2019 Costumbres para aborrecer

Repito, insisto y no me canso de decirlo que quiero para esta temporada –y para todas-verdaderos toreros frente a toros verdaderos y está claro quiénes son unos y otros. Y emoción en los ruedos. Y carteles que atraigan al público fuera del sota, caballo y rey. Y para ello, es imprescindible y más que necesario abrir las ferias y las combinaciones para que aparezcan novedades.

Este es el organigrama general fundamental, pero hay cosas en los ruedos, que no me gustaría ver, porque afean o dañan al espectáculo.

Coger un micro en el ruedo vestido de luces, como se vió a Padilla en Zaragoza, es americanizar el espectáculo, quitarle algo o añadirle algo sin sentido. Un ruedo no es un teatro. Y no lo es porque representa y es bastante más. Está fuera de la tradicional e impecable liturgia taurina.

Me gustaría oir ovaciones cuando sean merecidas, no porque  sufran volteretas los toreros al entrar a matar y dejen un bajonazo. Una cosa es animar y otra ensalzar lo defectuoso.

Me gustaría que las faenas volvieran a sus 10 minutos y a no sufrir las interminables de ahora con tardes llenas de avisos. Es raro el espada que se libra cada tarde de oir uno.

Y dar los avisos a su tiempo.

Me gustaría no ver con dos orejas al de turno y en plaza de primera, tras haber pinchado y  sin que la faena fuese excepcional.

Y que los banderilleros se vistieran de banderilleros, de plata o de hilo blanco, pero no de sepultureros, todos de negro. Bueno, los sepultureros van más alegres que estos que se visten antiestéticamente, horriblemente, para ir a una fiesta de música, color y belleza. Los matadores deberían decir algo.

Y que los matadores y sus cuadrillas, de blanco, de negro, de payaso o de funeral, estén en el callejón como deben y así no saltarían al ruedo sin capote ante una cogida durante la faena. En la Otoño de Madrid, Román y Ginés Marín se vieron rodeados de compañeros…sin capote. Y aquello, a tanto cuerpo limpio, parecía una capea de pueblo o un toro rezagado en sanfermines. Los militares no pueden abandonar su fusil ni los toreros su capote

Y que, al saludar desde el tercio y sobre todo al dar la vuelta al ruedo, lleven el capote, una de sus tres armas de torero (capote, muleta y espada)  no sólo con la montera, que es un complemento estético, que no utilizan ni en las corridas goyescas o especiales. El último que la utilizó, montera puesta, mucho y bien, durante la muleta, fue Luis Francisco Esplá.

E insisto : para dar la vuelta al ruedo, capote, mucho capote, capote siempre, y montera.

Y que los matadores supriman el paseíto para pedir la espada de verdad. Mientras llegan a las tablas, al toro No afeemos o desluzcamos o perjudiquemos a algo tan bonito como el toreo de cada tarde y cada plaza.

Se puede pasar el momento de la muerte. Incluso enfriar al público. Perder el momento clave. Un simple gesto, y que la lleven los banderilleros, que para eso están.

Y que apuntillen por detrás que es lo lógico y lo seguro.

Y que ayuden al matador que descabella y no se queden como pasmarotes mirando. El torero no necesita estatuas sino capotes en la cara del toro.

Y que saluden montera en mano los banderilleros que lo merezcan. Ahora no esperan siquiera a la orden del matador para hacerlo, sino que el de turno, que ha estado bien, autoriza al tercero, que no ha estado bien, a que saluden. O viceversa.

Y es la costumbre nueva que lo hagan siempre los dos. Pues no.

Y hay muchas más. Seguiremos.

6 Resultados

  1. Chelu dice:

    En lo del cambio de estoque simulado por el de acero, tardan mas que Lady Diana en vestirse de novia.

  2. Santiago dice:

    Señor del Moral, tengo una duda que no me deja dormir. Es referente a lo del cambio de estoque que siempre se dice que mejor se lo lleve un banderillero al torero en cuestión. El tema es que si va el matador tiene que ir a buscarlo y luego volver para matar el toro, o sea hacer 2 viajes ida y vuelta. Si se lo lleva el banderillero, este tiene que hacer también 2 viajes, uno para llevarle la espada al matador y luego otro de regreso al burladero y mientras el banderillero no regrese el matador tiene que esperar porque no puede matar al toro mientras no estén solo en la plaza toro y torero. En conclusión que el banderillero también tiene que hacer 2 viajes, uno para ir y otro para volver. Entonces no se ahorra ningún tiempo que vaya el torero a buscar la espada o se la lleven, ya que en cualquiera de los 2 casos son dos viajes que tienen que hacer cualquiera de los dos. Espero haberme explicado bien. Saludos.

  3. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Lo ideal era mantener la espada de verdad durante la faena de muleta. Y digo era porque, dada la gran extensión de las faenas ya desde hace bastante tiempo, se comprende el uso del estoque de madera… El problema que tienen los matadores que se van del toro para recoger la espada de acero es que, en no pocas ocasiones, al volver a ponerse delante del animal, éste se ido arriba y es más peligroso entrar a matar. Esto me lo han dicho varios toreros. Claro que, actualmente, los toros no son tan encastados como hace tiempo. Pero irse de los terrenos del toro nunca es conveniente. Y si el toro es muy encastado, en absoluto conveniente. Concluyendo: Es mejor que la espada de acero se la acerque un peón al matador.

  4. juan jose martin dice:

    Ademas el peon va y vuelve corriendo y el matador va y vuelve tranquilamente andando

  5. alberto alcantara dice:

    y a mi me gustaría saber lo que cobran los toreros, como se sabe de los futbolistas, etc. etc, eso le daría a mi juicio mas transparencia a la fiesta. y asi el publico podría exigir mas o menos.

  6. Luc dice:

    Si usted quiere ver toros con casta puede venir a nuestra Feriá de Vic

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