9ª de Fallas en Valencia. Cuando hay toreros?

 

 

Valencia. Plaza de la calle Xátiva. Viernes 19 de marzo de 2010. Novena de feria. Tarde nublada y momentáneamente soleada para terminar con niebla. Casi lleno. Seis toros de Núñez del Cuvillo escurridos y sin apenas volumen tapándose con los pitones. Por más noble aunque duró poquísimo destacó el tercero. Difícilmente manejable y muy soso el primero. Con movilidad y franquía el segundo aunque echando la cabeza arriba en cada embroque. Manso, muy difícil de lidiar y totalmente parado en la muleta el cuarto. Manejable con duradera movilidad aunque sin clase alguna el quinto. Y apenas manejable por el lado derecho el sexto. Enrique Ponce (carmelita y oro): Estocada caída, oreja. Pinchazo hondo que escupe y otro hondo, palmas. Sebastián Castella (verde parra y oro): Estocada desprendida, petición y gran ovación con bronca a la presidencia por no conceder el trofeo. Pinchazo, media tendida trasera y cuatro descabellos, aviso y gran ovación. José María Manzanares (ceniza y azabache): Estoconazo, ovación. Otro estoconazo, ovación. Tanto en la brega como en palos destacaron Juan José Trujillo y  Curro Javier, así como en banderillas Curro Molina, los hermanos Tejero y Luís Blázquez.

Cuando hay toreros no hay toros. Ayer se cumplió el sentencioso hallazgo de Pepe Moros para desgracia de los espectadores y de los actuantes que hicieron lo posible e imposible para agradar sin apenas conseguirlo aunque Ponce cortara una aparentemene fácil oreja del vulgar primero, Castella perdiera las de su lote – una por la cerril negativa del palco y otra por pinchar -, que fue el que más se movió y duró aunque con no pocas complicaciones.  Su actuación en conjunto fue la más celebrada del festejo, principalmente por lo valentísimo que anduvo frente a sus dos enemigos, si bien cabe señalar que un tanto aelerado y destemplado, sobre todo con el segundo toro que le enganchó demasiado los engaños por derrotar siempre arriba y, claro estuvo,  por las imprecisiones del matador, más atento a torear muy quieto, desde muy cerca y abusando en su especialidad del arrimón contra viento y marea que sus toros apenas aceptaron por lo que resultaron sucios. Defectos que, por cierto, no fueron advertidos ni tenidos en cuenta por la mayoría del público.

Y es que el palco se echó encima a la gente al negar a Castella su vocingleramente solicitado primer premio y, a partir de ahí, gran parte del gentío  se puso radicalmente de parte del espada francés, hasta el punto de que, si hubiera matado pronto a su segundo toro, le habrían pedido las dos orejas con exagerada pasión para jorobar al presidente quien, quizá, no se hubiera atrevido a negarlas pese a que la faena no fuera redonda ni desde luego limpia. Así perdió Castella una salida a hombros por la puerta grande con la consiguiente repercusión de tan triunfal resultado. Lástima nos dio que Sebastián no lo consiguiera porque, lo que nadie puede negarle, es que se arrimó como un desesperado.  

A Ponce también le quisieron mortificar los protestantes para distinguir al francés del valenciano quien, pese a llevar personal e inteligentemente la lidia del manso y muy deslucido cuarto toro, no consiguió darle un solo muletazo por completamente amarrado al piso como dicen los mexicanos y, encima, con violentas y feas intenciones. Ponce lo citó muchas veces, hasta con exceso, sin obtener respuesta del burel que siempre le esperó con las del veri, tal y como había hecho en la brega y en banderillas. Otro toro malísimo en esta feria y éste de ayer sin pasar una sola vez. Y si los toros no pasan, no hay pases por mucho que se empeñen el torero y los ignorantes que no saben distinguir un toro bravo de un borrico petrificado. Una vez demostrado que el toro no iba por activa ni por pasiva, Ponce procedió a machetearlo con sabor y eficacia antiguos. Pero la gente no entiende de estas cosas cuando quien hay delante es una gran figura tantas veces infalible.     

La consabida frialdad del público durante la lidia del primer toro, su escasísima presencia y su soso además de feble embestir con sordas complicaciones, pesaron como una losa sobre Ponce, al fin y el cabo responsable del cartel. Y es que en casi todas las ferias se ven corridas bien presentadas y bravas que se le escapan a los más modestos y en muchas ocasiones como la de ayer, tenemos que aguantar corridas absolutamente impropias de la categoría de las plazas, de la ferias y del prestigio de los encopetados actuantes.

Como también es el caso de José María Manzanares que ayer echó el resto como sus compañeros intentando sacar partido de otras  dos reses más que deslucidas aunque el tercer toro resultara noble por el lado derecho por donde el alicantino se encontró más a gusto, logrando las dos mejores tandas por aterciopelados y majestuosos redondos de toda la corrida. Pero, ¡ay¡, solo dos porque, al dar la tercera, el toro se vino completamente abajo. Menos mal que a ambos los mató con la seguridad y la excelencia que acostumbra.  

Sabíamos que la finca gaditana de Los Núñez del Cuvillo, lleva inundada desde hace meses y que los toros no pueden comer bien ni por tanto andar a  gusto sobre el abundante barrizal, lo que impide que rematen. Pero imaginamos también que las mejores corridas ya están elegidas y reseñadas por y para su principal cliente, tal y como hemos podido comprobar en Olivenza y Castellón. En vista de lo cual, bien harían Ponce y sus ilustres acompañantes en negarse a actuar ante tales desaguisados de este afamado y muy solicitado hierro. El petardo de unos y otros, empresa y veedores incluidos, fue de campeonato.   

La feria no va como todos quisiéramos y, aunque aparentemente la plaza se ve casi llena en estas últimas corridas, la verdad es que todos los días se quedan sin vender muchas entradas. Es por la crisis, dicen, y puede que sea verdad, pero también lo es que hay que comprar corridas más caras, las mejores disponibles entre las elegidas. De ello depende todo o casi todo. Y cada vez que la gente acude y sale aburrida, menos ganas tienen de volver. Así de simple y así de claro. 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Recorte dice:

    Parece que Corralejo está bien informado por lo que dice en su comentario anterior, pero además esa impresión corre por todo el taurineo, y no es ninguna sorpresa. Las intencions de Zabala de la Serna quedan desenmascaradas, y su inmoral proceder al descubierto. Lo del presi de Movistar-Telefónica ya me fastidia más que se gaste el dinero de los accionistas de la compañía en promocionar a José Tomás. Pues mira que no son caras las tarifas de Movistar. Yo desde ahora mismo me cambio a Vodafone, que me llaman todos los días para eso de la oferta.
    Como bien dice Corralejo las matildes sí que tienen fuerza, porque además de trasladar a Zabala al periódico del pájaro ese de Pedro J. Ramírez, han conseguido que el ABC esté mucho más tomasista que cuando estaba ese fresco. Además del baboseo descarado en su sección taurina -no sé para que habrán puesto ahí a Andrés Amorós- han colocado en ¡portada! al mítico Tomás en dos ocasiones en estos dias, la puerta grande de la Monumental de Olivenza, y la de la becerrada de Castellón. Se ve que la matildona abrileña se mueve bien y aprovecha la crisis económica de los medios para tapar agujeros -que no se entienda mal-, aunque preferiría que lo hiciera con dinero de su bolsillo y no de la compañía que pagamos tantos y tantos. De todas formas esto está que dá asco………con zabalonas, matildonas, y fauna de todo pelaje. De auténtico escándalo.

  2. Paco Gentil dice:

    Cuando hay toreros….. no hay toros. Muy bien titulado por el Sr. Del Moral,pero ya podrá explicar el por qué no hay toros; algo tendrán que ver los tres toreros, Ponce,Castella, y Manzanares, ¡menudo cartalezo!y resultan que engañan a la gente con uuna porquería de corrida del chochillo, del culillo, del banquillo, y mil apodos más para saber que no es de recibo llevarla a un acontecimiento como se ha vendido en esta Fallas. ¿Y si hubieran embestido los mismos torillos? pues todos tan contentos y disuestos a mangar en otra corridita, como le pasó al Juli que s cargóp de orejas en la gatada de Zalduendo y le cuenta igual que si hubiera sido de verdad. Muchas culpa de todo esto la tienen los que se dedican a jalear a José Tomás, como Zabala de la Serna, en sus actuaciones con el torillo de medio cuerno, y que han influido en que se rebaje el toro en todas la plazas incluso las de primera. Una vergüenza, y no me extraña que sea cierto lo que se cuenta en los comentarios anteriores sobrelas maniobras de Zabala con su padrino el de Movistar publicitando engaños como el de José Tomás; pero lo peor es que no están solos y la metira es la quedomina la situación, como así ocurre en el resto de la vida de este humilldo país. Así que con su pan se lo coman los Ponce, los Juli, los juanpedro, además de Zabala, su Don y la madre que los parió. Y Cayetano,¿qué se hace con Cayetano?

  3. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    Este cartel (Ponce, Castella, Manzanares) lo hemos padecido en Bilbao varias veces, y todas ellas con un ganado de autentica risa. Pero qué necesidad tendrá un torero tan poderoso como Ponce en matar estas novilladas en una plaza de primera que para más inri es la suya y en la feria en la que encima le están homenajeando por el 20º aniversario de su alternativa y encima con la televisión de testigo. Son ganas de dar cuartelillo a sus empecinados detractores. Y encima se comenta que para hoy los toros escogidos por las figuras (Enrique ha elegido uno de Juan Pedro) son impresentables. Nadie pide a las figuras que maten el toro de Bilbao en todas partes, pero hay una serie de ferias que por su relevancia en la temporada exigen la presencia de un toro con el trapío propio de una plaza de primera categoría. Para los profesionales queda la excelente labor del torero de Chiva con el primero de la tarde, al que alargó las embestidas hasta el infinito corrigiendo su manía de echar la cara arriba al final de su embestida y terminando con su molesto gazapeo, todo ello con gran temple y gusto, sin molestar nunca al toro bajándole la mano. Castella tuvo el lote con más movilidad aunque sin clase alguna. Estuvo tan vulgar como sus toros, algo que compensó con dos arrimones a la desesperada que gustaron al público. De Manzanares tengo que empezar por una rectificación. Yo ponderé la estética de la faena del alicantino en Vistalegre después de leer cómo Domingo le hacía una crítica bastante dura. Pues bien, al pasar la faena a DVD me di cuenta de que Domingo llevaba la razón. Lo que vi en el vídeo fue una faena absolutamente carente de hondura y compromiso. Y lo mismo se podría decir de la actuación de antes de ayer. Manzanares está muy lejos de aquel que volvio loca a Sevilla en el 2007. Y ya viene del año pasado. Ojalá este torero no se pierda como se perdió su padre.

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