6ª de Fallas en Valencia. Apoteósico oasis de Castella a punto de indultar un gran toro de Jandilla en una tarde que iba totalmente cuesta abajo

El suceso fue un apoteósico oasis de Castella a punto de indultar un gran toro de Jandilla en una tarde que iba cuesta abajo por incuestionablemente ventosa, a ratos huracanada y la incapacidad de los diestros contendientes. Hasta la salida del quinto toro, mira por donde de nombre “Horroroso”, la corrida no levantaba cabeza. Entre la climatología tan adversa y los herroticos fallos resolutivos de los alternates, ni el equivocadamente admiradísimo Diego Urdiales, ni el veteranísimo Sebastián Castella, ni el famoso y rompecorazones Cayetano habían conseguido solucionar los pocos o muchos problemas que sacaron los toros de Jandilla.

Pero fue salir “Horroroso” al ruedo y se produjo una especie de milagro. Se echó el viento y el hermoso y bellísimo animal embistió de principio a fin con tanta bravura – derribó dos veces en varas – y tanta e inagotable clase como para que pudiéramos ver y gozar con el extraordinario toreo de un Sebastián Castella transfigurado mediante la mejor faena de su vida. No exagero. Y la gente loca, entregada, subyugada, emocionada, desatada de entusiasmo. Lógicamente, la inmensa mayoría de los que ocupaban tres cuartos del aforo, empezaron a solicitar el indulto de “Horroroso”. Más que solicitar fue un inmenso ruego colectivo al que se unió el gran ganadero y criador del portentoso burel. Borja Domecq desesperó solicitando el perdón de su maravilloso ejemplar con gestos, primero de entusiasmo y después de loca desesperación.

Mientras tanto, quien presidía el festejo se negó cerrílmente a conceder la gracia del indulto. Desatada la locura del gentío, los gestos atónitos de los profesionales actuantes, y el enorme enfado de todo el mundo, no bastaron para que el usía se ablandara. Mientras tanto, Castella se hartaba materialmente de torear como los propios ángeles hasta más allá de escuchar dos avisos.

Yo pensé que Castella sería el indultador esperando que sonara el tercer toque de clarines. Y hasta dos rasgaron los clarineros, momento en el que Castella decidió matar al maravilloso animal. Lo que hizo entre el monumental enfado de cuantos estaban allí. Fue entonces cuando el señor del palco sacó tres pañuelos, uno para que al toro ya muerto le dieran la vuelta el ruedo y dos más para premiar el faenón de Castella que no fue capaz de negarse a recoger las dos orejas ni a dar siquiera la vuelta al ruedo, hasta esperar que una vez terminara la corrida, subir al palco presidencial y abofetear al estúpido presidente. También el público debió armar la de San Quintín e impedir que el presidente abandonara el palco so pena de sufrir una paliza que le dejara la cara amoratada. Y es que si esta incalificable arbitrariedad hubiera sucedido en los tiempos antiguos, ningún presidente se hubiera atrevido a cometer el tremendo despropósito.

Valencia. Coso de la Calle Xátiva. Domingo 17 de marzo de 2019. Sexta de feria. Tarde s0leada aunque fría con incesantes rachas de viento y vendaval en varios momentos con tres cuartos de entrada.

Seis toros de Jandilla y Vegahermosa (el mismo encaste), bien aunque desigualmente presentados y muy armados con agresivos pitones. El negro mulato primero remató en tablas y se mostró grato en el recibo con el capote, galopó yendo al caballo aunque salió suelto al sentir el hierro, le taparon la salida en el segundo, y noble de mayor a menor brío en la muleta. Más bajo y agresivo de pitones el mulato segundo, muy remiso y blando de remos en el recibo, traseros los aliviados puyazos, esperó en banderillas, muy noble por el lado derecho en la muleta y humillando mucho e igualmente por el izquierdo aunque algo remiso. Muy ancho de sienes  y acapachado el negro tercero, muy suelto de salida y muy costoso de fijar, empujó en el caballo aunque de seguido salió de naja, se defendió en el segundo encuentro saliendo suelto otra vez y suelto también en la muleta que tomó corto y sin romper por culpa del viento. Alto y bonito el también negro cuarto, fuera del tipo de la casa, muy suelto de salida, corto y huidizo en el capote además de blando de remos aunque metió la cara tras derribar en varas y gazapón en la muleta que a veces tomó con nobleza. Muy cuajado, bien hecho bien encornado y bajo de agujas el negro quinto que derribó dos veces en varas muy en bravo además de muy noble como siguió siendo en el último tercio.Un gran toro que, a la postre, un insensible presidente se negó a indultarlo. Fue premiado con una vuelta al ruedo. También muy cuajado el mulato sexto, suelto en el recibo, bravucón en varas y simplemente manejable en la muleta hasta venirse abajo por falto de fuerza. 

Diego Urdiales (verde botella y oro): Estoconazo en buen sitio, palmas con saludos. Pinchazo hondo en los bajos saliendo perseguido, dos pinchazos más y casi entera trasera, caída, aviso y silencio.

Sebastián Castella (celeste y oro):  Dos pinchazos y dos descabellos, dos avisos y silencio. Gran estocada y descabello, dos avisos, vuelta al ruedo el toro tras insistente petición de indulto y dos orejas. Salió a hombros.  

Cayetano (celeste y azabache): Estoconazo contrario y dos descabellos, silencio. Estocada casi entera trasera, silencio.

Tanto en la brega como en banderillas, destacaron José Chacón y Joselito Rus.

Parte facultativo de del subalterno herido tras banderillear al segundo toro que le persiguió hasta llegar a las tablas de la barrera. El banderillero Javier Gómez Pascual, tercero de la cuadrilla de Cayetano, fue prendido cuando trataba de cortar la trayectoria del segundo toro de la tarde en el tercio de banderillas. Sufrió una fuerte paliza pero entró por su propio pie a la enfermería, donde fue atendido de una “cornada a nivel de la región paravertebral derecha a nivel de L4-L5, que secciona la piel en unos 6-7 cm. y penetra contundiendo la vértebra y rompiendo la fascia lumbar y músculo multífidus en una trayectoria de 3 cm. y otra lateral de 4 cm. que disecan periostio vertebral y rompe fibras musculares. Respeta la médula espinal y no penetra en el retro peritoneo. Es intervenido bajo anestesia local y sedación. Pronóstico reservado. Trasladado al Hospital Casa de la Salud”.

Descrito el suceso que pasará a la historia y nunca olvidaremos cuantos lo vimos, solamente apuntar algunos de los aconteceres de este festejo cual comentarios al margen de la profusa y pésima lidia que tuvimos que soportar ayer en los demás toros que tuvieron más o menos problemas y ninguno de los tres actuantes fueron capaces de resolver.

El riojano de Arnedo, Diego Urdiales, fue entronizado cual figura del toreo la temporada pasada a raíz de sus grandes faenas en Bilbao y en Madrid frente a dos toros sensacionales. No hay duda que se trata de un gran intérprete del toreo clásico solo que únicamente es capaz de practicarlo con toros de excepcional nobleza como así ha venido aconteciendo a lo largo de su vida profesional en la que nunca fue considerado gran torero. Y es que grandes toreros hubo, hay y habrá muy pocos. Pues no basta poseer clase frente a toros con clase. El toreo es muchísimo. Y ser figura del toreo es de las cosas más difíciles del mundo y por eso nunca hubo muchos en cualquier época.

Los acérrimos de Urdiales son tantos que entre los que hay del público, de la prensa y hasta de algunos muy famosos toreros que tampoco fueron lo que dicen que fueron, han creado una leyenda sobre el caso de don Diego y, claro, en cuanto se le da sitio y lugar en una temporada de las que hacen los muy buenos toreros, en un pis pás se acaba el cuento de la Habana… Y tiempo al tiempo….

De Castella, que es figura aunque de segundo nivel, hay que felicitarle y felicitarnos de haber podido disfrutar por fin de una faena que, yo al menos, nunca le había visto.

Y de Cayetano, que está enjoyado por su pertenencia a la saga de los Ordóñez de Ronda, empezando por su bisabuelo El Niño de la Palma, del que ha heredado su propio nombre, es hijo nada menos que de Paquirri, otro grande entre los grandes, y sobrino carnal de Luís Miguel Dominguín, figurón en sus años, habrá que reconocer que algo de sus tres excepcionales progenitores habrá heredado. Pero Cayetano que ha avanzado mucho desde que apareció en los ruedos muy tardíamente, tengo la impresión de que no se toma demasiado en serio su profesión, tan llena de éxitos mediáticos, tan medio llena de pausas, eclipses, desapariciones y descansos que tengo la impresión de que no ha acabado de tomarse verdaderamente en serio el lugar que, eso sí, por famas ajenas y propias viene disfrutando. Por todo esto, tampoco Cayetano es quien él cree que es.

Pues eso.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. Aficionao dice:

    No he escuchado a nadie, ni mucho menos al propio torero, afirmar que Urdiales sea una Figura Del Toreo. Usted está obsesionado con eso, no se que le ha hecho este buen hombre. Usted ha admirado a algunos toreros que jamás han toreado ni de lejos como Urdiales en Madrid en otoño

  2. Gregorio dice:

    Totalmente de acuerdo con su crónica. Y enhorabuena por seguir dejando este espacio libre y abierto a las distintas opiniones, caso único en este mundo de la informacion taurina

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