Diego Ventura: La ley de Guerrita

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El jinete de La Puebla del Río ha coronado una temporada histórica en la que, sin pasar por la plaza de la Maestranza, se encerró con seis toros y cortó una rabo en Madrid

Diego Ventura: La ley de Guerrita

La noticia animó el cotarro informativo taurino en los albores de la temporada que se fue. Diego Ventura se iba a quedar fuera de la Feria de Abril de Sevilla por su negativa a lidiar la corrida de Fermín Bohórquez reseñada por la empresa Pagés. Quería enfrentarse a otros encastes, asumir nuevos retos… No faltaron declaraciones cruzadas por ambas partes -Valencia le afeaba haber empleado la “alcachofa” para formular su reivindicación- y hasta una rueda de prensa convocada por el rejoneador de La Puebla del Río. Se trataba de anunciar los actos conmemorativos de su vigésimo aniversario en la profesión pero aquella convocatoria, en realidad, sirvió de púlpito de su definitivo pronunciamiento. Ventura, subido a las olas, iba a desafiar a los Pagés encerrándose con seis toros de distintos encastes y ganaderías en la plaza de Espartinas. Lo haría el mismo día y a la misma hora del festejo ecuestre del ciclo abrileño, que en ese momento quedaba devaluado.

Su ausencia del serial sevillano ya era una certeza irremediable y Ventura cumplió su propósito llenando el coso de Tablantes y acaparando una extraordinaria atención mediática. La climatología y el ganado escogido no dieron facilidades pero el nuevo centauro de La Puebla se sobrepuso a cualquier obstáculoabriendo la puerta grande. Al acontecimiento no faltaron algunos de sus compañeros más encopetados del toreo andante. El pronunciamiento se había consumado…

Hay que volver a aquella rueda de prensa celebrada a mediados del pasado mes de febrero. Ventura recibió a los periodistas acompañado de su apoderado, Pablo Lozano, que entonces no se había reunido aún con Simón Casas para cerrar la presencia del rejoneador en la feria de San Isidro. Diego quería encerrarse con seis toros en el ciclo madrileño pero ese nuevo pronunciamiento, como veremos, tendría que esperar hasta la otoñada. Ventura, eso sí, amarró dos mano a mano en los madriles que le servirían para firmar un nuevo capítulo de la mejor historia del toreo ecuestre. Ventura salió a hombros en ambos compromisos hasta sumar 15 puertas grandes. Pero más allá de esas cifras hay que resaltar y subrayar el rabo que marcó tantas diferencias. Ya no había dudas, Diego había hecho buena la vieja ley de Guerrita: “después de mi nadie…”

Aquella victoria tenía muchas lecturas. Ventura clamaba así contra el ostracismo profesional forzado por su frustrada competencia con Pablo Hermoso de Mendoza, el gran revolucionario de la especialidad. Las razones íntimas del veto del jinete navarro, si es que alguna vez han existido, sólo las conocen los interesados. La única verdad conocida es que esa competencia eternamente aplazada ha minado a toda la especialidad. Nunca hubo dos jinetes al nivel de Pablo y Diego pero el panorama que se abre detrás de ellos es desolador. Hermoso ha remachado ese clavo preparando la consolidación profesional de su propio hijo y empobreciendo aún más el mapa del toreo ecuestre. Después de Ventura, nadie…

Y Ventura, que ya había cogido su fusil sin importarle ninguna consecuencia se sumergió en el grueso de la temporada sabiendo que seguiría ausente de no pocos ruedos. Llegados a éste punto conviene echar un vistazo a su estadística. El jinete cigarrero ha sumado 45 festejos en la temporada 2018 quedando en segunda posición en un escalafón liderado por la amazona francesa Lea Vicens, de la que le separa un abismo artístico. El cómputo de trofeos asciende a 113 orejas y siete rabos. Pero todo eso da igual. La temporada, sin dejar de apretar los dientes, se iba a convertir en un paseo militar que volvía a tener un castillo famoso en el horizonte: el tercer paseíllo en Las Ventas. Iba a volver a hacer historia…

Ventura se encerró con seis toros de distintos encastes con el reto de llenar la plaza en un festejo que se había programado fuera de abono, encastrado en la llamada feria del bombo. Pasó la fundamental prueba de la taquilla poniendo el ‘no hay billetes’ y volvió a superar las dificultades de una tarde compleja que le vio salir a hombros en la anochecida madrileña.Todas las preguntas que había ido formulando a lo largo de la temporada habían quedado contestadas. El rejoneo necesita competencia, asumir retos y riesgos, variar los encastes, entrar en competencia… El tiempo y la cuenta de resultados le han dado la razón.

Publicado en El Correo de Andalucía
A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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