor de los Milagros en Lima (Perú). Puerta grande para Álvaro Lorenzo luego de polémico indulto

Mientras veíamos la parte final de la buena faena de Álvaro Lorenzo, nos sorprendió como aficionados de todos los tendidos pedían el indulto del segundo toro de la tarde. La verdad, no me pareció de indulto, pero la petición fue creciendo y el juez lo concedió luego de consultarlo con el ganadero. Los indultos deben darse cuando hay un toro excepcional y la gran mayoría esté de acuerdo. Hoy se generó una división innecesaria que opacó la buena labor y el triunfo legitimo del diestro Álvaro Lorenzo.

La tarde nuevamente fue larga por las confirmaciones de alternativa y por la devolución de trastos. Además: ¿fue pertinente programar un despeje de caballos de paso peruano luego del arrastre del tercer toro? Más bien es necesario rebajar los tiempos en vez de aumentarlos.

Domingo 11 de Noviembre del 2018, Plaza de Toros de Acho, Lima-Perú. Tarde soleada y un poco de viento, ½ Plaza de entrada. Se lidiaron toros de la ganadería peruana de “E Olivar”, bien  presentados, desiguales de juego. 1°  se ciñe por ambos pitones y no tiene entrega. 2°  con clase, largo recorrido, enrazado, codicioso y con transmisión, muy buen toro. 3°  soso, sin trasmisión. 4° descoordinado, se defiende. 5° rompe en la muleta con clase y recorrido. 6° distraído sin clase, sale con la cara arriba sin enterarse, para:

Emilio de Justo (azul marino y oro), casi media estocada y cuatro descabellos, silencio. Estocada desprendida, silencio.

Alfonso de Lima (turquesa y oro) estocada desprendida y trasera, silencio. Media estocada baja, vuelta.

Álvaro Lorenzo (celeste y oro) dos orejas simbólicas por el indulto. Media estocada en buen sitio, silencio.

Destacaron a caballo: Cesar Caro, Jhosept Rojas, Santiago Reyes, David de la Barra y Ángelo Velarde. A Pie: Dennis Castillo, Alan Quispe, Cristian Córdoba, Edward Jorge Valdez, Armando Rojas, José Ignacio Rodríguez.

Para la estadística ayer se confirmaron dos nuevos matadores en Lima. Emilio de Justo lo hizo con Resabio N° 11 con 542 Kg, negro listón, estrecho de sienes y cornicorto.  Álvaro Lorenzo confirmó con Lanudo N° 240 con 524 Kg. Melocotón, bien armado, finalmente indultado.

Siempre los indultos, salvo rarísimas excepciones, suscitan la polémica. Ayer no fue la excepción con el segundo de la tarde y cada quien tendrá su opinión siempre respetable. En un inicio, el toro no se desplazó en el capote de Álvaro Lorenzo e iba con la cara alta y luego fue mal picado recibiendo tres puyazos en uno ya que el piquero rectificó dos veces. Rompió a galopar en banderillas y ahí cambó el toro.  El diestro toledano  inició la faena por doblones toreros y mandones ganando terreno hacia los medios mientras el toro metía la cara con codicia y transmisión. Noble pero no tonto, hubo que mandar dirigiendo su enrazada y encastada embestida hasta el final en cada serie. Aunque cortas, fueron intensas. Tal vez si en vez de dar tres o cuatro muletazos y el remate las series hubieran sido de cinco o seis la rotundidad hubiera sido mucho mayor. Los muletazos circulares finales por ambos pitones sin enmendar lograron que subiera la cantidad de gente que pidió el indulto ¿si lo hubiera indultado? Los indultos deben darse en forma excepcional a toros que hayan tenido un comportamiento excelente en los tres tercios y que la gran mayoría de los aficionados estén de acuerdo.

El sexto fue un toro descastado, distraído que paso por ahí con la cara por las nubes, sin saber qué hacía en el ruedo. Lo intentó Álvaro Lorenzo sin lograr lucimiento.

Ninguno de los toros que le correspondieron a Emilio de Justo le permitieron lucimiento pero si comprobar que se trata de un torero con oficio y clase para torear. Su primero se ciñó por ambos pitones desde el capote. Cortó en banderillas sobre todo por el derecho. Con la muleta de Justo aguantó y logró meterlo en muleta en dos series muy bien logradas tocando al pitón contrario para permitir que pasara sin arrollarlo. Por el izquierdo, con la misma fórmula, robó muletazos meritorios. Fu achuchado librando con estilo la situación. Volvió al lado derecho y el ceñimiento fue mayor.

Su segundo toro estaba descoordinado y se lesionó la mano derecha. Aunque no perdió las manos era obvio que no serviría para lucimiento a pesar de lo cual lo brindó al público. El toro quería seguir la muleta y así lo hizo por momentos cuando Emilio de Justo le obligó marcándole el trazo a seguir con su muleta. Sin embargo duró poco y se empezó a defenderse obligando a abreviar el trasteo.

Nuestro compatriota sorteó al deslucido tercero que iba y venía sin decir nada. Totalmente desentendido y dormido en su embestida poco o nada ayudó a Alfonso en su labor muleteril. El quinto fue todo lo contrario. Toro bien hecho, humilló desde el principio aunque en el capote no se desplazó. Galopó en banderillas y rompió a embestir largo colocando la cara en el capote. Se va a los medios y de rodillas cita al toro arrancando de largo ligando los derechazos rematados con el de pecho. El toro tuvo clase, nobleza, recorrido y codicia. Lo pasó por ambos pitones llevándolo largo pero faltó ajuste por tocarlo hacia afuera por lo cual no terminó de llegar la faena a los tendidos. Buen toro que al igual que el segundo fueron hasta ahora lo mejor de lo que va de Feria.

Fernando Salgado Bambarén

Fernando Salgado Bambarén

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Oscar dice:

    El indulto del segundo toro de Álvaro Lorenzo fue una vergüenza histórica para la plaza de Acho. Ni trapío, ni transmisión ni clase. Inédito en el caballo por mal picado, la cara a media altura en la muleta, si terminó humillando fue porque Lorenzo en una faena intermitente, logró cuajarlo. Al final el toro estaba parado pidiendo la muerte. Preocupa que en una plaza que presume de solera, los despistados y curiosos ahora sean mayoría. Secuelas de una empresa que privilegia la billetera a la afición. A lo mucho el toro era de palmas en el arrastre. Pésimo Lorenzo en el colofón de una meritoria faena, al coquetear con el indulto respecto de un toro que abiertamente sabía que no lo merecía. Renunció a su obligación de matar al toro por las estadísticas y sumar. Así no se suma Lorenzo, se llega a ser figura con verdad y personalidad. Mejor sabor de boca dejaba si lo pinchabas a la vuelta al ruedo a paso ligero que protagonisaste. Y el Juez…un ignorante de peligro que debe irse ya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: