Cali. Castella apunta al “Señor de los Cristales”

Faenón del francés a un gran toro indultado de Ernesto Gutiérrez. Buen encierro, bien presentado y de juego variado en el que destacó el mencionado segundo, así como el tercero, al que Luis Bolívar cortó una oreja. Los restantes, nobles y con bondad pero venidos a menos.

Desde que se asomó por la puerta de toriles apuntó “Boticario” #89 de 524 kilos y nacido en Mayo de 2013, lo que iba a ser, un gran toro de la “fabrica” manizalita, las hechuras marca de la casa y su tranco largo y noble, administrado con solvencia por Sebastián Castella en las verónicas de recibo, permitían suponer que había material para el triunfo; una vara corta, empujando, un quite por chicuelinas echando el morro por el suelo, confirmaron los presagios, el toro vale; Castella, que llevaba despachados 4 toros en la feria sin lograr mayores emociones, no dejó pasar la oportunidad, estatuarios para comenzar y a los medios, series sobre ambos pitones, cambios de mano, circulares, en fin, armó un lio, faena larga a un toro que embestía con mucha clase y siempre fue a más, -enhorabuena ganadero-; con el público entregado, casi que se sabía cuál iba a ser el resultado, ni siquiera hubo necesidad de  pedir el indulto para que en el palco apareciera el pañuelo amarillo, locura total y vuelta al ruedo clamorosa con los trofeos simbólicos. Otro trofeo paseó luego de pasaportar al quinto, noble como toda la corrida, al que dosificó los tiempos entre muletazos para terminar con un pinchazo y estocada. ¡¡¡Gritos de Torero, Torero!!!

Por momentos pareció que el tercero de la corrida seguiría la senda triunfal de su predecesor, sin embargo, a pesar de un buen comienzo de faena, el toro comenzó a venirse a menos, mas no la determinación de Bolívar para llevarse los trofeos, derechazos, manoletinas, muletazos de rodillas y una estocada tras un pinchazo fueron suficientes para que recibiera una oreja. Con el sexto, más de lo mismo, un vistoso toreo de capa para el saludo y luego unas cacerinas para dejarlo colocado en el caballo, fueron el preámbulo de una labor muleteril a media altura por ambos pitones, rematando con pases al hilo de las tablas, una estocada entera algo desprendida valió para que a sus manos llegara otro apéndice. Palmas para el toro.

La capacidad de Antonio Ferrera para convencer al que abrió plaza permitió que este, que estaba loco por rajarse, se tragara series meritorias especialmente por el pitón derecho, de no ser por el fallo a espadas seguro hubiese obtenido más premio que la ovación que recibió; al manso y reservón cuarto lo lidio entre probaturas y voluntad sin obtener mayor premio que el silencio.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Cañaveralejo de Cali, en Colombia. Quinto festejo de la Feria del Señor de los Cristales. Corrida de toros. Tres cuartos de entrada.

Toros de Ernesto Gutiérrez, correctos de presentación. Bravo el segundo, con mucha clase, humillado, repetidor y siempre a mas, indultado. Nobles y manejables tercero, cuarto, quinto y el sexto, pero sin finales, aplaudidos en el arrastre. Manso el primero.

Antonio Ferrera, palmas y silencio.

Sebastián Castella, dos orejas simbólicas y oreja

Luis Bolívar, oreja y oreja

Publicado en Cultoro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: